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sábado, 27 de septiembre de 2014

Pujol no está en la cárcel

Luis Bárcenas está en la cárcel. Mario Conde estuvo en la cárcel. Pero ni Pujol ni nadie de su familia está y cabe la posibilidad de que nunca esté ninguno de ellos.
Conviene apuntar el dato de que ni el PP ni el PSC quisieron poner en aprietos al hombre que durante tantos años ha estado hablando de dignidad, de decencia y de honradez sin que nadie se partiera de risa. Es muy significativo que el PP y el PSC pasaran de puntillas sobre la cuestión y es muy significativo que nadie se partiera de risa cuando Jorge Pujol, durante tantos años, ha estado hablando de dignidad, de decencia y de honradez.
Es difícil encontrar una persona que haya hecho tanto daño a la economía española -y al decir esto hay que pensar en los más vulnerables-, a la convivencia entre los ciudadanos, y a la estabilidad de muchas familias.
Dijo Pujol ante el Parlamento catalán, que ya no se sabe si es Parlamento o qué es, puesto que se dejó apabullar, que no es corrupto. En el periódico Levante-EMV hay una entrevista con María Consuelo Reyna, que fue publicada el 11 de octubre de 2010 y que lleva por título 'Los políticos no pisan la calle y viven al margen de la realidad', en la que la ex directora de Las Provincias dijo esto: He visto cartas de Pujol insistiéndole que escribiera en catalán y ofreciéndole todo lo que podría tener una persona.”. Se conoce que para el Molt Honorable esto no es corrupción; nada de lo que él hace es corrupción. Se entiende, a la vista de su actitud, que para CiU Jorge Pujol sigue siendo Molt Honorable. ¿Qué sería de CiU sin Jorge Pujol?
Todo se resume en un sólo punto. Ni Luis Bárcenas, ni Mario Conde, tienen una bandera para envolverse con ella. ¿Será para eso para lo que sirven ciertas banderas?

martes, 12 de agosto de 2014

Los señoritos (y las señoritas) aplauden a Pujol

En el caso de que Jorge Pujol, a.k.a. Jordi Pujol, hubiera cumplido escrupulosamente sus obligaciones con Hacienda, a lo largo de los años, cosa que, por otra parte, viene haciendo una importante porción de la ciudadanía española, sería un hombre que ha hecho un considerable daño, puesto que ha levantado un muro entre los catalanistas y los ciudadanos normales.
Aparte de eso, habría que considerar además que arruinó a mucha gente con la Banca Catalana.
Si a ese daño que ha hecho se le suma lo de la desvergüenza de la 'herencia' el asunto toma proporciones gigantescas. Lo de Luis Bárcenas, e incluso lo de Narciso Serra, a su lado es juego de niños, peccata minuta, cosa sin importancia.
Pero ha salido uno que se llama Fernando Trías de Bes, que ha escrito un artículo titulado Jo perdono Pujol. Ha sido en La Vanguardia, dónde si no. Este Trías de Bes debe de ser de la ceba. Uno de esos cuatrocientos que dijo Millet. Trías de Bes era conocido como economista, a partir ahora no se sabe.
No está solo, sin embargo, el chico este. Rahola mandó un tuit con la leyenda Pujol no és cap sant, però és el nostre pare i una victima del sistema. Fue el 30 de julio a las 14'20. Creo que Rahola cobra de la Generalidad y también de La Vanguardia y quizá esto sea una pista.
Pero es que el rizo todavía se puede rizar más. El llamado Andreu Cabré también lanzó su tuit. Lo hizo el 8 de agosto a las 13'17: No puc deixar de pensar en Companys quan llegeixo sobre la persecucio y crucificció pública del MHP Pujol per part dels espanyols.
En contra de lo que pueda parecer, no pretendo hacer reír a nadie. Estas personas hablan muy en serio. Lo que me interesa es saber dónde está el dinero que se ha esfumado.

jueves, 2 de julio de 2009

Bárcenas-Fabra

Los partidos políticos españoles se rigen de tal forma que incluso ha desaparecido ya cualquier vestigio de disimulo. A estas alturas nadie puede desconocer que sólo los muy adictos al jefe pueden medrar en los partidos. A esto se debe que personajes como Leire Pajín y José Blanco (hay ejemplos en todos los partidos) hayan logrado escalar hasta los puestos que ocupan.
Y cabe suponer que, puesto que las cosas son de este modo, todos, en todos los partidos, han escarmentado en la cabeza de José Barrionuevo y, en la medida en que las circunstancias se lo permiten, tratan de cubrirse las espaldas. Sería bueno que los políticos se dieran cuenta de que es urgente hacer cambios y no permitan que sean los vientos de la historia los que los barran a ellos.
En el PP hay cosas que rozan el ridículo, puesto que dos personajes, Carlos Fabra y Luis Bárcenas tienen serios problemas con la justicia y, en lugar de dimitir, se enrocan en sus cargos. Con ello causan un daño enorme a su partido y de rebote a España, dado que a la ciudadanía no le queda otra opción que perder la fe en sus políticos a marchas forzadas.
Por lo que se ve, y dado el funcionamiento interno de los partidos no podía ser de otro modo, la política se ha convertido en una profesión. Los políticos no quieren servir a los ciudadanos sino encontrar un modo de vida. Si no fuera de este modo, tanto Carlos Fabra como Luis Bárcenas se hubieran apartado de la política para no perjudicar a su partido. El hecho de que dimitieran no significaría que reconocieran ninguna culpabilidad, sino que es al contrario, al aferrarse a sus cargos dan a entender que precisan del cobijo del partido. El egoísmo que ponen de manifiesto da idea de su debilidad.