domingo, 27 de septiembre de 2020

Nadie pidió perdón a Dolores Vázquez

El Estado la indemnizó con 120 000 euros. Seguramente, esa es la cantidad correcta por el tiempo que estuvo en la cárcel. Pero hay mucho más. Todo el calvario que tuvo que sufrir hasta que se demostró su inocencia le dejó, irremisiblemente, unas secuelas morales de las que no se va a reponer jamás.

En este punto, cabe preguntarse si todo eso era imprescindible y la respuesta es que no. Si todo el mundo hubiera respetado la presunción de inocencia, si se hubiera tenido confianza en el Estado y se le hubiera dejado trabajar hasta la resolución del caso, quizá sus funcionarios no se hubieran sentido tan presionados y habrían trabajado con más calma. No se sabe lo que habría pasado. Sí que se sabe, en cambio, que lo ocurrido es intolerable y que ha destrozado una vida para siempre. Tanto ensañamiento con una persona no tenía base de ningún tipo. Pero es que aunque hubiera sido culpable, tampoco tendría base. Lo que tuvo que pasar ella no sería justo con Otegui, ni con ningún otro etarra. Lo correcto sería que los etarras sufrieran cadena perpetua, pero fueran tratados como personas. Esta sociedad permite homenajes a etarras y se ensañó con una persona inocente.

Dolores Vázquez dice que nadie le ha pedido perdón y preguntados al respecto algunos implicados en su caso no sienten que deban hacerlo. Han acabado con su vida, pero nadie se siente culpable. No me extrañaría nada que los haya que ganaran mucho dinero con su caso, porque el morbo es un cebo en el que pican muchos y que no se arrepientan de haber ganado ese dinero y que estuvieran dispuestos a volver a hacer lo mismo si se diera otro caso similar. El hecho de destrozar una vida se sustancia con el recurso a decir que son cosas de la vida.

Por lo menos, el abogado de esta señora estuvo en su papel todo el tiempo, salvando la dignidad humana. Si los jueces y fiscales que intervinieron en el caso se hubieran fijado en él ... 

‘2016. Año bisiesto’
‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

sábado, 26 de septiembre de 2020

El Rey no es del PSOE

 

El sátrapa que preside el gobierno de España comenzó por suprimir toda posibilidad de disidencia dentro de su partido, el PSOE. Hay que puntualizar que los socialistas consienten esto. Al fin y al cabo es una vuelta de tuerca más a aquello de que «quien se mueva no sale en la foto». Nada raro pues en este partido que tiene como portavoz a quien tiene, lo cual es otro detalle que sirve para explicar las cosas.

El caso es que el Rey no pertenece al PSOE y, por tanto, no está sujeto a obediencia por ese tipo tan lamentable. El Rey vela por el bienestar de los españoles, que son los que le pagan el sueldo, al igual que al sátrapa, y lo hace con honradez, al contrario que el sátrapa.

A Sánchez le sorprende que el Rey no le obedezca, como hacen todos los demás de su partido. Los que le sostienen, y lo hacen de forma infame, tampoco le obedecen, sino que le imponen condiciones.

Sánchez es narcisista. ¿Con quién se comparará para verse tan grande y tan superior al resto? Con lo que tiene cerca sin duda, con quienes se sientan con él en el consejo de ministros, que más bien parece un consejo de pigmeos.

Pero Sánchez en grande en tamaño físico. Moralmente no existe. No es nadie.

Suerte tenemos los españoles con este Rey. Habría sido curioso que coincidieran Fernando VII y Sánchez. Habrían competido para ver cuál de los dos era más vil, más traidor, más sinvergüenza. En estos campos habría ganado Pedro Sánchez, sin duda. A felón no hay quien le gane. Pero el poder lo habría conservado Fernando VII, por tener una inteligencia muy superior a la de su oponente.

Con Felipe VI ocurre lo mismo, es mucho más inteligente que el melón que preside el gobierno.

‘2016. Año bisiesto’
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viernes, 25 de septiembre de 2020

La carta de Hermann Tertsch

 

Puede decirse, sin exagerar ni un ápice, que el gobierno que sufrimos, que es el peor de toda la historia de España, además de ser el más caro y más incompetente, es dictatorial. O sea, se trata de un gobierno que se rige por unas normas democráticas, que intenta conculcar siempre que puede, porque no le resultan cómodas ni las comprende y que en la medida que vaya pudiendo las irá derogando y sustituyéndolas por otras que no le coarten el disfrute del poder.

El presidente del gobierno, narcisista y psicópata, comenzó por suprimir toda posibilidad de disidencia en el seno de su partido. Esa actitud es propia de los dictadores. Los socialistas, con carnet o meramente votantes, aceptan eso. Hablar de rebaños que aceptan ir al matadero voluntariamente no es excesivo. ¿Dónde está la pasión por la libertad? ¿Dónde las intenciones solidarias? Desear las cadenas para la población no es propio de gente solidaria. Sin olvidar el sectarismo, si esto lo leyera ese lastre que tiene el PSOE en algún cargo oficial, me bloquearía para toda la vida y más allá. Pocos de esos admiten las críticas y lo bueno es que la inmensa mayoría va a sufrir, igual que todos, las consecuencias de su burrera.

Si lo anterior es por parte del PSOE, por la parte de Podemos y del resto de los apoyos del gobierno los indicios de fervor democrático son inexistentes. No hay. Corre sangre dictatorial por las venas de todos ellos.

A la vista de la catadura moral del gobierno y sus apoyos no extraña que quieran reescribir la historia a su manera, con lo cuál demuestran que saben que no tienen razón. Si pensaran que la tienen, dejarían que los historiadores hagan su trabajo.

Hermann Tertsch ha denunciado sus tejemanejes a la Unión en una carta breve que no tiene desperdicio:

https://rebelionenlagranja.com/noticias/espana/la-carta-integra-de-tertsch-a-los-eurodiputados-alertando-de-la-ley-sectaria-de-memoria-20200918

A los sinvergüenzas no les ha gustado que lo haga.

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jueves, 24 de septiembre de 2020

Los golfos pisotean al Rey

 

El Rey representa a todos los españoles, por tanto, quienes lo ofenden hacen lo propio con sus representados. Hay imbéciles que alegan que no se sienten ofendidos, pero el Rey sabe, porque es una persona cabal, que los hay que no se lo merecen, no obstante, los sigue representando, porque así lo dice la Constitución y es fiel cumplidor de sus obligación.

El comunicado de la Asociación Profesional de la Magistratura es elocuente, como se puede comprobar en el enlace https://twitter.com/juecesAPM/status/1308693100412444673

La gente malintencionada le encontrará defectos que no tiene, o sea, que se los inventará, pero al final resulta que ir a favor del Rey es defender los propios intereses, e ir en su contra es de masoquistas.

Tenemos el gobierno ocupado por una serie de golfos, alguno de los cuales, concretamente el Astronauta, es especialista en hacerse el bobo -le sale muy bien-, y no merece la pena argumentar ante ellos, porque no hacen caso, siguen sus propios designios, distintos en cada caso, pero todos confluyen en un punto: conservar sus cargos. Uno de ellos, especialmente maligno, tiene entre ceja y ceja la idea de instaurar en España una abominable dictadura boliviarana. De hecho, ya habla y sentencia no como si fuera Maduro, sino el mismísimo Chávez. Se cree en posesión de todos los resortes del poder. Hay que reconocer que la situación es peligrosa y hemos de apoyar al Rey, para que pueda salvarnos de estos golfos. Nos quieren hacer creer que algunos de ellos respetables y lo cierto es que no hay nadie en el gobierno que sea de fiar.

Y si hay un golfo que ya se ve en una república bananera, hay otro que se ve rodeado de espejos que le favorecen y para conseguir que esos espejos estén ahí, colocados de ese modo exacto que le conviene, es capaz de cualquier cosa.

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miércoles, 23 de septiembre de 2020

Hablemos de la obligación de llevar mascarilla

 

No soy un experto, como ese Don Simón que cada día, cuando termina de hurgarse la nariz, explica lo que sabe, lo cual llena de pasmo a muchos. Tampoco soy uno de esos loritos que repetían las consignas ‘no se podía saber’, ‘capitán a posteriori’, que al ver esto https://t.co/ZsXEI4Z18t?amp=1 deberían sonrojarse, pero eso no ocurrirá, porque ya ni pueden recordar dónde perdieron la vergüenza, seguramente para siempre. El que no sea lorito no sale en la foto.

Simplemente voy a hablar del asunto como un ciudadano al que le conculcan un día sí y otro también sus derechos constitucionales y las explicaciones que le dan sobre el caso le parecen excusas de mal pagador. Veamos: los mejores especialistas como el asunto, entre los que no creo que esté Don Simón, dicen que al aire libre el contagio es muy difícil. Es más, alguno afirma que para que el virus chino contagie hay que ayudarle. La experiencia es la siguiente: En Valencia hubo concentraciones masivas en la plaza del Ayuntamiento del 1 al 14 de marzo, con motivo de la mascletá, sin que conste que tuviera repercusión en el número de contagiados. En cambio, entre los que asistieron a un partido de fútbol en Italia sí los hubo. Viajaron juntos, fueron a bares y restaurantes juntos, en el fútbol gritaron, saltaron y se abrazaron.

Son cosas que están al alcance de un simple espectador y que a la vista de las mismas saca sus conclusiones entre las que no puede faltar que tenemos una casta dirigente abrazada a la incompetencia y con unas ganas exageradas de demostrar quién manda aquí, y el deseo de hacer el mal manteniendo a casi todo el mundo bajo arresto domiciliario primero y luego obligando a llevar mascarillas en lugares en los que es innecesario. Los etarras no son nadie sin las pistolas y éstos tampoco son nadie sin los loritos.

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martes, 22 de septiembre de 2020

Es necesario un banco público para atender ciertas necesidades

 

En otros tiempos, el negocio bancario era mucho más fácil y el dinero que pudieran perder los bancos en algunas actividades lo recuperaban con creces en otras, por lo que estaban en condiciones de ofrecer unos servicios que ahora no pueden, motivo por el que se disponen a subir las comisiones que cobran a sus clientes de un modo exagerado e inasumible para muchos de ellos.

El caso es que en esos tiempos ya pasados la gente podía tener el dinero en casa, en la que recibía a los cobradores del gas, de la luz, o de lo que fuera. Hoy en día no hay remedio que tener domiciliados todos estos recibos para tener esos servicios y el Estado ha contribuido a que las cosas sean de este modo. Por tanto, el Estado tiene la obligación de atender a esas familias a las que pagar esas comisiones a su banco las deja sin poder comer unos días.

Una solución al alcance del Estado consistiría en fundar un banco público, aprovechando las oficinas de correos, sin ánimo de lucro y que sirviera únicamente para que los ciudadanos pudieran cobrar sus nóminas y pagar los recibos esenciales. Ese banco no podría hacer ninguna operación con el dinero que tuviera depositado y podría limitar el saldo que se pudiera tener en sus cuentas. La gente cobraría la nómina y sacaría todo el dinero excepto el necesario para pagar los recibos.

La otra solución consistiría en obligar a los bancos existentes a tener cuentas así.

Ambas soluciones son malas para los bancos, pero el Estado les puede compensar de algún modo. Lo que es injusto es cargar el coste de la crisis en los más desfavorecidos. El Estado del Bienestar ha costado mucho de conseguir y hay que mantenerlo. A la crisis se ha llegado principalmente a causa de la incompetencia y la avidez de la clase política, que, en la actualidad se muestra en todo su esplendor. Hemos conseguido tener el peor gobierno de toda la historia de España.

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lunes, 21 de septiembre de 2020

Ayuso, en la diana

 

Aunque hay unas cuantas regiones cuya situación en el caso del virus chino es peor que la de Madrid, éstas tienen la ventaja de que no están gobernadas por el PP por lo que los podemitas de esos lugares contienen sus afanes destructivos y se dedican a cualquier otra cosa, con tal de que no sea trabajar.

En la Comunidad se dan algunas circunstancias que dificultan mucho el control de la pandemia y la pericia o impericia del gobierno madrileño resulta irrelevante para esos mangantes que viven como ricos de manipular a los pobres.

Aunque la gestión de Ayuso fuera irreprochable y mereciera los elogios de los mejores expertos del mundo, esos granujas que nunca han tenido vergüenza, porque ni siquiera saben lo que es, la atacarían de forma denodada, porque hacer el gamberro es lo suyo y si encima hay un gobierno que sacraliza el gamberrismo todavía más.

Mención aparte merecen el infame presidente del gobierno que sufrimos y su larga, carísima e inepta lista de ministros, a cuál más lerdo, a cuál peor intencionado, en la que no falta tampoco el que se hace el bobo, como si anduviera por las nubes metido en un bólido interespacial. Ninguno de todos ha demostrado tener interés en los muertos a causa del virus chino, ni tampoco en los que han quedado con secuelas para lo que les quede de vida, como lo demuestra el hecho de que ni siquiera se esmeran en contarlos y que han puesto al impresentable Simón a tomar el pelo a la gente. Este presidente infame, con el visto bueno explícito o implícito de sus ministros, ha escenificado mediante el envío de una carta, su apoyo a la presidenta del gobierno de Madrid. Si a este presidente infame le importaran los madrileños, o el resto de los españoles, no habría hecho falta que le mandara ninguna carta, habría estado trabajando con Ayuso, y con el resto de los presidentes autonómicos, codo con codo. Pero es que, además, aparte de simular una ayuda que no da, ha puesto a Lastre a morder.

Éste, como su vicepresidente segundo, cabalga contradicciones. Son iguales los dos.

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