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viernes, 20 de julio de 2018

Llarena ha hecho bien

Según algunos, como Tsevan Rabtan pongamos por caso, se ha equivocado. Pero es que este abogado ve el asunto como si España fuera su cliente y tuviera que recomendarle la mejor opción de entre las posibles.
Pero ese no es el caso, sino que lo que hay que considerar es que España forma parte de una comunidad y algunos de sus socios han incumplido sus compromisos. Ha hecho, pues, muy bien el juez Llarena en airear esta deslealtad y poner en relieve la realidad de la Unión Europea.
Como ha explicado el señor juez, que ha dado una lección a sus homólogos europeos, la constante en todos los casos ha sido el quebrantamiento de los compromisos contraídos, pero luego cada una de las naciones se ha servido de un pretexto diferente o ha usado una táctica distinta, todas ellas siempre ofensivas para España, para llevar a cabo su felonía. Nada nuevo bajo el sol, por otra parte. Ahora se entiende que la Unión Europea avance tan lentamente. Lo único que la salva es que es una necesidad y lo que señala Llarena debería servir para que los gobiernos de esos países hicieran examen de conciencia y reconocieran que no se han esforzado lo suficiente en su construcción.
Es una vergüenza para esos países, Alemania, Bélgica…, lo ocurrido.
En España hay cenutrios, Jordi Évole, Mónica Oltra y otros, que lo han entendido al revés, porque seguramente tienen el cerebro mal colocado, lo que debía ir delante detrás, o quizá en posición invertida, lo de arriba debajo.
El diario El País, por su parte, últimamente tiende a parecerse a su competidor Público y dado ese intento lo mejor es no fiarse mucho. Basta con leer a cuatro o cinco de sus firmas, no muchas más, y desentenderse de su línea editorial y también, por supuesto, de lo que dice acerca de la decisión de Llarena.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Fernández Marugán y Martínez Pujalte, qué dos

Una buena prueba de que la política española sigue muy malos derroteros nos la da lo que han dicho dos relevantes personalidades de los dos principales partidos políticos españoles.
Francisco Fernández Marugán fue tesorero del PSOE. Preguntado por Jordi Évole, afirmó que el papel de los partidos políticos ante los bancos es diferente del de los ciudadanos, por tanto, ve correcto que se les condonen las deudas. Es sintomático que se pusiera al frente de la tesorería de un gran partido a un personaje con esta laxitud moral. Esta manera de pensar explica que tanto el gobierno de Zapatero, como el de Rajoy, trate mejor a los banqueros que a los trabajadores, cosa que se ha apreciado claramente tras el estallido de la crisis.
A algún banquero que otro se le ha indultado, a todos se les permite que se pongan sueldos altísimos y para que los puedan cobrar ha habido que permitirles también que suban escandalosamente las comisiones bancarias, dado que el negocio ahora es menor y con eso no alcanza.
La respuesta de Vicente Martínez Pujalte es impropia de un político relevante. Sus convicciones democráticas, y hasta su sentido del ridículo, brillan por su ausencia. ¿Desde cuándo hacer preguntas es atentar contra la democracia? ¿De qué democracia habla, si los diputados son elegidos a dedo? Lo que se pone en peligro preguntando por las cuestiones oscuras de los partidos es la dedocracia, que tan buenos resultados les ha dado a estos dos.
Se ponen muy serios los políticos cuando salen en la televisión para intentar vender la moto, y eso los que salen, que algunos se esconden, y otros parecen muy educados. Pero si fueran tan serios y educados como quieren parecer no permitirían que las cosas funcionaran de este modo.
¡En qué manos estamos!

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