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viernes, 11 de enero de 2019

Vox, por WhatsApp

Vox es un partido que molesta a todos los demás, a cada uno por uno motivo distinto, sobre todo en estos tiempos en que se dan las condiciones idóneas para que prospere.
Es mucho más fácil que Ciudadanos pacte con Podemos que con Vox, partido al que le tiene pánico, por la sencilla razón de que le puede quitar muchos votantes. Al PP no le conviene nada, por el mismo motivo. Para el resto de los partidos es un enemigo declarado.
Así las cosas, el partido de Abascal y Ortega Lara no puede esperar ningún trato ni siquiera condescendiente de la prensa, habida cuenta de que ésta necesita imperiosamente las subvenciones y la publicidad institucional. Se da el caso de que hasta los partidos más miserables, hablando en términos políticos, tienen prensa amiga, por lo que Vox está en clara desventaja con respecto a los demás.
La historia también dice que el PP y Ciudadanos aplastaron a UPyD como si fuera una nuez. No hay peligro de que Ciudadanos mande a la cárcel a ningún político, ni directivo del Ibex, como lo prueba el hecho de que no ha asumido las querellas ni las propuestas de UPyD.
Pero Vox está manejando con tino un arma de la que no hizo uso UPyD; al menos, no con la misma eficacia. Me refiero a las redes sociales, a los WhatsApps que van de móvil en móvil, o a los tuits que los sitúan en el foco de la actualidad. En provocar estas reacciones han demostrado ser expertos y también en desempolvar noticias antiguas, sin que figure en ellas ninguna referencia a su partido, pero que tienen la virtud de irritar al personal, llevándole también a pensar que la solución a esos problemas está en Vox, porque en los demás partidos ya es obvio que no. El desvarío de los catalanistas también está propiciando el éxito de Vox.


domingo, 23 de diciembre de 2018

La televisión andaluza y algunas competencias autonómicas

El PP y Ciudadanos han sellado un pacto para gobernar en Andalucía en el cual quedan descartadas algunas exigencias muy sensatas de Vox.
Son las que se refieren al cierre de Canal Sur y la devolución al Estado de las competencias de Sanidad y Educación.
Quizá esto se deba, por una parte, a que no desean ofrecer ningún triunfo a este partido, que es menos extremista por la derecha que otros lo son por la izquierda, temerosos de que el auge que se le vislumbra amenace con arrinconarlos, al menos en algunas Autonomías.
El dinero que se derrocha en la televisión andaluza, que jamás podrá ser rentable y ni siquiera autofinanciarse, podría debería utilizarse para mejorar la vida de los andaluces. De momento, pondrían a los trabajadores de esa televisión en la calle, lo que daría lugar a protestas y huelgas, lo que, sin duda, genera temor en esos dos partidos que han firmado el acuerdo. Pero nada les obligaría a llevar a cabo la medida de modo inmediato. Podrían ir preparando el terreno explicando a la población los beneficios que se obtendrían, además de que al mejorar la gestión del gobierno anterior, lo cual no es muy difícil, los andaluces serían más propensos a aceptar el cambio.
La devolución de las competencias de Sanidad y Educación al Estado es de pura lógica. Necesariamente tendrá que hacerse en toda España en un futuro, como también el cierre de todas las televisiones regionales. Ninguna de las tres cosas debería necesitar explicación. Lógicamente, si se hiciera las algaradas que montarían los partidos de la izquierda serían de época, pero con ello demostrarían también que el bienestar de los ciudadanos no les importa tanto como el poder.
Seguramente, Vox podrá ampliar su electorado haciendo hincapié en estos asuntos. Nos estamos jugando el Estado del Bienestar y para no perderlo es necesario conseguir la máxima eficiencia.

domingo, 22 de julio de 2018

El triunfo de Pablo Casado

La ley del péndulo ha propiciado la victoria de Pablo Casado. El modo de hacer política que ha anunciado viene a ser diametralmente opuesto al de Mariano Rajoy. Sus electores han dejado claro que no quieren más componendas con los nacionalistas, entre otros detalles.
Al final resultará que Pedro Sánchez, con ese empeño suyo de ser presidente a toda costa, le ha hecho un favor al PP. No porque haya jubilado a su antecesor en el gobierno, sino porque con su actitud lo ha revitalizado. Muchos de los votantes que había perdido volverán, en parte por el discurso nuevo, pero sobre todo por el instinto de supervivencia, dado que el actual gobierno no genera ninguna seguridad, ni económica, ni legal, ni democrática. No sería nada extraño que muchos socialistas, que no pueden estar nada conformes con él, vuelquen su voto hacia Ciudadanos.
El discurso de Pablo Casado está dirigido al votante tradicional del PP, que pronto se va a sentir muy a gusto con él a los mandos, de tal modo que cabe esperar que en cuanto haya elecciones este partido supere ampliamente el número de escaños de que dispone ahora.
Por otro lado, como acabo de apuntar, es probable que a Ciudadanos se le escapen unos cuantos votantes, porque vuelvan al PP, pero recuperará otros procedentes del PSOE.
Los medios de extrema izquierda arreciarán su campaña en contra del nuevo líder de la derecha, pero no cabe esperar que haga mella en sus votantes, sino que, al contrario, muchos de ellos observaran la cuestión muy divertidos.
Quizá habría resultado más rentable para Pedro Sánchez esperar tranquilamente su momento, para llegar a la llegar a la presidencia tras unas elecciones, de forma limpia y sin tantas hipotecas como tiene ahora. Con su precipitación es muy posible que le haya servido en bandeja su recuperación al PP.

martes, 26 de junio de 2018

La pasividad del PSOE ante los nacionalistas

Es Javier Fernández quien lo dice, el presidente asturiano, y critica la pasividad de todos los no nacionalistas, entre los que incluye al PSOE.
Se equivoca en este aspecto, porque la culpa, en su mayor parte, de la situación a la que hemos llegado, es del PSOE. El problema, además, ya no es sólo de España, sino que el porvenir del propio PSOE está amenazado a causa del nacionalismo. Desde el principio de la reciente democracia española el partido fundado por Pablo Iglesias está infestado de nacionalistas, que se dicen socialistas, en varias regiones españoles. El nacionalismo es una doctrina que desvirtúa totalmente el ideario socialista, convirtiéndolo en otra cosa que no tiene nada que ver.
El hecho de admitir como socialistas a estos nacionalistas camuflados tuvo su continuación en la complicidad de socialistas y nacionalistas en aquellos primeros tiempos de la democracia en España y que tuvo como consecuencia que se les concedieran tantas prerrogativas y privilegios a quienes ahora están en disposición de destruirlo. De hecho, son aliados del gobierno socialista y ya se sabe que esos nunca regalan nada y son aviesos en grado sumo.
Claro que también hay nacionalistas en el PP e incluso en Ciudadanos, pero esos lo son por haberse contaminado a causa del ambiente. Toda esa propaganda que lanzan los nacionalistas, junto con sus trasnochadas chorradas, penetran fácilmente en las débiles mentalidades de las personas menos avisadas y más proclives a comulgar con ruedas de molino. Los hay que se hacen nacionalistas por interés, porque así encuentran trabajo más fácilmente, o para no desentonar con sus amigos, pero también los hay que adoptan esta ideología porque son tontos.
Efectivamente, los que conservan la cabeza sobre sus hombros, los que se dan cuenta de que el nacionalismo es una peste que no puede traer nada bueno, quedan vendidos y a merced de los insanos.

viernes, 15 de junio de 2018

El juego de Pedro Sánchez

La intención del nuevo presidente del gobierno, cada vez es más evidente, es la de recuperar aquellos votantes que dieron la victoria a Zapatero sobre Rajoy y que en su gran mayoría han ido a parar a Podemos.
La ruina a la que se vieron abocados mucho, mientras que la mayoría iba al paro, los echó en brazos de Rajoy. Quizá pensaban que éste tenía una varita mágica, pero lo que trajo fue austeridad para la mayoría y profundización en los recortes que había empezado el propio Zapatero. Sólo UPyD llevaba en su programa los recortes que había que hacer, los que habrían supuesto el adelgazamiento de la Administración, pero no fue tenido en cuenta por los votantes. Es una pena. En su lugar surgieron dos partidos demagógicos. Uno que hasta el momento había restringido el ámbito de su actuación a Cataluña y era de centro izquierda, y de pronto sus finanzas le permitieron estar en toda España y pasó a ser de derechas, y que como todo el mundo sabe ya es Ciudadanos. El otro partido es de extrema izquierda, sus componentes son especialistas en hacer acosos, en faltar al respeto a los ciudadanos acudiendo a actos oficiales vestidos de cualquier modo y prometer la Constitución con fórmulas estrambóticas.
Se conoce que Pedro Sánchez da por perdidos los votantes que se le fueron a Ciudadanos y a los que trata de recobrar, mediante gestos muy gusto de este sector de población, es a los que se derivaron a Podemos, que, sin duda, son más.
Uno de los problemas que tiene es el de sus pocas luces. La malicia se confunde a veces con la inteligencia, pero luego se ve que ha quedado atrapado por sus propias palabras. A pesar de haberlas dicho va eligiendo los ministros sin tenerlas en cuenta y le van estallando como pequeñas bombas en las manos. 

martes, 12 de diciembre de 2017

Si Rajoy fuera psicópata

Años atrás, un famoso psicólogo trató de convencerme por teléfono de que Zapatero es paranoico, cuando yo creo que no tiene ningún síntoma de serlo. Supe también que otro psicólogo mantenía en su blog de acceso restringido que Zapatero es psicópata. No tengo acceso a ese blog, pero alguien que sí lo tenía me lo contó.
Es decir, que ni siquiera los profesionales pueden estar seguros de lo que dicen, pero estadísticamente es obvio que a los psicópatas y los paranoicos les gusta la política. Por supuesto que no digo que Rajoy sea psicópata, sino que lo apunto como posibilidad.
El caso es que ha actuado con una frialdad asombrosa dejando que los malandrines se estrellen contra el muro de la realidad. Habrá que ver si se le escapa alguno crudo o los cuece a todos.
Tiene enemigos, claro, y le critican que haya convocado tan pronto las elecciones en Cataluña, lo cual, examinado sin prejuicios es una genialidad. Le odian quienes apostaron por Aguirre y vieron frustradas sus expectativas con el triunfo de Rajoy, y lo critican otros para quitarle votos y que éstos vayan a parar a Ciudadanos, como si este partido fuera mejor que el PP.
Los nacionalistas y sus compañeros de viaje - y todos estos partidos deberían ser ilegalizados- han tenido que mostrarse como farsantes, que es lo que son, porque al presentarse a las elecciones admiten tácitamente la aplicación del 155 y, sin embargo, siguen con la cantinela del separatismo, a sabiendas de que no van a seguir por esa vía, porque no quieren ir a la cárcel. Hablan sólo para la galería, sabiendo que el Muy Honorable Pujol dedicó los mejores de su vida a aflojar pacientemente los tornillos de todo aquel que estuvo a su alcance.
Quienes conservan los tornillos bien ajustados se dan cuenta de que lo único que quieren esos es el dinero de los impuestos de los españoles.

lunes, 27 de noviembre de 2017

Riverita y el cupo vasco

Mientras Podemos, desde su llegada, criticaba la corrupción de forma retórica, circunscribiéndola a ratos en un partido y a ratos en el líder de este partido, UPyD la atacaba en todas sus ramificaciones de forma real y efectiva.
Los resultados electorales de ambas formaciones están a la vista y Riverita ha tomado buena nota, de hecho cuando Ciudadanos, que pretendió absorber a UPyD, no asumió ninguna de sus reivindicaciones, entre las que estaba la supresión de los privilegios del País Vasco, ni las querellas.
Ahora está en contra del cupo vasco, porque piensa que, puesto que no tiene responsabilidades de gobierno le sale gratis y que con eso puede arrebatarles votos al PSOE y al PP, pero no se da cuenta de que si estos dos partidos quisieran aplastarían a Ciudadanos como si fuera una nuez y que si no acaban con los privilegios vascos es porque calculan que no les conviene.
Tanto el PP como el PSOE, cada uno cuando le toca, sobornan a los nacionalistas vascos con el cupo, a costa del bolsillo de los demás españoles, porque opinan que más conviene tenerlos sobornadamente tranquilos, que indómitos es irascibles reclamando privilegios. Cuando los nacionalistas vascos se enroscan la boina puede ocurrir cualquier barbaridad, como la de que ETA empiece a pegar tiros y poner bombas otra vez.
No hay que olvidar que la banda sigue ahí, en situación de espera, sonriendo con el colmillo torcido y que la mayoría de la población española prefiere dar por cerrado este capítulo, en lugar de resolverlo de una vez por todas.
Si todos los españoles se suscribieran a Covite, para que esta modélica asociación pudiera emprender todas las acciones legales que los sucesivos gobiernos olvidan llevar a cabo, pocas esperanzas les quedarían a los etarras. Por cierto, todavía está por ver que Ciudadanos apoye a Covite con la misma firmeza con que lo hacía UPyD.


martes, 14 de noviembre de 2017

La corrupción del PP

Varios integrantes, o acaso ex integrantes, del PP están en la cárcel, otros están siendo investigados, la policía judicial ha efectuado dos o tres registros en la sede del partido, o sea que no se puede negar el PP está muy afectado por la corrupción.
Ahora bien, si la corrupción realmente preocupara a los ciudadanos habrían votado a UPyD, que es el partido que más y mejor ha luchado contra ella. De hecho, muchos de los casos no se habrían destapado sin este partido. Este detalle nos da la pista de que lo que realmente interesa es desgastar al PP. Otra pista es que ningún partido ni sindicato se sumó a las querellas de UPyD, y cuando este partido, por falta de dinero, se tuvo que retirar de las que había presentado, no las asumió nadie, ni siquiera Ciudadanos, que tanto empeño puso en absorberlo.
El caso es que la corrupción del PSOE es más o menos similar a la del PP. Pero además de eso tiene un Secretario General que parece de Podemos, porque actúa como si el fin justificara los medios; varios de sus barones regionales se dicen socialistas, pero son nacionalistas, y lo que prevalece en sus actuales votantes no es la ilusión por mejorar el modo de vida, sino el odio a la derecha.
Del resto de los partidos, salvo raras excepciones, poco cabe decir, puesto que su proyecto es la destrucción de España y es imposible demostrar que con ello se fuera a beneficiar más que un reducido grupo de personas.
Dice un editorial de El País que los orígenes de Podemos son oscuros. Quizá sea cierto, aunque parecen bastante claros, puesto que hasta el nombre lo han calcado de un partido de Venezuela y sus simpatías por el régimen chavista son indiscutibles y ahora que alguien piense si estos tipos son capaces de hacer algo por amor al arte. De cualquier modo, si se acepta la premisa anterior, la finalidad de este partido es indiscutible: conseguir el poder al precio que sea. ¿Para qué? Pocas ilusiones cabe hacerse sobre este punto. En algún momento han hablado de guillotinas.

jueves, 18 de mayo de 2017

A favor de Antonio Banderas

Muy a menudo, quienes tienen cierta fama se sirven de ella para influir en asuntos en los que no tienen ni idea. Angela Merkel se lo explicó a uno de esos memos: «usted, mejor dedíquese al fútbol».
El caso de Antonio Banderas es distinto, porque no trata, al menos en este caso, de influir en la opinión pública sobre un asunto en el que es lego, sino de aprovechar su popularidad en beneficio de Málaga, pero ha ido a tropezar con aquellos que sólo piensan en hacer el mal.
Dos periódicos antagónicos, el ABC y El País, dedican hoy sendos editoriales a este asunto, en el mismo sentido ambos, o sea, con el actor malacitano y en contra de quienes con su oposición y sus modales le han hecho abandonar el proyecto.
El País da algún dato más y cuenta que fue la candidez del alcalde del PP lo que propició la catarata de acusaciones, etc., pero no me extrañaría nada que no sólo fueran acusaciones, sino también insultos. Tal es la tropa esta.
Deberían tomar nota todos los alcaldes de España que no pertenezcan a esa lacra llamada Podemos de dos cosas: La primera es que cuando el partido del coletas se opone a algo es porque ese algo seguramente es bueno para los ciudadanos. La segunda es que hay que llevar mucho cuidado y no dar pie a que el disciplinado ejército de tuiteros podemitas pueda hacer de las suyas.
También añade otras informaciones el diario del grupo Prisa y es que Ciudadanos se alió con Podemos en este caso, lo cual hay que tener presente, porque hay quien cree que este partido pretende solucionar los problemas de España, cuando es evidente que sólo intenta conseguir cuotas de poder.
A lo anterior hay que añadir que el PSOE, bobamente, se abstuvo. Puesto que la intención de Podemos es fagocitar al PSOE, éste no debería facilitarle la tarea.