El actor Willy Toledo dice que se siente agredido, puesto que él comenzó por condenar lo sucedido con Orlando Zapata Tamayo, puesto que al estar encarcelado era responsabilidad del estado cubano conservar su vida. Alega el actor que la libertad de expresión que “presuntamente defienden en Cuba” se le niega a él en su país.
Si va por este camino, Willy Toledo puede quitarle el sitio a Leire Pajín, o a Celestino Corbacho, por citar a dos que acostumbran a decir tonterías. Las dice igual de gordas. Orlando Zapata Tamayo no defendía “presuntamente” la libertad de expresión. La defendía tan de verdad que le ha costado la vida. Y a Willy Toledo nadie le ha negado la libertad de expresión. Si escupe sobre el cadáver de una víctima lo lógico es que su acción sea criticada, ¿o es que pretende limitar la libertad de expresión de los demás?
Willy Toledo ha dicho que Orlando Zapata Tamayo era un delincuente común, en eso se convierten los cubanos residentes en Cuba que imploran libertad. Apoyó en su día a Aminetu Haidar, pero ahora se ha visto que ese apoyo es falso, puesto que las personas le importan un bledo; lo que apoya está en el campo de las ideologías, tras las que se parapetan quienes no tienen ideas.
Willy Toledo se siente agredido, pero no se da cuenta de que con sus insultos agrede a todas las personas sensibles. Los criminales son los hermanos Castro, que encarcelan, torturan y matan. Cuando alguien mete la pata hasta el corvejón, como es el caso, y luego trata de explicarlo lo que indefectiblemente ocurre es que lo estropea más. El sectarismo es una lacra de las peores, que lleva además al desprecio de la dignidad humana, como se ha visto. Ya quisieran quienes le critican llegarle a la suela del zapato a Orlando Zapata Tamayo, que al morir en defensa de su dignidad ha defendido la de todos.
Si va por este camino, Willy Toledo puede quitarle el sitio a Leire Pajín, o a Celestino Corbacho, por citar a dos que acostumbran a decir tonterías. Las dice igual de gordas. Orlando Zapata Tamayo no defendía “presuntamente” la libertad de expresión. La defendía tan de verdad que le ha costado la vida. Y a Willy Toledo nadie le ha negado la libertad de expresión. Si escupe sobre el cadáver de una víctima lo lógico es que su acción sea criticada, ¿o es que pretende limitar la libertad de expresión de los demás?
Willy Toledo ha dicho que Orlando Zapata Tamayo era un delincuente común, en eso se convierten los cubanos residentes en Cuba que imploran libertad. Apoyó en su día a Aminetu Haidar, pero ahora se ha visto que ese apoyo es falso, puesto que las personas le importan un bledo; lo que apoya está en el campo de las ideologías, tras las que se parapetan quienes no tienen ideas.
Willy Toledo se siente agredido, pero no se da cuenta de que con sus insultos agrede a todas las personas sensibles. Los criminales son los hermanos Castro, que encarcelan, torturan y matan. Cuando alguien mete la pata hasta el corvejón, como es el caso, y luego trata de explicarlo lo que indefectiblemente ocurre es que lo estropea más. El sectarismo es una lacra de las peores, que lleva además al desprecio de la dignidad humana, como se ha visto. Ya quisieran quienes le critican llegarle a la suela del zapato a Orlando Zapata Tamayo, que al morir en defensa de su dignidad ha defendido la de todos.