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domingo, 28 de diciembre de 2014

Los bancos en la dictadura

En una democracia el poder es del pueblo; en una dictadura el poder, en su mayor parte, lo tiene el dictador. Hay que tener en cuenta esto, porque la vida del dictador depende de que en la correlación de fuerzas consiga conservar esa supremacía.
Partiendo de esa base se entiende que Franco cuidara celosamente este aspecto y no consintiera que los bancos alcanzaran excesivo tamaño, porque si lo hubieran hecho su vida habría dependido de ellos.
En democracia, los políticos usufructúan el poder del pueblo y deberían cuidarlo con el mismo esmero con que lo hacía Franco, pero por otros motivos. No les va la vida en ello, pero sí la decencia.
Si se tiene en cuenta en cuenta el tamaño que han alcanzado algunas entidades españoles, se adivina fácilmente que tienen más poder que el gobierno. Los políticos españoles se han dejado arrebatar el poder, que era del pueblo y ahora lo tienen los bancos. Ya se vio que el Banco de España fue incapaz de controlar a los bancos y esta fue una de las causas de la crisis. En la actualidad lleva a cabo los controles el BCE.
El gobierno español, sea del partido que sea, es incapaz de recuperar ese control. Por suerte, estamos en la Unión Europea y ésta sí tiene, por el momento, bastante potencia para hacerlo.
Pero es que hay otro detalle que debería poner los pelos de punta y al mismo tiempo indignar a los ciudadanos y es la enorme cantidad de dinero que deben los partidos políticos a los bancos. Curiosamente, el partido menos endeudado es UPyD y quizá por eso puede ponerles querellas, y se las pone.
¿Por qué los bancos dejan dinero a los partidos? ¿Quién ha de pagar esos créditos? ¿Tienen algo que ver las cada vez más elevadas comisiones que cobran los bancos con esos préstamos a los partidos que acaso no recuperen nunca?

jueves, 23 de octubre de 2014

Ana Botín escribe

En El País de hoy va un artículo de Ana Botín, la presidenta del Santander. Quizá haya sido una gran suerte para este banco que ella haya accedido al cargo que ostenta actualmente.
Hay dos frases, una continuación de la otra, que conviene resaltar: «La revolución digital da al cliente más posibilidad de elección e información que nunca. Este cambio exponencial es creativo y disruptivo a la vez: desplaza modelos de negocio legendarios y crea otros en cuestión de meses, incluso semanas.»
Han cambiado mucho las cosas. En los tiempos anteriores, dentro de la misma oficina bancaria, la diferencia entre unos clientes y otros podía ser muy grande. Hubo un tiempo en el que los directores de sucursal bancaria tenían que ser muy despabilados, en el sentido de que debían captar hasta donde podían exprimir a sus clientes. Esa era la 'cualidad' principal que servía para que a uno le dieran ese cargo. Por supuesto que a los más ricos había que agasajarles y regalárselo todo, mientras que a los pequeños empresarios en apuros, o no muy diestros en la negociación, se les podía cobrar hasta el aire que respiraban cuando entraban en la sucursal.
En los tiempos que corren las cosas han cambiado mucho. Ya no es necesario ser un experto negociador, ni tener dotes innatas de psicólogo para darse cuenta de que pretenden cobrarle a uno de más. Basta con entrar en Internet para averiguar lo que cobra o paga cada entidad en el contrato que se pretende hacer.
Ya no se trata, en la banca, de ser más 'listo' que el prójimo, sino que ahora son más necesarias la inteligencia y la preparación. Esta es la gran asignatura que debía aprobar la banca. Los 'listos' a veces se pasan de rosca y se les llenan los balances de ladrillo. Otra noticia interesante, a la vista de la inoperancia del Banco de España en los últimos tiempos, es el protagonismo que ha cobrado el BCE.

martes, 17 de junio de 2014

De acuerdo con Barroso y no con Botín

Cuando estalló la crisis mundial Zapatero se pasó todo el tiempo diciendo que no afectaría a España, porque el sistema bancario español era el más fuerte y regulado de todos. Y, eso, teóricamente, era cierto. El Banco de España tiene el cometido de supervisar a los bancos, para que no se salgan de madre y en el cumplimiento de esas obligaciones hace inspecciones periódicas.
Y a pesar de todo eso los bancos tienen tal cantidad de ladrillo en sus balances que unos han desaparecido, otros están en peligro de desaparecer y los grandes han capeado el temporal gracias a sus negocios en el exterior. Pero en España han aumentado las comisiones y a lo mejor han inventado otras nuevas, con el beneplácito del Banco de España.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, dice que la culpa de la crisis española la tiene el Banco de España por la ineficiencia de sus inspecciones.
Botín quiere circunscribir la crisis únicamente a las cajas, pero eso no es cierto. Conviene recordar que Franco no permitía que se fusionaran los grandes bancos de entonces, porque con ello podrían ser más poderosos que él.
En la actualidad, el poder, teóricamente, lo tiene el pueblo y lo administran los políticos, y éstos se lo han dejado arrebatar por los banqueros. Los de ahora tienen mucho más poder que los de la época franquista, y los políticos de hoy, presidentes y ministros sueñan con sentarse en sus consejos de administración.
Ya se ve que los banqueros en España hacen lo que quieren y si se les va la mano y se produce una crisis el pueblo paga.
Zapatero negó la crisis española una y otra vez, quizá porque no se enteraba, acaso para conjurarla, pero ahí está. Lo de las cajas fue peor, sí.
Quizá lo que ocurra sea que el Banco de España ya no es capaz de imponer su criterio.

sábado, 31 de mayo de 2014

Los dirigentes de Caixa Penadés no van a la cárcel

Tal vez sea una medida inteligente la adoptada por el juez, porque estamos acostumbrados a lo contrario, a que los culpables vayan a la cárcel pero el dinero no aparezca. El problema consiste en que el dinero que han de devolver es, únicamente, el que corresponde a los honorarios que se habían asignado, que aunque se trata de una cantidad cuantiosa no es nada si se la compara con la que ha tenido que poner el FROB para salvar a la entidad, que asciende a 900 millones.
El Banco de España y el ya citado FROB no están conformes, a causa de ese dinero de los contribuyentes que se ha ido por el sumidero. Pero esos 900 millones de pérdida se deben a la desastrosa gestión de los dirigentes juzgados, cuya opinión de sí mismos difería mucho de la realidad mencionada, dado que se otorgaron aquellos salarios que ahora, de acuerdo con el juez, renuncian a cobrar. No obstante, conviene aclarar que si el Estado español se obliga a reponer el dinero que falta también debería estar obligado a vigilar para impedir que falte. Se supone que nadie es infalible, por lo que a pesar de la vigilancia puede perderse algo. Pues aquí se han perdido 900 millones que no es moco de pavo, pero ese dinero hay que sumarlo al que se ha perdido en otras cajas y otros bancos, cuyos directivos, a pesar de las ayudas del Estado siguen regalándose sueldos desorbitados. Gestionan mal, pero esa mala gestión la compensan con buenos sueldos.
El Banco de España, en lugar de quejarse por la decisión del juez, debería explicar por qué permitió tanta locura durante tantos años. Todos los altos directivos de todas las entidades que han sido ayudadas de forma oficial, o empleando otras fórmulas, se han forrado. Y aunque hay muchos directivos imputados, otros muchos no lo estarán jamás.

viernes, 28 de febrero de 2014

El Estado pone a la venta el 7,5% de Bankia

Con lo que se prueba que en España nadie tiene en cuenta los intereses de los pequeños accionistas, que siempre salen perdiendo, bien se trate de Cervezas El Águila, Banca Catalana, Banesto, Banco de Valencia, Banco de Valladolid, o cualquier otra empresa que cotice en la Bolsa y pase por dificultades, a causa de una mala gestión, o de lo que sea.
En el caso de Bankia conviene resaltar que ya hay alguna sentencia según la cual la salida a la Bolsa de las acciones de esta entidad no puede considerarse como ortodoxa, por decirlo con palabras suaves. Los titulares de la prensa hablan de estafa.
Esta salida a la Bolsa de las acciones de Bankia se produjo con la complicidad del Estado, que luego, ante la magnitud del descalabro, tuvo que invertir mucho dinero para evitar la desaparición de la Entidad. Pero de quienes invirtieron sus ahorros, o parte de ellos, en esas acciones, porque confiaron en los gestores de Bankia, y sobre todo en sus avalistas, entre los que estaba el Estado, por medio de algunas de sus instituciones, como el Banco de España o la CNMV, no se acuerda nadie.
Por otro lado, se alaba mucho la gestión de Goirigolzarri, pero tampoco hay que olvidar que no ha hecho nada por defender los derechos de esos accionistas que acudieron engañados a la OPV de Bankia. Los derechos morales que puedan tener no son vistos por nadie. Quienes deberían hacerlo, miran hacia otro lado.
El gobierno pone a la venta ese paquete de acciones y con esta acción quiere alegrar a los contribuyentes, dando a entender que comienza a recuperar el dinero que tuvo que poner para salvar al Banco, que cayó en el hoyo porque previamente habían fallado los servicios de Inspección del propio Estado. Pero al poner todo ese papel a la venta perjudica a quienes acudieron engañados a la OPV porque impide que las acciones suban.

martes, 5 de noviembre de 2013

Pues resulta que la banca es otra víctima

Pero el asunto no es para ponerse a llorar, sino para echarse a temblar. La banca ahora no tiene dinero y tampoco puede cobrar gran parte del que le deben, porque sus deudores están en la ruina.
El asunto tiene varias vertientes. La banca es víctima, pero no inocente. Es víctima de su propia codicia. Hubo una época en la que los bancos empujaban a todos a “vivir por encima de sus posibilidades”, puesto que hacían envíos masivos de cartas a sus clientes incitándolos a endeudarse. Y la casta política estuvo muy de acuerdo con esto y esta misma casta nos ha reprochado luego que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. No todos caímos en esa trampa, pero lo hemos pagado igual y también nos hemos tenido que tragar el sermón.
Curiosamente, el número de políticos no ha disminuido y ellos y los banqueros que diseñaron esas estrategias y las llevaron a cabo se han subido los sueldos.
Hay que echarse a temblar porque el sistema español está diseñado para que se apoye en la banca y a tal efecto hay unas normas muy estrictas que los bancos han de cumplir. El Banco de España es el encargado de vigilar que se cumplan. El problema consiste en que algunos bancos españoles han alcanzado tal tamaño que sus presidentes tienen mucho más poder que el gobernador del Banco de España. La casta política ha consentido que ocurra esto.
Si la banca ha adquirido tanto poder que el Banco de España no la puede controlar, habría que cambiar el sistema, para que se pueda dejar caer a los bancos, como ocurre en Estados Unidos.
Mientras no se haga, lo que ocurre es lo siguiente: Los bancos no ganan bastante dinero para pagar los sueldos de sus directivos (que es impensable que vayan a la cárcel), de modo que el Banco de España les autoriza a aumentar las comisiones e inventar otras.

viernes, 5 de julio de 2013

Blesa y Rato defienden la legalidad de las preferentes

Cuando Aznar jugaba con el dedo y Rato era uno de los que podían ser señalados dijo: “tengo todos los ingredientes para ser presidente del gobierno”. Desde ese momento, cada vez que leo su nombre pienso en una ensalada.
Con el transcurrir del tiempo, vemos que, por malo que sea Rajoy, nos hemos librado de una buena. La gestión de CajaMadrid y Bancaja fue catastrófica, pero poner a Rato al frente de la fusión de ambas puede considerarse como una catástrofe mayor. Hubiera hecho falta alguien con menos ingredientes, pero con más prudencia.
Rato ha coincido con Blesa en señalar la legalidad de las preferentes. Eso es lo único que les importa. Quienes se han arruinado, se han arruinado legalmente. Y punto. Blesa y Rato tienen la ley y quienes confiaron en ellos ya no tienen sueño. Se acuesten a la hora que se acuesten no pueden dormir. En cambio, Rato y Blesa no tienen problemas en este sentido. Quizá lo que les inquieta sea que al investigar este asunto se encuentre algo que les permita dormir en la cárcel.
Alegan que la salida de preferentes al mercado estuvo avalada por la CNMV y el Banco de España. En eso confiaban también quienes las compraron. Y ahora nadie sabe nada. ¿Qué ha dicho la CNMV sobre las preferentes? Quizá ni siquiera se avergüenzan. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera opuesto? ¿Habrían destituido al responsable de la CNMV? ¿Conocía el Banco de España la situación de CajaMadrid y Bancaja?
Los empleados de CajaMadrid y Bancaja viven en constante temor. Fueron quienes se lanzaron con entusiasmo a vender las preferentes. Quienes confiaron en ellos, y también en Blesa, Olivas, la CNMV y el Banco de España, ahora les acusan de su ruina. Pero ya se ve que los responsables se desentienden de todo. Ni siquiera se preguntan si fue moral venderlas, les basta con presumir que lo que hicieron fue legal.

miércoles, 12 de junio de 2013

El PP debe dinero a los bancos

La crisis es internacional, eso es cierto, pero golpea más fuerte a los países cuyos sistemas políticos no están suficientemente protegidos contra la corrupción.
España, además, es un país con honda raigambre dictatorial, como resultado de las sucesivas monarquías absolutas y caudillajes. Eso conlleva que la gente esté entrenada para obedecer y siga sin pestañear a tipos como ese botarate que se cree Moisés.
El PP debe un montón de dinero a los bancos. No le basta con la subvención que recibe del Estado. Pero si pone en el buscador condonaciones a los bancos, la información que aparece es significativa. Entre otras noticias que aparecen, está la de una rueda de prensa de UPyD, fechada el 13 de diciembre de 2007, en la que se dan a conocer las deudas oficiales de los partidos con la banca en aquella fecha.
No son ciertos los rumores que afirman que los bancos son desinteresados y que si regalan algo a los partidos políticos lo hacen a fondo perdido.
Sí que merece más crédito la idea de que los políticos aspiran a formar parte de los consejos de administración de los bancos y demás empresas del IBEX.
También parece cierto el hecho de que el Banco de España no ejerció convenientemente las labores de vigilancia sobre las entidades financieras que tiene encomendadas. Lo comentaban esta mañana las dependientas de la pescadería y algunas de las señoras que hacían cola. Una de ellas, que ha comprado tres pescadillas de buen tamaño, me ha invitado a comer, pero no he podido aceptar, lamentándolo mucho. Debe de ser muy buena cocinera.
Si los políticos y los financieros. fueran, en lo suyo, tan buenos como parecía ser esta señora, no estaríamos tan mal. Ella mira el pescado que compra y lo mira bien, porque es para gente que le importa.
A los políticos y a los financieros los ciudadanos no les importamos nada.

jueves, 30 de mayo de 2013

La CNMV toma cartas en el asunto

Se ha difundido la especie de que la CNMV ha incoado expediente a nueve grupos financieros por el asunto de las preferentes.
Puede aventurarse, no obstante, y creo que con escaso margen de error, que la sangre no llegará al río. Es decir, ningún banquero de esos cuya nómina de un año serviría para pagar la de muchos empleados durante mucho tiempo, recibirá una sanción que le haga pestañear. Da la impresión de que esto es un paripé a la vista del cabreo generalizado.
Lo primero que debería explicar la CNMV es porque unas entidades que estaban en la situación que ahora ya sabemos todos cual era pudieron emitir preferentes. ¿Dónde estaba la CNMV en aquel momento? ¿Cómo es posible que unas entidades que estaban en una situación ya de todos conocida pudieron fusionarse para dar lugar a una catástrofe aún mayor? No nos lo van a explicar, porque a lo peor se trata de que pudieran salvarse unos cuantos, aunque fuera a costa de la ruina de muchos.
Si de verdad se hubiera querido proteger a los ciudadanos las cosas no hubieran podido llegar a los extremos que han llegado. Lo cierto es que hay muchos organismos de control, el Banco de España, la CNMV, el ministerio de Economía y sus correspondientes autonómicos, todos ellos dotados con suficiente personal. Todo esto no ha servido para nada y se ha llegado a la situación catastrófica que vivimos dado que las entidades financieras asumieron excesivos riesgos. La gente se ha arruinado, pero los directivos de esas entidades no pasarán hambre jamás.
Cabe tener en cuenta que los bancos españoles han alcanzado tal tamaño que probablemente tienen más poder que el gobierno, así que difícilmente éste les va a poder controlar.
Y ahora, cuando todo el pescado está vendido y la cosa no tiene remedio, es cuando se pone la CNMV a investigar. Esperemos que no sancione a ningún preferentista.

jueves, 23 de mayo de 2013

Los bancos y el odio

Se dice que la gente odia a los bancos, cosa que no parece cierta, porque la gente va a los bancos y se fía de los bancos y establece negocios con los bancos en los que tiene todas las de perder.
Algunos despabilados han conseguido engañar a los bancos, pero esos son los menos, lo habitual es lo contrario. La gente invierte en productos bancarios cuyas características desconoce por completo, y lo hace porque se fía de los bancos; y firma hipotecas sin prestar atención a la letra pequeña, esa que se pone en marcha cuando el hipotecado no puede pagar las cuotas. De modo que la gente no odia a los bancos; la gente se lo aguanta todo a los bancos.
¿Y los bancos qué? Pues son los que mandan en España. Los sucesivos gobiernos se desviven por complacerles; el presidente de turno del gobierno come a menudo con los distintos presidentes de los bancos y procura complacerles en todo.
El Banco de España, que debería meter a los bancos en cintura, hace como que hace, de lo cual se deriva la ruina de mucha gente, pero no de los bancos, a los que se da todo el dinero público que haga falta, pero además sin contrapartidas, y se sospecha que a veces se camufla la ayuda, queriendo hacer ver que es al revés. A CaixaBank, por ejemplo. No se lo cree nadie, pero a ellos les da igual.
De modo que de lo que habría que hablar es del odio de los bancos a la gente, porque de otro modo no se entiende tanto sadismo. Ahora se disponen a cobrar, con la aquiescencia del Banco de España, faltaría más, por hacer ingresos. El gobierno mira hacia otra parte. El asunto no va con él. Pero sí que va, puesto que el gobierno vendió los bancos públicos.