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sábado, 6 de abril de 2013

Olvidar a Olvido

Dice el clásico que un caballero no alardea jamás de sus conquistas y que una dama no debe dejarse seducir por quien no sea un caballero. No es el caso de Olvido.
Alguien propagó, con aviesas intenciones, material suyo. Lo primero que vio ella fue la cara B, la cruz de la moneda, y acusó el golpe. También se habían sumado otros al intento de hacer daño. Y Olvido pensó en dimitir y estuvo muy apesadumbrada durante algún tiempo. Pero la moneda se fue poniendo de canto y ella empezó a rodar con más tranquilidad. Ya veía posible rehacer su situación y se quejaba del daño que todo lo ocurrido podría hacer a sus hijos. Dejaba ver su lado responsable.
Finalmente, la moneda que iba rodando de canto cayó y esta vez dejaba ver la cara A. Quienes quisieron hacerle daño tuvieron que admitir asombrados que le hicieron un favor. Las posibilidades de ganar dinero se suceden. Y Olvido las aprovecha. Su figura despierta mucho morbo. Ahora es una estrella del erotismo. Ya no hay problema con lo que puedan pensar sus hijos. Según parece, no es lo mismo ver un vídeo, que ver un programa de televisión, o comprar la revisa Interviú.
Por cierto, se puso mucho empeño en retirar el vídeo de la red. Ya se ve que ese empeño, quizá, fue excesivo.
Y ahora que ella ha conseguido la fama, y disfrutará al pensar lo contrariados que estarán sus enemigos, llega la otra parte. Quizá llegue el momento en que le dé por pensar que el nombre que le impusieron fue el más adecuado. El paso del tiempo es suficiente para que los encantos naturales de una persona declinen, cosa que sienta muy mal a una parte de la población. Quizá, más adelante gaste en la cirugía estética el dinero que pueda ganar ahora, para que no la olviden.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Ah, el ajedrez

Salvador Domínguez me da unos consejos que, por una vez en la vida y sin que sirva de precedente, voy a intentar seguir, aunque no garantizo los resultados. Pero antes he de decir que creo que Salvador Domínguez ha sabido habilitarse una burbuja que tiene mucho de romántica y de poética, en la que entran, entre otras cosas, su concepción política, que nada que ver lo que los políticos profesionales intentan hacer, y sobre todo Isa Coronado, su mujer. Yo conozco a Isa y comprendo que Salvador sea feliz. Y me pongo ya manos a la obra:
Me confieso padre en que a veces entro en esos sitios que consisten en encontrar la mejor jugada en un problema de ajedrez. Y que al principio me sorprendía que esa mejor jugada, a veces, consistiera en hacerse matar la Dama o la Torre para que en la siguiente jugada el Rey no pudiera moverse. Y esta situación me lleva a pensar en el ajedrecista y médico Rafael Simón, que siempre ve cualquier cosa que se le presente como una oportunidad para mejorar personalmente.
También es ajedrecista Salvador Blasco, y tan noble como el otro Salvador citado anteriormente. Salvador Blasco es de esos a los que les gusta buscar la verdad en donde se encuentre. Y también es romántico. Si de ajedrez se trata, como es el caso, no se puede olvidar a Rafa Marí, tantas veces campeón. Ha hecho mucho y lo sigue haciendo por el ajedrez valenciano. Fernando Mancebo, inteligente psicólogo, también ha sido campeón. Sus rivales le temen por su genialidad.
Hay otro jugador de ajedrez, el Gran Mac, también conocido como José Clere, de gustos poéticos y gran finura intelectual. Al que se le parece a Karpov, Ramón Navarro, a quien no consigue ganar casi nadie, le da por la Física.
A dos grandes cerebros ajedrecísticos, José Antonio Garzón y Carlos Morenilla, tuve ocasión de saludarlos con motivo de la presentación de un libro del que el primero de los dos es coautor.
Yo creo que siempre que se habla de otra persona hay algo de poesía y he citado a varias. Y puesto que lo he hecho con cariño me doy por satisfecho. Convengo, por otra parte, en que el ajedrez, tomado con moderación, es una fuente de enseñanzas. ¡Hay que saber aprovecharlas!