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jueves, 19 de junio de 2014

Nuevo reinado

Al tiempo que comienza un nuevo reinado algunos alegan que llevan la República en la sangre, o no sé dónde. Me parece que bien entrado el siglo XXI esas son algunas de esas chorradas cósmicas que tanto abundan y que tanto daño hacen.
Lo que hay que procurar ahora es el bienestar de los ciudadanos, pero no dejan de surgir elementos dispuestos a vivir a costa de los demás y para ello insuflan en la ciudadanía ideas peregrinas de poca utilidad y muy peligrosas para los más vulnerables.
Ya he contado alguna vez que tiempo atrás tuvimos un debate en el que se sucedieron las intervenciones brillantes y en el que yo defendí a la monarquía, con el argumento de que es más barata que la República y, al final, más útil. Cuando parecía que esta opción se imponía entre los asistentes surgió Laura Cano Zamorano para explicar que el sistema presidencial es más económico aún. Quizá lo que conviene a España.
Pero también hay que convenir en que llevamos muy poco tiempo de democracia y los experimentos conviene hacerlos con gaseosa. La Monarquía española es una de las instituciones que mejor ha funcionado en nuestra democracia y los reparos que se le hacen al anterior Rey y que le han obligado a abdicar corresponden a su esfera privada. Todo eso se hubiera evitado, sin duda, sin ese afán protector del entonces Rey de los medios y los políticos españoles. Si desde el principio se hubiera dado cuenta de todo lo que hacía y que fuera digno de conocerse por la opinión pública, no se hubiera sentido impune.
Dando por supuesto que la monarquía no tiene el porqué ser eterna, tampoco son necesarias las prisas. El español, además, es un pueblo tradicionalmente cortés, y la cortesía obliga a darle un margen de confianza al nuevo monarca. Lógicamente, los patanes están exentos. No tienen ninguna obligación de mostrarse corteses.

domingo, 15 de abril de 2012

Del chinito del Domund al elefante

Tiempo atrás se nos invitaba a apadrinar un chinito por una módica cantidad anual. Cada año se enseñaba al padrino una foto del chinito para que se viera su evolución. Ha llovido desde entonces, pero todavía debe de haber gente que lo recuerde.
Del mismo modo, la Familia Real cada año nos enseñaba una foto familiar para que quienes la mantenemos podamos pensar que permanece ejemplarmente unida. Pero ha llegado el momento en que eso ya no se lo cree nadie.
Mientras era príncipe, lo que pensaba la mayoría de él es que era tonto. Creo que fue Carrillo el que durante la Transición le dijo: Hay que ser muy listo para hacerse pasar por tonto durante tanto tiempo. Pero no, en realidad se le ha llevado en volandas durante todo el tiempo. Es campechano y se ríe todo lo que le conviene. Hay un lema que quizá hizo suyo en los tiempos difíciles y ya no lo ha abandonado: Dame pan y llámame tonto.
Hace unos pocos meses, celebramos un debate en la cafetería Vía Florencia, que llevaba el título Monarquía o República. Yo dije que es más práctico y más barato un rey que un presidente de la república, pero maticé que defendía a la monarquía, no al monarca. Pero Laura Cano Zamorano explicó que no es necesario que haya un rey o un presidente de la república.
Algunos creen que el Rey descubrió a Adolfo Suárez en algún momento posterior a la muerte de Franco. No es probable. El Rey nunca supo valorar a Suárez. Probablemente, lo descubrió Torcuato Fernández Miranda bastantes años antes. Para el Rey, Adolfo Suárez no fue más que un instrumento que trató de quitar de en medio una vez que creyó que había terminado su trabajo, para que todo el mérito de la Transición fuera suyo, pero en el pecado tuvo la penitencia. Porque cada cual interpretó como quiso sus críticas a Suárez, vino el golpe de Estado, y fue Suárez quien salvó la democracia que él mismo había traído.
Haz el amor y no la guerra, pero a nuestro rey le gustan las dos cosas, hacer el amor y hacer la guerra, a los elefantes al menos. Los elefantes no tienen ninguna culpa. Y los contribuyentes no deberíamos tener que pagar nada de eso.



sábado, 10 de marzo de 2012

Caprichoso destino

Esta mañana me he acercado a la falla de la calle del Almirante Cadarso con la intención de encontrarme con su presidenta, Laura Cano Zamorano,  mujer capacitada para poner orden en el desmadrado mundo fallero, si se le pidiera; pero no estaba.
La fortuna ha querido, sin embargo, que me encontrara con Enrique Arias Vega, sabio donde los haya y que tanto lleva vivido y observado desde su excepcional atalaya. Le he comentado la última del director del CTCV, que tuvo bronca con un nutrido grupo de funcionarios que quería dar sangre. Es que Enrique habló por teléfono con este señor hace unos meses porque pretendía seguir dando sangre, a pesar de que ya cumplió 65 años, porque su salud es buena.
El tiempo que he estado con Enrique ha sido prolífico en noticias. Emi Barberá, la audaz directora de Mujer de Bandera nos ha dicho que se iba a la mascletà. Valenciana pura esta mujer. Ojalá tenga éxito su revista. En este mundo que se nos cae a pedazos es de vital importancia que iniciativas como esta tengan éxito y sirvan para estimular a otros a emprender sus propias aventuras.
Otros que también se han atrevido a buscar el éxito son dos jóvenes estudiantes madrileños, Edu e Iñaki, que han lanzado a los cuatro vientos su nosabesnada.com, tan interesante como se puede imaginar.
Enrique siempre tiene muchas cosas que contar, puesto que viaja por el mundo y su ojo de periodista le hace fijarse en todo, y percibir los cambios que vienen y lo que nos obligados a hacer. Es una lástima que los políticos vayan a la suya y no pregunten a los que saben; quizá no conciban el desinterés. Hablando de la clase política es cuando han salido a relucir los psicópatas y los paranoicos. Debería estarles vetado el acceso a la política. También sería conveniente que cualquier aspirante a un cargo político retribuido pasara un examen de cultura general cuya dificultad estuviera en consonancia con el sueldo a percibir.
Creo que convendría eliminar de la política a los zoquetes, a los paranoicos y a los psicópatas.

martes, 14 de junio de 2011

Zapatero, machista

Es curioso que Zapatero, el campeón de la igualdad, el que por aquello de que hubiera el mismo número de ministros que de ministras nos regaló a Pajín y Aído, para que nos entrara la risa de vez en cuando, dando a entender con ello, quizá sin darse cuenta, de que entre sus colaboradores no abundan las mujeres de valía, o no las detecta, haya acabado por ser descubierto como machista.
Fue Laura Cano Zamorano quien lo hizo anoche, en la tertulia de Radio Express, mientras analizaba los motivos por los que Carme Chacón tuvo que renunciar a disputarle las primarias a Alfredo (llamadme Alfredo) Pérez Rubalcaba. España no es un país machista, dijo, pero para las mujeres siempre hay un obstáculo más. Laura se solidarizó con Carme Chacón y pasó a apuntar que quizá haya salido ganando por haber sido descartada, puesto que dada la catastrófica gestión de Zapatero los socialistas tienen todas las de perder. Posiblemente, cuatro años después de las próximas elecciones tenga una buena oportunidad. Obviamente, se entiende que alusión al machismo no implicaba directamente a Zapatero, pero indirectamente sí y en un buen grado, puesto que es quien toma la última decisión y dada su apuesta por el feminismo el asunto le compete directamente.
No se detuvo ahí Laura Cano Zamorano, una mujer acostumbrada a desenvolverse, y a triunfar, en un mundo de hombres, puesto que señaló que lo de las cuotas no sólo no sirve para nada, sino que incluso es ofensivo para las mujeres. Lo que necesitan es que la igualdad sea efectiva en todo momento y que desaparezcan todas esas trabas, a veces imperceptibles, que les quitan el caramelo de la boca cuando se lo han ganado a pulso. Sólo queda apuntar que Laura es capaz de acercarse con gran precisión a un asunto cualquiera desde muchos ángulos distintos. No debo olvidar tampoco a Ivana Villar, la conductora del programa.
'Quién mató al ayatolá Kanuni'
'Espiritual mente'

'África en el corazón del viajero'
'Diccionario de manías y supersticiones'
'Quién fue quién en el mundo clásico'
'12 ciudades del mundo'
'Deslenguados'
'La delgada línea azul de la inteligencia'