Le acabarán saliendo sanchecitos en la cara, o en cualquier otro sitio. Me refiero a Bolaños, claro, pero también podría ser cualquier otro de los necios que tiene colocados en los ministerios. También hay necias, lógicamente y más tratándose de un gobierno ‘tan feminista’ que no puede ser más. Como noticia que viene al caso conviene recordar que en el gobierno de Margaret Thatcher solo había una mujer, pero era la que mandaba. Las que hay en el PSOE, en el gobierno y fuera de él, obedecen. Eso es el feminismo, según Sánchez.
El caso es que ahora nuestro Bolaños, como Príncipe de las Tinieblas, amenaza a una señora que es, sin duda alguna, mucho más inteligente que él, Isabel Perelló, por la sencilla razón de que no ha rendido pleitesía al Señor de sus Sueños. Pobrecillo. Pretende hacer una burrada que a todo el mundo, excepto los de la Opinión Sincronizada, le parece que lo es y aparece echando una bronca a una señora que dice las cosas como son, sin necesidad de hacer la pelota a nadie.
La justicia está muy mal y evidentemente el gobierno no tiene ninguna intención de resolver el asunto, por la cuenta que le trae, sin lugar a dudas y el bobo del ministro no tiene ninguna necesidad de demostrar que lo es, sino que lo mejor que podría hacer es irse muy lejos y desde fuera de España presentar la dimisión de manera irrevocable y luego desaparecer de manera silenciosa, si es que hoy en día se puede, porque a lo mejor no es tan fácil. Es que estoy convencido de que todos los ministros del actual gobierno están involucrados en algo sucio, como el de ser cómplices de la familia del Felón. Irse muy lejos y de incógnito no es tan mala idea. Entregarse a la justicia es mejor, pero de estos no hay ninguno que lo haga.