El caso ya está en manos del juez, por lo que si la Fiscalía está tan convencida de la inocencia de la ‘señora’ no tendría más que dejar que el tribunal vea la documentación, celebre el juicio y proceda.
Pero hay más cuestiones en el caso. La primera es que la Fiscalía no es un organismo privado, sino público. Soy yo, junto con otros muchos contribuyentes, quien le paga, no el presidente. Por tanto, debería procurar que no se le vea mala intención con respecto al caso. Las asociaciones judiciales ya se solidarizaron no hace mucho con el juez Peinado, a causa de los ataques inmotivados que viene sufriendo, y aquí hay otro más.
La segunda es que desde el primer momento este juez ha venido sufriendo ataques y comprobando el menoscabo que se les tiene a él y su familia en el entorno presidencial, que dicho así parece muy poco, pero que en el caso de la práctica se puede afirmar que se sale del mapa, El entorno presidencial es enorme y da para investigar al señor juez y a toda su parentela. Es decir, puede haber investigado todas las cuentas bancarias y todo lo que tenga que ver el señor juez y lo mismo todas las actividades de su familia. Quiero hacer notar, y hacerlo con la música de acompañamiento, muy alta, que todos los supuestamente investigados han salido incólumes. Es por eso que le pregunto a la Fiscalía que qué diablos le pasa. ¿Habrá comido algo y le habrá sentado mal?
La Fiscalía critica todo el proceso investigador del juez, no está de acuerdo con sus motivaciones, ni le parecen bien sus llamadas e interrogatorios a altos cargos, ni le parece que su secretaria pudiera ayudarla en ninguna cosa y opina que Barrabés es un empresario sobradamente conocido y que por supuesto pudo ser útil.
Hay que cambiar tantas cosas en la política española...