Mostrando entradas con la etiqueta Setién. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Setién. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de mayo de 2019

De papas, obispos y curas

Los hay que en su afán simplificador dicen que me meto con la Iglesia. No es cierto, como tampoco lo es que me meto con Cataluña, porque lo que hago es criticar a los catalufos. Lo que ocurre, sin embargo, es que al menos los catalanes protestan por los abusos de los catalufos y tratan de frenarlos.
No ocurre lo mismo en el caso de la Iglesia, puesto que no solo hubo sacerdotes que colaboraron con los etarras, y fueron muchos los que lo hicieron, sino que también los hubo que fueron cómplices en algunos atentados.
A un sacerdote, José Mantero, recientemente fallecido, lo excluyeron de la Iglesia por aparecer en la portada de una revista. Creo que el sacerdocio era su única fuente de ingresos y no tuvieron contemplaciones con él. En cambio, a la monja Caram y a la monja Forcades se les consiente todo. Llamar animal al obispo Uriarte es una ofensa para los animales. Hay que recordar que este tipejo dijo que el Estado debía pedir perdón a ETA. No se entiende que haya tanta fijación con Franco, que está muerto, y no se le pidan cuentas a éste, que está vivo. Cualquier cura debería sentirse incómodo por decir misa mientras este elemento forme parte de la misma Iglesia. Pero es que antes de Uriarte estuvo Setién, que es otro que también tuvo que tener algún parentesco con Satanás. Y los demás curas y obispos no se plantan y amenazan con salirse de la Iglesia si no se expulsa a esos.
Por su parte, el papa, que es uno de los malvados de entre la larga lista de ellos de la Iglesia de Roma acaba de hacer obispo a un tipo pernicioso para la propia Iglesia, porque si puede escribir un manual sobre algo, ha de ser sobre cinismo.
Pedir ahora que no se ponga la equis en la casilla de la Iglesia Católica sirve para beneficiar a la Iglesia Católica, porque ello la obligará a ser más consecuente.

miércoles, 25 de abril de 2018

¡Adiós, Cáritas, adiós!

Cáritas ha emitido una nota que comienza de este modo: «Con relación a la información publicada hoy en el diario digital OK Diario bajo el titular “Cáritas firma el manifiesto a favor del referéndum ilegal”, Cáritas Española señala lo siguiente:
1. Se trata de una información no veraz.»
La nota entera puede leerse siguiendo este enlace http://caritasdeleon.org/nota-informativa-ok-diario/
Por su parte, el principio de la nota del citado digital, que se puede leer en totalidad aquí https://okdiario.com/espana/2018/04/24/caritas-firma-manifiesto-favor-del-referendum-ilegal-2169709, es el siguiente: «Cáritas, asociación perteneciente a la Iglesia Católica, apoya el manifiesto de la independentista Plataforma por la Lengua’ para promover la imposición del catalán y que defiende el “derecho a votar”. Entre las entidades firmantes aparecen también los sindicatos CC.OO. y UGT, el Fútbol Club Barcelona, SOS Racismo, Fundesplai o la Unión de Federaciones Deportivas de Cataluña.».
Por mi parte, y una vez leídas ambas notas, he tomado la decisión de no volver a destinar ni un céntimo a Cáritas, puesto que no quiero se use para financiar causas nacionalistas.
Hay que fijarse en que la nota con la que la asociación diocesana pretende desmentir la información vertida por Okdiario está redactada con un estilo que recuerda al de Setién, ese obispo tan poco grato a las víctimas del terrorismo, por las razones que todo el mundo sabe.
Apoya Cáritas a los nacionalistas en su empeño y lo hace con el peregrino argumento de que su finalidad. Pretenden hacer creer esos que la lengua española jamás se ha hablado en Cataluña. Quien imponer por las bravas ese invento de Pompeyo Fabra, que, como es de común dominio, porque lo explicaba el Padre Batllori, que tomó como base el infame e infecto dialecto barceloní. No termina ahí la cosa, puesto que como el vocabulario era tan pobre lo completó con las palabras más alejadas del español que pudo encontrar. Y con el resultado se intenta sustituir, en todos los lugares en que tienen mando, a la lengua española, la más hablada en todas partes.
Lo dicho: ¡Adiós, Cáritas, adiós!

domingo, 25 de junio de 2017

La deriva nacionalista de algunos obispos

Hasta en la revista Infovaticana se informó con toda naturalidad de una barrabasada de los obispos catalanes. De modo que la deriva nacionalista de los obispos no es alarmante, puesto que no es flor de un día, sino que se viene gestando de antiguo.
En los años 40, el obispo de Pamplona, Marcelino Olaechea, ya daba mucha tabarra con su deriva nacionalista. Franco supo qué hacer con él. Lo ascendió a arzobispo y lo mandó a Valencia y ahí se le acabó todo su nacionalismo.
No todas las personas merecen respeto, por ejemplo, Setién no lo merece; ni tampoco lo merecen todas las ideas, ideologías o religiones, por ejemplo, el Islam no lo merece, aunque haya islamistas que sí.
Los curas son muy aficionados a pedir, cuando llega el tiempo de la campaña de la renta, que se marque la equis de su casilla. Pero yo soy muy reacio a obedecerles en este aspecto mientras tengan en sus filas a monjas y curas nacionalistas; mucho peor, si son obispos.
Tradicionalmente, los curas y los obispos son aficionados a llevarse bien con el poder y a mimetizarse con el ambiente. Como ejemplo de ello se puede tomar al obispo Novell, que en sus inicios fue antinacionalista, como ordena la fe que dice profesar, y luego se hizo furibundo nacionalista, con lo que no cabe duda que los cepillos de su iglesia estarán más llenos y hasta es posible que le den alguna subvención y hasta palmaditas en la espalda. Todo ese dinero es podrido, monseñor. El nacionalismo es una ideología que fomenta el odio. ¿Cómo quieren que ponga yo la equis para favorecer a unos tipos que están conformes con el fomento del odio?
Es cierto que algunos obispos se han opuesto al nacionalismo. No estoy seguro de lo que hubieran hecho esos mismos obispos de estar en una diócesis catalana o vasca.





'El Parotet y otros asuntos'

'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978. El año en que España cambió de piel'
'Cantos al camino'
'Historias de la otra razón'
'Por qué España'

martes, 18 de abril de 2017

La Iglesia ofende a las víctimas del terrorismo

En el simulacro grotesco que organizó la ETA y que sus simpatizantes insisten en consagrar estuvo el arzobispo Matteo Zuppi.
Estaría a título particular o en nombre de la Comunidad de San Egidio. En cualquier caso, su presencia en el acto fue ofensiva para las víctimas del terrorismo y para todos los españoles a los que repugna ser cómplices activos o pasivos de ETA. Puesto que el Vaticano no lo ha desautorizado ni amonestado, puede decirse que la Iglesia de Roma es responsable del hecho.
Llueve sobre mojado, porque el Vaticano tampoco excomulgó, y ni siquiera amonestó a Setién y Uriarte, tan comprensivos con los etarras como distantes con las víctimas, ni a ninguno de los infames curas que han hecho de las suyas en el País Vasco.
Le gusta mucho a la Iglesia pedir que se ponga la x en su casilla de la declaración de la renta, pero yo prefiero dejar que lo hagan los etarras y sus simpatizantes. ¿Cómo puedo querer ayudar económicamente a unas personas que se han portado tan mal con las víctimas del terrorismo?
Pero es que en Cataluña también hay cardenales, obispos, curas y monjas que fomentan el odio hacia el resto de los españoles y el Vaticano no los llama al orden. Si al Vaticano le parece bien que haya cardenales, obispos, curas y monjas que bendigan toda esa burla hacia la legalidad que están llevando a cabo los catalanistas y que fomenten el menosprecio hacia otros seres humanos, no debe esperar que yo contribuya económicamente al mantenimiento de esos individuos e individuas.
El Vaticano debería explicar qué relación puede haber entre el catolicismo y el nacionalismo y si no es capaz de encontrar ningún punto de sintonía entre ellos será cuestión de que empiece a excomulgar a buen ritmo a todos esos impresentables que hablan en su nombre.

jueves, 30 de julio de 2015

Tildan de herético a Pablo d'Ors

Quienes han conseguido medrar dentro de determinadas estructuras suelen revolverse enfurecidos cuando alguien las cuestiona.
En mi opinión, y creo que no soy el único que piensa así, pero si lo fuera daría lo mismo, los disfraces con los que se visten los curas, los obispos y los papas, sirven más para impresionar que para conmover. También creo que todos esos ritos que celebran con gran pomposidad están más cerca de la magia que de los simbolismos.
Parece ser que la Iglesia está perdiendo fieles a gran velocidad y para remediar eso no se les ha ocurrido nada mejor a sus prebostes que elegir un papa populista. Más sensata parece la propuesta que lanzó Pablo d'Ors con su artículo ¿Habrá en la iglesia alguien que se atreva?
Sin embargo, quienes callan ante el desvarío de las monjas, curas, obispos y cardenales nacionalistas, que éstos sí que son heréticos, se han apresurado a tildar de herético el citado artículo y hasta alguno ha urgido a Pablo d'Ors, escritor de fina espiritualidad, a abandonar la Iglesia.
¿Por qué no urgieron jamás a Setién, Uriarte, Carles y otros parecidos a abandonar la Iglesia? ¿Por qué no urgieron a aquellos curas que tan infame comportamiento tuvieron con las víctimas del terrorismo a abandonar la Iglesia? ¿Por qué no se suben a los púlpitos a predicar que los nacionalistas son malos cristianos, puesto que odian a otros semejantes y que quienes votan a Bildu están en pecado mortal?
Esas preguntas son fáciles de responder. Enfrentarse a los nacionalistas supone enfrentarse a muchos y ya no se trata tan solo de defender la verdad en inferioridad de condiciones, es que los nacionalistas pueden dejar de ir a la iglesia y de poner dinero en el cepillo. Enfrentarse a ETA y sus simpatizantes podía tener graves consecuencias.
Enfrentarse a un único sacerdote, cuyo discurso, de puro inteligente, es posible que no entiendan muchos, es más fácil.
Como diría Gabriel Miró, el Señor lo permite.

sábado, 14 de marzo de 2015

El diálogo con Maduro

Nicolás Maduro, ese homófobo integral, no se anda con chiquitas. Cuando alguien le molesta no busca el diálogo con él para encontrar soluciones, sino que directamente lo mete en la cárcel.
Si la ONU le insta a liberar a los presos políticos, como ha hecho más de una vez, no le escucha. Si en lugar de la ONU se lo dijera un pajarito...
Las noticias que llegan de Venezuela son horrorosas. El empobrecimiento del país es un hecho innegable. La alta tasa de asesinatos es otro hecho. La brutalidad policial con los manifestantes prueba que el gobierno de Maduro teme una revuelta popular y no se detiene ante nada en el intento de aterrorizar a la población.
Pero no sólo la ONU se preocupa por la brutalidad del gobierno venezolano. También la Unión Europea ha tomado cartas en el asunto.
Y hay gentes en España que, insensibles ante el sufrimiento de quienes son robados, subyugados, apaleados, encarcelados, asesinados, se niegan a condenar al régimen de Maduro. Sirviéndose de mentiras y de ridículos circunloquios alegan que aplicar sanciones al régimen de Maduro no es el camino adecuado, sino que habría que apelar al diálogo.
No puede catalogarse como indignante porque ya se conoce la catadura moral de quien habla así. No ofende quien quiere, sino quien puede. Es implacable con aquellos que señala como La Casta, como si él y sus compadres no lo fueran, y pide diálogo con lo mejor de cada casa. Quizá si se le preguntase por la ETA también pediría diálogo.
El problema no es lo que piense o diga este sujeto. A fin de cuentas, en España hay muchos cuyas opiniones más vale no tener en cuenta: Setién, Otegui, Eguiguren, etc. El problema es la cantidad de gente que está de acuerdo con él, lo que significa que el embrutecimiento de la población camina a pasos agigantados. Cabría pedirles cuentas a los sucesivos responsables de la Educación. No todo va a ser culpa de la telebasura.

miércoles, 30 de julio de 2014

El papa debería excomulgar a algunos curas

Si se escribe en Google cien curas vascos, en el resultado de la búsqueda aparece una serie de noticias que para mí son fechorías. Supongo que a los Bildu y a los tibios les parecerá otra cosa. Por cierto, qué cosa esa la de ser tibio. Y hay tibios que van a misa y se tienen por muy buenas personas. Lógicamente, eso es un imposible metafísico.
El caso es que hay cien curas que han protestado contra el obispo de San Sebastián. Y en su protesta se declaran como nacionalistas, o sea la mayor peste inventada por el ser humano. Y ahora le preguntaría yo al papa que cómo es que no los ha excomulgado todavía.
La Iglesia está muy acostumbrada a pedir dinero, pero mientras albergue a tipos de estos entre sus filas no se le debería dar ni un céntimo.
Es que si estos curas hubieran protestado antes contra Setién y contra Uriarte. Pero no, lo que hacían estos dos impresentables, tampoco excomulgados por el papa, les parecía bien.
El nacionalismo se basa en el odio al otro y en la exaltación enfermiza de lo propio. ¿Qué tiene eso que ver con la Iglesia Católica? ¿Por qué permiten esas conductas las autoridades religiosas?
Entre los firmantes de la carta hay uno que sufrió pena de cárcel por etarra. Creo que hubiera sido más justo que estuviera al menos el doble de tiempo. El juez que lo condenó interpretó como atenuante lo que sin duda era agravante.
Es poco probable que los integrantes de este subproducto clerical se hayan interesado por las víctimas del terrorismo, por la salvaguardia de su dignidad y por los crímenes sin resolver. A lo largo de su escrito demuestran que las personas les importan poco. Hablan de 'la pacificación de nuestro pueblo'. ¿Qué 'nuestro pueblo'? ¿'Qué pacificación'? Hay una banda criminal cuyos integrantes se burlan de las víctimas y de todos.
Es un error gravísimo del papa que no expulse fulminantemente a esos tipos de la Iglesia.
 

jueves, 6 de marzo de 2014

Martínez Sistach, cardenal

Los hay que me llaman anticlerical, y quienes lo hacen no se fijan en la tropa de cardenales y obispos que tenemos en España.
¿O es que no se avergüenzan de uno que se llama Reig Pla, o del que atiende al nombre de Bernaldo Álvarez, por no hablar de Rouco Varela o Cañizares? Pero es que también andan en liza Uriarte, Setién, Pardo, Martínez Sistach y otros.
El nacionalismo no tiene nada que ver con la doctrina católica, que habla del amor entre los seres humanos. El nacionalismo concede prerrogativas a unos sobre otros, pero no en función de los méritos adquiridos, sino primordialmente por la adscripción servil a una idea. El hecho de haber nacido en un lugar determinado ya otorga de antemano ciertas ventajas ante los nacionalistas, pero además hay que aceptar los postulados de esta doctrina. Por criticarla, también me han llamado anticatalán, lo cual es falso; como mucho, soy antinacionalista.
El nacionalismo ha hecho que se rompan familias y que amistades de toda la vida se echen a perder. Pero hay obispos y cardenales nacionalistas que hacen comulgar ruedas de molino a sus feligreses. Lo que no conseguirán estos tipos es que yo ponga la X.
Con estos curas y cardenales pasa lo mismo que con los socialistas. ¿Qué tendrá que ver el nacionalismo, tan clasista, tan de derechas, tan discriminatorio, con el socialismo? Nada. Pero ahí están, los socialistas y los curas bailando con los nacionalistas.
Quizá lo que temen los curas y los socialistas sea que si se aferran a sus idearios pierdan clientes. Curiosa coincidencia. Los socialistas suelen ser ateos, aunque quizá los haya entre ellos que se declaren católicos y al mismo tiempo se les note que adoran al dios dinero. Los curas critican el materialismo de los socialistas, pero si caen en los dominios de los nacionalistas, también por materialismo, adoptan sus tesis. Y hay una monja por ahí que se llama Forcades.