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jueves, 31 de enero de 2019

Zapatero se debe de estar forrando

Cuando María Jesús González e Irene Villa visitaron a Zapatero y éste les respondió: «os comprendo, porque a mí también me mataron a mi abuelo», quedó claro que Zapatero no solo es malo, sino también bobo.
El presidente del gobierno de un país democrático no debe hacer patente su maldad, si es que la tiene. Otra cosa sería si se tratara de una dictadura, porque necesitaría infundir temor.
Tenemos noticia de la prodigalidad de Maduro con quienes le bailan el agua, por lo que no es descabellado pensar, en vista del empecinamiento de Zapatero en defender al tirano que quizá esa conducta no se deba solo a su gusto por hacer el mal, sino que puede haber un beneficio en ello. Claro que él dice que ‘trabaja por la paz’ y que ésta solo puede llegar por la vía del diálogo, pero es que se cree que todos somos tan bobos como él, aunque tampoco sería extraño que se estuviera burlando del personal. Con un tirano no hay posibilidad de diálogo, puesto que sabe muy bien que si pierde el poder su vida corre peligro y para mantenerlo ha de tratar con dureza a sus opositores.
Zapatero es de esos que siempre tienen la palabra paz en la boca, pero es prostituirla y denigrarla. Pretendía la paz con ETA. Y hay que tener en cuenta lo que dice Abascal sobre este asunto, y es el único dirigente político que lo dice, pero si los demás lo callan es por motivos poco confesables.
Cuando todos los gobiernos demócratas del mundo se han vuelto en contra de Maduro, porque es mucho lo que está haciendo padecer a los venezolanos, que están arriesgando mucho con el fin de librarse de él, Zapatero se va a apoyarlo, sin temor a hacer el ridículo una vez más, y confiando en que Sánchez, otro que tal baila, diga que está recuperando su legado.
'2016.Año bisiesto' 
'El Parotet y otros asuntos'

'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978.El año en que España cambió de piel'
'Te doy mi palabra'
'La voz y el agua'

viernes, 3 de julio de 2015

No me gusta Pedraz

Si digo que no me gusta el juego sucio de Syriza, que es apoyado, de forma tampoco muy limpia, por Podemos, se me etiqueta como experto repentino en Grecia. Si digo que no me gustan las meadas en la calle, se me etiqueta como experto repentino en meadas. Y si digo que no me gusta la decisión del juez Pedraz de archivar la querella contra Zapata se me etiquetará como experto repentino en Zapata.
Pero la cuestión no tiene remedio. Tengo un defecto congénito que hace que las ruedas de molino me sienten mal, así que tendré que resignarme a que me llamen experto repentino, facha, botifler o cualquier otro de los epítetos que regalan los del pensamiento único. No hay modo de que me entre un dogma, y si es un dogma con mala sombra todavía menos.
Confío, por otra parte, en que Daniel Portero consiga que se haga justicia en este caso. En mi opinión, cualquier intento de frivolizar los atentados de ETA favorece a la banda y denigra a los demás. Es irrelevante que Irene Villa diga que no se siente ofendida y me sorprende que el juez se haya servido de esta declaración suya. Yo sí que se me siento ofendido y sé perfectamente que cuando la banda terrorista cometió sus atentados contra la citada Irene Villa y contra otros muchos lo que pretendía era atemorizarnos a todos.
ETA ha influido mucho, para mal, en la política española durante todo el tiempo de su existencia y tomarse a chacota sus atentados viene a ser como una prolongación de sus actividades.
Si se hacen muchos chistes sobre el particular es porque algo no va bien en nuestra sociedad. Particularmente, nunca me ha hecho gracia ninguno. Tampoco me parece bien que se frivolice sobre el holocausto, o que para justificarlos se saque a relucir la cuestión palestina. Si el humor negro es eso, no me va.

sábado, 2 de abril de 2011

Rubalcaba y Eguiguren, las dos caras de la misma moneda

Mientras uno lanzaba la consigna ¡merecemos un gobierno que no nos mienta!, el otro negociaba con ETA. Es curioso que Zapatero hable del dedazo con el que fue elegido Rajoy. Por más perrerías suyas que salgan a relucir se considera mejor que cualquiera del PP. Pero los ciudadanos no necesitamos uno que se crea mejor, sino uno que intente ser mejor. Es difícil que Zapatero comprenda esto. Pero ya que ha anunciado su retirada cabe preparar su epitafio político: Tú descansas y nosotros también. Nada nuevo por otra parte, pero ¿pero para qué buscar algo nuevo teniendo a mano algo que va tan bien?
Las revelaciones que han sacado a relucir las andanzas de Eguiguren aportan una nueva luz a aquel nombramiento de Gregorio Peces-Barba que tanto irritó a la víctimas del terrorismo. Conviene recordar también que cuando María Jesús González e Irene Villa (¡qué entereza la de estas dos mujeres!, ¡qué ejemplo para todos!), fueron recibidos en audiencia por el nuevo presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, éste les dijo: Os entiendo porque a mí también me mataron a mi abuelo. Esa falta de empatía hacia las dos mujeres fue sintomática.
En estos momentos hay que temer que se acabe legalizando a Sortu. La politización de la justicia, algo que jamás debió suceder, lleva a pensar que pueda ocurrir. Se entiende el enojo de Irene Villa y de las víctimas del terrorismo ante esa posibilidad. Los medios pro gubernamentales, cuyos argumentos sobre esta cuestión son muy inferiores a los de Aurelio Arteta, también publicados en la prensa, preparan el terreno para que se dé este supuesto, de manos de ese Tribunal Constitucional al que ya no respeta nadie en España. Este tribunal está suficientemente desacreditado, de modo que si opta por legalizar al partido afín a los etarras bajará unos cuantos escalones más.
Urge un cambio total en la configuración política de España. Hay que traer la democracia de una vez por todas, dejando de lado este simulacro que padecemos.
'Perdurablemente anfetamínico'

domingo, 20 de febrero de 2011

Arzalluz, en la manifestación pro Sortu

Ayer, en Bilbao, hubo una multitudinaria manifestación para exigir la legalización de Sortu. Los manifestantes, de los que no cabe tener buena opinión, se creen demócratas. Es muy fácil, para algunos, encontrar coartadas que permitan creer que lo que hacen es decente.
Precisamente, las pancartas y los comentarios de los manifestantes que ha recogido la prensa, “si el gobierno español continúa en la línea represiva e ilegalizadora se encontrará enfrente a un pueblo”, demuestran la catadura de los manifestantes, su falta de respeto por la legalidad y su desprecio a las víctimas del terrorismo. Si estos tipos que se manifestaron tuvieran interés por saber si lo que hacen está bien o mal, lo tendrían muy fácil. Les bastaría leer ‘Mal consentido’, pero no les conviene. Prefieren seguir la ficción, mirar alrededor, ver que son muchos, y con eso ya tienen lo que necesitan.
Xabier Arzalluz fue uno de los que suscribieron la convocatoria, lo cual es un dato más. Luego no asistió, o no se le vio en ella, pero tampoco era necesaria su presencia. Allí en donde haya odio contra España está su espíritu. El PNV, el partido de Arzalluz, estuvo sin estar, o sea, en su línea. Estuvieron varios de sus parlamentarios, pero a título personal. Xavier Arzalluz y el PNV figuran en muchas de las páginas de ‘Vidas rotas’, ese libro que debería estar en todos los hogares de España, en homenaje a las víctimas de ETA. Probablemente, no está en la casa de ninguno de los que se manifestaron en apoyo de Sortu.
Cada vez que veo la cara de Arzalluz me hierve la sangre y para recuperar la normalidad busco enseguida la de Irene Villa. La indignación deja paso entonces a la admiración, a la fe en las propias fuerzas y a la esperanza en el porvenir. Irene Villa fue esa niña que después del atentado (varear el árbol/recoger las nueces) supo sonreír a su madre, para darle ánimos. La entereza y la bondad de esta, en la actualidad, mujer pueden ser contagiosas.
'Los sinsabores del verdadero policía'
'Ajuste de cuentas'
'En defensa de las vacunas'
'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'

domingo, 24 de octubre de 2010

Txelis dice que ha hablado con la Virgen

Rubalcaba se lo habrá creído, pero yo no. Rubalcaba se cree, o dice que se cree, lo que le conviene, o lo que le conviene a Zapatero. Rubalcaba no se va por las ramas; bueno, cuando quiere sí, quizá hasta se pela un plátano cuando está sobre ellas y se lo come. Rubalcaba ha soltado a Txelis, dicen que para debilitar a ETA, pero no conviene olvidar que el enemigo de Zapatero es el PP y que en su día hizo a las víctimas la jugarreta de ponerles a Peces-Barba.
Txelis tiene su celda forrada de estampas de la Virgen y hasta asegura que ha hablado con ella. Si hubiera dicho que le ha recomendado seguir en la cárcel, para purgar sus culpas y no ofender a las víctimas del terrorismo. Pero no, lo han soltado, o semi soltado, que para el caso es lo mismo, a pesar de las protestas de las víctimas. ¿Cómo puede hacer creer Txelis que le Virgen le ha dicho que haga caso omiso a las víctimas? Este Txelis es un carota de mucho cuidado. Y si se junta con otros carotas la tomadura de pelo resultante puede alcanzar características descomunales.
Txelis, el supuesto ex etarra, dice que ha hablado con la Virgen y en lugar de ponerle la camisa de fuerza, para que se le quiten las ganas de bromear, lo han soltado. O semi soltado. ¿Y por qué no le ha preguntado Rubalcaba si la Virgen le ha dicho porque lo ha elegido a él y no a Irene Villa, por ejemplo? ¿Le ha pedido Txelis a la Virgen que haga un milagro y devuelva a Irene Villa o a Eduardo Madina, o a cualquier otra víctima, la integridad física? Rubalcaba debería haberle dicho que cuando consiga que la Virgen haga algunos milagros de esos lo dejará salir. Pero no, lo ha dejado salir para hacer daño a ETA. Algunos nos hemos quedado con cara de tonto, y ese milagro no lo ha hecho la Virgen.

'Fábulas contadas a los niños'
'Espejismos'
'Hablar sin palabras'
'Los tiburones han muerto'
'El Cid contado a los niños'
'Ninfas'
'El día del juicio'

sábado, 6 de febrero de 2010

Irene Villa, invencible

Tras sufrir aquel, como todos los de ETA, infame atentado, María Jesús González e Irene Villa fueron ingresadas en centros hospitalarios distintos. Muy pronto, fueron puestas en contacto por una cadena de televisión y ambas se sonreían una a la otra, como si sólo hubieran dado un resbalón en la calle.
Tuvo que darse cuenta ETA en ese momento, y con la banda quienes recogen los frutos del árbol vareado, que hay cosas que las bombas no pueden atacar. Una persona es algo más que un pedazo de carne semoviente. Y ese algo más que en ellos, los terroristas y quienes les alientan o comprenden, es fácilmente corruptible, en otros no se deja penetrar por la vileza. A partir de ese momento el terror ya no pudo tener otra finalidad que la de matar todo lo que pudiera, mientras pudiera, pues era ya evidente que no podían ganar la batalla, para el caso de que lo hubieran pensado alguna vez.
Un presumido columnista de un medio importante escribió entonces que las ya admiradas entonces por casi todo el mundo, María Jesús González e Irene Villa, eran dos mujeres mediocres que habían alcanzado la celebridad por culpa de la odiosa ETA. Cada uno entiende la mediocridad como le conviene. Me parece a mí que la entereza que desde entonces, Irene era muy jovencita, han demostrado las dos mujeres no está al alcance de cualquiera. Dudo que el tal columnista tenga tanta. Las dos han demostrado ser excepcionales en muchos aspectos.
Irene Villa también es
columnista ahora, y en sus columnas siempre sale a relucir esa admirablemente terca voluntad suya de no aceptar el camino del mal bajo ningún concepto. Supongo que para las fuerzas del orden encargadas de combatir el terrorismo y para todos aquellos que viven bajo la amenaza de ETA, Irene Villa debe de ser como un símbolo que les da fuerza, como una luz que les guía el camino. Creo que los españoles le debemos mucho.

lunes, 21 de diciembre de 2009

Lo de Anasagasti con el Rey

Anasagasti, que tanto debe de envidiar a los Beatles, ha vuelto a arremeter contra el Rey, cuyo peinado, por cierto, resulta mucho más agradable que el de quien se empeña en ser su enemigo. Anasagasti, que continuamente está criticando al Rey de España, no ha criticado nunca a Arzallus, ni a Setién, ni a Uribe, ni a Urkullu, ni a otros nacionalistas vascos. Si lo hubiera hecho, sus críticas al Rey podrían entenderse dentro del legítimo uso de la libertad de expresión; no siendo así, cabe deducir que apunta a la Monarquía española por lo que representa.
De esta maldad no protestan los curas vascos, tampoco los obispos. Y ni siquiera la Iglesia española, tan dada a manifestarse por otras cosas. He aquí, pues, que a los clérigos no les parecen igual de mal todas las cosas que están mal. La cercanía de la Iglesia vasca con ETA (está más cerca que Irene Villa, Fernando Savater, Antonio Basagoiti, Rosa Díez, Mikel Buesa, etc., lo cual no es grave, sino muy grave) no ha propiciado la reacción indignada de la jerarquía católica, como en otros asuntos, sino que ha preferido mirar hacia otra parte, y ahora se encuentra con la rebelión de curas, dicen que auspiciada por quien debió ser expulsado de la Iglesia hace mucho tiempo.
Anasagasti compara el mensaje navideño del Rey con el programa ¡Aló, presidente! De Hugo Chávez, lo cual es una grosería de calibre grueso. Es que, además, dice que el mensaje del Rey no dice nada a los vascos, o sea que al resto de España sí. Ese bonito modo de insuflar odio quizá haya hecho sonreír a alguna de esas jerarquías católicas de la zona. Alice Miller tiene algunas teorías sobre el mal y sobre el odio. Mientras unos pregonan su malasombra, el Rey aprovecha las navidades para desear paz y felicidad. Yo también: FELICES FIESTAS.

viernes, 7 de agosto de 2009

Acierta Basagoiti

Propuso Antonio Basagoiti que las calles tengan nombres de víctimas de ETA. Patxi Zabaleta, de Aralar, no piensa de este modo. Quiere que las calles lleven “nombres nuestros”. Aralar es, probablemente, lo más cercano a ETA que hay en el arco parlamentario legal. Que debamos aceptar a este partido en el juego democrático no significa que se le tenga que aplaudir.
Por otro lado, habría que precisar quiénes son ‘los nuestros’. Probablemente, los míos no son los mismos que los de Patxi Zabaleta. En una de las últimas elecciones, el partido de ETA, al que incomprensiblemente dejaron presentarse, logró unos cuantos votos en la Comunidad Valenciana. Quienes les votaron no son los míos, aunque hayan nacido o vivan cerca de mi casa. Sí que considero de los míos a quienes han sufrido en sus carnes la barbarie etarra.
Los míos son los que procuran pasar por el mundo sin hacer ningún daño. No son los míos los que quieren salirse con la suya aun a costa de lo que sea. Los míos son los que saben rebelarse contra la injusticia y no lo son los que siguen jugando a las cartas. O a hacer el bobo, o a telefonear a De Juana. Los míos son los que, como Pilar Elías, miran al monstruo a la cara. No son los míos los que con sus discursos dan más miedo aún que los etarras. Son los míos los que como Irene Villa saben vencer a la bestia con una sonrisa. ¿A quién puede molestarle que una calle se dedique a Irene Villa? Sólo a un animal. Dedicar una calle de Pamplona al guardia civil Diego Salvá puede tener además la virtud de honrar al Cuerpo que con tantas penurias y tantos riesgos combate contra esos individuos que pertenecen a la escala más baja de la especie humana.
Todas las víctimas de ETA deberían tener, al menos, una calle dedicada.

sábado, 20 de junio de 2009

Comienza el calvario de la viuda

La barbarie etarra no termina en el asesinato. Una vez cometido éste otros indeseables prosiguen la labor. La cerrazón que les lleva a matar o a aplaudir el crimen no les impide ver que si permiten que la sociedad se vuelque con las víctimas y las ayude y las ensalce, el delito cometido les servirá para poco. Se esfuerzan entonces en hacer sufrir a las víctimas, unas veces de forma sutil, otras de modo totalmente salvaje.
Así pues, tras el asesinato de Ignacio Uría la partida en la que él debía de haber formado parte continuó como si tal cosa. ¿Habría que señalar culpables por el hecho de que estas cosas puedan suceder? ETA se ha adueñado de las calles y nadie se siente responsable de ello, nadie se rebela. La víctima -o su viuda- ha de vivir de forma incómoda, para que lo que se perseguía con el asesinato se consiga. Como consecuencia, Pilar Elías ha de ver cada día el establecimiento que el asesino de su marido ha instalado en los bajos de su casa. Y ha de ver cómo la gente le trata mejor a él que a ella. Todavía está por ver que Arzallus clame contra esta infamia. O Ibarretxe. O Anasagasti.
Las víctimas, o sus familiares, tras el atentado deben seguir viviendo la tragedia. Son multitud los chistes que se han hecho sobre Irene Villa, y quienes los atienden y los ríen demuestran su condición. Y además de eso, hacen el juego a los etarras. Pero cada sonrisa de Irene Villa constituye una derrota para ellos.
Los etarras cuando hacen mal, lo hacen a conciencia. Por eso son tan útiles para la causa. No les bastó con matar a Gregorio Ordóñez, tuvieron que conseguir además que su hermana abandonara el País Vasco, cosa a la que ella se resistía. Pero se quedó sin clientes.
Atender a la viuda y a los hijos de Eduardo Puelles no sólo es una obligación moral, es también el modo más válido de luchar contra ETA. Quitar a los asesinos de la vista de sus víctimas es otra obligación moral.

jueves, 24 de abril de 2008

Bernard Shaw, Luis María Anson

Basta con ponerle una firma ilustre a un pensamiento cualquiera para que enseguida cobre la categoría de dogma, poco más o menos. Le ocurre incluso al entrañable Manuel Alcántara, que de vez en cuando hace suyo lo que dijo Bernard Shaw con respecto al martirio, en el sentido de que es el único camino por el que alguien puede llegar a ser célebre sin desplegar ninguna habilidad.
Por su parte, Luis María Anson, que debe de tener una bola de cristal, o dos, puesto que anda diciendo que Zapatero ganará las próximas elecciones, cuando el atentado que sufrieron María Jesús González e Irene Villa, dijo, quizá firmando como Ovidio, no lo recuerdo bien, en un artículo laudatorio por lo demás hacia ellas, que siendo mujeres mediocres habían alcanzado notoriedad, por mor del atentado etarra.
Lo que ellas habían puesto de manifiesto fue una entereza que no está al alcance de cualquiera. Pero hay cosas que algunos no aprecian en lo que valen. Hay quienes con más desvergüenza que otra cosa y con habilidad para intrigar logran encaramarse a los ministerios o incluso más alto y de estas destrezas, por llamarlas de alguna forma, no se protesta ni se alude, se aceptan sin más. María Jesús González e Irene Villa demostraron que son más fuertes que ETA, que poseen mucha más dignidad que todos los que apoyan a ETA o se dan la vuelta para no ver y evitar problemas de este modo.
Bernard Shaw quizá piense en la inteligencia o alguna de las habilidades que giran a su alrededor, como la facilidad para versificar o pintar, etc. Cabe reconocerle que gracias a la inteligencia disfrutamos de los ascensores, por ejemplo. Pero también cabría hacer constar que si no fuera porque hay gente que sabe defender su dignidad y sacrificar lo que sea necesario por la justicia, en este planeta no se podría vivir.

miércoles, 9 de mayo de 2007

La lección que nos llega del Ulster

Aquí hay una lección para cualquier lugar en conflicto, ha dicho Blair, mirando probablemente hacia algún sitio concreto. La violencia no sirve para nada, venía diciendo la ejemplar Irene Villa. Pues, con gran dolor por mi parte, he de decirle a Irene que la violencia sirve para que sus principales responsables se sienten en el gobierno. Y para que mucha gente, entre la que se cuenta Blair, nos los ponga como ejemplo. Supongamos a un pacífico irlandés unos decenios atrás. Decide desentenderse de toda la brutalidad que le rodea, habida cuenta de que no puede convencer a nadie de que ese no es el camino. Quizá, harto de la violencia, se ha ido de Irlanda. Hubiera sido tenido por traidor por todos. Tiempo después, con tantos muertos sobre el tapete, tanto odio entre las personas, Blair, y algunos más, nos pone como ejemplo a quienes fueron intransigentes. Los votos han sido para los radicales, los moderados han quedado fuera. Dicen que ha quedado claro que hay que dialogar. Pero eso ya era evidente desde mucho antes de que empezaran a cometer atentados. Por otro lado, presumiblemente, el diálogo entre ambas facciones se traducirá en un silencio a dos bandas. ¿Qué tienen que decirse? A los muertos ya no hay quien los resucite y las desgracias creadas tampoco tienen remedio. ¿Sirve para algo la violencia? Por de pronto para que los etarras, mientras están sueltos vivan a cuerpo de rey y para que personajillos de poca monta estén a toda hora en los medios. Aparte de eso, está la teoría de las nueces. En esta parte del mundo, a la que probablemente miraba Blair cuando decía eso de la lección, también sabemos que el diálogo es fundamental. Pero para dialogar hace falta que los interlocutores escuchen lo que se dice. Yo estaría dispuesto a dialogar con los etarras, para explicarles las consecuencias de sus actos. Estaría dispuesto a ello siempre y cuando se comprometieran por su parte a no abandonar mientras yo no lo hiciera. Ellos pueden intentar convencerme de que valía la pena haber matado a Miguel Ángel Blanco para conseguir sus fines. Es decir, estoy dispuesto a dialogar con ellos hasta que me digan como pueden reparar todo el mal que han hecho.

viernes, 20 de abril de 2007

Irene Villa, insultada

Periodista Digital publicó ayer una entrevista a Irene Villa. Cuando volví a visitarla por segunda vez, para ver qué comentarios había merecido, lo que había era una serie de insultos totalmente impropios y fuera de lugar. Hoy no aparecen y deduzco que, con buen criterio, los han borrado. Irene es una mujer fuera de serie, con unas cualidades que ya quisieran muchos presumidos. Cuando sufrió el atentado, un famoso columnista, que lamentaba el atentado, escribió que sino hubiera sido por él Irene y su madre jamás hubieran saltado a la fama. Ocurre que la entereza, la dignidad, el amor filial y maternal, la nobleza, no son cualidades que lleven precisamente a la fama. Sólo las cultivan quienes son capaces de captar su conveniencia y a las muestras está que el número de éstos es escaso. Son cualidades que, como es lógico pensar, no surgen de forma espontánea, sino que se tienen por deseo propio. Los terroristas pueden dejarla sin piernas, pero su ánimo ha quedado intacto. El poder de los terroristas se detiene en un punto. Nadie es tan poderoso como quisiera. Tras el atentado, algunos pudimos comprobar asombrados la gran calidad personal de María Jesús e Irene. Nos sirven desde entonces de norte y como motivo de imitación. Otros, como De Juana debieron reaccionar de otro modo. Ahora, como todas las personas valiosas, Irene tiene detractores. Quien se empeña en encontrarle un defecto a alguien, lógicamente, se lo encuentra. Un pigmeo moral, crecido a base de dar coba, puede llamar cobarde a alguien cuya vida no se puede explicar sin tener en cuenta el valor. Cuando un sabio discute con un necio ocurre que el sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice. Irene Villa logró el don de la sabiduría (la vimos sonriendo a su madre en el mismo hospital poco después del atentado) con su férrea voluntad destinada a buscar el bien. Buscar el bien es de sabios. El hecho de que alguien acierte en alguna cosa no significa que tenga que acertar en todas. Y el hecho de que alguien piense que se ha equivocado en algo no significa necesariamente que sea cierto que se ha equivocado. En Irene Villa, como en todas las personas, hay que fijarse en lo fundamental, y nos guste o no nos guste su orientación política, hay que reconocer que desde siempre está predestinada a ser un ángel.