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lunes, 26 de agosto de 2013

God Shave the Queen

Si tiene tiempo y ganas, claro, porque a la vista del historial de la tal Queen se puede aventurar, casi sin margen de error, que, por muy Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra que sea, le tiene destinado un puesto en las calderas de Pedro Botero.
Dicho en otras palabras: se le puede pedir eso a Dios, pero hay que tener en cuenta que a lo mejor no hace caso y opta por dejarla como está.
La cuestión es que me he enterado por Carlos Pajuelo, ahí, en su blog de Las Provincias, de que el Rey de España fue a protestarle por la visita de su hijo a Gibraltar, o a sus aguas, y Su Graciosa Majestad le respondió, con la gracia que le caracteriza, “they are my son, my boat and my rock”. Ya se ve por dónde se pasa la Queen las normas de cortesía, las resoluciones de la ONU y el sentido común.
Lo que resulta inexplicable es que este Rey de España, que tanto don de gentes tiene y tan viajado está, y que, además, sabe de sobra lo “fina” que es esta dama, se le haya quejado de nada. ¿Qué esperaba que le dijera?
Lo de esta reina es como si al narco Escobar, en sus tiempos de esplendor, le hubiera ido un policía a decirle que estaba detenido, éste se le hubiera quedado mirando a los ojos y se hubiera rascado. Eso es exactamente lo de la tal reina, cuya vida guarde Dios muchos años, para bien de los ingleses. Ellos no se merecen nada mejor y Pedro Botero puede esperar.
El Rey de España, Juan Carlos I, que tiene mejor puntería que la reina de los ingleses, tenía a mano un modelo de carta que, con las convenientes adaptaciones, podría haberle servido. Se trata de aquella con la que Boadella contestó a quien le había otorgado el premio boira y que contiene el uso adecuado de la palabra “concretamente”.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Artur Mas es útil

Carlos Pajuelo difunde sus sabidurías a través de Las Provincias, diario que tiene los defectos que son comunes a todos los medios españoles, pero que, al menos, no aboga por ningún imperialismo, tan anacrónico en estos tiempos.
Artur Mas es un señor que está en boca de todos, excepto de los catalanes, que deberían ser los más cabreados con él. Anda recortando sin parar, pero no en todos lados, y desviando las culpas astutamente, y mientras tanto circula un borrador por la red en el que aparece su nombre, junto con otros y se vislumbra que quizá esté recibiendo un trato de favor por parte de los Inspectores de Hacienda y de los jueces y fiscales españoles y sobre todo de los catalanes.
Por su parte, él no niega que tenga dinero en el extranjero, sino que dice que no lo ha tocado. ¡Ah, cuánta importancia se le da al acto de tocar!
Carlos Pajuelo está atento a las noticias que surgen y gracias a él he sabido que existe una bacteria capaz de producir energía eléctrica mientras depura las aguas residuales, de modo que el propio articulista en lugar de decir que va al retrete anuncia que va a hacer luz.
He aquí que también Artur Mas “hace luz”, y no ha hecho esa cosa tan útil una sola vez en la vida, sino que presumiblemente la hace a diario. Por ahí no le podrán atacar sus detractores.
Quizá esa luz que presuntamente fabrica a diario sea más potente el día en que coma mungetes amb botifarra o callos a la madrileña, porqué prohíbe cosas a los catalanes y les obliga a hacer otras, pero por su parte no se priva de nada, como pueden atestiguar todos aquellos que saben a qué colegio lleva a sus hijos.
Consolémonos con la idea de que no sólo destroza cosas, sino que también hace luz.

'Pícaros, ninfas y rufianes'
'Los desorientados'
'Anécdotas de la Historia'
'La Biblia contada a los niños'
'¿Estás bien?'
'Imagino historias fantásticas'
'Las fabulosas aventuras del caballero Zifar'
'El primer viaje de nuestra vida'