Desde el momento en que nos dijeron que las cuentas de los muertos las lleva ella ya sabíamos que no podía ser de otra manera. Ella, lógicamente es Delcy y tampoco puede querer que nos enteremos de todo. Y esa es la cuestión, hay mucha gente luchando por vivir y un segundo de retraso puede ser crucial, pero no hay modo de hacer desvanecer ese tiempo. ¿Qué le pasa a Trump? No hay nada que hacer con él, puesto que tiene sus propios objetivos, tan distintos de lo que se espera.
Las notas de socorro se suceden, pero sobre todo lo hacen las dificultades que impone la policía para acceder a los sitios. A los guardias les da igual que haya multitud de gente a punto de morir, simplemente cumplen las órdenes que les han dado, no vaya a ser que los muertos sean ellos. Ven la solidaridad de la gente, que lleva lo que no tiene con tal de ayudar a los que aún tienen menos, que están a punto de morir y morirán si no ocurre un milagro. Podría llegar, porque María Corina Machado está pendiente de todo y tiene organizados los equipos de rescate, pero luego ocurre que el comunismo, siguiendo su técnica habitual, lo dificulta todo. ¿Cómo puede un país salir adelante con un partido comunista fuerte que lo tiene todo bajo control? Pues es francamente difícil, como bien sabe la premio nobel de la Paz, que lleva al menos 14 años escondida y blandiendo posibilidades. Ahora tiene a Trump, pero cuesta saber qué ideas puede tener este en la cabeza, ¿por qué diablos no ha quitado a los de antes y la ha puesto a ella? Indudablemente, salvaría muchas vidas, pero sobre todo llenaría de optimismo a los que están atrapados y no saben si van a salir con bien o si ni siquiera harán el esfuerzo de sacarlos.