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jueves, 31 de octubre de 2019

Butanito la monta de nuevo

Antes de pasar a la burrada de José María García conviene atender primero al contexto. Se trata de una persona cuya herramienta de trabajo es la palabra, a lo que cabe añadir que se le puede considerar como la estrella de ‘El dardo en la palabra’, de Fernando Lázaro Carreter, por la cantidad de veces que aparece.
Es decir, un señor que se sirve de la palabra es citado continuamente en un libro dedicado a criticar el mal uso de la palabra.
Su engreimiento es palpable y tampoco lo oculta, Seguramente es fruto del gran éxito que tuvo con su programa de radio, éxito que bien pudo deberse a las escandaleras que montaba y a su estilo ‘siete machos’. Su voz atiplada y chillona le permitía eso. Las masas tienen tendencia a seguir a los que parece que sean algo. No le pasa solo a él.
Ahora bien, ser engreído y tener éxito no son sinónimos de tener talento, como he dejado claro al principio y lo prueba su última parida: «El fútbol femenino es una mentira». Hay que ser burro para decir eso.
El que es una mentira es el fútbol masculino, que mueve muchos millones, que nos cuesta caro incluso a los que no queremos saber nada con él, al que se le permiten infracciones urbanísticas y recibe tratos de favor y produce tipos tan lamentables como Guardiola y otros.
Si a las mujeres les gusta jugar al fútbol, ¿por qué no han de poder? De momento, ese fútbol es más limpio que el masculino, porque no ha hecho tanto daño.
El fútbol es un deporte asociativo, que requiere disciplina táctica, estratégica, picardía, destreza y otras cualidades que no faltan en el sexo femenino. Si además disfrutan jugando, las sandeces sobran.
De momento, al fútbol femenino todavía se le puede considerar deporte, el masculino, con los millones que mueve, ya no lo es. 

martes, 9 de julio de 2019

Pérez-Reverte y la banalidad

A veces entro en Twitter, sin poner usuario ni contraseña, por si hay alguna cosa que llame la atención. Nunca miro lo que dice Pérez-Reverte, sobre todo desde que me bloqueó porque le afeé que escriba élite en lugar de elite, como explicó Fernando Lázaro Carreter que debe hacerse. Me parece muy feo que un académico se pase por el forro los esfuerzos de un antecesor suyo que seguramente tenía más motivos para serlo.
El caso.- En Twitter, vi esto:
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La mayoría no piensa demasiado en ciertas cosas, pero tiende a fiarse de las instituciones. Y de lo que dicen los que las representan. Hasta que nos dedicamos a degradarlas. A partir de ese momento, puede que tus amables y civilizados vecinos terminen escuchando a cualquiera.
3:20 - 8 jul. 2019»
Un poco más abajo, en la misma cuenta, esto:
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Tsevan Rabtan Retwitteó Arturo Pérez-Reverte
Si se está ejecutando, la sentencia es firme. Es decir, se habrá apelado y se habrá confirmado. Quizás hasta tres tribunales hayan examinado el caso. Pero hay que juzgar por una noticia de prensa.
Cuenta verificada
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Seguir a @perezreverte
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Ahí, ahí. Duro con ellos. Quién le mandaba meterse en problemas, con lo tranquilo que podía haberse quedado mirando, como hacemos casi todos. https://andaluciainformacion.es/andalucia/837272/entrara-en-prision-el-joven-que-mato-a-un-ladron-ayudando-a-la-victima/»
El asunto no requiere más comentarios. Hay un tipo cuya forma de escribir cautiva a las gentes, incluso me consta que a personas cultas y en los dos ejemplos que he citado, la peineta que le hace a Fernando Lázaro Carreter, y este otro de coger una noticia de la prensa, y darla por buena sin más, porque le sirve para su confesada afición de echar pan a los patos, demuestran su adicción a la banalidad.


lunes, 2 de febrero de 2015

Marcello se equivoca

Pero hay que tener en cuenta que Marcello es un perro. Concretamente, un Jack Russell, o sea, que no cabe duda de que es un perro.
Si eso lo hubiera escrito cierto meapilas que estaba o está en nómina en La Vanguardia intentando convencer de que las hostias son cuadradas, diría que es un chorra. Por cierto, lo escribió y lo dije. Al meapilas lo leía cuando escribía en español y tenía ganas de reírme; desde que lo hace en catalán le he perdido la pista. Es que La Vanguardia es de un Grande de España que se ha quedado en grandecito. Y La Vanguardia se ha quedado en la vanguardiecita. Ahí dan de todo, desde sopas julianas hasta butifarras en vinagre. O butirarrendums.
Si lo hubiera escrito un ministro de los de Zapatero por lo cuota masculina, que lo escribió, no me habría extrañado.
Pero Marcello es un perro y no se le puede exigir lo mismo que a un columnista al que cabe pedirle que se informe un poquito sobre lo que va a escribir. Sólo un poquito. En el artículo de Marcello titulado Aguirre salvará a Rajoy, pone ¡Santiago y cierra España! Algún académico de la RAE lo ha escrito igual, Google lo delata.
Puesto que el vocablo España es vocativo ha de ir precedido por una coma. Fernando Lázaro Carreter, en su El dardo en la palabra, explicó que la forma correcta de escribirlo es ¡Santiago, y cierra, España!, y se debe buscar en el DRAE la acepción la acepción que conviene al verbo cerrar, que en es este caso es trabar batalla, embestir, acometer.
Marcello es un perro al que se conoce que el PP no le da comida y entonces se mete en su huerto y le ladra sin cesar. Se ve que los de UPyD tampoco le dan un mal hueso. En cambio, cuando aparece Ciudadanos en escena mueve el rabito todo contento.

lunes, 27 de mayo de 2013

El “tema” Aznar

El entrecomillado tiene su justificación en un artículo que escribió Fernando Lázaro Carreter en 1981, titulado El tema. Hacía notar el filólogo que dicha palabra significa obstinación o idea fija, y que su uso estaba restringido a muy pocos casos, pero que en ese momento había desbancado a asunto, expediente, cuestión, proyecto, negocio, propósito y otras muchas voces que no tienen nada que ver entre sí ni con tema.
Del significado de la palabra se entiende que surgiera la frase 'cada loco con su tema'. De su éxito se infiere que el mundo cada vez está más loco. Quizá eso explique las escabrosas relaciones entre los presidentes y los ex presidentes. Ocurrió entre González y Zapatero; cuando el primero se dio cuenta, ¡por fin!, de que el otro era un desastre quiso hablar con él. Zapatero le dijo: Yo te invitaré a comer. Lo hizo en Doñana y había 22 invitados en la mesa. González trató de quitar de en medio a a Zapatero, pero tuvo que darse cuenta de que la manija la tenía éste. La pugna continúa. González consiguió imponer a Rubalcaba, pero Zapatero dejó las cosas de modo que nunca pueda llegar a ser presidente.
Por su parte, Rajoy, desde que fue elegido por el dedo de Aznar sintió el peso de éste sobre su cabeza. Hasta lograr la presidencia no pudo sentirse autónomo con respecto de quien le había elegido. Aznar le impuso la estrategia que tenía que seguir en la oposición y hasta a sus portavoces, Zaplana y Acebes. Rajoy se lo comió todo, con tal de lograr la presidencia, y una vez en ella, trata de quitarse de encima, a su estilo, de los pesos muertos que le agobian. Aznar, contesta, alegando el interés general. Pero el interés general a Aznar le importa tan poco como a Rajoy. Lo que le gusta a Aznar es poner las patas encima de la mesa.

jueves, 27 de diciembre de 2012

La casta política y la vaca

La relación de la casta política española con el pueblo, o sea con la gente que las pasa canutas o no las tiene todas consigo, es como la del vaquero y su vaca.
El vaquero, y me refiero al vaquero medio, procura gastar lo menos posible en su vaca, porque lo que quiere es ganar dinero con ella. Pero se da cuenta de que si no le da comida de calidad adecuada y en suficiente cantidad, da menos leche y peor. Por tanto, ha de averiguar qué es lo mínimo que necesita la vaca para poder obtener de ella el rendimiento adecuado.
Lo mismo hacen los políticos con los ciudadanos que las pasan canutas o no las tienen todas consigo. Los ricos, ya se sabe. Han de salir ganando siempre, o se llevan su dinero a otra parte.
Hay quienes dicen que pertenecer a la clase trabajadora y votar a las derechas es de tontos. Pero luego resulta que los líderes políticos de la izquierda y de los sindicatos, a excepción de Julio Anguita, viven en mansiones y se codean con los poderosos. Les gusta el poder y se identifican con quienes sienten la misma pulsión.
Un trabajador, productor en la época franquista, para los de la casta, y para la oligarquía dominante, no es más que parte de la vaca. Si le dan algo, no es porque se preocupen por él, o que sientan sus desvelos, o que deseen que disfrute de la vida. Simplemente es que quieren seguir ordeñándolo.
Pero, bien mirado, eso de ser parte de la vaca tampoco es tan malo. Hoy en día, a las oligarquías, entre las que está la casta política, se las denomina “elites extractivas”. Con respecto a la tilde que no he puesto en elite, me remito a lo que explicó Fernando Lázaro Carreter en El dardo en la palabra. Y con respecto a ser tildado de elite extractiva, si se diera el caso, lo cierto es que no me haría ilusión, pero algunos tienen la cara muy dura y les da lo mismo.

 



miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Santiago, y cierra, España!

Suele escribirse de otro modo, concretamente así: Santiago, y cierra España, pero como recuerda Fernando Lázaro Carreter, en 'El dardo en la palabra', página 522, Rufino José Cuervo dejó sentado que España es un vocativo, y que, por tanto, debe ir precedido por una coma.
¿Qué dirán ahora esos ministros, ex ministros y botarates varios que se empeñan en escribirlo mal? Resulta curioso contemplar los hay que saben echar mano de la imaginación para llevar a cabo o justificar insensateces varias y se olvidan de ella cuando lo aconsejable sería usarla. ¿Qué significaría ese grito allá en aquellos lejanos tiempos en que se profería? ¿Es que entonces ya se intuía la España de las Autonomías, con los motivos de lucimiento que iba a proporcionar a los ideólogos a la violeta?
El ya citado, Fernando Lázaro Carreter, en el mencionado libro, deja explicada esta cuestión, pero no sólo con razones, sino que pudo encontrar el apoyo de muchos personajes, como Cervantes, el padre Mariana, el autor del Cantar de Mío Cid, J. Corominas, el también citado Rufino José Cuervo, Ercilla, Quevedo y Rodríguez Marín. De modo que había ya anteriormente suficiente bibliografía.
Pero es que hoy en día en que el uso de Internet es masivo, nadie puede escudarse en que no tiene diccionario. El DRAE está al alcance de todos, e incluso hay un departamento dedicado a evacuar consultas por Internet, de modo que cualquiera puede asegurarse antes de hacer el ridículo con interpretaciones ilógicas y además indoctas.
La acepción 32 (cuando Fernando Lázaro Carreter publicó 'El dardo en la palabra', era la 30) del verbo cerrar es: 'trabar batalla, embestir, acometer'.
El rústico Sancho Panza se adelantó a los de hoy, cuando le preguntó a Don Quijote: “Querría que vuesa merced me dijese qué es la causa por que dicen los españoles cuando quieren dar alguna batalla, invocando aquel san Diego Matamoros, Santiago, y cierra España. ¿Está por ventura España abierta, y de modo que es menester cerrarla?”. El Caballero le contestó: “Simplicísimo eres, Sancho”.

domingo, 25 de julio de 2010

Nueva chorrada de Oriol Domingo

El diario La Vanguardia llegó a ser el más leído de España, pero de un tiempo a esta parte da la impresión de que depende demasiado de las ayudas de la Generalidad, que como se sabe está dirigida por un socialista que en lugar de preocuparse por los intereses de los trabajadores utiliza parte del dinero de los impuestos para manipularlos e involucrarlos en guerras nacionalistas que ni les van ni les vienen.
Oriol Domingo tiene un blog en La Vanguardia titulado In saecula saeculorum, en el que supuestamente trata de asuntos religiosos, pero que en realidad son nacionalistas, siguiendo la deriva del diario en el que escribe. Pero si alguien va a la iglesia y en lugar de encontrarse allí con lo que sería lógico recibe proclamas nacionalistas lo mejor es que no vuelva. Un nacionalismo, cualquier nacionalismo, lo inficiona todo, el partido de los trabajadores, el sindicato de los obreros, la iglesia de los cristianos, etc. Se conoce que no hay medicinas contra esto. El método de los nacionalistas consiste en marcar primero la meta y luego buscar los razonamientos que conducen hasta ella. Los nacionalistas precisan para sus fines fomentar el odio a España y para deslegitimar a quienes no comulguen con sus ruedas de molino les tildan de nacionalistas españoles.
Oriol Domingo, fiel a su línea, se refiere hoy a la expresión ¡Santiago y cierra España! Quien haya leído “El dardo en la palabra”, de Fernando Lázaro Carreter, no puede menos que reír a carcajadas ante la cantidad de disparates que vierte el tal Oriol Domingo. Por cierto, Lázaro Carreter escribe ¡Santiago, y cierra, España! Me permito, y espero que la editorial se lo tome a buenas, una de las varias citas que contiene el artículo y que corresponde a Cervantes:
“Pero ya Sancho Panza manifestaba el mismo desconocimiento cuando pregunta al Caballero: ‘Querría que vuesa merced me dijese qué es la causa por que dicen los españoles cuando quieren dar alguna batalla, invocando aquel San Diego Matamoros. Santiago, y cierra España. ¿Está por ventura España abierta, y de modo que es menester cerrarla?’ Don Quijote le contesta: ‘Simplicísimo eres, Sancho’ (II,58), pero no se lo aclara. Deja que la pregunta quede como mera necedad de Sancho, porque no juzgaba necesario explicar algo tan obvio.”

'Los Borgia'
'La ciudad desplazada'
'Tus colores son los míos'
'El filósofo entre pañales'
'Dichos, comparaciones y frases populares'
'Homero, Ilíada'
'Switch in the red'
'Diccionario Web 2.0'

martes, 30 de junio de 2009

Lo cuenta del Pozo

Fue ayer cuando Raúl del Pozo dijo que se le ha ofrecido a José María García que tome el relevo de Federico Jiménez Losantos y se haga cargo del programa ‘La mañana’ en la Cope. Añade del Pozo que García llegó a ganar 2000 millones de pesetas al año, casi más que Cela en toda su vida, remacha, para que nos hagamos una idea de la cuestión. Dijo también que García se tomará un tiempo para pensarlo, puesto que no quiere ser sustituto de nadie.
Pero lo que creo que interesa es la comparación con Cela. En el ‘Dardo en la palabra’, de Fernando Lázaro Carreter hay una proporción casi similar. Se cuentan por decenas las alusiones al popular locutor deportivo, mientras que Cela sólo es aludido una vez, si no recuerdo mal, y por un asunto que es, como mínimo controvertido, puesto que se refiere al término restaurador, que al premio Nobel no le gustaba para los dueños de los restaurantes. Quizá este detalle sirva pueda dar alguna idea acerca de la diferencia de beneficios entre uno y otro.
Se hace eco también del Pozo de una leyenda urbana muy lograda y que resultaría bastante ilustrativa, ya que cuenta que cuando el cardenal Tarsicio Bertone iba a Barajas escuchó La mañana y fue cuando dijo: ‘Hay que destituirlo inmediatamente’. Ilustra sobre el modo de proceder de la Iglesia y también viene a demostrar la existencia del Espíritu Santo, porque ¿quién sino le indujo a escuchar La mañana? El que debió fallar fue el ángel de la guarda de Federico, ya que en ese momento debería haberle hecho hablar de algún asunto suave, o hacer que llegara la hora de la publicidad.
La cuestión es que si vuelve José María García, y dado que Fernando Lázaro Carreter ya no está, alguien debería aprovechar el enorme filón que constituyen los hallazgos verbales del popular locutor. Pienso que Pancracio Celdrán Gomariz podría llenar con ellos varios tomos de mil páginas.