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lunes, 7 de octubre de 2013

Alberto Fabra lo tiene fácil

El PP se ha puesto nervioso porque las encuestas señalan una pérdida importante de votos para su formación en la Comunidad Valenciana.
El presidente, Alberto Fabra, podría recuperar esos votos perdidos fácilmente, pero ya se le ve que no tiene madera de líder. Creo que pretendió que le dieran un cursillo sobre el particular. Me imagino, a la vista de cómo viene actuando, que todo lo más que se podría conseguir con él es que “pareciera” un líder.
Si el PP ha venido gobernando durante tanto tiempo en la Comunidad Valenciana no es porque la gente le tenga simpatía a este partido, sino porque los partidos de la izquierda se volcaron en favor de los fantasmagóricos Países Catalanes, que los valencianos, mayoritariamente, no aceptan.
Esa estupidez de parte de los políticos valencianos que viven de espaldas al pueblo que les paga sus sueldos ha permitido que el PP gobernara como si no hubiera oposición, porque realmente no la había, y haya podido derrochar impunemente.
El problema es que los partidos de izquierda siguen pensando en los Países Catalanes. Por ello a Alberto Fabra le bastaría con gobernar en beneficio de la gente para recuperar los votos que se le escapan. Debería comenzar por rodearse de gente válida, sin temor a que en su entorno hubiera alguien mejor que él. Y a continuación debería suprimir todos esos organismos prescindibles, como son el Sindic de Greuges, el Consejo Jurídico Consultivo, la Academia Valenciana de la Lengua, el Consejo Valenciano de Cultura, etc. No cabe duda de que al llevar a cabo estas acciones encontraría muchas resistencias, algunas hasta parecerían numantinas. Asustarse por eso sería tonto. Debería concentrar su pensamiento en las decenas de miles de votos que le acarrearían estas medidas. Si suprimiera la Academia Valenciana de la Lengua, en la Comunidad Valenciana gritarían muchos, pero es que en Cataluña pondrían el grito en el cielo. ¿Y que importa en Cataluña lo que ocurra en la Comunidad Valenciana?

martes, 15 de abril de 2008

El despilfarro catalán

En una hermosa fachada de un edificio de Valencia, observo un cartel que la afea. Lo que pone en el susodicho es lo siguiente: Els Paisos Catalans no son Espanya. Dicho así, de modo rotundo y escueto. Javier Marías escribe que en toda unanimidad hay algo de degradante y no necesita dar explicaciones sobre su afirmación puesto que se trata de una cosa obvia. Pero, ¿qué son los Países Catalanes? ¿Qué es España? ¿Qué es lo que molesta de España? Puesto que el cartel incita a odiar, y aunque el odio vaya dirigido concretamente a España, cuando se comienza a odiar una cosa se acaba odiando todo, incluso a quien ha puesto el cartel, sin duda con muy buena intención. Así que dejémoslo como un horrendo pegote en una hermosa fachada.
Por su parte, el diario Levante, en su edición de
ayer, daba cuenta de que Eliseu Climent ha recibido diez millones de euros de Cataluña en cinco años. ¿Puede pensarse que Cataluña está colonizando culturalmente Valencia con dinero español? La política española nos provee de disparates de todo tipo. ¿Para eso pide tanto dinero el gobierno catalán al gobierno central? Se supone que en la Comunidad Valenciana también hay gobierno y que ese gobierno es suficiente para cuidar de los asuntos culturales valencianos. Por otro lado, vienen sucediendo algunas catástrofes en Cataluña, de las que los políticos catalanes siempre echan las culpas a Madrid. ¿No será que ellos (los políticos catalanes) están entretenidos en otras cuestiones? También cabe deducir que si son diez los millones que le han dado a Eliseu Climent, probablemente serán muchos más los que hayan dado a otros personajes catalanes.
También cabe deducir, y probablemente habrá información de sobra, a disposición del público, en los propios organismos oficiales catalanes, que en Cataluña vive, es un decir, mucha gente de modo angustioso, con grandes dificultades para llegar a final de mes. Mientras tanto, Eliseu Climent, ese pedazo de pan bendito, lo hace a cuerpo de rey.