Mostrando entradas con la etiqueta Fórmula 1. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fórmula 1. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de octubre de 2013

Rajoy insiste en los recortes

Y a lo mejor se empeña en explicar que la situación es grave y que no queda otro remedio. Lo que ocurre es que ya todo el mundo, incluso Zapatero, sabe que la situación es grave. Y también es cierto que a los indefensos no les queda otro remedio que aguantar.
También es grave que todos los demás partidos, a los que se unen los sindicatos, critiquen a Rajoy y a su gobierno por esos recortes, pero ninguno renuncia a sus prebendas, ni tampoco propone suprimir toda esa serie de organismos que no sirven más que para colocar a varios de los que se han quedado fuera de las listas y por tanto son inútiles, porque no ofrecen ningún servicio al ciudadano.
Ningún partido ha propuesto que se eliminen las comidas subvencionadas que se regala la clase política. La Comunidad Valenciana tendrá que pagar una penalización escandalosa al dueño de la Fórmula 1, pero al tunante que firmó ese contrato tan lesivo para los valencianos se le ha buscado acomodo y se le ha puesto secretaria y coche con conductor. Y estos derroches no los recorta Rajoy.
Tampoco le interesa al gobierno suprimir las Diputaciones. ¿Qué sentido tienen en el Estado de las Autonomías? Todo lo que hacen puede ser asumido por una dirección general. Su supresión ahorraría mucho dinero al gobierno, pero le proporcionaría más de un quebradero de cabeza al PP, puesto que tiene colocados en ellas a muchos militantes con los que no sabría qué hacer si se quedara sin trabajo.
Y mientras se recorta a los indefensos se les dan facilidades a las grandes empresas para que hagan lo que quieran. Los bancos suben las comisiones y los sueldos de sus altos directivos. Las eléctricas suben el recibo de la luz y los sueldos de sus altos directivos. Las empresas del gas suben el recibo del gas y los sueldos de sus altos directivos.
Dicen que España va un poco mejor. Y algunos lo notan.
 

jueves, 14 de marzo de 2013

Concuerdo con la oposición valenciana

El gobierno valenciano, dada la fiebre derrochadora del anterior, que estaba comandado por Camps, se ve abocado a ahorrar. Y mediante el decreto de farmacia pretende evitar el pago de 300 millones de euros. Es decir, carga en las espaldas de los usuarios el ahorro.
Podría eliminar el Consejo Jurídico Consultivo, que no sirve para nada y en donde están refugiados el propio Camps y otros. Hay otros organismos así, que resultan mucho menos indispensables que los medicamentos y servicios que quitan a los contribuyentes.
Hay jubilados que tratan de encontrar medicamentos alternativos más baratos que los que han de tomar imperiosamente y que han sido suprimidos de la Seguridad Social “porque no son necesarios”. Claro que no son necesarios; para quien los ha quitado, no. Tengo noticia de que han subido considerablemente de precio. Y sí que hay dinero para pagarle su sueldo a Camps, que es el máximo responsable de los derroches, en un organismo que sólo necesitan quienes viven de él. Y como ese otros muchos organismos.
La oposición alega que lo que pretende el decreto-ley convalidado por las Cortes valencianas, con los únicos votos del PP, es recortar, que se ha hecho sin diálogo y sin contar con nadie. Añado por mi cuenta, que llamar ahorro a lo que no es otra cosa que escamotear servicios y prestaciones a los usuarios es corromper el lenguaje y engañar a la gente.
El gobierno valenciano gasta ingentes cantidades de dinero en la Fórmula 1, en subvencionar clubes de fútbol y otras veleidades perfectamente prescindibles.
Por su parte, Alicia de Miguel ha dicho que la medida del gobierno valenciano es valiente. No se ve dónde está el valor. Los perjudicados están indefensos. Cabe recordar que fue removida de su cargo de Consellera no por inepta, sino por zaplanista. Se conoce que la religión permite estos comportamientos si quien los lleva a cabo es presidente del Consell. Y ahora que no está Camps, de Miguel pretende recuperar el terreno perdido.

lunes, 18 de junio de 2012

2800 euros mensuales por Camps

Creo que cada recluso nos cuesta 2800 euros mensuales. Y a mí no me gustaría que Camps estuviera encarcelado; prefiero que esté en la calle alardeando, como hizo ante el juez instructor, de que todos los valencianos le debemos mucho, “porque yo he sacado adelante a la Comunitat”.
Menos mal que la sacó adelante. Quería situarla en el mapa y lo logró: en el mapa de la vergüenza. Bien por Camps. Un día antes de dimitir renovó el contrato con la Fórmula 1, que dicen que es muy ventajoso para Valencia, pero ni lo demuestran, ni enseñan el contrato. Los ciudadanos lo pagamos, pero no tenemos derecho a verlo. ¿De verdad somos ciudadanos?
El problema no consiste en que Camps esté en la calle diciendo chorradas y no encarcelado, a pesar de que “la Comunitat” (vaya nombrecito le puso dictatorialemte, como tantas otras cosas) esté en la ruina, sino que sigue teniendo un rango político de alto nivel. Fabra, el actual presidente, se las ve negras para cuadrar las cuentas, y de tantos tijeretazos que da a nuestros bolsillos hay peligro de que se le vaya la mano y corte carne; pero ahí está Camps, viviendo como un rey a costa del CJC, en el que también medra, junto a otros, el socialista Pla.
Parece mentira que con la dramática situación que viven tantos españoles pervivan en toda España chiringuitos como el citado CJC, que sólo sirven para que los partidos coloquen en ellos a sus floreros, pero eso sí, exigiéndoles la obediencia absoluta. De la dictadura no dejan escapar a nadie.
Al tiempo que los de la casta se protegen unos a otros, nos dicen a los contribuyentes que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Es cierto. Nos permitimos muchos lujos, como lo es el de mantener a una abundantísima clase política.

'La energía después de Fukushima'
'Limones dulces'
'Ocurrió en Valencia'
'Los invitados de la princesa'
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'
'Los mejores dibujos publicados en El País 2004-2011'
'España, un proyecto de país'
'La hoguera del capital'

viernes, 23 de diciembre de 2011

En defensa de la Biblioteca de la Mujer

Mientras Francisco Camps se indigna de vez en cuando en el juicio que se sigue contra él, la farmacia de su mujer hace huelga porque no cobra. La situación de la Comunidad Valenciana es catastrófica, pero al responsable de que las cosas sean así se le juzga por unos trajes (a otros de otros lugares ni eso), y cabe la posibilidad de que sea absuelto.
Las cuentas no le salen al gobierno de Alberto Fabra, y no le saldrán tampoco mientras mantenga en nómina entidades tan inútiles como el Consejo Valenciano de Cultura, tan complaciente con la clase política; la Academia Valenciana de la Lengua, la más cara e inútil del mundo; el Sindic de Greuges; el Consejo Jurídico Consultivo, en el que asientan sus posaderas dos “juristas” de tan “reconocido prestigio” como el citado Francisco Camps y Joan Ignasi Pla; etc. Claro que Alberto Fabra no se va a atrever a suprimirlas, es más fácil no pagar a los proveedores, o congelar los sueldos de los funcionarios. Esas entidades sirven para enchufar a algunos que no han tenido sitio en las listas, o para tener callados a otros. Nos cuestan mucho dinero, pero Fabra lo paga con nuestros impuestos.
También paga con nuestros impuestos ese desvarío que es la televisión valenciana. No encuentra el modo de frenar la sangría. Tampoco se le ve con ánimos de acabar de una vez por todas con ese capricho de la Fórmula 1, que algunos atrevidos, o caraduras, alegan que es rentable.
Sin embargo, el Museo Torres Sala ya está cerrado. No obstante, al Puente de las Flores se le han renovado las flores. La vida es cruel. Y la Biblioteca de la Mujer está en peligro. Es difícil torcer los designios de quienes mandan en esta España que dicen democrática. Nunca he visto gente tan amable y tan preparada como en la Biblioteca de la Mujer. Es una biblioteca, además, necesaria y conveniente para torcer el rumbo de este mundo tan prepotente en el que vivimos.

'Zero'
'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'
'Milagros de Nuestra Señora contados a los niños'
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Vienen tiempos muy duros, dice el Rey

Es cierto, pero no para todos. El Indultado, por ejemplo, ya puede descansar tranquilo, puesto que ha dejado atrás sus problemas con la justicia; ahora bien, puede ser que no llegue a final de mes, en cuyo caso, si avisa de tal circunstancia, los precedentes que concurren en su persona hacen ver que será atendido. Su caso no es igual que el de esos menos que mileuristas que se ven obligados a comerse hasta las pepitas de los melones.
Vienen tiempos duros, y para él lo serán, pero a causa de que no tenga para comer, sino porque a la Justicia le ha dado por investigar ahora a una persona muy próxima a él, pese a que un personaje más conocido por sus obsesiones capilares que por otra cosa, lo venía advirtiendo desde hace tiempo. La Justicia lo investiga ahora y como consecuencia está en cuestión la forma de Estado, está cuestión la Constitución, está en cuestión todo y bueno sería que se revisase todo.
Vienen tiempos muy duros, pero Camps dice que está muy tranquilo. Las farmacias anuncian una huelga de tres días, porque no cobran desde hace mucho, los proveedores tampoco cobran, la Generalidad está en la ruina, numerosos valencianos están desesperados, pero nada de eso parece afectarle. Cierran la Biblioteca de la Mujer, pero sigue la Fórmula 1 y una serie de organismos inútiles. Rita Barberá exige la vuelta de Francisco Camps a la política. Rita Barberá y Francisco Camps, qué par.
Vienen tiempos muy duros, pero José Luis Rodríguez Zapatero, Sonsoles Espinosa y Las Góticas se van a Somosaguas. Cinco millones de parados, sueldos rebajados a los funcionarios, congelados los sueldos de los pensionistas, aumentados los impuestos, aumentadas también la desesperanza y la desesperación en gran parte de los ciudadanos, pero Zapatero tampoco se siente culpable de nada.
Son tiempos duros los que vienen, sí. Pero por lo menos nos queda el alivio de saber que hay unos cuantos por los que no necesitamos preocuparnos.

'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'
'Milagros de Nuestra Señora contados a los niños'
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Artur Mas no debería ser el ejemplo

El presidente catalán ha tomado las tijeras con energía y se ha puesto a recortar, y dicen que con ello le marca el camino a Mariano Rajoy. Pero las cosas no tienen por qué ser así. Artur Mas es nacionalista y, por tanto, su primera preocupación es la de vender humo. Los nacionalistas no tienen más opción que esa, porque de lo contrario se quedarían sin sus poltronas, ya que los ciudadanos se darían cuenta de lo que realmente les interesa.
Mariano Rajoy sí puede preocuparse por los problemas de los ciudadanos, y es lo que debería hacer. En lugar de recortar (más) los sueldos de los funcionarios, podría establecer unos destinos concretos a los fondos que transfiera a las Comunidades Autónomas. Es decir, si transfiere X euros a la sanidad catalana han de ser gastados exactamente en esto. Si el gobierno catalán quiere tener embajadas por el mundo, debería establecer un impuesto para este menester. Del mismo modo, las partidas que se destinaran a la Comunidad Valenciana deberían ser gastadas exactamente como estuviera establecido. Y el gobierno valenciano debería servirse de otros impuestos para financiar la Academia Valenciana de la Lengua o la Fórmula 1.
Y lo mismo con todas las Comunidades Autónomas. No se debería emplear dinero de los contribuyentes para financiar caprichos de los dirigentes, y si se hace, que sea de forma directa e inequívoca. Para que cada uno sepa lo que le cuesta la Fórmula 1 o el Sindic de Greuges, o cualquiera de esos inventos autonómicos.
El dinero de los contribuyentes debería ser gastado únicamente en cosas que interesan a los contribuyentes, o sea, en hacer que el dinero circule y que la vida económica vuelva a la normalidad. No debería el nuevo presidente del gobierno ensañarse con la parte más débil y más numerosa de la sociedad. Podría renacer, si obrara así, el movimiento de los indignados.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El dictador Alberto Fabra

El contribuyente valenciano que utilice los servicios de la Sanidad recibe una nota con la leyenda “Coste del tratamiento X euros”. Es el reproche que le hace el gobierno de Alberto Fabra a quien tiene la desgracia de ponerse enfermo.
La cuestión es que el contribuyente no lo ha preguntado. Se le notifica en un acto de innegable prepotencia. El contribuyente, por lo general, anda intrigado por otras cuestiones. Lo que quisiera el contribuyente que le explicara el gobierno valenciano es de qué hablan los diputados por el móvil y qué sentido tiene que esas facturas vayan a su cargo.
Otro asunto sobre el que quisiera ser informado el contribuyente valenciano es el que concierne a Canal 9, puesto que su plantilla es superior a las de Tele5 y Antena3 juntas.
También tiene curiosidad por saber cuando terminará el goteo de escándalos de las entidades financieras controladas, directa o indirectamente, por la Generalidad Valenciana, a resultas de los cuales se han ido todas al garete.
Tampoco estaría de más, puesto que ha decidido congelar el sueldo de los funcionarios, que explicara las razones que tiene para no disolver la Academia Valenciana de la Lengua, que fue fundada para satisfacer a Jordi Pujol, puesto que José María Aznar necesitaba sus votos. Habida cuenta de que ni Aznar ni Pujol están ya en la política, no hay motivos para que el gobierno valenciano siga despilfarrando la gran cantidad de dinero que nos cuesta. Entre la AVL y el poder adquisitivo de los funcionarios la cuestión es obvia.
También quiere conocer el contribuyente las cuentas de la Fórmula 1. Que se hagan públicos los contratos del Gürtel. Que se explique qué necesidad había de hacer el Ágora. O la Nueva Fe.
Todas esas cosas y otras muchas más las podría saber el contribuyente si viviera en una democracia. Pero como no es así, le muestran lo que quiere el que manda.
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'
'Bonaventura'
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'

 

sábado, 29 de octubre de 2011

La desesperación de las farmacias valencianas

No todas las farmacias ponen en sus escaparates carteles como el de la foto, pero de lo que no cabe duda es de que todas están apuradas. Según mis noticias, el mes de agosto no lo han cobrado todavía y, lógicamente, tampoco los siguientes. Se ha anunciado que cobrarán en enero. Falta por saber qué es lo que cobrarán en dicho mes.
El actual presidente de la Generalidad, con esa flema a la que nos vamos a tener que acostumbrar, ha dicho que no se trata de un impago, sino de un retraso. Es una afirmación sin contemplaciones de ningún tipo, propia de quien sabe que los interesados no tienen más remedio que aguantar. Pero a ver quién es el guapo que se atreve a decirle al Molt Honorable que eso está feo.
Dijo hace poco, y se conoce que nos tiene por tontos, que la Generalidad no gastaría ni euro en nada que no fuera rentable para el contribuyente. Lo cierto es que los proveedores, y entre ellos las farmacias, siguen sin cobrar, y mientras tanto sigue el derroche en otros organismos sin utilidad para los ciudadanos.
Puede preguntar a los ciudadanos si prefieren que pague los medicamentos que toman, o que siga manteniendo a la fenicia AVL, al obsecuente CVC, al rimbombante CJC, o el Sindic de Greuges, que al final no vale para nada.
Si la Generalidad eliminara todos esos organismos, inútiles, y dejara al mismo tiempo de derrochar en Canal 9, con ese dinero podría pagar sus deudas y las pequeñas empresas respirarían y podrían contratar gente, y lo mismo las farmacias, algunas de las cuales puede que se hayan visto obligadas a despedir empleados.
La situación en la Comunidad Valenciana puede calificarse de dantesca. La Nueva Fe está a medias, la vieja, que funcionaba perfectamente, está en situación de abandono, el Ágora está a punto de convertirse en un símbolo de la irresponsabilidad, si no tuviera la competencia del Puente de las Flores, o de la Fórmula 1.
¡Quién iba a pensar que en su megalomanía se atreverían a arriesgar el dinero de las recetas!

'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'
'Bonaventura'
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'

viernes, 29 de abril de 2011

4 910 200

Ese es el nuevo récord del paro. Hay que recordar que se abarató el despido para fomentar la creación de empleo, pero ninguno de los que exigían que se tomara esa medida y que aplaudieron cuando se les hizo caso se han molestado en explicar por qué no funciona. Tampoco se ha arrepentido el gobierno de haberla tomado. Zapatero no se equivoca nunca. Ni siquiera cuando dice lo contrario de lo que había afirmado un cuarto de hora antes. Pero a Catalunya que no se acerque.
¿Qué se puede decir de la alternativa? El PP gobierna en algunas Comunidades Autónomas. El endeudamiento de éstas viene a demostrar que tampoco encaran bien la crisis. El egoísmo de Aguirre, que va a la suya, es de grandes dimensiones. Ruiz-Gallardón tiene su idea de Madrid y allá que va, caiga quien caiga.
El ayuntamiento de Valencia presume de tener las arcas saneadas y quizá por ello se ha lanzado a hacer el llamado Puente de Madera, que no es barato. Pero no hace mucho Rita Barberá dijo que no había dinero para los barrios y que no está dispuesta a escuchar que para la Fórmula 1 sí que hay.
El endeudamiento de la Generalidad Valenciana es antológico, pese a lo cuál se ha lanzado a hacer obras que no eran imprescindibles, como la Nueva Fe, que hará añorar mucho a la vieja, el Ágora y otros. Mientras tanto, no puede atender a la chica burbuja, la Fundación Mira'm está a punto de cerrar, porque no cobra, etc.
Los políticos españoles, que todavía tienen la desvergüenza de desplazarse en coche oficial, se han empeñado en llevarnos a todos a la ruina. El gobierno presume de el número de parados no ha llegado a los cinco millones. Quizá a eso le llame ser responsable. Y cuando llegue a cinco millones presumirá de que no ha llegado a seis.

'La delgada línea azul de la inteligencia'

'El Gran Libro de las Citas Glosadas'

'En busca del Tesoro de Kola'

'El espíritu del último verano'

'Perdurablemente anfetamínico'

'Cómo provoqué la crisis financiera'

'En mi furor interno'

'No había más que empezar'

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El informe PISA y España

Alfonso Guerra dijo, refiriéndose al gobierno al que pertenecía, que iba a dejar España de modo que no la conocería después ni la madre que la parió. Pero Zapatero, ahora conocido como “un felino en la jungla”, ha ido más allá, mucho más allá. Pocas cosas de las que encontró al acceder a la presidencia del gobierno quedan en pie.
Es una lástima que estas personas no hayan caído en la cuenta de que las mejores revoluciones las produce la educación. Sin el analfabetismo español de principios del siglo XX no hubieran sido posibles la guerra civil ni el subsiguiente periodo dictatorial. El mayor tesoro de un país lo constituyen los niños y los jóvenes. En su educación y preparación hay que volcar todos los esfuerzos. El informe PISA deja bien claro que no es eso lo que se hace en España. Cabe añadir que si se hubiera atendido la educación como es debido, probablemente, no estaríamos en crisis. La Educación es otra de las competencias que no debió ser transferida a las Comunidades Autónomas, al menos no totalmente. Es una materia de suma importancia.
Las autoridades catalanas gastan mucho dinero en embajadas y en su ideal imperialista, al subvencionar el catalán en la Comunidad Valenciana. ¿Creen que el catalán tiene porvenir en esta Comunidad? ¿No se les has ocurrido pensar en mejores formas de gastar el dinero de los impuestos? Las autoridades valencianas, por su parte, tienen mucho empeño en poner a Valencia en el mapa. Fórmula 1, America`s Cup, Calatrava y más Calatrava, etc. ¿Es que si la Comunidad Valenciana estuviera en la cabeza en el informe PISA no estaría en el mapa de forma más duradera? ¿Por qué no dedicar todo el dinero que sea necesario a Educación y lo que sobre a otra cosa? Sólo falta que por culpa de la crisis se haya recortado en Educación y no en asesores de los políticos.

'La aventura del cálculo'
'Chitón. Historia de una infancia'
'Diario de Amelia'
'Antes de que se me olvide'
'Pobres mujeres'
'Tres ataúdes blancos'
'Elemental, queridos humanos'
'Los más duros de la historia'

viernes, 11 de mayo de 2007

Fórmula 1 en Valencia

Nuestra clase política, más que a servir al ciudadano, se dedica a buscar el voto. Los ciudadanos pagamos con nuestros impuestos al gobierno y a la oposición. Algo harán bien los distintos gobiernos que hay en España y algunos aciertos tendrán las oposiciones. Por supuesto que la oposición tiene derecho a airear lo que no le gusta. Pero también debería colaborar en las cosas en las que esté de acuerdo. De este modo, los ciudadanos a la hora de votar pensaríamos en los matices y no en las líneas de trazo grueso a las que nos abocan. Las cosas son de tal modo que, en el caso valenciano, cuando a Rita Barberá se le ha reprochado que no tiene en cuenta a la oposición ha podido decir que la suya es una oposición del no. A cualquier cosa que se les proponga dan esa respuesta. Quienes salimos perdiendo de todo esto somos los ciudadanos. Hay muchas cuestiones importantes en Valencia, como las que tienen que ver con el campo de fútbol, la prolongación hasta el mar de la avenida Blasco Ibáñez, y ahora el circuito urbano para la Fórmula uno. Valencia ha sabido aprovechar a su genio Calatrava, pero si luego no se dan a conocer sus obras, nos quedamos a mitad camino. La propuesta de Ecclestone debió haber sido estudiada por todos, gobierno y oposición, y sopesar los beneficios y las desventajas. Si después de haber estudiado bien el asunto, hubieran decidido que no es buena cosa para Valencia hubieran tenido más crédito. Pero se opusieron desde el principio. Tal vez sea incorrecto el momento elegido por Ecclestone para hacer su anuncio, pero es lógico que no quiera hacer tratos con quienes ni siquiera han querido estudiar la oferta, es comprensible que esté enamorado del circuito y, por tanto, también lógico que quiera que gane el PP. Las elecciones no son batallas en las que hay enemigos a batir.