La cosa está que trina y normalmente yo estaría muy asustado por la sencilla razón de la gran cantidad de narcotraficantes que hay en la zona. Petro ya pinta poco, pero bajo su mandato el número de hectáreas dedicadas al cultivo de la droga ha crecido exponencialmente. Hay mucho material en este campo. Pero hay un dato que ha despertado el optimismo en mí y es el influjo de María Corina Machado, a la que Trump no logra entender, de modo que todo le va a salir al contrario de lo que deseaba.
El hecho de que una señora plante cara a todos los narcoterroristas del mundo y sepa organizar un ejército de seiscientas mil personas y que pase inadvertido para los narcoterroristas, para Zapatero, para Sánchez, también para Trump, etc., naturalmente que ha de motivar a todo el mundo. También hubo un señor en Colombia que les plantaba cara de manera decidida, lo dejaron sin protección y la mafia lo mató, tan cobardemente como acostumbra. Se llamaba Miguel Uribe Turbay y no se callaba nada. Su liderazgo lo ha tomado Paloma Valencia y espero que logre la victoria de forma contundente.
Toda Colombia debe darse cuenta de la importancia del evento y colaborar con todas sus fuerzas con el gobierno resultante. No se puede permitir que lo dejen a su aire, porque el enemigo es muy importante y no va a permitir por las buenas que acaben con su forma de subsistencia. Realmente, se espera una temporada muy difícil y me congratula saber que van a ser dos señoras, Paloma Valencia en Colombia y María Corina Machado en Venezuela, las que van a plantar el muro ante el que se van a estrellar los delincuentes. Espero que también caigan otras personas que todavía no han comprendido lo que ocurre, pero que en cuanto empiecen a ver crecer el optimismo y los resultados ya será tarde.