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viernes, 20 de diciembre de 2019

Consecuencias imprevistas del fallo de la Justicia Europea

Dice Emilia Landaluce que la decisión del Tribunal Europeo hará que Vox llegue a los cien escaños. No es el arte de la adivinación mi fuerte y, además, creo que los efectos de los movimientos telúricos son pasajeros.
Espero, en cambio, que este fallo motive una reflexión interna en los dos grandes partidos y la parte más noble de ellos tome cartas en el asunto y se proponga reparar los fallos graves del sistema, con el fin de dificultar el acceso de los sinvergüenzas a la política.
Pero si parece ingenuo pensar en lo dicho, más fácil parece pensar que el ancestral complejo de inferioridad de los españoles con respecto al resto de los europeos va a desaparecer de golpe, a la vista de continuas muestras de deslealtad y los fervientes deseos de perjudicar a España que vienen mostrando los distintos tribunales europeos. También nos ha servido para darnos cuenta de que la justicia española, manifiestamente mejorable, no es peor, ni mucho menos, que la de otros países que están satisfechos con la suya.
A partir de ahora, los españoles, incluidos los tribunales de justicia, harán muy bien con mirar con desconfianza todo lo que proceda de esos peculiares ‘socios’ que tenemos. De hecho, si se presentó el asunto ante el tribunal de la Unión Europea fue por exceso de confianza, porque no había necesidad de hacerlo. Aquellos jueces han aprovechado la ocasión y ahora hemos de darles las gracias por abrirnos los ojos.
La Unión Europea es una necesidad, por lo que no hay más remedio que seguir adelante, pero los españoles a partir de ahora hemos de recuperar la cautela que nos ha faltado hasta el momento. Hay que mirar a nuestros socios a los ojos y hay que hacerlo con firmeza y hacerles ver que no les vamos a pasar ni una más, y que vamos a defender nuestra razón con uñas y dientes. 

domingo, 13 de octubre de 2019

La filtración de la sentencia

No creo que sea correcto que se haya filtrado la sentencia o, más bien, la parte final y supongo que el juez Marchena, al que los infames intentan desprestigiar, tampoco se sentirá muy feliz de que haya ocurrido.
Sobre este asunto conviene tener en cuenta algunos datos:
a) La voluntad de este gobierno de entrometerse en donde no debe y manipular todo lo que pueda. En el caso concreto de este asunto, con la abogacía del Estado. Parece ser que la sentencia irá en esta línea.
b) La ministra de Justicia le escribió a su colega italiano para que intercediera en el caso Juana Rivas, con lo cual puede dar a entender que está acostumbrada a mangonear en la justicia española y piensa que en Italia ocurre lo mismo.
c) Las estrategias de los abogados defensores, o de parte de ellos, estaban orientadas a facilitar los recursos que, sin duda, van a presentar ante las instancias europeas. Algunos han tratado de poner en evidencia al presidente del tribunal mediante los testigos que aportado o preguntas capciosas. Marchena sorteó todo esto con gran pericia y habilidad y con una paciencia extraordinaria. Soportó mucho más de lo que tenía obligación.
d) La alta probabilidad de que se presenten estos recursos ante los tribunales europeos y la deslealtad que han demostrado algunos de ellos obliga a extremar la prudencia y a procurar una sentencia unánime, con el fin de dificultar un nuevo episodio desleal. Basta pues con que uno de los miembros del tribunal se plante para que los demás tengan que ceder con el fin de lograr esa unanimidad.
Pero ahora mismo todo está en el aire y, como señala Marchena, hasta que no hayan firmado todos los magistrados no hay sentencia. Cuando la haya, habrá que prestar atención a los movimientos de los políticos, porque puede que alguno quiera ganarse el voto de los separatistas para alcanzar la presidencia del gobierno.