domingo, 5 de octubre de 2008

Anson da la nota

En la época en la que Luis María Anson dirigía el ABC se decía que tenía una lista negra, en la cual figuraban, entre otros Isabel Tocino y Fernando Vizcaíno Casas. Creo que este último se quejaba o lo hacía constar, mientras que la primera se limitaba a escribir en El País, siendo éste el motivo probable de la ojeriza de Anson. Es imposible probar que tuviera esa lista, pero lo cierto es que algunos personajes no existían para el ABC. Aunque escribieran libros muy vendidos o hicieran algo notable no eran siquiera citados.
En cierto momento, contrató como columnista a Paco Umbral, pero enseguida empezó a recibir quejas de los suscriptores amenazando con darse de baja si Umbral no dejaba el periódico, de modo que Anson lo sustituyó por Camilo Cela. Con ello vino a demostrar que es un hombre de principios, si tenemos por tales a la voluntad de salir a flote pase lo que pase. Si unas veces niega a sus lectores el derecho a estar informados sobre lo que hacen algunas personas, otras veces se pliega a los deseos de esos lectores.
Un día logró ingresar en la Real Academia Española y se dijo que lo había logrado merced a los buenos oficios de Polanco, y que éste a su vez lo había ayudado para complacer a Felipe González. Junto con Anson, entro en la RAE Juan Luis Cebrián. Pudieron haberlo hecho, y se quedaron fuera, Paco Umbral, Jaime Campmany, Pancracio Celdrán Gomariz, Eduardo Haro Tecglen, Jaime Siles, por citar algunos.
Luego salió a luz pública la noticia de la conspiración contra Felipe González, sin la cual éste aún seguiría en el poder y hubo quien la relacionó con la entrada en la RAE.Y ahora ha escrito un artículo en El Imparcial en el que afirma que Felipe González es el hombre de Estado más importante del siglo XX. Quizá lo haya dicho por agradecimiento y por la doble incógnita que va tras el siglo.
'El consuelo'
'Amor cruel'
'Sola'
'Alicia en el país de las maravillas'
'Libélula'
'Anaconda y otros cuentos'
'Españoles Excesivos'
'¿Qué diría Sócrates hoy?'

sábado, 4 de octubre de 2008

La libertad de los blogs

Vivir es un acto de voluntad. Por tanto, quien vive puede. Todos los seres vivos tenemos poder, unos más y otros menos. Algunos humanos utilizan su poder en beneficio de los demás. Otros miran únicamente por sí mismos. Estos últimos son los esclavos del poder. Darían cualquier cosa por tener más y más. Y esos esclavos del poder quisieran tener a todos los demás en un puño. Quisieran tener bajo su control el pensamiento, palabra y obra de todos.
Ignoro si algún día lograrán controlar los blogs; no les van a faltar motivos ni excusas para intentarlo. Desconozco si lo han conseguido con la prensa tradicional. Pero algunos de los que tenemos un blog mostramos nuestros datos e incluso la foto. Y si alguna vez se nos escapa algo inconveniente, podemos ir a la cárcel.
Reconozco el derecho al anonimato. Por cuestiones evidentes, unas veces limpias y otras no tanto, al cibernauta le puede convenir no dar su nombre a conocer. Ahora bien, quien se escuda en el anonimato debe saber que no puede aspirar a gozar del mismo crédito que quien escribe a cara descubierta, aunque algunas veces lo logran. Pero sobre todo, debería ser consciente de que bajo ningún concepto debe insultar o descalificar a nadie. Para ello, aunque tampoco estaría justificado, debería, al menos, quitarse la careta.
Algunos de estos anónimos desgranan unas cuantas nociones técnicas a las que suman sus aires pretensiosos y con ello logran un cierto renombre. Los hay que tratando de imaginar sus identidades verdaderas, llegan a creer que tras el pseudónimo se esconde un gran personaje. Lo que puede ocurrir es que no sea tal, sino alguien vil, en cuyo caso más pronto o más tarde se descubrirá, al no poder resistir la tentación de cometer alguna maldad.
Es decir, el mundo de los blogs no es tan fiero como se puede llegar a pensar. Simplemente, hay que estar tan alerta como en el mundo real. Lo que sería grave es que se eliminara la espontaneidad. Esa que, entre otras cosas, permite hacer amigos.

viernes, 3 de octubre de 2008

El tratamiento de la crisis

Hasta no hace mucho tanto Solbes como Zapatero negaban la crisis, a pesar de que ya muchos andaban asfixiados. Hace unos cuantos días, Solbes predijo que saldríamos de la crisis muy pronto, ya no recuerdo si lo vaticinó para el año próximo o el siguiente. Al mismo tiempo que él, Ramón Tamames decía que como muy pronto saldremos de la crisis en 2012. En la actualidad ya hay economistas que predicen una duración de diez años o más. Pero los profetas podían haber aparecido hace cinco o diez años, anunciando la crisis que padecemos ahora. Porque puesto que ya lo reconoce hasta Zapatero, es indudable que hay crisis y lo peor es que nadie sabe a ciencia cierta lo que puede ocurrir.
Es indudable que hay que tomar medidas. Hay quienes siempre están pidiendo el despido libre, o lo más parecido a él. No podían faltar en esta ocasión. Pero si se abarata el despido tal y como están las cosas ahora, puede sobrevenir el pánico. Cundiría la inseguridad entre la gente, lo que podría repercutir de forma muy negativa en la moral de la sociedad.
Pero es indudable que hay que tomar medidas y también lo es que los organismos oficiales españoles nos salen muy caros. Es la ocasión de reestructurar y organizar todo el entramado español. Hay que replantear la existencia de las diputaciones. Suprimirlas, podría significar un gran ahorro. Devolver todas las competencias de sanidad al gobierno central serviría para que la gestión fuera más eficiente e igualitaria y para eludir las quejas en lo que al reparto de fondos estatales se refiere. La Educación también debería volver al gobierno central. Es demasiado importante, depende de ella el futuro de todos, como para andar con jueguecitos. Habría que crear un lugar para que el gobierno central debatiera con los autonómicos las singularidades a introducir en cada sitio. Habría que reducir considerablemente los gastos destinados a las distintas televisiones. Y también habría eliminar todos aquellos organismos que si se prescinde de ellos al día siguiente nadie nota nada. Omnium Catalán, Academia Valenciana de la Lengua, etc. Sería conveniente reducir el número de asesores a lo estrictamente necesario, así como el de ministerios y consejerías.
Los ciudadanos verían de este modo que la clase política se había puesto manos a la obra y que efectivamente se habían apretado el cinturón. Eso infundiría algo de ese optimismo que tanta falta hace.

jueves, 2 de octubre de 2008

Combate nulo

En el programa “La noria”, que emite Telecinco, Miguel Ángel Rodríguez le espetó a María Antonia Iglesias, “Yo no sé si te has tomado la pastilla”. Con ello demostró, en primer lugar, cuál es el nivel de su ingenio, o sea, el más bajo, inexistente. A quienes han de tomar medicación, porque sufren alguna enfermedad mental, no les tiene que hacer ninguna gracia esta broma. Claro que quienes la gastan no tienen ningún respeto por ellos. En este caso, el hecho de que se pronunciara por televisión es un agravante. Por otro lado, Miguel Ángel Rodríguez ha sido ministro de España y es íntimo amigo del ex presidente José María Aznar, al que no cabe suponer que se hubiera atrevido a decirle algo similar. Demostró también, el ex ministro, sus deseos de ofender. Muy edificante nos ha salido el caballero.
Por su parte, María Antonia Iglesias podría haber aplicado el dicho “no ofende quien quiere, sino quien puede”. Era muy fácil darse cuenta de que si hacía caso omiso del ataque que había sufrido los telespectadores se lo agradecerían. Quizá podría haber hecho un alegato a favor de quienes han de tomar medicación, que no tienen el porqué ser despreciados de ese modo. Pero la buena señora respondió a su manera: “Eres un machista y un cabrón”.
Pancracio Celdrán Gomariz tiene dicho que el insulto es un desahogo muy eficaz. Pero ni el lugar en el que estaba era el adecuado, ni los insultos guardaban relación con lo que los había motivado. ¿Qué tiene que ver el machismo con la pastilla? ¿Cómo sabe ella que Miguel Ángel Rodriguez es un cabrón?
María Antonia Iglesias, por su parte, tiene mucha cercanía con el ex presidente Felipe González y el presidente José Luis R. Zapatero. De modo que en el caso de ambos contendientes se puede decir aquello de “dime con quién vas y te diré quién eres”. Ambos dos contendientes se sienten insultados por el rival, pero no consideran que lo propio sea un insulto. Hay que convenir en que los dos rayaron a la misma altura.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Los que han de pagar la crisis

Se viene diciendo que la crisis la han originado unos pocos millonarios, con su codicia, y la hemos de pagar entre todos los demás. Esto, en principio, es una simplificación no muy exacta. Para que las cosas fueran exactamente así, todos los que están o han estado en los lugares decisivos tendrían que ser psicópatas. Y tampoco es probable que ello sea cierto, aunque un buen número de ellos ha de haber y desempeñando un papel decisivo además. Demasiado confiados hemos dado en vivir, acaso sea ésta, la de la excesiva confianza, sea una de las lacras de lo que llamamos civilización.
Esa codicia a la que se achacan todos nuestros males presentes no es exclusiva de los ricos, es evidente en personas de todas las clases sociales. No puede criticarse entonces, al menos no con ensañamiento, que quienes han tenido la fruta madura a su alcance no hayan intentado cogerla. Se hace a diario en todas partes. Parece los congresistas estadounidenses han considerado que la mayoría no tiene el porqué pagar los desmanes de unos pocos. A los españoles nos llena de envidia el hecho de que cada congresista vote lo que le parece oportuno, sin atender órdenes de nadie más que de sus electores. Ese detalle es precioso, pero los congresistas, probablemente, se equivocan.
La mayoría sí es responsable de la crisis, porque estando representada por los políticos, a los que ha elegido democráticamente, ninguno de éstos ha sido capaz de prever lo que podía ocurrir, ni tener preparada alguna medida por si las cosas no salían todo lo bien que esperaban. Los políticos son los encargados de imponer las reglas de juego y de velar por su cumplimiento. Esas reglas de juego, con sus múltiples organismos de medición y control, son imperfectas, tienen fallos evidentes, que no se han visto antes porque no convenía y el sistema ha terminado por romperse. O se frena el mal o alcanza a todos. Los ciudadanos no podemos dormitar complacidos aplaudiendo todo lo que hacen los políticos que hemos elegido. Por eso hemos de pagar ahora, porque ellos antes no han hecho su labor.

martes, 30 de septiembre de 2008

Prada y El Pocero

He leído algunos artículos de Juan Manuel de Prada, en los que inveteradamente argumenta a favor de la existencia de Dios. Me refiero en esta ocasión al publicado en El Semanal, titulado Creacionismo. La cuestión es que argumentar es relativamente fácil, sobre todo para quien sabe hacerlo, como ocurre en este caso. Pero si damos por buenos los argumentos de Juan Manuel de Prada y de los cardenales y aceptamos la existencia de Dios hemos de ir de inmediato al mundo de la ciencia, Stephen Hawking, por ejemplo, en donde se dice que queda poco espacio para Dios. En el caso de que exista, está muy escondido.
Explicar a Dios en este caso, no tiene demasiado sentido, puesto que si Dios hubiera querido se hubiera mostrado palpablemente. Paralelamente a la explicación de muchos de los científicos, cabe tener en cuenta la experiencia de personas de gran agudeza. Me referí no hace mucho a Félix de Azúa, que jamás ha detectado la fe en nadie. Yo tampoco. He tratado a muchos clérigos, algunos de alto rango, y a otros que juran que creen en Dios. Pero en todos ellos he notado que tienen al prójimo como un medio y no como un fin en sí mismo.
Más que explicar a Dios, lo que hay que hacer es mostrarlo. Si Dios está en alguna parte, esta no puede ser otra que el corazón de las personas. Hay que buscarlo ahí. De momento, hay una serie de personas que no pierden la fe. Pese a haberlo perdido todo y estar en situación desesperada, creen que alguien les va a ayudar a salir del apuro. Yo cité a El Pocero algunas veces y en algunos de mis blogs se están dejando mensajes espeluznantes. Conmueven el alma sinceramente. Hay otro mundo. Quienes tanto hablan de Dios podrían aprovechar sus posibilidades para fundar una ONG que se dedicara a socorrer a estas personas. Ese sería un bonito modo de mostrar a Dios al mundo. No se puede defraudar tanta esperanza depositada en el prójimo.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Nuestro Zapatero particular

En mi opinión, acierta María José Pou cuando se refiere a la satisfacción de Zapatero, por haber sido citado por Obama. Lo que no acabo de entender es que siendo tan pulcra como es María José utilice ese presente continuo que tan mal queda en español. Pero puesto que les he leído a Ignacio Camacho y Eduardo Punset el horrendo “en base”, creo que hemos de irnos acostumbrando a todo.
Pero volviendo a nuestro Zapatero particular, cuenta la prensa que en la clausura del Congreso del PSPV el presidente del gobierno agradeció a Obama la consideración que había tenido con España. Ocurre que la citó en el debate con McCain probablemente porque sus asesores se dieron cuenta de que éste no sabe ni en donde está situada. También cabe dentro de lo posible que la primera noticia que haya tenido Obama de España provenga del hecho de que su equipo ha fichado a Noelia Zanón, para captar el voto latino. Obama empleó España como arma arrojadiza contra McCain, seguro de que no esperaría esta pregunta y por tanto no tendría preparada la respuesta.
Otra cosa diferente es que quien salga elegido tenga una actitud mejor con España que la que muestra Bush. Cambiarán su actitud si por algún motivo concreto les conviene, pero no es probable que lo hagan por las buenas. Tanto Obama como McCain saben que se deben a su electorado y que éste no perdona fácilmente lo que no considera adecuado.
Cosa distinta la de Zapatero, que sabiendo a ciencia cierta el alcance de lo dicho por Obama, trata de colarlo entre la ciudadanía como un éxito suyo. ¿Será porque el candidato estadounidense ha leído el blog de Pepiño y ha sabido de sus preferencias y de su extrema delicadeza de no darlas a conocer para no influir en el electorado estadounidense? ¿Estará calculando Obama la conveniencia de hacerse aconsejar por Pepiño en el caso de que gane las elecciones? Los españoles, más o menos, sabemos lo que nos toca y casi, casi, nos conformamos con que no sea peor de lo esperado.