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viernes, 15 de febrero de 2019

Ordóñez frena a Casado

Los etarras no cometían sus atentados contra personas concretas, sino contra España. Pretendían aterrorizar a la población para que el Estado les concediera sus demandas. Tras cada atentado, España se desentendía de las víctimas, abandonándolas a su suerte. Eso era exactamente lo que ETA quería, porque acrecentaba el temor que podía sentir de los españoles.
A la vista del desinterés del Estado, las víctimas se constituyeron en asociación, lo cual debió de constituir una vergüenza para los partidos políticos, por no haberlas sabido atender hasta el momento. Lejos de eso, se apresuraron a manipularlas y utilizarlas en su beneficio, o a desprestigiarlas ante la opinión pública, para que no pudieran impedir sus trapicheos y nauseabundas negociaciones con la banda terrorista.
Como consecuencia de esa actitud tan lamentable e indigna de los partidos políticos surgieron otras asociaciones, como Covite, por ejemplo, presidida por Consuelo Ordóñez.
Covite jamás se ha dejado manipular por ningún partido, ni ha entrado en política. Por eso mismo, se le intentó reventar desde dentro, pero Ordóñez y su equipo resistieron bien el envite y la asociación sigue viva, gracias sobre todo a las donaciones de los particulares que la importancia que tiene, fundamentalmente, para preservar la dignidad del país entero, pisoteada sin cesar, ante la inoperancia de las autoridades, que permiten que un número ingente de sinvergüenzas muestren su condición, con chulería y desplantes, además. Pero ahí está Covite, señalando los hechos y sonrojando a quienes con su dejadez los permiten.
Y ahora aparece Casado presumiendo de algo que no ha hecho, y si ha hecho algo ha sido exactamente lo contrario de lo que debería y pensaba que Ordóñez se iba a callar. Naturalmente que no se ha callado, sino que se lo ha dicho bien claro. Si Casado fuera un señor, se suscribiría a Covite y con ello contribuiría a defender la dignidad de España.

jueves, 30 de agosto de 2018

Sindicato de trabajadoras sexuales

El gobierno va a permitir que se constituya el sindicato de trabajadoras sexuales. Si este paso lo hubiera dado un gobierno del PP las manifestaciones, concentraciones, pancartas y eslóganes inundarían las calles y llenarían los telediarios.
Pero lo hace un gobierno ‘progresista’ -es decir, que nos hace progresar hacia la ruina y la catástrofe-, y todas asociaciones que nacieron con un buen fin, pero que han acabado siendo colonizadas por la extrema izquierda, callan, como también callaron cuando señora recibió insultos sexistas y xenófobos y fue agredida gravemente.
La prostitución es el oficio más antiguo del mundo, lo cual ya viene a indicar que no hay modo de acabar con ella. Si estuviese regulada habría menos riesgo para todos y la trata de blancas sería un poco más difícil. Sin embargo, regularla es reconocer como legal algo que va en contra de la dignidad y que choca frontalmente con el concepto del amor, ese sentimiento tan bello que, en realidad, es lo que mueve el mundo.
La prostitución es una forma de esclavitud, quien paga manda. Quien puede pagar obtiene unos servicios que la otra parte presta porque está en situación de necesidad. Blandir unas monedas para obtener los favores de una mujer es un modo muy burdo de sustituir el arte de la seducción.
Es un problema de muy difícil, por no decir que imposible, solución. Mientras haya hombres dispuestos a pagar habrá mujeres dispuestas a ofrecer. El ser humano es débil, brutal a menudo, y contradictorio. Por eso causan risa quienes se creen capaces de arreglar el mundo de un plumazo.
Las prostitutas se ven desamparadas y pretenden encontrar protección legal, pero la prostitución en sí misma es una concesión al machismo. Que hayan encontrado apoyo en un gobierno aparentemente feminista es un sarcasmo. Un gobierno en el que los ministros son floreros y las ministras, también.

domingo, 24 de enero de 2016

Carta que Pablo Iglesias no contestará

Sé perfectamente que Pablo Iglesias es más conocido que Consuelo Ordóñez e incluso es posible que sea mejor valorado por la opinión pública. Es decir, así están las cosas en la España de hoy. El nivel moral de los españoles, por los suelos.
El hecho de que sea más conocido y quizá mejor valorado, como indican los votos que tiene, no significa que le llegue a la suela de los zapatos a Consuelo Ordóñez.
La diferencia consiste en que mientras ella dedica sus esfuerzos, su energía y su entendimiento a defender la dignidad de los españoles, el otro pisotea esa dignidad -va a ver al Rey vestido de cualquier modo- y trata de hacerles todo el daño que puede.
Mientras Consuelo Ordóñez apela a la nobleza de espíritu de los ciudadanos, Pablo Iglesias instiga los instintos más bajos -el miedo va a cambiar de bando-.
No es presumible, dada su trayectoria, que Pablo Iglesias conteste la carta que le escribió el pasado día 21, porque tampoco consta que ni siquiera se haya referido a ella. La carta está en la web de Covite y merece la pena ser leída. La carta es muy comedida y rezuma nobleza y dignidad, cosas que hoy en día no parecen tener mucho predicamento en nuestra sociedad y es triste que sea así. Figura en la carta, además, un listado con los nombres de los etarras que se encuentran en Venezuela. También puede aventurarse que no hará las gestiones ante el gobierno de Maduro las gestiones que le encarga Consuelo Ordóñez.
Los votantes de Podemos deberían avergonzarse de que sea así. ETA ha perjudicado y sigue perjudicando a todos los españoles y esto es así y no se puede ver de otro modo. Ninguna persona de bien debe sentir simpatía por los etarras. Nadie debería ayudar a los etarras a esconderse.

lunes, 11 de enero de 2016

Malintencionada Rosa Rodero

Ser injusto es lo peor que se puede ser en esta vida y cuando se es por falta de interés o cuidado en el asunto se incurre en lo que Hannah Arendt llamó 'la banalidad del mal'. Atribuirle odio a una persona sin más argumentos que el deseo de que sea así, es maldad pura.
A los etarras les interesa que circule la especie de que Consuelo Ordóñez actúa movida por el odio. Y los hay que la difunden, entre ellos Rosa Rodero. Pero eso es un insulto a las instituciones del Estado. Todo lo que hace Consuelo Ordóñez tiene el respaldo oficial, porque Covite es una asociación que actúa dentro de la ley y ni la asociación, ni su presidenta hacen nada ilegal. Si Covite tuviera el odio como objetivo o motor de sus actuaciones no podría haber sido legalizado.
Todas las víctimas del terrorismo, en cuanto a víctimas, merecen todo el respeto y apoyo de la sociedad, pero no hay que confundir las cosas, el hecho de que alguien sea víctima del terrorismo no significa que sea buena persona. Un canalla puede ser víctima del terrorismo.
'Por sus hechos los conoceréis', esto es absolutamente cierto, y los hechos de Consuelo Ordóñez están a la vista: Utiliza su tiempo, su dinero y sus esfuerzos para defender la dignidad de todos los españoles, porque todos somos víctimas de ETA, dado que la banda condiciona la vida política de España y tuvo aterrorizada a la población.
Donde no prevalece la justicia no hay dignidad, no hay humanidad, no hay democracia, no hay vida digna de tal nombre.
No es extraño que las peores personas de España odien a Consuelo Ordóñez. Ya se vio en la persona de Sócrates que preocuparse por el bienestar de los demás es peligroso. Los etarras consiguieron, amedrentando a sus clientes, que Consuelo Ordóñez abandonara San Sebastián, pero los etarras han fracasado porque ella, moralmente, sigue allí. Necesitan ensuciarla para que desaparezca del todo.


jueves, 7 de enero de 2016

La magia de Podemos

Debe de haber algún tipo de magia o sortilegio en el ambiente para que un partido cuyo líder, indiscutido e indiscutible, puso el tuit de la foto, y no sólo ese, haya obtenido más de cinco millones de votos.
Es motivo de espanto que una asociación como Covite, cuya presidencia la ostenta una mujer tan valerosa y ejemplar como Consuelo Ordóñez, esté defendiendo en precario la dignidad de todos los españoles, y digo en precario porque no recibe la atención y el apoyo que merece, y este partido que pisotea esa misma dignidad de un modo tan palmario y soez reciba el apoyo y la admiración de tanta gente. Incluidas las personas que van en sus listas, intelectuales o pedantes incluidos, y los columnistas que lo defienden.
Debe de haber algún tipo de magia o sortilegio en el ambiente que atonta de forma palmaria al personal.
No hay ningún atisbo de democracia en Podemos. De hecho, todo lo que proponen, todo lo que exigen es francamente dictatorial o golpista, por más que ellos empleen la palabra democracia, puesto que la vacían sistemáticamente de contenido. Es tan patente la tomadura de pelo que pretenden estas personas que resulta sospechoso que haya quien dé por buenas sus propuestas e incluso las defienda.
El hecho de que haya tanta corrupción en España no legitima moralmente a una opción tan descarada como esta. No legitima a nadie que lleve malas intenciones.
Si el sistema ha hecho aguas, porque ha sido incapaz de frenar la corrupción no por ello hay que dar paso a unos impresentables. Lo que hay que hacer es corregir el sistema. O sea, establecer la separación efectiva de poderes.
En el colmo de la desfachatez, Podemos se niega adherirse al manifiesto en defensa de la democracia en Venezuela. Si no quiere democracia para España, ¿cómo va a quererla en Venezuela?

jueves, 21 de mayo de 2015

Llega Manuela Carmena

Cualquiera que lea 'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades' se dará cuenta de que mis simpatías por Esperanza Aguirre no son muchas, de modo que si critico a Manuela Carmena no es para favorecerla a ella.
Dije hace poco que a todos aquellos candidatos a los que no se pueda imaginar junto a Maite Pagazaurtundúa o Consuelo Ordóñez no son dignos de confianza. Este es el caso de la candidata Manuela Carmena. Por más esfuerzos que se haga no es posible pensar que pueda departir amigablemente con ambas señoras.
Expliqué por qué no son de fiar, pero quizá convenga repetirlo. Consuelo Ordóñez y Maite Pagazaurtundúa defienden la dignidad de todos los españoles, que está siendo vejada y ultrajada por ETA y su entorno desde que nació la banda terrorista. Quienes no comprenden esto y no están dispuestos a aplaudirlas y secundarlas demuestran que la dignidad de los ciudadanos no les importa.
Es cierto que a muchos de los ciudadanos no les importa ser vejados y ultrajados por ETA y su entorno, pero esa es otra historia. Esos son los que votan en contra de todos; los que están embargados por el odio.
Creo que Manuela Carmena alega que ella misma fue amenazada por ETA, pero ella, puesto que es jueza, debería saber que esa no es la cuestión. No se está hablando de la actitud de la banda, que todo el mundo sabe cuál es, sino de la actitud suya, la de Manuela Carmena. Su actitud frente a la banda y los presos etarras. Su actitud con las víctimas del terrorismo.
Se puede simpatizar más o menos con una víctima del terrorismo. Particularmente, algunas víctimas del terrorismo me parecen nefastas, por lo que hicieron antes de morir, o por lo que siguen haciendo las que siguen con vida, pero en cuanto a víctimas todas merecen el máximo respeto y la total solidaridad.

jueves, 14 de mayo de 2015

El caso Recarte

No hay más ciego que el que no quiere ver y en España son muchos los que sólo quieren ver la versión oficial del sitio en el que pacen o se esparcen.
Consuelo Ordóñez, a la que he saludado hoy, puede sacrificar su tiempo y sus noches, puede desgañitarse, puede recurrir a la heroica -y nunca cesará de hacer estas cosas-, pero su discurso queda fuera del ámbito de lo que la gente quiere ver. Defiende la dignidad de todos en un lugar en el que muchos no les importa su dignidad.
Pero le hacen una entrevista a Recarte, al etarra Recarte (¿cómo puede dejar de ser etarra quien ha matado en nombre de ETA?), y muchos dirán: ¿Ves tú? ¡El pobre chico fue arrastrado al mal y no sabía lo que hacía! Hay que recuperarlo para la sociedad.
O sea, Consuelo Ordóñez molesta, pero a Iñaki Recarte hay que recuperarlo. ¿Aún vas con eso, Consuelo?, le dijeron en Facebook. Lo que queréis es venganza, remachó el fulano.
Iñaki Recarte no recuerda los nombres de sus víctimas. Consuelo Ordóñez pone placas en donde fueron asesinadas, para que no se olvide el nombre de las víctimas. Los primeros que olvidan sus nombres son sus asesinos, y hay desalmados que retiran las placas, porque quieren rematar a las víctimas condenándolas al olvido.
Iñaki Recarte se ha perdonado a sí mismo. Claro, ¿si no se perdona él, quién lo va a hacer? Dice que si no fuera por eso no podría vivir. Así es fácil. Primero reconoce que ha hecho mal. Luego se perdona. Y finalmente olvida los nombres de sus víctimas. Para qué recordarlas, ¿verdad? No podría vivir si lo hiciera. Y si estuvieran las placas en los lugares de los asesinatos tampoco podría pasar por esos sitios.
Pero las placas no sólo perturban a los etarras. También incomodan a los mierdas. Por eso las quitan.

domingo, 19 de abril de 2015

Visto en twitter

Hay una foto en twitter en la que aparece un cartel que reza así: La cajera que vive en mi portal despúes de trabajar durante diez horas, coge el coche y conduce otras diez horas hasta Algeciras para poder ver a su pareja en una visita de 40 minutos detrás de un cristal [sic].
A la vista del texto, a cualquiera le resulta fácil deducir que a quien va a visitar la cajera es a un etarra. Llama la atención que el autor de ese cartel considere que ser pareja de un etarra es una cosa respetable y merecedora de solidaridad. La chica tiene que conducir durante diez horas, ya ves tú. El cartel de marras se puede ver en este enlace
y da idea de la descomposición moral de la sociedad española, no sólo de La Casta. No obstante, cabe recordar un diálogo entre dos de sus componentes, Iñaki Anasagasti y Pablo Iglesias (famosos también los peinados de ambos), en el que se recreaban en la idea de la intencionalidad política de los atentados etarras. No van en las páginas de sucesos, remachaba uno de ellos.
El caso es que la sociedad española está tratando de olvidar a las víctimas del terrorismo, y en muchos y dolorosos casos se tiende a marginarlas, tergiversarlas o manipularlas, circunstancia que aprovecha el entorno de los terroristas para lanzar mensajes en beneficio de ellos y perjuicio de las personas decentes.
A la vista de que el PP y el PSOE ya están perdidos en la causa de las víctimas del terrorismo (dos figuras emblemáticas, como Consuelo Ordóñez y Maite Pagazaurtundúa se dieron de baja de esos partidos), y Podemos, el PNV, Bildu, Amaiur, Sortu, CiU y ERC siempre han estado perdidos para esa misma causa, cabría preguntar a los partidos restantes, Ciudadanos, UPyD y Vox cuál es su actitud a este respecto. La dignidad de los españoles está en juego.
 

sábado, 11 de octubre de 2014

Ha ocurrido en Guecho

Según el Diccionario de topónimos españoles y sus gentilicios, de Pancracio Celdrán Gomariz, a los naturales de Guecho se les llama guechotarras.
Quizá fueron unos guechotarras quienes colocaron una placa con el nombre de un etarra en una plaza de Guecho, y fue una modélica asociación vasca, Covite, la que pidió al ayuntamiento de la ciudad que retirara inmediatamente dicha placa. Parece mentira que lo tuviera que pedir alguien, pero así están las cosas.
Puede que haya gente que no sepa qué es Covite, o que la hayan desinformado haciéndole creer que defiende intereses particulares. Pues no. Defiende la dignidad de todos los españoles, muy pisoteada últimamente a causa de la desidia o el cálculo electoral de quienes cobran por defenderla.
Covite no se ha limitado a pedir la retirada de esa placa que llena de infamia al pueblo y a España entera, sino que además ha anunciado una denuncia judicial ante la Audiencia Nacional.
Hechos como el citado parece ser que están relacionados con la razonable petición de Covite de que por cada víctima de ETA haya una placa. Los enemigos de la dignidad pretenden igualar los crímenes etarras con los supuestos excesos policiales. Hay 400 crímenes etarras por resolver. Este hecho desmonta de raíz la cantinela de los excesos policiales. Lo primero que hace un etarra ante el juez es alegar que lo han torturado, aunque al detenerlo lo hayan tratado de excelentísimo señor. Lo que ocurre es que en España hay muchos miserables que apoyan a los etarras.
Hay otra cuestión obvia: sin los nacionalismos no habría habido terrorismo en España. Si al advenimiento de la democracia a los nacionalismos se les hubiera dado un poder acorde con la fuerza que tenían en aquellos momentos tal vez el terrorismo no hubiera podido hacer tanto mal. Y el propio nacionalismo tampoco.