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miércoles, 16 de octubre de 2019

El nuevo reto que se plantea Sánchez

Hay que reconocer que Pedro Sánchez, el presidente del gobierno en funciones, consigue todo lo que se propone, tal es así que ahora ha emprendido algo que hasta el momento es tenido por imposible.
Quería ser doctor y lo consiguió, mediante la ayuda, digamos que divina. Unos diosecillos socialistas le echaron una mano, y otros quizá no eran socialistas, sino solo simpatizantes, hicieron la vista gorda.
Quería escribir un libro y lo logró. Esta vez la ayuda procedió del sector femenino de las divinidades. Un sector femenino al que se le fue la mano en algunos puntos, en su afán por hacer florituras.
Quería ser presidente del gobierno y también se salió con la suya. Pero esta vez no fue con la ayuda divina, sino con todos los demonios del averno, a cual más tenebroso y ruin. Y es que para Sánchez, es evidente, rige la máxima que dice que hay que tener amigos hasta en el infierno. Recurrió a ellos porque quería ser presidente del gobierno a toda costa y a los demás que nos den. No está demostrado que todos los votantes socialistas hayan aceptado bien esta afrenta.
El que ahora se propone es un reto más difícil todavía, nada menos que desmentir ese axioma de Abraham Lincoln que dice que se puede engañar a uno todo el tiempo, se puede engañar a todos una vez, pero no se puede engañar a todos todo el tiempo. Pues este es el reto que se ha planteado nuestro ilusionado presidente del gobierno en funciones, el de engañar a todos todo el tiempo. La mayor dificultad del empeño proviene del PSC, el cáncer del PSOE, por cuya culpa buena parte de los votantes del PSOE están sufriendo una afrenta con los disturbios de Cataluña que no está claro que vayan a perdonar. Cataluña, que fue un vivero de votos para Zapatero, puede ser la tumba política de Sánchez.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Indigno Puigdemont

Por supuesto que la indignidad del citado fantoche, un prófugo gallináceo, émulo de Dencás, que se autoproclama presidente de Cataluña en el exilio, alcanza a todos los que de una manera u otra hacen posible que pueda seguir montando sus numeritos.
Él y quienes le mantienen a cuerpo de rey deberían saber que jamás podrá ser eurodiputado, motivo por el que no debió figurar jamás en las listas, hecho que solo ha podido servir para que los sinvergüenzas que le han votado demuestren su condición.
La naturaleza de quienes han hecho posible el purssès (disculpen si no atino con la grafía de esta variante dialectal que, por otra parte, se nos quiere imponer, de modo ilegítimo y ridículo, a muchos) catalán queda perfectamente definida en el chiste que transcribo a continuación, cuya autoría desconozco:
«Estaba un catalán en la playa mirando como su hijito jugaba con una palita en la arena, cuando de pronto viene una ola gigante y brrrroooouuuuum se lleva al niño.
El catalán levanta los al cielo y clama, indignado:
– ¡¡Señooor, no pots haserme eso a mí!! ¡¡Yo voto al partido de Jordi Puchol, pago las cuotas de Convergensia y Unión, voy a misa y pongo dinero al sepillo!!
¡¡Señoooor, brama furioso, devuélveme a mi niño!!
Y brrrroooouuuuum, llega otra ola gigante y aparece el niño en la arena.
El catalán se queda mirando al niño, vuelve los ojos al cielo: y pregunta a voz en grito:
-¡¡Señooor!!, ¿y la palita?».
Lo de menos es la tacañería final que justifica la historieta, lo significativo es la caricatura del catalán independentista que esgrime como mérito, nada menos que ante Dios, su fidelidad al Muy Honorable, ese que dijo ¿qué coño es la UDEF?, y de Ferrusola, la de «no tinim ni sinc». Un personaje de ese calibre no surge de la noche a la mañana, su degeneración solo es posible a través de muchos decenios. El despertar no puede ser más que brusco. A Puigdemont hay que ponerle una nariz roja.

viernes, 10 de mayo de 2019

Calificar a los testigos de las defensas

Me refiero a los testigos de las defensas de los presuntos golpistas que están siendo juzgados en la actualidad. Y la dificultad estriba en calificar adecuadamente a dichas personas.
Suelen alegar principios morales para fundamentar la incomodidad que les produce tener que contestar las preguntas del abogado de VOX e incluso creo que han llegado a calificar, en la misma sala, como fascista a este partido. El caso es que en el supuesto de que haya fascismo en VOX, hay mucho más en quienes están siendo juzgados, que son a quienes ellos pretenden favorecer con sus declaraciones. Tampoco pueden atribuirse principios morales, puesto que participaron en actos ilegales e ilegítimos que han perjudicado grandemente a España y en especial a esa parte suya que es Cataluña. Acuden al juicio con la intención de hacer creer al Tribunal que quienes participaron en esos actos ilegales e ilegítimos eran unos seres de beatífica bondad muy inclinados hacia la paz y la concordia y que éstas fueron rotas por unas fuerzas del orden brutales y despiadadas, cuando quienes vieron su integridad en peligro fueron precisamente la Policía y la Guardia Civil, que sintieron sobre sí todo el odio destilado por unos seres abyectos, que intentaron hacerles la vida imposible y alterar su descanso.
Los testigos que actúan de esta forma en el juicio, no tienen vergüenza, porque empiezan participando en algo que saben que es ilegal, luego insultan y agreden a las fuerzas del orden que hacen su trabajo, y luego los vuelven a insultar contando las cosas al revés. ¿Qué calificativo se les podría aplicar? Esa actitud suya es infame cuanto menos. Que encima invoquen principios morales, que califiquen de fascistas a otros que, al menos, son menos fascistas que ellos y que intenten confundir al Tribunal escondiendo la verdad habla de las escasa salud moral y mental de los secesionistas.
Deberían castigarles a copiar cien veces la Apología de Sócrates. Para que supieran algo de esas cosas de las que presumen indebidamente.

sábado, 9 de febrero de 2019

Equiparan a Vox con la CUP

Algunos periodistas fueron magníficos, pero con la nueva dirección del diario El País han dejado de serlo. Ya no se limitan a dar su opinión de lo que ocurre, o de lo que ven, sino que manipulan, tratan de llevar al lector a un callejón en el que habitan lo improbable o lo falso. El lector no tiene por qué entrar en ese callejón.
Otros, en cambio, no han sido, ni podrán ser buenos periodistas nunca, por muchos cargos, lecturas y estudios que tengan, porque a su afán manipulador hay que añadirles su cercanía a esa parte enfermiza de Cataluña, con lo cual su visión está distorsionada desde el principio.
Uno de esos habla del nacionalismo español, sin despeinarse ni nada y de forma absolutamente gratuita. Pero se da el caso que los catalanes enfermizos catalogan como nacionalistas españoles a todos los que se les oponen. Pero cualquier persona que no desee ningún mal a nadie ha de oponerse a la secesión, porque traería la ruina a Cataluña y empobrecería al resto de España, pero es que además Cataluña se ha enriquecido con los borbones a costa de las demás regiones españolas, por lo que las pretensiones de los catalanistas no tienen base moral ni legitimidad alguna.
Con respecto a Vox cabe hacer constar que hasta el momento no ha llamado a incumplir ninguna ley, ni ha intentado saltarse alguna, ni ha protagonizado ningún hecho violento o hecho chantaje a nadie. La equiparación de Vox con la Cup es pedestre, impropia de quien hace gala de tener conocimiento, malintencionada y denota un claro intento de manipulación, que seguramente no es el único en su caso. Y además viene acompañada por la citada mención al nacionalismo español, tan tenue y avasallado por otros nacionalismos, crecidos y regados de forma temeraria por políticos ambiciosos, egoístas e irresponsables. 

miércoles, 26 de diciembre de 2018

Torra acierta

Tras el comedido y prudente discurso de Felipe VI, Torra reaccionó como un mandril cabreado y dijo que en Cataluña no hay un problema de convivencia, sino de democracia y de justicia.
Pues sí, pero en parte, porque problemas de convivencia sí que hay en Cataluña y gordos. Pero lo cierto es que la democracia requiere personas adultas y con sentido de la responsabilidad. Y vemos que esa región está presidida por él, que de sensato no tiene nada, sino que es abiertamente irresponsable, puesto que no se da cuenta del daño que está haciendo a los catalanes, o no le importa hacérselo. Artadi, que también forma parte de su gobierno, ha dado pruebas de su infantilismo con muchos comentarios de este tipo: "Se debe definir si quiere pasar a la historia como un estadista, como una persona que realmente intenta solucionar los temas, o como el Estado de siempre, el régimen del 78, que sigue mandando".
«Puede decirse que hay democracia en un lugar cuando alguien que piensa lo contrario que la mayoría puede transitar tranquilamente por sus calles». Eso no ocurre en Cataluña, puesto que los catalufos jamás dejan de incordiar a los catalanes.
El nacionalismo es incompatible con la democracia, por otra parte, puesto que no está al servicio de los ciudadanos, sino de una idea a la que coloca por encima de ellos. Su objetivo no es el de ocuparse de los intereses de los ciudadanos, para gestionarlos del mejor modo posible, sino el de guiarlos por la senda establecida.
Con respecto a la falta de justicia a la que también alude Torra, es evidente que en Cataluña deja mucho que desear. De lo que viene sucediendo allí y de las manifestaciones de la clase política catalana se deduce que el ambiente que se respira es de impunidad, algo inconcebible en un sistema democrático.

sábado, 1 de diciembre de 2018

El lloriqueo de los bomberos de la Generalidad

Ya se echaba en falta que los bomberos catalanes, tan varoniles como todos los demás bomberos de España, hicieran uso del ‘hecho diferencial’, eso que los distingue del resto de españoles, que es el lloriqueo.
Mediante él esperan conseguir que Torra afloje la pasta y les reparta unos cuantos billetes, cuanto más grandes mejor. Pero es que el avieso presidente de la Generalidad primero se lo tiene que sacar a Sánchez, el mayor contaminador español, quien se lo tiene que quitar a otra región para dárselo. Pero antes tendrá que llevarles bocadillos a esos que dicen que van a hacer huelga de hambre. Los etarras estaban muy acostumbrados a hacer huelga de hambre, pero luego resulta que comían jamón de york y barritas energéticas y se veían con sus novias con más frecuencia, a pesar de que supuestamente debían de estar muy débiles.
Este presidente que logró el cargo a traición, o sea, apoyado por los golpistas, que ahora le pasan factura, algo a lo que sus antecesores en la Generalidad estaban acostumbrados a hacer, dice que los políticos presos, acusados de gravísimos delitos, tendrán un juicio justo, y dicho por él es para echarse a temblar. Sobre todo, después del numerito que montó con la abogacía del Estado.
Pero los bomberos deben saber que si Torra consigue el dinero se lo gastará como quiera, porque es tan poco de fiar como ellos. Quienes no respetan la ley no son de fiar. Los bomberos catalanes han insultado, con sus lacitos amarillos, con esa bandera tan horrible, por lo que representa, a todos los españoles que están y quieren estar dentro de la legalidad y ahora utilizan el lloriqueo para que les den el dinero de los trabajadores españoles.
Pues que sepan que Cataluña va a la ruina, llevada por gente como ellos.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Gibraltar, la última maldad de Inglaterra

Cuando el gobierno español de entonces protestó por la visita oficial de Carlos de Gales a Gibraltar, la Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra, en una actitud que más parecía de zángana que de reina, dijo: Se trata de mi hijo, mi barco y mi roca.
Inglaterra se inmiscuyó en la Guerra de Sucesión española porque Felipe V era nieto de Luis XIV y éste, al contar con la Monarquía universal española, se habría convertido en el rey más poderoso del mundo, y no estaba dispuesta a consentirlo. Sin esta intromisión inglesa en los asuntos de España, Felipe V habría sido coronado rápidamente, evitando esa guerra que duró tanto y en la que combatieron más soldados extranjeros que españoles.
Hay que recordar que Felipe V fue aclamado en Cataluña a su llegada y que solo los episodios que tuvieron lugar al final de la contienda, cuando la hubo abandonado Inglaterra, porque la situación europea había cambiado y Francia ya no era la nación hegemónica. Además del daño que hizo Inglaterra entrometerse en un asunto que no le incumbía, al irse se apoderó de Menorca y Gibraltar. Como daños colaterales surgieron en España los nacionalismos periféricos.
Si Felipe V hubiera podido ser nombrado rey en primera instancia, sin ninguna guerra de por medio, ahora no tendríamos que sufrir a los bárbaros catalanistas, cuyo respeto por la ley, por las formas, por la educación, por la convivencia cívica es inexistente.
El Reino Unido se niega a devolver Gibraltar, y los demás países de Europa y del resto del mundo también demuestran más pragmatismo que amor por la justicia. Puede la ONU decir lo que quiera sobre este asunto, que la Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra (tampoco le da vergüenza ostentar este título) no la va a obedecer y a los demás países les dará lo mismo.

viernes, 2 de noviembre de 2018

Junqueras ‘se sincera’

Así lo han recogido los medios que han publicado la información, pero yo he puesto las comillas, porque los presuntos golpistas, entre los que está Junqueras, no han hecho más que engañar al pueblo español, para supuestamente favorecer a esa parte de España que es Cataluña.
El resultado ya se va vislumbrando, mal para todos y especialmente para la región catalana. La última maldad que han hecho a los españoles, incluidos, lógicamente, los catalanes, ha sido el de apoyar a un impresentable, tan tramposo como ellos, a conseguir la presidencia del gobierno. No lo han hecho gratis, claro. Estos tipos, o algunos de ellos, dicen que rezan mucho, pero los rezos no les impiden seguir haciendo el mal. Los beneficiarios del cambalache con quien dijo que en otros países quien plagia dimite no son los catalanes, como pretenden hacer creer, sino única y exclusivamente los políticos presos. Además, si fuera tan buena persona como pretende hacernos creer al afirmar que reza sabría que cuando se pervierte a la justicia se perjudica a todo el mundo, cosa que a él estoy seguro de que no le importa. La ha pervertido, puesto que el presidente del gobierno, ese ocupa al que apoya lo mejor de cada casa, ha obligado a la abogacía del Estado a rebajar la petición de penas. Esa es una actitud infame del presidente del gobierno, pero van tantas ya, y en tan poco tiempo…
Parece ser que hay mucha gente que lo apoya, o sea, que es posible que a pesar de haber demostrado tanta vileza gane las elecciones, en el caso de que las convoque, y resulta extraño que no lo haga. Es una tendencia de nuestro tiempo. Quizá no nos merezcamos el bienestar del que disfrutamos y de ahí que optemos por la autodestrucción. Al igual que ocurre en Cataluña, que se ha enriquecido gracias a España y una importante porción de catalanes presiente que eso es injusto y opta por la autodestrucción.


martes, 30 de octubre de 2018

La Generalidad promueve la delación

A los sinvergüenzas que mandan en Cataluña no les importa envilecer a la población. Lo llevan haciendo tanto tiempo que dar una vuelta de tuerca más no les cuesta nada.
Su desparpajo llega al punto de que usan con total desenvoltura los métodos propios de cualquier dictadura de las que son o han sido en el mundo y, sin embargo, manejan la palabra ‘democracia’ como si fueran sus dueños, como si los antidemócratas fueran los que no se tragan sus patrañas, los que siguen firmes en sus convicciones.
Lo preocupante es que en nuestros días, cuando hay tanta información al alcance de un solo clic, al personal le da pereza comprobar las cosas e informarse. La delación es una de las mayores vilezas que se pueden cometer. Que sea correcto hacerlo con un delincuente no da pie a generalizarlo a todas las actividades humanas.

Tratar de borrar el español de Cataluña (también se está intentando o se desea intentar en otros lugares) es otra vileza y además una estupidez. Es imposible borrar una lengua por la fuerza aparte de que en Cataluña se viene hablando en español desde hace siglos. Es una lengua perfectamente arraigada en la región, como en todas las demás de España, y ningún nacionalismo logrará jamás revertir esta situación. Por otro lado, obligar a la población a aprender una lengua es contraproducente, porque cada uno usa la lengua que más le conviene y aprende las que más le interese. Por ejemplo: un pensionista extranjero que viva en Benidorm no necesita aprender español y si le obligaran a hacerlo podría irse a otro país; en cambio, a un extranjero que trabaje en Benidorm le ha de interesar aprender español.
Nunca ha hecho nada bueno el nacionalismo y no está lejano el día en que sea prohibido en todo el mundo, como ya lo están el fascismo y el nazismo, que le son tan próximos en la ideología y en los métodos.