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sábado, 9 de junio de 2012

No estoy de acuerdo con Amnistía Internacional

Nada menos que pide que el gobierno reconozca que hubo torturas y malos tratos y víctimas de violaciones de los derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad. Pero eso lo pide Amnistía Internacional sin aportar prueba alguna, quizá dando por buenas las alegaciones de los etarras.
En el mismo acto, Amnistía Internacional reconoce que hay más de 300 asesinatos de Eta sin resolver. Se hace difícil entender que haya torturas y al mismo tiempo asesinatos impunes. Ocurre también que los presos etarras brindaban con champán, o con lo que fuera, cada vez que la banda cometía un atentado. No estoy seguro de que esto hubiera sido posible en Alemania, Francia o Inglaterra. Y menos todavía lo hubieran hecho en Estados Unidos.
Lo que induce a pensar el hecho de que haya tantos asesinatos de Eta sin resolver, aparte de la evidencia de que no consigue información de los presos, es que la banda dispone de una amplia red clientelar. AI ha ido a reunirse con Amaiur, Bildu y demás. Y estos partidos y sus votantes no son de mi interés. Lo que deberían hacer los representantes de Amnistía Internacional es leer dos libros. Concretamente, Vidas rotas y Mal consentido. Y una vez que se hayan impuesto de su contenido ya estarán en condiciones de explicar a los que son indulgentes con los etarras, o se muestran indiferentes, el tamaño de su maldad.
Lo que resulta altamente ofensivo para los ciudadanos respetuosos con las leyes es que los etarras salgan de la cárcel. Eso de que la pena de cárcel no está orientada a la venganza, sino a la reinserción parece una burla. Es improbable que un etarra pueda convertirse en una buena persona. En la mayor parte de los casos, si no en todos, los etarras son, para siempre, unos canallas. Eso es lo que debería constar en el informe de AI.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Otegui, desde la cárcel

Lo que ha dicho este individuo, que cumple condena en una cárcel y es de esperar que la cumpla íntegramente, es lo que diría cualquiera de los muchos que aprueban la existencia de Eta y, por tanto, sus crímenes.
El Correo ofrece un resumen de la entrevista que ha mantenido con él. Para leerla entera hay que pagar. Pero si quieren que yo me interese por lo que ha dicho, tendrán que pagarme a mí y no será poco. Con las perlas que figuran en el resumen ya hay suficiente para confirmar la opinión que ya se tenía sobre este sujeto: “Eta reconocerá el dolor causado en el tiempo y términos que ella decida”.
Eso es desconocer totalmente los mecanismos humanos. Personalmente, me importa muy poco que Eta reconozca o no el dolor causado. Ese es un asunto de los etarras, y de quienes les votan, en el supuesto de que quieran estar en paz con sus conciencias, aunque ya se sabe que el mejor modo de estar en paz con la conciencia consiste en no tener conciencia.
El sitio natural de los delincuentes es la cárcel y el hecho de que los etarras pidieran perdón no debería impedir que cumplieran, al menos, 30 años de cárcel, o la mayor parte de la condena, si la pena fuera inferior.
Fernando Savater, que ha sido uno de los que desde el principio se ha enfrentado a Eta, es pragmático en relación con Amaiur y Bildu, puesto que la experiencia le ha venido a demostrar que son pocos los que se han atrevido a actuar como él. Eta no debería tener ningún apoyo en la calle, pero para vergüenza de los vascos las cosas no son exactamente así. Hay gente que comprende o tolera los asesinatos de Eta, pero se indigna por las supuestas torturas policiales. Sin embargo, quedan alrededor de 300 asesinatos de Eta por resolver. ¿Sería así si las torturas fueran ciertas?
Hay otra afirmación del sujeto entrevistado en el resumen del periódico, afirmación tan nauseabunda como todo lo que tiene que ver con él.

lunes, 15 de febrero de 2010

La paranoia de las FARC

Voy a llevarle la contraria a Hugo Chávez (nada nuevo bajo el sol). El grupo autodenominado Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es un grupo terrorista. Hugo Chávez puede decir que las FARC son fuerzas insurgentes que tienen un proyecto político y boliviarano que él respeta. Si lo respeta, cabe deducir que lo financia. De Chávez no cabe esperar nada bueno, no se entienden las contemplaciones que tiene Zapatero con él. Zapatero presume de demócrata y de bueno.
Las FARC han intentado secuestrar a José Alberto Pérez Restrepo, candidato a gobernador de Guavire. En el intento fue herido el propio candidato y hubo más muertos y heridos. Pero es que las maldades de las FARC no acaban en los secuestros y los asesinatos. La paranoia se ha cebado en ellos y ven infiltrados y delatores por todas partes. Como consecuencia se han puesto a fusilar militantes suyos al por mayor, de modo que el terror que pretenden generar en la gente honrada se ha apoderado de ellos también. Menos mal que cuentan con el respaldo y el respeto de Hugo Chávez (y, tal vez, el dinero). Algo es algo.
Pero creen dar con un sospechoso entre sus propias filas, no proceden de un modo que podría considerarse lógico o “profesional”, sino que llevan a cabo un simulacro de juicio, con “abogado defensor” fiscal, secretario y “jurado” compuesto por varias personas. Puede adivinarse enseguida que todos hacen lo que se les ordena y si no interpretan a la primera vez qué es lo que se espera de ellos, se repite la votación o lo que haga falta, hasta que el veredicto coincide con los deseos del jefe de esos insurgentes con proyecto político boliviarano. Así ocurrió con alguien acusado de haber robado un cigarrillo. Fue fusilado. Son muchos los que han corrido la misma suerte, lo que viene a demostrar que nunca cabe esperar nada bueno de los terroristas. Quienes les apoyan, también lo son.