Todo está enlazado. Durante la guerra de 12 días la CIA aprendió a descifrar los protocolos de la elite iraní, lo cual le sirvió para cambiar los planes a última hora y descabezar a la teocracia iraní. La alegría de las damas persas es indescriptible. Estos ya no levantan cabeza jamás.
Las bajas son Ali Jamenei, Mohamed Pakpur, Aziz Nasirzadeh, Abdorraim Musavi, Ali Shamjani y Mohamed Shirazi. Todos se han ido con Alá, enviados con recomendación especial por las Fuerzas Armadas de Israel. Creo que más pronto que tarde habrá que estudiar el papel de las religiones en el mundo. Esta es una lección que vamos dejando pasar, sin darnos cuenta de que el tiempo corre y los listos se organizan muy bien.
El caso es que a partir de ahora todo ese flujo de dinero que salía de Irán rumbo a grupos terroristas, más o menos camuflados de organizaciones serias, que no lo son tanto, va a dejar de salir.
Jamenei había diseñado un plan terrorífico para acabar con Israel, sirviéndose de diversas bandas terroristas, que atacaban desde distintos puntos, entre las que se pueden contar Hamás y Hezbollah, y a partir de ahora tendrán que cambiar de planes por un tiempo, o acaso para siempre. Todo es incierto en la zona, salvo la palpable alegría de las gentes de Israel y Persia que aman la libertad. No puede vaticinarse el fracaso en Teherán, puesto que la alegría de los nativos va a impedir cualquier tipo de añagaza. Hay que recordar a todos los presos políticos, y especialmente a la premio Nobel de la Paz 2023, Narges Mohammadi, esperando que enseguida salgan libres, puesto que cada día de más que pasen en la cárcel irá en perjuicio de sus carceleros. Los sicarios armados de Jamenei, o sea todos, tienen que saber que van a ser juzgados. Han matado a mucha gente y eso no puede salir gratis.
lunes, 2 de marzo de 2026
Las bajas del régimen
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