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martes, 12 de febrero de 2019

Vuelve Pepiño (para contar fachas)

Los columnistas españoles le deben mucho a Pepiño. Cuando no sabían sobre qué escribir ahí estaba él para echarles una mano. Famoso es aquel episodio suyo en que manifestó que su favorito en las primarias entre Clinton y Obama era este último, pero que no lo había dicho antes para no influir en la voluntad de los electores.
En su regreso a la escena pública dijo (únicamente he visto los titulares) “Demasiado facha junto para tan poca cosa”. Claro, él quisiera que no hubiera ningún facha, solo gente ‘dialogante’ como Torra, ese elemento del que Puigdemont no se fía un pelo (traslució que antes de comer hace probar la comida a sus guardias, porque sospecha que lo quieren envenenar).
Pepiño sabe (alguna cosa ha de saber) que cuando la manifestación está convocada por Podemos o los separatistas han de acudir los antidisturbios y no solo eso, sino que luego han de entrar en acción y al final de todo hay que hacer recuento de los daños causados al mobiliario público, lunas de escaparates, etcétera. También hay que contar los heridos (generalmente policías) y detenidos (podemitas o secesionistas). En cambio, en la manifestación de los fachas no hubo nada de eso, ni gamberradas, ni heridos, ni tampoco detenidos, todo lo cual es lógico que a Pepiño le resulte decepcionante.
Con el sintagma ‘poca cosa’ podría haberse referido Pepiño al presidente del gobierno, ese Sánchez contra el que se hizo la manifestación. En lo que se refiere a la moral y a la ética es inexistente, más poca cosa no puede ser.
Pepiño quería que le llamaran don José y seguramente sus criados lo hacen. También los criados de los dueños de ese chalet seguramente ilegal tendrán esa obligación. Les dirán don Coletas y doña Llorona (llora siempre que Hernando le dice algo, para que las feminazis …).
O sea que Pepiño ha vuelto para apoyar a Sánchez (no se puede esperar nada bueno de este gallego).

sábado, 26 de febrero de 2011

Francia, Reino Unido y Gadafi

Resulta que los muy honorables gobiernos de Francia y el Reino Unido propusieron llevar a Gadafi ante el Tribunal Penal Internacional. La cosa tiene guasa porque el tal Gadafi lleva muchos años abusando de los libios, hasta el punto de que ellos, aun conociendo, brutalidad, le han desafiado, pues no están dispuestos a soportar más.
Pero los gobiernos de Francia y el Reino Unido son los primeros que desoyen las resoluciones de la ONU cuando no les convienen. Así, por ejemplo, las que hay sobre Gibraltar o el Sahara. Lo que hacen ahora Francia, el Reino Unido y los países que se les van uniendo en sus pretensiones es dar lanzadas a moro muerto. Ahora, cuando los ciudadanos libios, con gran esfuerzo y sacrificio, han hecho lo más difícil, vienen los valientes a rematar la faena. No es que esté mal que traten de quitar a Gadafi de en medio, deben de hacerlo cuanto antes, para evitar que mate a más gente, pero a ver con qué cara se presentan ante los libios estos supuestos adalides de los Derechos Humanos después de haber consentido durante decenios que se les masacre.
Pero es que mientras pretenden juzgar a Gadafi prestan su apoyo a Mohamed, con lo cual pierden mucho crédito. Mohamed puede desobedecer las resoluciones de la ONU y puede avasallar al pueblo saharaui, y también al suyo, lógicamente, pues una dictadura no puede sobrevivir sin la represión y el terror. Lo que no acaban de entender los países poderosos acostumbrados a hacer sus caprichos es que los tiempos cambian, por lo que deben regenerarse y optar por la justicia. Queda muy feo apoyar a Mohamed condenar a Castro; bombardear Irak y rendir pleitesía a Hu Jintao. Dijo Clinton, cuando era presidente, el nuevo orden mundial consiste en que nosotros ordenamos una cosa y los demás la hacen. Pues no. El nuevo orden mundial consiste en que o se actúa con ecuanimidad o no habrá orden.
'El tiempo mientras tanto'
'La biblia contra el cáncer'
'Los sinsabores del verdadero policía'
'Ajuste de cuentas'
'En defensa de las vacunas'
'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'

lunes, 14 de enero de 2008

Obama

Escribe un artículo Mario Vargas Llosa, en el que viene a alabar una serie de cualidades que ha sabido encontrarle a Barack Obama. El escritor se ha tomado su tiempo para estudiar al senador Obama y claramente se decanta por él en lugar de por Hillary. Tampoco tiene buena opinión de ella Enrique Arias Vega, que la muestra con más ambición por alcanzar la presidencia que deseos de servir a su país.
Algunos sostienen que las naciones fabrican a los líderes que necesitan a cada momento y en este sentido Obama vendría a ser el gran líder que surge tras un periodo de presidentes grises. Bush padre fue decepcionante como presidente, vino a hacer patente el declive de la gran nación americana. El cambio a Clinton tampoco vino a resolver muchas cosas, en la comparación con su antecesor sale bien parado, pero tampoco se demostró capaz de grandes cosas. Así que tras Clinton, da la impresión de que los estadounidenses decidieron bajar todavía más y dieron la victoria, con trampa electoral incluida, a Bush hijo. Su derrotado rival, Al Gore, anda dando conferencias por el mundo. Y ahora, desde el escalón más bajo, los ciudadanos estadounidenses desean recuperar su sueño y han permitido que en un tiempo record Obama emerja como candidato y convenza y llene de ilusión incluso a personas tan exigentes como Mario Vargas Llosa. Tal como lo describe, puede ser no el líder que necesita Estados Unidos, sino que sería deseable para todo el mundo. Esa intención suya de superar las barreras que levantan las ideologías (que ojalá llegue a España), esos deseos de implantar el seguro médico universal, ese no cerrar los ojos ante la pobreza, no pueden sino llenar de esperanza a quienes cada vez estamos más desencantados de la política.
En España también hay un partido nuevo, que trata de hacerse un hueco en la política y dados los intereses creados entre los que se mueven los demás y las pocas ganas de profundizar en la democracia que tienen, sería bueno que lo lograra.
También explica Mario Vargas Llosa que Obama pudo ingresar en un gran bufete de abogados y dedicarse a ganar dinero y en lugar de eso, se fue a las barriadas más miserables de Chicago, para ayudar a los pobres a organizarse y encontrar recursos para mejorar sus condiciones de vida. De modo que los Estados Unidos pueden haber encontrado el líder que necesitan en estos momentos.

lunes, 22 de enero de 2007

Hillary Clinton

No es probable que los estadounidenses se decanten de nuevo por el partido respublicano. Después de Bush, lo lógico es que deseen cambiar. Por lo menos, eso es lo que se desea fuera de los EE.UU. Si damos por bueno este supuesto, lo que parece venir puede tenerse por una pequeña revolución. Los candidatos más destacados hasta ahora del partido demócrata son Hillary Clinton y Barack Ohama. Una mujer y un negro. A estos dos parece ser que se les ha unido el hispano Bill Richardson. Si tenemos en cuenta que los cambios bruscos pueden hacer sentir vértigo a las mentalidades colectivas, casi se puede apostar por Hillary. Algo que puede ayudar a que salga elegida es el lío iraquí, por decirlo de un modo suave, en que Bush ha metido a los EE.UU. Los estadounidenses pueden temer una salida no demasiado airosa para su país en el caso de que salgan elegidos los demás candidatos. Hillary es seguro que llevaría mucho cuidado con esta cuestión. De hecho, creo que se ha mostrado ambigua, cuando le han preguntado sobre ello. En el caso de que finalmente fuera la elegida, cosa que probablemente llenaría de satisfacción las mujeres, pues sería la primera vez que ocurriera en EE.UU., se daría la circunstancia además de que Clinton relevó a Bush padre, con lo cual tuvo muy fácil el brillo político, y Bush hijo lo habría relevado la Mrs. Clinton, con le resultaría más fácil aún relucir. Pero sea quien sea el próximo ocupante de la Casa Blanca, no despierta más que esperanzas.

El atraco

La sociedad olvida a quienes más necesita

Matemagia