No se escapa nadie. Son socialistas y lo comparten todo. La codicia, quiero decir. Aquí tenemos a dos, José Luis y Sonsoles, pero a esta no la han pillado aún, solo está en camino. Ya iban tardando en encontrar el hilo conductor, pero al final se ha dado el caso. Más fácil ha sido pillar a Gertru, la secretaria, que, como su propio nombre indica, está en todos los secretos. Ha metido su móvil en la caja fuerte que se llevó la policía.
Todos no son igual de discretos. La de Pedro Sánchez está bien pillada desde hace tiempo. En este caso la historia es diferente. Ella nunca se pudo imaginar que siendo la esposa del presidente los jueces se atrevieran con ella. Menudo disgusto se llevó. Pero ahí estuvo Peinado, aguantando todo todo el tiempo. Todavía se hace cruces la buena mujer. O no tan buena. Aquí la historia es al revés. Es que el marido está aforado y por el momento hay que llevar cuidado con él. José Luis sí que está bien pillado y esto ha sido una sorpresa para el PSOE y para él. Es curioso que teniendo como tienen una cantidad ingente de asesores y confidentes todo les pilla por sorpresa. Lo que no les sorprende es ninguna de sus traiciones, perdón quería decir cambios de opinión.
En resumen: José Luis bien pringado y ya veremos hasta dónde llega la investigación y cuantas más cosas lo pillan; Sonsoles ha hecho sonar el piloto y ya está todo el equipo, con lupas, buscando los hilos. Las hijas están pilladas sin remedio porque el berzotas del padre no pensó jamás que lo fueran a descubrir. Tampoco lo pensó Pedro Sánchez, igual de berzotas, a quien le han pillado a toda la familia excepto a él, y eso no le hace pensar. Es que si se pone a hacerlo es muy peligroso, puede vender algo...