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miércoles, 22 de enero de 2020

La relación de Sánchez con el PP

Aunque aparentemente las relaciones del presidente del gobierno con el PP sean iguales a las que mantiene con la verdad, hay algunas diferencias entre ambas.
La verdad para el Felón casi siempre es algo que se interpone entre él y sus deseos, lo que no cabe duda de que le irrita sobremanera. No le tiene ningún respeto y, por tanto, todo lo que digan él y los miembros de su gobierno, formado a base de falsedades y traiciones, hay que ponerlo bajo sospecha de falsedad. Sospecha que en la inmensa mayoría de las veces se demuestra fundada posteriormente.
Que el Felón odia al PP está más que demostrado. Tras el resultado de las elecciones, la opción más favorable para los intereses de los españoles y de los de él era la alianza con el PP, que le aseguraba un gobierno cómodo durante cuatro años y la posibilidad de volver a ganar las siguientes elecciones. Sin embargo, cegó esta vía inmediatamente y optó por los aliados más miserables del arco parlamentario, y esta composición del gobierno es sumamente peligrosa para España y para él, por mucho que crea que se ha asegurado el poder. Con esos socios no hay nada seguro.
De una persona que está dominada por el odio no se puede esperar nada bueno. Ha sido ingenuo por su parte que haya dejado ver tan claramente esta condición suya.
Ha dicho el Felón que «la derecha, cuando pierde el poder, tiene un problema y es que no asume la derrota electoral» y, obviamente, a todo lo que digan él o sus ministros, hay que aplicarle la norma de que seguramente está muy alejado de la verdad, como es evidente en este caso, porque quien toma las calles cuando pierde es la extrema izquierda, e incluso la izquierda que se sirve de los sindicatos.

miércoles, 31 de julio de 2019

Iglesias acusa a Sánchez

Concretamente, de no tener proyecto de país. La explicación que da para sostener esto es tramposa. Alega que pide la abstención tanto a la derecha como a la extrema izquierda, lo cual, de ser así, evidenciaría esa falta de proyecto que le echa en cara.
Pero el asunto no es así exactamente, porque al PP y a Ciudadanos les pidió por la cara que se abstuvieran, o sea, sin ofrecer nada a cambio, con lo cual queda claro que lo hacía únicamente a esa parte de la opinión pública dispuesta a creerle haga lo que haga.
A Podemos sí que le hizo ofertas con contenido, para más teórico que real, con la intención en, este caso, de robarle votos, a él, a Pablo Iglesias.
Éste, después de ponerse las coletas en su sitio, contraataca, simplificando el asunto, para concluir en lo que todo el mundo sabe ya a estas alturas, y que resume en que el único proyecto que tiene Pedro Sánchez es personal, o sea, conseguir la presidencia de la nación a cualquier precio. Y la Jefatura del Estado si se pone a tiro. Cara dura no le falta.
También debería saber todo el mundo a estas alturas, y quien no lo sepa ya no lo sabrá nunca, que Pablo Iglesias sí que tiene proyecto para el país, y éste consiste, obviamente, para llevarlo a la ruina lo más rápidamente que pueda, porque cuanta más gente desesperada haya más votos tendrá él. El objetivo final es convertir a España en la Venezuela de Europa, o, si puede ser, Cuba. Si logra el poder absoluto, como desea, nos enteraremos de lo que vale un peine. Todos, catalanes y vascos también. Una cosa es que ahora trate de atraerse a los nacionalistas y otra distinta que ya los tenga en un puño.
No fue tan simple cuando advirtió a Sánchez que siempre necesitará sus votos para ser presidente. El duelo es a muerte (política). 

jueves, 19 de octubre de 2017

Amnistía Internacional insulta a los españoles

Da la impresión de que esta organización, o al menos su sección española, está en manos de la extrema izquierda, afines a Podemos y similares.
Los secesionistas están vulnerando la ley continuamente y ofendiendo a los españoles, entre los que está la mayoría de los catalanes, y las cosas han llegado al punto de que las personas dignas que están soportando estoicamente tanto disparate, tanta mentira, tanta chulería, se han enfadado y como consecuencia de ello las empresas radicadas en Cataluña, muchas de las cuales han estado financiando a los separatistas se están viendo obligadas a trasladarse a otros lugares de España para salvar sus negocios.
Cataluña se enriqueció gracias a una serie de medidas que han ido tomando los sucesivos gobernantes españoles que beneficiaban a esta región y perjudicaban a las demás y la burguesía catalana, lejos de agradecer al resto de españoles la buena disposición con que han ido aceptando los sacrificios que se les han impuesto, exige más y más y más. Siempre el lloriqueo como hecho diferencial.
Amnistía Internacional pide firmas para que dos presuntos delincuentes, acusados de delitos gravísimos, sean puestos en libertad. Hay quien se ha dado de baja de esa organización por eso mismo.
Según la opinión de distintas fuentes jurídicas de gran prestigio, la juez que ha enviado a prisión a esos presuntos delincuentes ha justificado adecuadamente su decisión y ha sido demasiado prudente incluso, porque según coinciden muchos, no debería haber enviado a prisión a dos, sino a tres. Y aún deben ser muchos más los que vayan a la cárcel puesto que el daño que están causando a España los secesionistas es incalculable. Ese derroche de dinero puede tener consecuencias nefastas para muchos que necesitan atención sanitaria, y también esa exhibición de odio, esa serie continuada de provocaciones no pueden ser saludables para nadie.
Amnistía Internacional pide la impunidad para los delincuentes, como también lo hace Podemos.                                          



miércoles, 28 de diciembre de 2016

No es una inocentada

El caso es que tres sindicatos acostumbrados a recibir cuantiosas subvenciones se han unido para exigir que para ser funcionario en el Reino de Valencia sea obligatorio saber valenciano. Conviene aclarar que ellos llaman valenciano para Batllori era el catalán de Barcelona, un dialecto infame e infecto.
Estos sindicatos alegan que esta es una reivindicación histórica de la izquierda y dan a entender que ahora que los catalanistas copan las instituciones es el momento de sacarla a la luz.
No aclaran la relación que hay entre izquierda y catalanismo; es evidente, pero falta explicar por qué se produce, dado que sobre el papel nacionalismo e izquierda son incompatibles. Tendrían que explicar estos sindicalistas si es que realmente son nacionalistas, pero se dicen de izquierdas para engañar al personal. Otra posibilidad sería que aquello que les acerca a los catalanistas sea la vocación totalitaria, tan propia de los nacionalistas y de la extrema izquierda. Entonces estos sindicatos no serían de izquierdas, como pregonan, sino de extrema izquierda.
Lo que sí se entiende es que los sindicatos dependan mucho más de las subvenciones que de las cuotas de sus afiliados, porque si en lugar de defender los derechos de los trabajadores, optan por imponerles obligaciones estrambóticas y perjudiciales para sus intereses se entiende que el personal no desee pagarles nada.
Conocida la idiosincrasia de los sindicatos, cabe preguntarse si el hecho de que hubiera tantísimos liberados sindicales, y menuda vida que se pegaron algunos, no coadyuvó a que hubiera crisis. También, y dado de que disponen de excelentes economistas que vislumbraron con antelación el estallido de la burbuja inmobiliaria, que dejó en la calle a tantos trabajadores, no hicieron nada por evitarla, ni alertaron de que venía. Y no hay que preguntarles sino recordarles que no se sumaron a las querellas de UPyD contra Bankia, ni dijeron ni pío en ninguno de los casos equiparables a ese.

viernes, 1 de julio de 2016

Indra no pudo hacer trampa

En España no hay hábitos democráticos por falta de tradición en este sentido, cosa que permite que partidos en los que no cabe la democracia, como es el caso de los nacionalistas, puedan hacer pasar por demócratas cosas que no lo son en absoluto.
Para los nacionalistas la democracia no es un sistema al que se han de adaptar, sino una herramienta para conseguir sus propósitos.
Parecida cosa ocurre con los podemitas, cuyo ideal, mal disimulado a última hora, consiste en instaurar una dictadura tan atroz como la de Fidel Castro, pasando si es necesario por la de Maduro. No les importa mentir, desdecirse, hacer como que acarician a los votantes, practicar el acoso, amenazar con el acoso, insultar, etc., si todo ello les permite llegar a la meta.
Son capaces de acusar de hacer trampas a sus adversarios que han jugado limpiamente, y de hacer trampas sin parar, acusando de fascistas a quienes se lo reprochan. Cuando alguien les lleva la contraria lo señalan como de extrema derecha, ¡ellos, que son de extrema izquierda!, o le lanzan cualquier improperio. Dicen que les insultan, cuando son ellos lo que insultan sin parar. Tienen habilidad para desviar el asunto.
Acusan de pucherazo a Indra y están recogiendo firmas, lo que no es más que una manera de encender los ánimos de los incautos y de los mal intencionados. Como todos los aspirantes a dictador, tienen mal perder.
Indra no pudo hacer pucherazo porque las papeletas se cuentan a mano y los partidos pueden tener las actas de todas las mesas electorales. Si luego hacen la suma bien sus resultados serán exactamente iguales que los que da el ministerio del Interior.
Cotarelo dice que ha firmado porque desea que se vuelva a hacer la suma y se desmonte la patraña de estos tipos. No era necesario. Cotarelo ha hecho una tontería porque la indignación ante tanto desparpajo le ha cegado los ojos. 

martes, 27 de enero de 2015

Ha ganado Syriza

La victoria del partido de extrema izquierda, Syriza, en Grecia demuestra que hay mucha gente que cree en las soluciones mágicas. De poco sirven las lecciones que da la historia, porque cada uno la tergiversa como quiere.
Cuando Hollande ganó las elecciones en Francia muchos españoles simpatizantes de la izquierda esgrimían las medidas que iba a tomar, dando por hecho que eran posibles y que resultarían beneficiosas para los franceses. No tardó mucho el presidente francés en dar un giro radical a su política. La realidad siempre impone su ley. Y ocurre también que Francia es un país con larga tradición democrática.
Lo curioso del caso es que esos españoles que aplaudieron sin tasa ni prudencia los anuncios del principio de Hollande, lejos de aprender la lección, ahora se entusiasman con Podemos, que también es de extrema izquierda, como Syriza, aunque no sea exactamente igual que este partido.
Han dicho los vencedores de los comicios griegos que su objetivo es que Grecia recobre la soberanía nacional. No es que Grecia esté sometida a los otomanos, como antaño, ni a ningún otro país, sino que está lastrada por las grandes cantidades de dinero que ha pedido prestado y que ha de devolver. Eso de distinguir entre deuda legítima e ilegítima, como hacen algunos caraduras para engañar a la gente, es ridículo. Si se ha prestado algún dinero es porque previamente ha habido una petición. Los acreedores, entre ellos España, cuya economía tampoco está para lanzar cohetes, necesitan que se les devuelva.
Los de Syriza no tienen una varita mágica que les permita resolver los problemas, sino que tendrán que trabajar con lo que tienen. Han de pagar las pensiones cada mes, y aunque en su mayor parte sean exiguas, con ellas vive medio país o mas. Lo primero que han de hacer es encontrar dinero para ir pagando. Tampoco se espera que los españoles extraigan ninguna lección de lo que se va a hacer.