lunes, 23 de diciembre de 2019

Argumentos en contra del Impuesto de Sucesiones

La clase política española es muy nutrida y si con eso no hubiera suficiente ha parido, además, un número extraordinariamente alto de chiringuitos, improductivos, por supuesto. Como consecuencia, ha desarrollado una voracidad fiscal alta, muy alta, tan alta como la luna. Una vez en sus manos el dinero de los impuestos, resulta que no es de nadie. Lo dijo una señora de Cabra, pero lo piensa la mayoría de los políticos, de ahora y de antes.
En este punto merece la pena tomar ejemplo de los Estados Unidos, en donde sí hay respeto por el dinero de los ciudadanos.
Vengo a decir esto porque muchos padres se desloman con el fin de dejar algo en herencia a sus hijos. Ese esfuerzo hace mucho bien a la economía de un país y merece premio, pero la casta política no se da cuenta y en su afán recaudador mete mano donde no debería. No es justo, porque esos padres han hecho muchos sacrificios por sus hijos y de todo ese esfuerzo extra que han hecho se ha beneficiado todo el país. Las herencias deberían pasar de padres a hijos intactas, sin que hubiera que pagar un solo céntimo por ningún concepto.
Vienen algunos, que tienen acceso a las tribunas de prensa, alegando que no es justo que al nacer unos tengan ventajas sobre otros. Quienes así opinan no piensan en la justicia en sus vidas ordinarias, sino que llevan a cabo sus actos en virtud de sus conveniencias. No suelen tener hijos, por lo que pueden lucirse con su sentido de la solidaridad y de la justicia teóricos.
Quienes pretenden transformar la sociedad son torpes, aunque se las den de listos. Cada vez que se ha intentado hacer, el resultado ha sido peor.
La vida no es justa ni injusta. El concepto de la justicia está en las personas, pero generalmente solo le hacen caso cuando se creen perjudicadas. Para transformar la sociedad hay que cambiar la mentalidad de la gente y eso se hace mediante el ejemplo.

domingo, 22 de diciembre de 2019

La cursilería del coletas

Como su propio nombre indica, el coletas es un cursi. Si no lo fuera, usaría otro peinado, otras maneras, otras actitudes. Su felicitación a Brad Pitt no es la primera prueba de esta característica suya, ni seguramente será la última. Sirve, además, como premonición de lo que nos espera, en el caso de acabe formando gobierno con Pedro Sánchez, otro guapo que quizá se haya puesto celoso al enterarse de esta felicitación. Habrá que ver cómo se lo montan los dos y si ‘el presidente’, como le gusta ser llamado, tiene habilidad para peinar al coletas, u opta, también en esto, por el plagio.
De la observación de las actividades de los podemitas, he obtenido unas conclusiones que expondré a continuación, sin que con ello pretenda otra cosa que dar información por si le fuera útil a alguien. Son las siguientes, expuestas en un orden improvisado:
1) Quien no sea cursi no tiene nada que hacer en el partido y, por tanto, no puede acceder a los puestos de mando.
2) Hay que estar siempre de acuerdo con Pablo Iglesias.
3) Es necesario ser cruel y que se note. Que no sea una característica oculta o disimulada.
4) No hay que haber hecho nunca nada de provecho, ni estar dispuesto a hacerlo.
5) Hay que estar dispuesto, o dispuesta, a acosar al prójimo en manada y disfrutar haciéndolo, esto último es importante. La habilidad para señalar a alguien como jabalí, que
es el paso previo para que la jauría emprenda la caza, es muy importante.
6) La guillotina es muy importante en el mundo de los podemitas, aunque todo hace pensar que, en realidad, desearían matanzas más crueles.
7) Es necesario sentir odio hacia quienes sí hacen cosas de provecho, y si el interesado es un triunfador muy meritorio sobre miles de competidores, como es el caso de Amancio Ortega, no hay que perder ocasión de vilipendiarlo y denostarlo.


sábado, 21 de diciembre de 2019

Insólito gesto humano en Sánchez

El presidente del gobierno en funciones ya lleva suficiente tiempo expuesto a la opinión pública, por lo que hay motivos más que suficientes para que todo el mundo sepa cómo es.
A nadie se le puede escapar a estas alturas que, para él, todo lo que le conviene es bueno, ético, e incluso saludable, ecologista, feminista y solidario. Y lo que no le conviene es lo contrario y algunas cosas más, como fascista, franquista y antipatriota.
Y las cosas pueden cambiar varias veces a lo largo del día, de la noche, de la semana o de la media hora. Si ayer le quitaba el sueño dormir con el coletas, hoy se dispone a peinárselas. Incluso es posible que le haya preguntado ya si prefiere que se lo haga con peine o con cardador.
O sea, que sabemos, porque no nos queda más remedio que saberlo, que Sánchez tiene la cara suficientemente curtida y endurecida para hacer frente a las necesidades que le procura su narcisismo intenso. Pero aún faltaba una vuelta de tuerca más y es que, según he leído en algún medio, se ha sometido a algún tratamiento facial o acaso operación quirúrgica para estar más guapo. Eso también es importante en un presidente de España. Otros se dejan barba, él opta por una solución más arriesgada.
Es decir, el tipo es humano. No todo en él son ansias ilimitadas de poder y un deseo infinito de castigar severamente a quienes no colaboran para que se cumplan sus sueños, que considera legítimos e irrenunciables, sino que también dedica un tiempo a sí mismo, a mirarse en el espejo, para vislumbrar si le devuelve toda la grandeza que imagina, y si observa alguna pequeña imperfección en sus facciones, se apresura a restañarla.
En la política también hay lugar para la coquetería.
El cirujano o profesional que le haya atendido no sabe el honor que se le ha hecho.


viernes, 20 de diciembre de 2019

Consecuencias imprevistas del fallo de la Justicia Europea

Dice Emilia Landaluce que la decisión del Tribunal Europeo hará que Vox llegue a los cien escaños. No es el arte de la adivinación mi fuerte y, además, creo que los efectos de los movimientos telúricos son pasajeros.
Espero, en cambio, que este fallo motive una reflexión interna en los dos grandes partidos y la parte más noble de ellos tome cartas en el asunto y se proponga reparar los fallos graves del sistema, con el fin de dificultar el acceso de los sinvergüenzas a la política.
Pero si parece ingenuo pensar en lo dicho, más fácil parece pensar que el ancestral complejo de inferioridad de los españoles con respecto al resto de los europeos va a desaparecer de golpe, a la vista de continuas muestras de deslealtad y los fervientes deseos de perjudicar a España que vienen mostrando los distintos tribunales europeos. También nos ha servido para darnos cuenta de que la justicia española, manifiestamente mejorable, no es peor, ni mucho menos, que la de otros países que están satisfechos con la suya.
A partir de ahora, los españoles, incluidos los tribunales de justicia, harán muy bien con mirar con desconfianza todo lo que proceda de esos peculiares ‘socios’ que tenemos. De hecho, si se presentó el asunto ante el tribunal de la Unión Europea fue por exceso de confianza, porque no había necesidad de hacerlo. Aquellos jueces han aprovechado la ocasión y ahora hemos de darles las gracias por abrirnos los ojos.
La Unión Europea es una necesidad, por lo que no hay más remedio que seguir adelante, pero los españoles a partir de ahora hemos de recuperar la cautela que nos ha faltado hasta el momento. Hay que mirar a nuestros socios a los ojos y hay que hacerlo con firmeza y hacerles ver que no les vamos a pasar ni una más, y que vamos a defender nuestra razón con uñas y dientes. 

jueves, 19 de diciembre de 2019

El recuerdo de Peces-Barba

El último cometido que yo recuerde de Gregorio Peces-Barba le fue encomendado por Zapatero y consistió, mediante un cargo inventado para el caso, en desactivar o dividir a las víctimas de terrorismo.
Recuérdese que Zapatero dijo que Otegui es un hombre de paz. Pues si llega a ser de guerra, a saber lo que habría sido capaz de hacer… De guerra sucia se entiende. Ser terrorista es lo más bajo en lo que se puede caer. Claro que a Zapatero ahora le llaman ‘el mayordomo de Maduro’.
Es decir, Peces-Barba aceptó y llevó a cabo, o al menos lo intentó, una tarea que antes no existía y que, evidentemente, fue ideada por Zapatero porque tenía un plan con respecto a ETA, como lo prueba el hecho de que llamara hombre de paz a ese etarra citado anteriormente.
Pues este Peces-Barba fue el sujeto que más influyó en la Constitución, como lo prueba el hecho de que en los tiempos previos a su muerta la defendiera vivamente en las páginas de El País.
Y esta Constitución en la que tuvo tanto peso, y también, por supuesto, Felipe González y Alfonso Guerra, es la que ha dado lugar al esperpento que vivimos ahora. También tuvieron voz en su redacción, aunque algo menor, personajes como Herrero de Miñón, que por cierto, según Luis Herrero, fue el único que cobró por su trabajo en este asunto.
En ese documento se sentaron las bases para que los nacionalistas hicieran todo el mal que han venido haciendo desde el primer día y el que seguirán haciendo. También da pie a que otros grupos políticos nacidos para el mal tengan la posibilidad de participar en la política de España.
Y en esas estamos ahora y sin que a corto plazo, al menos, se vislumbre alguna posibilidad de arreglar es desaguisado. Lo mejor que nos puede pasar en estos momentos es que nos quedemos como estamos.

miércoles, 18 de diciembre de 2019

La toman con Zozulia

Los padres de la Constitución, en su obsesión por ser más demócratas que nadie y en su inclinación a mirarse al espejo y, sobre todo, a imaginarse en los libros de historia, abrieron la puerta del sistema político que estaban diseñando a casi todos los que quieren el mal para los españoles.
Creo que lo hicieron de forma inadvertida, por eso hago hincapié en su narcisismo, porque al estar tan pendientes de sí mismos y de la importancia de sus cometidos, se olvidaron de que su deber era procurar por el bienestar y la seguridad de los ciudadanos.
Es por ello que ahora tenemos en política a unos fulanos que pretenden decir lo que está bien y lo que está mal. Ellos señalan a este, aquel o el otro, y las hordas acríticas, que cometen el error de seguirles, les acometen. Se valen de los acosos, de las cacerías en la red, de la difamación, de lo que se les antoje. Este es un juego muy peligroso, no hay más que recordar cómo acabó Gadafi, cómo habría acabado ya su Maduro del alma de no ser por la ayuda extranjera, cómo Morales ha tenido que huir.
Han señalado a un futbolista que juega en un equipo español. No es que lo hayan denunciado ante la justicia porque tengan pruebas en contra suya, sino que quieren acosarlo hasta que se vaya de España. Lo de estos individuos no es la civilización, desde luego. Parece ser, además, que este Zozulia no es del agrado de Putin.
Se da el caso de que estos que quieren echar a Zozulia de España se dan abrazos con Otegui, visitan en la cárcel a delincuentes que han hecho mucho daño, y ellos mismos, que llaman nazi a este, defienden a dictadores sanguinarios. El futbolista quizá no tenga instrucción, pero ellos tienen muy mala intención. 



martes, 17 de diciembre de 2019

Caso Arandina

He leído varios artículos, escritos por prestigiosos juristas de ambos sexos, sobre el Caso Arandina. El resultado es desolador, porque lo que está en juego no es la suerte de unos chicos, sino la justicia misma. O sea, la democracia.
Este texto, que a la ministra Dolores seguramente no le causa ninguna preocupación, pero a los españoles normales sí que debería inquietarles:
«He estado más de diez trienios en las cárceles tratando con todo tipo de delincuentes y he conocido distintas condenas para el mismo delito o muy parecido, dependiendo la mayoría de las veces del abogado defensor, la acusación particular y, en mucha mayor medida, del tribunal sentenciador. Cinco o seis años antes de jubilarme se hizo evidente la inclinación judicial a castigar con el máximo rigor los delitos catalogados como “de género”, llegando a su máxima gravedad si la acusación particular -no necesariamente la fiscal- la ejercía una asociación de las que los españoles llaman “de mujeres”», extraído de aquí: http://salmonetesyanonosquedan.blogspot.com/2019/12/38-anos.html
Hay grupos que pretenden desprestigiar a la Corona, porque se dan cuenta de que es un bastión en la defensa de las libertades y la democracia, y amedrentar a los jueces, porque la justicia es el otro baluarte con el que chocan. Y esos, cuya maldad no disimulan, se atreven a criticar a Franco. No tienen derecho a hacerlo con nadie, porque para ello primero deberían optar por la virtud.
Aquel juez que redactó un memorable voto particular en la sentencia de La Manada, lo hizo procurando el bien común, tratando de salvar a la justicia, para que los ciudadanos podamos desenvolvernos con tranquilidad, sabiendo que los jueces no permiten las medidas arbitrarias. Sin embargo, fue criticado por otro lamentable ministro de Justicia, más atento al ruido de la calle que a defender a los ciudadanos.
Con la sentencia del caso Arandina, quien no se eche a temblar es un inconsciente.