En principio y aparentemente jugaba con dos barajas. Figuraba como candidato a presidente en la papeleta de María Corina Machado y al mismo tiempo cobraba del régimen de Maduro, pero hay más detalles que merece la pena considerar. El gobierno no supo ver que la oposición manejaba un ejército de seiscientas mil personas y tampoco se enteró hasta muy tarde de que había ganado las elecciones. Cuando fue a darse cuenta ya era muy tarde. Otra cuestión que también se le escapó fue que MCM había ganado la guerra dialéctica ante el mundo.
Por todos estos motivos conviene tomar con cautela estas noticias, porque es muy posible que no tuviera más remedio que actuar de este modo para evitar que el gobierno sospechara de él. Por otro lado, secuestraron a su yerno, lo cual pudo haber tenido unas consecuencias muy feas. Hay que tener en cuenta que cuando lo fueron a apresar Edmundo González ya había ganado las elecciones y dado órdenes, que no fueron cumplidas, a los policías. De modo que las cartas no estaban tan marcadas, sino que cada cual representaba su papel.
Me resultaba muy sorprendente que la gran heroína de América se hubiera dejado engañar de una forma tan tonta, pero finalmente todo apunta a que no fue así, sino que no tuvo más remedio que aceptar la realidad de la vida, las posibilidades de Edmundo, las suspicacias de Maduro y toda la realidad social de Venezuela, de la cual no podía sustraerse. Puede pensarse, y seguramente es cierto, que Maduro se sintió engañado y como venganza decidió capturar al yerno de Edmundo y a saber qué es lo que pensaba hacer con él. Finalmente, pudo volver a casa y eso ya es otra parte de la historia. Ahora queda rematar el trabajo, que consistirá en que MCM gane las elecciones y se convierta en presidenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario