Mostrando entradas con la etiqueta poder. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poder. Mostrar todas las entradas

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Inquietante Margallo

Todo lo que hace este hombre es inquietante, dado que está acostumbrado a meter la pata y nadie lo hace callar. Su amistad con Rajoy viene de muy atrás, de modo que si lo hicieron ministro pudo ser por eso y nada más.
Luego hay otra cuestión y es que el presidente del gobierno no tiene madera de héroe, como tampoco la han tenido casi ninguno de los anteriores y ya se vio el 23-F quienes estaban dispuestos a defender la democracia. Que Rajoy fuera el menos malo de los candidatos a presidente no significa que se pueda esperar con confianza el porvenir. Se sospecha que con tal de salvarse él, sea cual sea lo que piense, es capaz de ceder cualquier cosa.
Y ese es el asunto, Margallo es de esos que se creen que si los dejaran sabrían arreglar el mundo. Como ministro, invadió competencias que no le correspondían ni por asomo, contribuyó a enrarecer el ambiente, que ya de por sí estaba bastante enrarecido, y parece convencido de que hizo bien. Rajoy se hacía el despistado, como si leyera el Marca, y quizá pensó que la tarea de hacerlo callar era superior a sus fuerzas y si lo hubiera destituido habría seguido metiendo la pata, porque una vez que ha conseguido un público que lo atienda ya no va a parar. Con la destitución, además, podría haber dado munición a sus rivales políticos. Rajoy es un profesional del poder y sabe que no puede dejarse influir por nadie. Si destituye a alguien a causa de las presiones, sabe que esas presiones se van a multiplicar en lo sucesivo.
Así que ahora está otra vez Margallo diciendo las chorradas que otros quieren oír, para asegurarse de que le van a hacer caso.
La mayor protección de que puede gozar un ciudadano es la ley. Pero si quienes tienen la obligación de cumplirla y hacerla cumplir prefieren hacer el payaso o leer el Marca, la situación es inquietante.



http://www.aranyaeditorial.com/tienda/yo-estoy-loco
http://www.aranyaeditorial.com/tienda/black-shirt
http://www.aranyaeditorial.com/tienda/1978-el-ano-en-que-espana-cambio-de-piel
'Filosofía, teología y el sentido de la historia'
'A este lado y al otro'
'Lluvia de fango'
'Palabras para Ashraf'
'Diarios (2011-2015)'

miércoles, 20 de mayo de 2015

El Vaticano da un pellizco de monja a dos monjas

Es curiosa la actitud del Vaticano. Por posar para una revista gay, excomulgó (desconozco la voz técnica) al cura José Mantero. Lo que hizo Mantero podría catalogarse perfectamente como una falta venial, fruto de una debilidad momentánea.
Hay curas y obispos homófobos y el Vaticano no dice nada. La homofobia es grave, tanto que debería ser considerada delito y castigada con la cárcel. La homofobia supone odiar a parte de la humanidad, y eso va en contra de los principios de la Iglesia.
Hay curas que se han negado a oficiar misas por víctimas del terrorismo y el Vaticano no ha dicho nada. Hay curas vascos separatistas, esto es, que odian al resto de españoles y el Vaticano tampoco se inmuta. Sería conveniente que el Vaticano dejara bien claro que el odio forma parte de la doctrina de la Iglesia Católica, como lo prueba la pléyade de obispos y curas que pululan o han pululado por las tierras vascas.
En Cataluña, además de curas y obispos se han hecho notar en este menester monjas y abates. Y el Vaticano ha llamado a dos monjas para darles un pellizquito. No se les ve muy preocupadas. El pellizquito no ha sido por fomentar el odio contra el resto de españoles, sino que se les ha dado a elegir entre religión o política. Quizá ellas elijan lo que más rendimiento económico les produzca, no sé si es el caso. El caso es que de repente ellas, que están casadas con Dios, se han olvidado de Dios y se han ido a fomentar el odio contra muchos hijos de Dios.
Lo que se deduce de este modo de actuar es que si el Vaticano procedió tan duramente en un caso y hace la vista gorda en los demás es a través del cálculo interesado. A José Mantero no le defendió nadie y los nacionalistas son muchos y a la Iglesia Católica le interesa llevarse bien con el Poder.

lunes, 5 de enero de 2015

Podemos, contra los Reyes Magos

A una niña de unos cinco años le he preguntado hoy ¿qué le van a dejar los Reyes Magos a tu abuela? Ella, que estaba delante, me ha contestado: Nada. La niña la ha corregido enseguida: ¡Ropa!, ¡ropa!
Y es que los niños, aunque vean comprar las cosas, o se las encuentren por casa antes de hora, suelen creer, salvo que se les haya insistido en lo contrario, que son los Reyes Magos quienes las traen luego.
Los niños necesitan ese mundo mágico en el que, desde luego, son felices. Incluso cuando tienen más edad y ya le preguntan a Google cualquier cosa que quieran saber, no suelen interesarse por quienes son los Reyes Magos. Tuve ocasión de saber que una clase de niños de nueve años sólo dos o tres conocían el dato, y habrían preferido no saberlo.
Y ahora llegan esos que en lugar de proponer soluciones pretenden arrasar con todo, «el miedo va a cambiar de bando», y también quieren arruinar el mundo de los niños. Han dicho lo siguiente: «La tradición de los "reyes magos" representa lo más podrido de este putrefacto país: la monarquía, el consumismo y el cristofascismo.»
Se equivocan esos que llaman a España 'putrefacto país' (así son ellos). La fiesta de los Reyes Magos hay que enmarcarla, como su propio nombre indica, en el mundo de la magia. A todos los niños de todos los lugares del mundo les gusta recibir regalos. Y si se los traen seres mágicos, como también los hay en todas partes del mundo, aprecian más los regalos.
Los Reyes Magos buscan ser queridos. Y los niños los quieren mucho. Todo el año sueñan con ellos, y en un momento dado llegan. La fiesta de los Reyes Magos se compone de amor y de magia.
Los de Podemos, como los poderosos, buscan ser temidos. Los de Podemos buscan el poder, y el poder corrompe.

domingo, 24 de agosto de 2014

A Colau le va el escrache

España es un país en el que el culto al poder adquiere unas características desorbitadas. Incluso entre los intelectuales se da esta circunstancia. Individuo hay por ahí al que le basta con dar una voz para que una gran cantidad de gente se eche al suelo boca abajo.
En España se usa mucho la violencia. De vez en cuando se hacen campañas de acoso y derribo en las que participan las personas más insospechadas. El poder y la paciencia no encajan bien. Quien tiene poder no puede esperar a que las cosas lleguen por sí mismas. Podría ocurrir que no llegaran, pero, sobre todo, ¿por qué esperar a que lleguen si se puede conseguir que lo hagan enseguida? No importa si hay que apartar a algunas personas, a los poderosos no les importan algunas minucias. Para ellos no son personas, sino obstáculos.
En esta España en que la violencia, en todas sus formas, está tan presente, no es extraño que surjan individuos que asaltan supermercados, partidos políticos que prometen el oro, pero que en realidad llevan a desastre, y personas que ven en el escrache un modo de hacer justicia, lo cual es un contrasentido.
Colau propone ahora hacerle un escrache al alcalde de Valladolid, y la consecuencia es que quienes participen se pondrán a la misma altura que él, de donde resulta que en lugar de resolver un problema se hace más grande.
El cultivo de lo políticamente correcto hace estragos en España. Anula el sentido crítico de las personas, y de ahí que luego partidos como Podemos obtengan tantos votos. Son muchos los que temen discrepar de la opinión dominante en su entorno. Así que quienes estén en el entorno en el que desenvuelve Colau aceptarán el escrache como algo normal y lógico.
Es por esa falta de sentido crítico por la que tantas personas equiparables, en algún sentido, al alcalde de Valladolid, pueden medrar en la política.

domingo, 13 de julio de 2014

El PSOE quiere parecerse a Podemos



Y en cierta medida el PP también. Todo ello es consecuencia de este sistema político que permite que los partidos se hayan convertido en estructuras piramidales de poder cerradas. Es poco el aire fresco que circula en su interior.

Y puesto que la función primera de los partidos en estas circunstancias es conseguir todo el poder que puedan y conservarlo, han perdido de vista sus respectivos idearios. Se basan en las numerosas encuestas que encargan y en los estudios sociológicos consiguientes para conocer los gustos de sus potenciales electores y saber qué es lo que esperan de ellos, para luego tratar de adaptarse a esos criterios.

Habida cuenta de que en este particular estado de cosas, que en apariencia es democrático, pero que en realidad permite imponer, mandar y funcionar a base de eslóganes e ideas simplonas, los nacionalismos encuentran su caldo de cultivo ideal, se entiende que gran parte del personal esté confundido y defienda cosas que en modo alguno le benefician.

Al perder su ideario, el PSOE está en trance de desaparición. El PP también está muerto. Digamos que a estos dos partidos los mantiene en pie la inercia.

En su afán por parecerse a Podemos, incluso antes de que este partido existiera, el PSOE se ha ido degradando. UPyD sí que mantiene el ideario, pero ya se va viendo que sería necesario que hubiera una mayor calidad democrática en España para que pudiera recoger el testigo del PSOE, del que surgió.

Podemos es un partido que, como los nacionalistas, se sirve de las debilidades del sistema para medrar. No le hace ascos, ni mucho menos, a la demagogia, a la tergiversación o al coqueteo con quien sea con tal de pasar a formar parte de la casta y si puede ser desalojar a todos los que ahora la componen para usufructuarla por completo.

La única posibilidad para el PSOE consiste en volver a sus principios.
 

jueves, 8 de mayo de 2014

Uno de los errores de Aznar y Zapatero

El poder es muy tentador. Tanto que esclaviza de forma casi traumática, o sin el casi, a quienes le persiguen.
Una cosa es hacer lo que se debe, o lo que se cree que se debe, y otra muy distinta obrar arbitrariamente, que es lo que suelen hacer aquellos a quienes les gusta sentirse poderosos. Zapatero, por ejemplo, presumió en Málaga de que las inversiones del gobierno en esa ciudad habían crecido exponencialmente, como si los malacitanos se lo debieran. Dio a entender, con su manera de hablar que no lo había hecho para cubrir unas necesidades de Málaga, sino, sencillamente, porque había querido hacerlo (y habrá que ver cómo sale del trance en el que está involucrada Magdalena Álvarez, la ministra de Fomento de la época). Estas cosas vienen siendo frecuentes en todos los presidentes del gobierno de España y también en los autonómicos.
En el caso de Aznar, cabría detenerse en su empeño por desmontar el grupo Prisa, al que tanto favoreció el gobierno anterior. El gobierno siguiente, el de Zapatero, también intentó contrarrestar a Prisa. Unos y otros gobernantes manejan el dinero de los impuestos como quieren.
Aznar quiso servirse de su entonces amigo Villalonga para acabar con el imperio Prisa y así nos fue. Esa aventura de Telefónica, con la salida a bolsa de Terra y Movistar incluidas, resultó muy cara y generó daños colaterales.
Si los poderosos supieran estarse quietos, sobre todo cuando no manejan su dinero sino el de los demás, todos saldríamos ganando. Lo que tanto anhelaban Aznar y Zapatero ocurre por sí solo, sin que ellos tengan nada que ver. Quizá esto último les sepa mal. Prisa se muere sola. Cebrián, otro al que se conoce que le gusta el poder, en su intento por tener más y más, ha podido incurrir en inversiones ruinosas que acabarán por destruir el grupo.

viernes, 18 de octubre de 2013

Botín, en Nueva York

No es necesario aclarar que no se trata de que se haya encontrado un botín en la capital del mundo, sino que un señor que se llama Botín se ha desplazado hasta allí, para llevar a cabo algún negocio suyo y los periódicos españoles, a pesar de que podían imaginar con ligero margen de error lo que iba a decir, han enviado a sus corresponsales a cubrir el evento.
El personaje dejó claro que su banco es uno de los más importantes y poderosos del mundo. Si eso lo llega a poder decir en tiempos de Franco, a éste le hubiera dado un sofoco, y hubiera pensado enseguida en el modo de trocearlo, para reducir su tamaño.
A los políticos de ahora no les importa que algunos bancos tengan más poder que el gobierno. Franco miraba por sus propios intereses y, por tanto, no le convenía que nadie tuviera más poder que él. Los políticos actuales deberían velar por el interés de los ciudadanos, que los han elegido y tampoco deberían consentir que nadie tuviera más poder que el gobierno. Pero ya se ve que también miran por su interés particular: aspiran a colocarse bien en una empresa del Ibex.
Tienen tanto poder los bancos que los periódicos han enviado a sus corresponsales para hacer publicidad a un banco.
Todas estas cosas hay que pagarlas. Se avecina una gran subida de impuestos, municipales, estatales, regionales, etc. Se avecina una subida de tasas bancarias, comisiones nuevas, etc. Hay que pagar por ponerse enfermo, también por morirse. Sube la luz, sube el gas, sube el agua, sube el pescado. Todo esto para los ciudadanos.
El mundo de los bancos es otro, evidentemente. El señor Botín dice que llega el dinero por todas partes. Y los periodistas que le han acompañado han hecho crónicas triunfales. Querido Botín, escribió uno que era juez.

'Iluminados y perversos'
'Cien palabras'
'La caída de Madrid'
'La muchacha de Catulo'
'Niños, adolescentes y redes sociales'
'El franquismo'
'Hablar en público y en privado'
'El olvido de sí'
 


miércoles, 24 de julio de 2013

El Govern

Determinados medios catalanes no sólo son aficionados a los editoriales conjuntos, tan propios de la prensa “independiente”, por otra parte. Creo que conviene hacer un inciso para recordar que la prensa siempre es independiente de alguien. Del Poder, de los lectores, de los oligarcas, o de quien sea. Había un periódico que era independiente “de la mañana”. Menos da una piedra.
Es decir, determinados medios catalanes son tan aficionados a los editoriales conjuntos, ese detalle tan periodístico, como a la solemnidad. O sea, dicen govern y la cosa adquiere una seriedad que incita a creerse que lo que va a continuación es lo más decente. Pero cuando uno piensa en quien está al frente del susodicho govern, y también en quienes han estado antes, le entra la risa.
Artur Mas es alguien de cuya inteligencia no duda nadie. Para decirlo en otras palabras, todo el mundo sabe que no tiene demasiada. No obstante, sí sabe envolverse con la bandera y aprovechar las facilidades que le da un sistema político ideado por gentes con nula experiencia democrática y muy dadas a jugar con ventaja.
Hubiera bastado con que hubiera democracia en el interior de los partidos para que los nacionalistas no hubieran podido abusar tanto. Hubiera bastado con que los sucesivos presidentes del gobierno de España no hubieran sido tan esclavos del poder para que lo nacionalistas no hubieran podido abusar tanto. Hubiera bastado con que los partidos nacionalistas no hubieran podido participar en solitario en las elecciones de España para que no hubieran podido abusar tanto.
Y después de haber abusado tanto del sistema quieren recusar al presidente del Tribunal Constitucional por algo que no es ilegal pero que tiene mala vista. Como tantas cosas en España. Los contribuyentes españoles, que podrían protestar por tanto derroche y tanto político nocivo, no pueden recusar a nadie.
 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Cosas de la Alemania comunista

La llamaban Alemania Democrática, pero en el nombre empezaba y terminaba la democracia. Se ha hablado mucho de la atrocidad de aquel régimen, que por dinero (¡por el vil metal capitalista!) permitió que las empresas farmacéuticas utilizaran como cobayas, sin su conocimiento ni consentimiento, a un gran número de pacientes de aquel país.
Pero esas cosas son lógicas. Surgen de la necesidad de creerse buenos que tienen algunos. Se hacen comunistas, por ejemplo, porque eso significa que tienen preocupaciones sociales. O sea, sufren por el prójimo y desean que no padezca. Y buscan el poder, para cambiar las cosas desde arriba. Claro, porque desde abajo los resultados son modestos y muy trabajosos. El problema de querer solucionar las cosas desde arriba es que se necesita el poder, y ya se sabe que corrompe. Un líder comunista, con el control absoluto del aparato del poder debe de tener muchas tentaciones. Y a pesar de tener tanto poder, no puede dominar sus instintos, ni tampoco satisfacer las necesidades de sus súbditos.
Lo verdaderamente preocupante para los demócratas es la actuación de las empresas farmacéuticas, pero no por lo que hacen, que tampoco debería sorprender a nadie, sino por la confianza que los gobiernos del mundo occidental tienen depositada en ellas.
No debería ningún gobierno democrático depositar su confianza en nadie. Los políticos no son elegidos para que descarguen sus obligaciones en otros, sino para que las cumplan. Los políticos deben preocuparse por la salud de los contribuyentes que les pagan sus sueldos.
Las empresas farmacéuticas, como todas las empresas, lo que pretenden es ganar dinero. Y lo que tienen que hacer los gobiernos es sentar las bases para que esas actividades empresariales redunden en beneficio de la sociedad. Pero si lo que hacen es presumir que porque esas empresas fundan su negocio en la salud han de actuar como Oenegés de las buenas, la conclusión es que traicionan a los ciudadanos.

domingo, 24 de marzo de 2013

Chipre y la Unión Europea

Hay que partir de la base de que la Unión Europea es imprescindible. La prueba de que es así es su propia. Si no fuera necesaria no se hubieran unido países tan distintos y con tanto odio acumulado entre unos y otros.
Quizá sea ese odio lo que explique que se haya hecho tan mal la Unión. No se ha buscado hacer una nación nueva que las contenga a todas, sino que se pretendió hacer un conglomerado de naciones con la intención teórica de que todas salieran ganando. Hay unas oficinas centrales que podrían servir para ejercer algún tipo de vigilancia, pero da la impresión de que no son más que cementerios de elefantes en los que cada país confina a aquellos de sus políticos que quiere mantener lejos y callados. Se le paga bien.
Se ha permitido la entrada a algunos países que debieron quedarse fuera, sencillamente porque no estaban en condiciones de seguir el ritmo de los demás y tampoco disponían de los suficientes controles democráticos internos. Ojalá le hubieran dicho al gobierno español que pidió la entrada que el nivel democrático español no el adecuado para incorporarse, puesto que el ejecutivo atesoraba todo el poder.
Se dejó entrar a Chipre, como a otros, y luego no se controló lo que hacía, de modo que al final ha estallado la bomba, y esa dejadez de la Unión Europea y del gobierno chipriota la han de pagar ahora las gentes de ese país.
Es posible que la Unión Europea o, concretamente, Alemania tengan la sartén por el mango y puedan obligar al gobierno chipriota a tomar esa medida injusta. Pero en lo que respecta a la construcción de la gran nación europea es un paso atrás. Los ciudadanos cada vez se sentirán menos europeos y más griegos, italianos, franceses ...