De las declaraciones de Aldama ante el Tribunal se desprende que una parte importante de ministros debería ir a la cárcel. Y quien dice los ministros dice también el presidente, porque según el relato está en todas las salsas. Particularmente, añadiré que según me opinión todo el gobierno debería ir a la cárcel, pero esto no cuenta ahora. Sabemos que el testigo lo hacía ante el Tribunal Superior y que, por tanto, tiene obligación de decir la verdad, y que Sánchez no miente, sino que cambia de opinión continuamente y con tanta celeridad que no le da tiempo a Felipe González, el armador del embolado, a darse cuenta.
Pero la pregunta no es esa, sino que a pesar de las gravísimas acusaciones vertidas por el testigo, que se juega muchos años de cárcel si miente, el gobierno tiene previsto aguantar hasta 2035. ¿No es eso una burla y una falta de respeto al, tribunal? ¿Podrán hacer algo los magistrados para dejar constancia de quién manda aquí? Sabemos que la Constitución no permite echar a Sánchez y que ademas de ese recochineo hay otros y que ahora mismo, y desde que está Sánchez también, está saliendo todo a relucir, pero con la ventaja de que actualmente es un equipo judicial quien está al mando y a ver quién es el guapo que les vaya a revocar una decisión cuyos fundamentos han procurado los mismos gobernantes. No voy a proponer nada, pues desconozco si el tribunal dispone de herramientas adecuadas, o si cree que puede revertir la situación, pero a mí me parece muy peligroso todo lo que está haciendo este gobierno, tanto que después de este juicio vendrá otro y luego otro, y no sé cuándo finalmente parará todo esto. Hay que cortar cuanto antes, concienciar a la población del desastre en que estamos envueltos y poner a unos cuantos profesionales a trabajar en una nueva Constitución.