Nos cuesta hacernos a la idea de que haya gente con unas ideas tan macabras como las que nos quisieron hacer creer, pero finalmente no nos queda más remedio que pensar que pudo ser posible. Hay muchos datos. Desarticularon y desguazaron los trenes rápidamente, el juez reconoce que pudo ser más meticuloso, etcétera. Hay que cambiar muchas cosas y una de ellas es que nos podamos querellar con jueces y fiscales, con lo cual, este juez y todos los demás y los fiscales, llevarían un cuidado extremo en todo lo que hicieran.
Bien, aquí, en España, tenemos ahora que no es que las musulmanas lleven el trapo por la calle, muy orgullosas, mientras que en Irán se están dejando matar por quitárselo, sino que además se practica la ablación del clítoris a las niñas.
Sufrimos un presidente que no está en sus cabales, le ha hecho muchas trampas al PSOE, su partido, y éste no solo aguanta, sino que lo apoya sin fisuras. No hay nada que hacer por este lado. Felipe González trata de salvarlo, a su partido, pero Sánchez vio la jugada y adelantó las elecciones y desde entonces ya no hay nadie que le tosa, y si aquel intentó salvarlo no lo hizo por España, sino por el partido. Feijóo se pasea por Babia.
A este presidente no le importa nada y a esto es a lo que yo quería llegar. Según Médicos del Mundo, en Navarra hay 4000 niñas que pueden sufrir la ablación del clítoris, mientras que la amenaza para toda España llega a las 15000. Hay otro dato más fúnebre y es que la suelen practicar con una hoja de afeitar oxidada, que utilizan con todas las niñas, y lo que pretenden es evitar que pueda haber placer. Estas señoras que son abusadas de este modo tratan se salvar al islam, pero se pongan como se pongan no hay modo.