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martes, 18 de julio de 2017

Bonito titular periodístico

Viene en el diario El Mundo y dice ‘El Tribunal de Cuentas acaricia ya la cartera de Artur Mas: fianza o embargo’.
Ilustra la pieza periodística una foto en la que el propio Mas, que camina junto a esos otros dos tarados que son Fregonete y Barrigoncillo, parece llevarse la mano a la cartera. Luego se informa de que los cuatro procesados, Mas, Homs, Rigau y Ortega salen a 1,28 millones cada uno. ¿Y qué es eso para cinco millones de catalanes?, dice alguien en otro lugar, sin especificar más.
La misma información dice que el procedimiento es lento, pero que una vez iniciado es imparable.
Un día u otro había que empezar a exigir responsabilidades, aunque por mucho que les exija es imposible que llegue ni al uno por ciento de lo que debería.
De la tribu de estos irresponsables hay otro, acabadito de nombrar para un cargo, que dice que los españoles le dan pena. Hay que ser torpe para decir eso, que es propio de un inepto total. Quien lo ha nombrado se habría lucido sino fuera porque no se espera nada mejor de él. Si viviera ahora Luis Carandell podría hacer un ejemplar entero de su Celtiberia Show con ese individuo. Creo que fue Federico Jiménez Losantos quien lo bautizó acertadamente como Fregonet, nombre que al españolizarlo como conviene, puesto que es el representante del Estado en Cataluña (hay que estar como una cabra para votar a ese, o al que le ha dado el cargo).
Decir que personas que no conoces te dan pena, únicamente por el simple hecho de que son españoles, es de una idiotez que espanta. No merece la pena ni intentar explicarlo. Darían pena los catalanes, si todos fueran como quien ha dicho eso, pero no es el caso. Hay muchos catalanes que tienen la cabeza sobre los hombros y sufren los desmanes de esos locos, que son los que mandan.

jueves, 2 de marzo de 2017

Injustificadas críticas a Pujol

Fue durante una conferencia sobre nacionalismos patrocinada por La Caixa, esa entidad catalana a la que se regaló el Banco de Valencia. Pujol quiso contar algo y fue abucheado y ante el desconcierto con que afrontó este hecho, le explicaron que está desacreditado.
Pero no es sólo Pujol quien está desacreditado, sino todo el catalanismo. No hay que fijarse en los ridículos de sus representantes ante los tribunales de justicia.
Esos abucheos son injustos porque Pujol no pudo llevar a cabo sus fechorías, y no refiero a los supuestos latrocinios sino al daño que ha hecho a España y particularmente a esa región española llamada Cataluña, por sí solo, sino que tuvo el apoyo de esos que ahora le increpan. Además, todo el mundo tenía que estar al cabo de la calle de los hechos que ahora se le imputan, por lo que cabe interpretar que lo que les sabe mal a sus sobrevenidos detractores, no a los de toda la vida, no es lo que haya hecho, sino que lo hayan pillado.
Criticándolo ahora es como si se lavaran ellos. Nadie se lamenta de haberlo apoyado y hay que recordar que gobernó Cataluña durante 23 años, tiempo en el que estuvo sembrando el odio, sin que nadie se diera cuenta de que ese rencor hacia el resto de españoles a quien más daño hacía era a Cataluña. Ahora increpan a Pujol, pero apoyan a sus sucesores y no les cae la cara de vergüenza por ello, ni siquiera al ver los nombres: Puigdemont, Junqueras, Mas, Rahola, Forcadell, Caram, Colom, Homs.
El peor escarnio que pueden sufrir esos enemigos sobrevenidos de Pujol es verlo caminar tranquilamente por la calle. Ellos lo quisieran ver encerrado. Pero Pujol no es tan tonto como Mas y compañía. Si no lo han encerrado todavía, parece difícil que lo vayan a hacer en el futuro. Pujol es el símbolo vivo de los catalanistas.

domingo, 26 de febrero de 2017

El destino de Mas

Parece claro que el propio Arturo Mas, al que algunos, de modo jocoso, llaman el Astuto, a pesar de la torpeza que delata su rostro y que confirman sus actos, sabe que una parte de su tiempo futuro transcurrirá entre rejas.
Su caso es el contrario que el de Jorge Pujol. Nadie espera que él, o cualquiera de sus vástagos vaya a la cárcel. La bandera catalana, que en realidad es de la Corona de Aragón, en manos de Pujol ha venido a ser a ratos como un capote, con el que ha dado pases de todas clases, pero, sobre todo, se ha envuelto en ella, y en otros momentos ha sido usada como muleta, e incluso ha querido cuadrar al toro para entrar a matar. Pero también supo ver que el toro podía ser demasiado toro para él y que al entrar a matar lograse pillarlo y lanzarlo por los aires y por si se daba el caso quizá se procuró algunos agarraderos en los que seguramente están él y su familia ahora.
Irá a la cárcel Rato, irá Urdangarín, ya viven en ella algunos, pero Pujol ni está ni se le espera.
Cuestión distinta es la de Mas, que cada día que pasa tiene más papeletas para entrar y él que lo sabe trata de convertir el asunto como un acto de heroísmo por la patria catalana. Menuda patria la que se han inventado los catalanistas. No se comprende que alguien pueda sentirse a gusto en una patria basada en mentiras, tergiversaciones, inventos, deslealtad e ingratitud hacia el resto de los españoles, violencia moral e incluso física hacia quienes no están conformes, etc. Los adalides de esta patria son seres tan risibles y estrambóticos como Espot, Rahola, Carod-Rovira, Forcadell, Caram, Puigdemont, Oriol, Colom, Homs, la lista es interminable. En cuanto alguien se pone a pensar en ellos les vuelve la espalda. Mas no será bien recordado en el futuro, de eso no se ha dado cuenta aún.

jueves, 29 de diciembre de 2016

El ‘prussess’ y la risa

Habría puesto ‘el proceso’, pero en español es menos jocoso el asunto. Hay que ponerlo en la vernácula de esos. Es injusto, porque hay catalanes muy dignos, pero cada vez resulta más difícil separar el término ‘catalán’ del ‘ridículo’.
Son tantas las fantochadas que llevan a cabo estas gentes, y ridículas las explicaciones que dan, que ellos llaman argumentos, en un exceso de pompa, y se arrogan la representación de todos los catalanes, que al final va resultar difícil escuchar o leer la palabra catalán y no pensar en un caganet, o cagón. Por cierto, dos de los más ilustres fueron Roca Junyent y Guerra, el primero de CiU y el otro del PSC, que se fueron corriendo al retrete cuando en el proceso de redacción de la Constitución se votaba una enmienda de Letamendía. Quizá esos dos confundieron una letra de la palabra ‘enmienda’.
Lo risible no es que Forcadell, Homs, Romeva, etc., digan estupideces, porque eso y no otra cosa es lo que se espera de ellos, sino que tengan un montón de seguidores que los apoyan y se comen lo que dicen y se enfadan con quienes los critican. ¿Pero qué otra cosas se puede hacer ante el tamaño de sus necedades?
También es motivo de risa la manera que tienen los grandes partidos españoles de enfocar ese problema, que apenas existía en 1978 y que si luego creció, creció y creció fue a causa de la estupidez de unos y de la maldad de otros.
El delirio de estos mangantes llega hasta el punto de que en Barcelona, y quizá en otras ciudades hay una plaza dedicada a los fantasmagóricos Passtissos Catalans, que no existido nunca, salvo en la imaginación febril de ellos, ni podrán existir jamás. Pero ahí está la plaza y muchos la pisan sin echarse las manos a la cabeza, sin comprender que tanta locura no puede llevar a ningún sitio bueno.

domingo, 20 de noviembre de 2016

No votaron a ningún rey y les da asco Rita Barberá

El Sistema español tiene la particularidad de que admite en su seno, y los amamanta y malcría a los antisistema.
Podría parecer que el titular se refiere a un grupo en concreto, y en principio así es, pero la realidad es que se les puede aplicar a varios. Todos ellos igual de impresentables.
Dicen que no han elegido a ningún rey, pero si fueran consecuentes con eso no se presentarían a las elecciones, no trabajarían en la universidad ni en ningún centro oficial, ni tampoco admitirían nada que viniera del Estado.
Sin embargo, sí que cobran todos los meses, sí que especulan, sí que se lo montan siempre del mejor modo que pueden para vivir a costa de la sociedad, sin darle nada a cambio, porque no se les conoce propósito bueno. Quizá pretendan hacer reír con sus payasadas, pero no lo logran. Dan pena.
Puesto que aceptan vivir del Sistema y éste, como ocurre en todos los países democráticos, dispone de mecanismos para cambiar lo que no gusta, cabe esperar de ellos que actúen de forma civilizada. Si no lo hacen es porque, definitivamente, no les nace. No han nacido para comportarse como personas. A partir de este dato, cabe hacerse una idea bastante aproximada sobre sus votantes.
Conviene destacar también que dicen que les da asco Rita Barberá, pero esta señora todavía no ha sido condenada por ningún juez y no se sabe si lo será. En cambio, quienes dicen eso, dan palmaditas en la espalda a Otegui, que sí que ha sido condenado y nada menos que por pertenencia a una banda terrorista. Rita Barberá debe de sentirse muy honrada al saber que les da asco a esos, que además demuestran cada vez que no es que tengan dos varas de medir, sino muchas. El trato que le dan Homs, otro antisistema, lo demuestra.