Mostrando entradas con la etiqueta incapacidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta incapacidad. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de marzo de 2015

La Unión Europea ante el EI

En los que parecieron buenos tiempos, todo en la Unión Europea parecía muy bonito. Los países más industrializados tenían un gran mercado en el que colocar sus productos y los menos desarrollados disfrutaban de unas subvenciones que han sido utilizadas indebidamente en muchos casos.
Lo que no se previó en su momento ha generado más problemas de los debidos por ese motivo. La crisis económica ha puesto de manifiesto que las instituciones de unos países son mucho más eficientes que las de otros. Las medidas que se han tomado no son entendidas por igual en todas partes, ni se aplican de la forma más conveniente en muchos casos.
Pero se han presentado otros problemas que tampoco son tan nuevos. Cuando las Guerras de los Balcanes, la Unión Europea hizo el ridículo por incapacidad para frenar aquel mar de atrocidades que se produjo ante sus mismas narices. Fueron los Estados Unidos, a los que el asunto les pillaba mucho más lejos, los que tuvieron que tomar cartas en el asunto. La Unión Europea debió hacer mucho más. Tanto para prevenir lo que sucedió, como para frenarlo una vez que empezó.
Y ahora hay otra amenaza gravísima, como es la del Estado Islámico, que para más escarnio parece que está perfectamente infiltrado en la Unión Europea. Se diseñó de tal manera que es de movimientos lentos y tardíos.
El Estado Islámico es criminal y merece una respuesta contundente. No debería poder chulearse y pavonearse cortando cuellos. La Unión Europea debería tener capacidad de respuesta. Pero no es que no la tenga, es que si el Estado Islámico se presenta mañana aquí, lo cual está en sus planes, va a poder cortar todos los cuellos que quiera. Habrá gente diciendo que eso es salvajismo, etc. Y eso si le dejan hablar, porque a lo mejor no le dan tiempo.

lunes, 15 de junio de 2009

Joaquín Leguina

Estudió en la Facultad de Económicas estatal y fue considerado el número uno de los dirigentes universitarios. Su sola presencia física era tenida como un hecho subversivo. Lo cuenta Enrique Arias Vega, en su artículo De Mis Inicios Periodísticos En Tiempos De Franco, en el que también se lee lo siguiente:
(…) El muchacho también irritaba hondamente a los catedráticos más reaccionarios de la Facultad, quienes le profesaban una inquina contumaz y profunda. Uno de ellos, que le había suspendido reiteradamente por razones ideológicas en su asignatura del último curso, se vanaglorió ante sus compañeros de claustro:
--Yo, a ése, no le aprobaré en los próximos mil años.
--¡No fastidies! –le replicó un colega menos visceral o más inteligente que él –Si no le apruebas, vamos a tener a este tipo haciéndonos la vida imposible en la Facultad toda la vida. Así que tú mismo.
Convencido finalmente de su error el catedrático, me explicaron que así fue cómo consiguió acabar Joaquín Leguina la carrera de Económicas, (…)
Estas notas sirven para ilustrar la personalidad del que fue presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid y deberían servir de aviso para Zapatero, en el caso de que éste crea que lo puede hacer callar. No lo va a tener tan fácil como aquel catedrático al que le bastó con aprobarle la asignatura para perderlo de vista. La solución para Zapatero consistiría en cometer menos errores y atinar con las medidas para vencer la crisis, pero esto también lo tiene difícil, dada su patente incapacidad para hacer lo que debe, inconveniente que venía sorteando con su utilización excesiva de la demagogia, la división de la sociedad, y las rectificaciones a destiempo y eso cuando se producen.
Como lo previsible es que mientras persista Zapatero en la presidencia del gobierno la situación siga empeorando, Joaquín Leguina seguirá vertiendo en su
blog las opiniones que le merecen las actuaciones gubernamentales
'Poderosa mente'
'Una herencia peligrosa'
'El número de tontos'