Vino a explicar que su defendido no fue quien organizó la trama delictiva, sino que se integró en ella. Cuando contactaron con él ya estaba en funcionamiento y vino a ser como el aceite que hace que las piezas circulen sin romperse y, sobre todo, que les supo conseguir una gran cantidad de contactos nuevos. Con la declaración de Aldama ha cobrado sentido toda la información de la que dispone el tribunal, que ahora tiene más fácil dictar sentencia.
Choclán ha agradecido al Partido Popular, que lidera la acusación popular, que se haya mostrado a favor de que el tribunal considere de forma benigna la participación de Aldama en todo el tinglado, habida cuenta de su singular aportación en el caso. Por su parte, se ha mostrado condescendiente con el Fiscal Anticorrupción, ya que a pesar de que, obedeciendo a Teresa Peramato, ha mantenido la petición de siete años de cárcel para Aldama, luego ha procurado sentar las bases para que no entre en prisión. El gobierno de Sánchez viene a ser como un circo en el que la seriedad ni está ni se le espera. Al amo hay que obedecerlo siempre, para que no empiece a gritar y pegar patadas. Es un niñato sin corregir, ninguna fe en sí mismo y, por lógica, ninguna fe tampoco en nadie. ¿Qué va a pasar con el PSOE? No se sabe, pero no sería sorprendente que desapareciera. De hecho, está herido de muerte desde que lo renovó Felipe González.
Luego vendrán más juicios en los que Aldama, igual que ha ocurrido en este, será de nuevo fundamental, para cabreo de Sánchez y su equipo, cada vez más desencajados y llenos de furia y con ganas de dinamitarlo todo, pero ya van viendo que los jueces han formado equipo para defender la independencia judicial, que ya parece fuera del alcance del botarate que gobierna.