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viernes, 20 de septiembre de 2019

Ábalos dice que le han robado el voto

En cierta época, para llegar a consejero en el Reino de Valencia había que ser socio de la Hípica; algunos se hicieron con ese fin y los hay que tuvieron premio.
Ahora es peor, hay que profesar la fe catalanista. O sea, tener fe en algo abocado al fracaso y estar dispuesto a arrastrar a otros hacia él.
Pero todavía se puede rizar más el rizo. Para formar parte del gobierno de Sánchez hace falta una de estas dos condiciones: tener la cara más dura que un adoquín, o un morro que llegue al suelo.
Quien más a menudo da prueba de ello, es la paisana de Solís, aquel ministro que preguntó: ¿para qué sirve el latín? Y le contestaron: Para que los de Cabra se llamen egabrenses.
Pero estos ministros cuya característica principal ya es obvia también tienen otras utilidades. Por ejemplo, ya sabemos que ser astronauta no es incompatible con ser gilipollas. Si alguien alega que no había ninguna necesidad de tener esa información, se le puede responder que el saber no ocupa lugar. También sabemos, gracias a una de las ministras, que uno de los ministros es maricón.
La gracia de Ábalos consiste en que nos quiere hacer creer que los burros vuelan. Pues podría empezar, para demostrarlo. Dice que le han robado el voto, porque no dejan gobernar a la lista más votada. Las peores mentiras son las verdades a medias. ¿Cómo que no le dejan gobernar? Cuando Glez no consiguió bastantes votos, tuvo que negociar con el diablo, y lo hizo. Cuando Aznar no tuvo suficientes votos, se vio obligado a negociar con Satanás, y lo hizo. Por terminar pronto: Cuando Sánchez tuvo que negociar con la gente más infame para conseguir ocupar la Moncloa, lo hizo. Y ahora no ha ofrecido nada ni al PP, ni a Ciudadanos, porque su designio, desde el principio, era el de repetir las elecciones.

sábado, 9 de marzo de 2019

Begoña y Carmen en la manifestación

Fue sintomático y desvergonzado el intento del gobierno de convertir la manifestación en anti-PP. Allí estaban Carmen y Begoña coreando consignas contra este partido. Lejos del ánimo de Pedrito se ve que está cualquier intento de parecer educado y cortés con los adversarios ideológicos.
Cuando se está en política para favorecer a los ciudadanos se es capaz de comprender que a los rivales les asiste la misma intención. Cuando se está en beneficio propio, todos los que no estén bajo control son enemigos, puesto que pueden conseguir lo que desea para sí, que es el poder. De ahí, pues, que Pedrito, tras hacer sus cálculos mezquinos decidiera adelantar las elecciones al 28 de abril, cuando el hacerlas en mayo habría supuesto un ahorro considerable para las arcas públicas. Pero al presidente no le importa gastarse el dinero de los pobres, para su disfrute personal o para su posible beneficio.
El impresentable presidente regional valenciano ha hecho lo mismo por parecidos motivos, después de una gestión igual de catastrófica.
Se echa en falta una manifestación contra la crisis que viene si continúa este PSOE en el poder. Rubalcaba tampoco es de fiar. Rubalcaba, te das la vuelta y te la clava, decían los suyos cuando fue ministro con González (Glez, escribía Umbral), pero todo español consciente de lo que se avecina con Sánchez descansaría si el candidato socialista fuera él.
Borrell también sabe que viene la ruina, si sigue Pedrito al frente del gobierno, pero como a él no le va a alcanzar, se calla. Menudos sinvergüenzas son los que están en este gobierno y los que lo apoyan.
Iglesias, el marqués de Villa Tinaja, no es que sabe que viene la ruina, es que la desea y la propicia, porque si se multiplica el número de pobres será más fácil llevar a cabo la revolución comunista. 

miércoles, 10 de abril de 2013

Aznarín

Creo haber leído que Aznar se equipara con Thatcher en un artículo publicado en El Mundo. Vi el titular, pero no pasé de ahí, ni me apetece hacerlo. Puede decir lo que quiera, que yo he sido uno de los que lo han sufrido como presidente. Y no sólo a él, y eso es lo peor.
Su antecesor, Glez., como le bautizó Paco Umbral, fue, probablemente, la persona en la que más esperanzas se depositaron en toda la historia de España. Y las defraudó todas, porque el hombre no estaba para tantos trotes. Suárez y Thatcher, por ejemplo, arriesgaron mucho durante sus mandatos. Suárez incluso la vida. Glez. siempre jugó con ventaja. Donde no tuvo la victoria asegurada, en su trato con otros líderes, por ejemplo, dobló la testuz. Con Helmut Kohl, pongamos por caso. Cuando se juntaban, parecían Kohl y Flor. Uno manda y el otro obedece. Qué lejos del gesto de Suárez ante Jacques Chirac, que se puso a presumir del vino francés como si no hubiera otro en el mundo, con la finalidad de impresionar y cohibir al presidente español. ¿Cuál de todos quiere que le sirvan?, le preguntó después. Un vaso de leche fue la respuesta que recibió el gabacho presumido.
Pero tocaba hablar de Aznarín y se me ha colado Glez. ¿Dónde estará Aznarín? ¡Ah, sí!, poniendo las patas encima de alguna mesa. O practicando el catalán en la intimidad. También puede ser que esté escondido detrás de una Botella, y eso que no consta que beba. Habría que imaginarlo el 23-F en el Congreso de los Diputados. Todos tirados por los suelos, algunos tratando de esconderse debajo de las poltronas, y él, José María Aznar, allí, en pie: ¡Váyase, Señor Tejero! ¡Mire, mire que abdominales tengo! ¡Váyase, Señor Tejero! Y después de este han venido Zapatero y Rajoy. No te jode...

lunes, 26 de julio de 2010

Felipe González enreda

Basta comparar el lamentable artículo que ha escrito en El País, en comandita con Carmen Chacón, con el de Jorge de Esteban en El Mundo, para comprender lo lejos que está Glez de ser una persona de fiar.
Fue durante el mandato de Glez cuando floreció esa extraña X que todavía no se sabe a quién corresponde. Y eso que el tal X es alguien de cuidado. También fue durante el mandato de Glez cuando se filtraron a la prensa datos privados del juez Marino Barbero, sin que se haya averiguado quién los filtró y, por tanto, haya sido castigado. Probablemente, el gobierno de Glez ni siquiera lo investigó.
Ya quisiera Glez tener la mitad de la talla política y personal que demostró tener Adolfo Suárez. Fue éste quien trajo la democracia a España, mientras el líder socialista chupaba cámara. Fue Adolfo Suárez quien desplazó al General Armada lejos de los centros de poder y fue el PSOE de Glez uno de los partidos que tontearon con Armada. Fue Adolfo Suárez quien arriesgó su vida por la democracia, cuando el Coronel Tejero entró en el Congreso y fue Glez uno de los más rápidos en echar cuerpo a tierra.
Fue durante el mandato de Suárez, al que se acusaba de dictatorial, cuando disfrutamos de mayor democracia y mayor pluralidad informativa en los medios, y cuando mayor independencia tuvieron los jueces, y fue durante el mandato de Glez cuando se acabó la independencia judicial y cuando cayó desprestigiado definitivamente el Tribunal Constitucional, al que ahora quiere rematar. En su artículo citado, y con toda la desfachatez que se le conoce, cita al que fue presidente del Tribunal Constitucional Manuel García Pelayo, omitiendo que dimitió mucho antes de que acabara su mandato y regresó apresuradamente a Venezuela. ¿Podría explicar Glez por qué actuó así?
Hay cientos de miles de socialistas honrados en España, que se dejan la piel trabajando, y que sueñan con un mundo mejor, y merecen unos dirigentes que no los hagan sonrojar de vergüenza. España, para salir de la crisis y encarar el futuro con optimismo, necesita políticos honrados y consecuentes.
'Los Borgia'
'La ciudad desplazada'
'Tus colores son los míos'
'El filósofo entre pañales'
'Dichos, comparaciones y frases populares'
'Homero, Ilíada'
'Switch in the red'