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sábado, 6 de abril de 2019

El suicidio asistido de María José Carrasco

Su marido al ayudarla a suicidarse se arriesgó a sufrir las consecuencias legales a que pudiera dar lugar su acción, pero lo hizo para ahorrarle sufrimientos.
En vida no había más perspectiva que el dolor y si hubiera podido valerse por sí misma lo habría hecho a solas.
No se puede impedir el suicidio de nadie, salvo que, como era el caso de esta señora, no lo pueda hacer a solas.
Ahora bien, legislar sobre este asunto es espinoso y más todavía si quien pretende hacerlo es un tipo tan egoísta y tan irresponsable como el actual presidente del gobierno.
No tardará mucho en legalizarse la eutanasia, porque cada vez hay más jubilados y menos trabajadores y un buen número de ancianos, aunque también de no tan ancianos, adquiere unas enfermedades de muy costoso tratamiento y para el Estado, y también para muchos familiares de esos enfermos que no tengan la abnegación entre sus cualidades, sería muy práctico poder mandar al otro mundo a aquellos en los que se dieran estas circunstancias.
La decisión de los interesados que desearan seguir viviendo mientras fuera posible sería muy fácil de sortear. Una vez autorizada la eutanasia los subterfugios para que el poder haga lo que le dé la gana se multiplican. Y al hablar del poder no digo que sea de derechas ni de izquierdas, porque lo cierto es que Sánchez, el actual ocupante de la Moncloa, con la ayuda de los seres más despreciables, no necesita el dinero que se ahorraría el Estado si pudiera matar a cien o doscientos mil de golpe, porque a él no le importa endeudar a las generaciones futuras, porque serán las de los ‘mataos’, como se les llama coloquialmente entre las elites del dinero. Ya se está despabilando él para que sus hijas formen parte de los privilegiados.

viernes, 15 de febrero de 2019

Ordóñez frena a Casado

Los etarras no cometían sus atentados contra personas concretas, sino contra España. Pretendían aterrorizar a la población para que el Estado les concediera sus demandas. Tras cada atentado, España se desentendía de las víctimas, abandonándolas a su suerte. Eso era exactamente lo que ETA quería, porque acrecentaba el temor que podía sentir de los españoles.
A la vista del desinterés del Estado, las víctimas se constituyeron en asociación, lo cual debió de constituir una vergüenza para los partidos políticos, por no haberlas sabido atender hasta el momento. Lejos de eso, se apresuraron a manipularlas y utilizarlas en su beneficio, o a desprestigiarlas ante la opinión pública, para que no pudieran impedir sus trapicheos y nauseabundas negociaciones con la banda terrorista.
Como consecuencia de esa actitud tan lamentable e indigna de los partidos políticos surgieron otras asociaciones, como Covite, por ejemplo, presidida por Consuelo Ordóñez.
Covite jamás se ha dejado manipular por ningún partido, ni ha entrado en política. Por eso mismo, se le intentó reventar desde dentro, pero Ordóñez y su equipo resistieron bien el envite y la asociación sigue viva, gracias sobre todo a las donaciones de los particulares que la importancia que tiene, fundamentalmente, para preservar la dignidad del país entero, pisoteada sin cesar, ante la inoperancia de las autoridades, que permiten que un número ingente de sinvergüenzas muestren su condición, con chulería y desplantes, además. Pero ahí está Covite, señalando los hechos y sonrojando a quienes con su dejadez los permiten.
Y ahora aparece Casado presumiendo de algo que no ha hecho, y si ha hecho algo ha sido exactamente lo contrario de lo que debería y pensaba que Ordóñez se iba a callar. Naturalmente que no se ha callado, sino que se lo ha dicho bien claro. Si Casado fuera un señor, se suscribiría a Covite y con ello contribuiría a defender la dignidad de España.

lunes, 11 de diciembre de 2017

La indignidad de unos bomberos

Unos bomberos que fueron de uniforme a Bruselas, para solidarizarse con unos presuntos delincuentes que andan de turismo por allí, hablan de dignidad, como si supieran lo que es.
Lo que hicieron es contrario a la ley, para empezar, y merecedor de un castigo del que no deberían escapar. No sería digno de una democracia que quedaran impunes.
Podrían haber ido de forma privada, pagándose el viaje de su bolsillo y en este caso no habrían infringido ninguna ley, pero su actitud sería igualmente indigna, porque lo digno consiste en respetar la ley y a los encargados de aplicarla.
Como bomberos, tienen la obligación de ceñirse estrictamente a su trabajo, al igual que ocurre en cualquier otra actividad de la función pública.
Como ciudadanos tienen la obligación de cumplir la ley, y en su caso esta obligación es mayor dada su condición de funcionarios. Puesto que es el Estado quien les paga su salario, deben comportarse de forma leal. El Estado está representado en Cataluña por la Generalidad y si su gobierno ha sido destituido y sus miembros están a disposición del juez, es precisamente porque se les acusa de no ser leales al mandato que tienen encomendado, que es el de servir a los ciudadanos, cumplir y hacer cumplir las leyes.
Solidarizarse con quienes presuntamente han sido desleales al Estado es una actitud indigna e impropia de personas que también cobran del Estado.
Esos bomberos han olvidado el temario que tuvieron que aprender para ingresar en el Cuerpo, o acaso entraron a dedo.
Que sean tan pueriles que para justificarse invoque un acto ocurrido 80 años atrás por otros bomberos, en otras circunstancias muy distintas, no hace más que añadir indignidad a su acción, que además es estúpida, porque al perjudicar a España con su gesto se perjudican a sí mismos. También a otros muchos. España está perdiendo mucho dinero por culpa de los nacionalistas.

domingo, 29 de octubre de 2017

Si Forcadell tuviera dignidad…

Después de haber insultado con saña a España y los españoles y de afirmar de forma obcecada que no acataría al Estado ni a los tribunales de justicia españoles debería dimitir de su cargo e irse a casa, en espera de la Justicia, si procede, la cite en el juzgado.
Hasta una persona tan limitada como ella tiene que haberse dado cuenta de que el Estado ha intervenido las instituciones catalanas y sobre el acatamiento a los tribunales de justicia basta con observar los malabarismos que han hecho para intentar sortearlos. No se han enfrentado a ellos, sino que intentan engañarlos, quizá con éxito. La diputada Gabriel, otra que tampoco da mucho de sí intelectualmente, se sentirá satisfecha de eso, como sus compañeros. Si tuvieran dos dedos de frente lo que sentirían es vergüenza, pero lo suyo es el cutrerío, que se manifiesta en principio con esas camisetas que llevan, con dibujitos y letreros y luego cuando abren la boca para decir algo.
Forcadell no sólo debería dimitir, sino que también debería devolver todos los emolumentos que ha percibido como representante de ese Estado al que ha desafiado de boquilla, ha insultado y contra el que ha maquinado y fomentado traiciones.
Forcadell es una traidora, como toda esa gentuza que ha estado ocupando de forma desleal las instituciones que el Estado regaló a Cataluña, para que pudiera proteger y cultivar aquellas tradiciones y costumbres que merecen la pena y en lugar de eso las han utilizado en contra de quien con tanta generosidad la ha tratado.
Esa gentuza, porque no se le puede llamar de otra manera, que después de haber desafiado al Estado y de causarle unos daños considerables, sigue conservando sus escaños en Madrid, en una exhibición de descaro sólo comparable al de su perversidad.
Forcadell no tiene vergüenza pero ocupando su sitio hace pasar mucha a los catalanes.

jueves, 5 de octubre de 2017

Puigdemont se ha inmolado

En su loca carrera en la que está arrastrando hacia el abismo al pueblo catalán, Puigdemont insiste en su insania y se ha permitido chulear al Rey, que en el ejercicio de sus funciones dio un discurso correcto y necesario.
Como he dicho tantas veces, para que lo pretende Puigdemont pueda llevarse a cabo debería dimitir de su cargo, renunciar a su sueldo, devolver lo cobrado del Estado hasta ahora, echarse al monte y pedir a sus partidarios que le sigan.
Si quienes pretenden subvertir al Estado son parte de él y cobran todos meses un día u otro la maquinaria del Estado los ha de atrapar.
El daño que está sufriendo Cataluña y todo el resto de España es irreparable, además. No es ninguna exageración pensar que en los próximos tiempos el paro va a crecer mucho en Cataluña y eso va a repercutir en el resto de España, porque habrá que hacer frente a esa contingencia. Algunos bancos pueden sufrir dificultades y habrá que rescatarlos, etc.
Quienes han estado alentando a lo largo del tiempo todo este disparate, que no tiene base legal alguna, ni legitimidad histórica, ni de ningún otro tipo, deberían recapacitar y darse cuenta de que han estado alimentando una locura colectiva que seguramente no tiene cura.
Entre ellos hay gente culta, que escribe en los periódicos, también libros o da clases a los más jóvenes. Todos esos, cuando Puigdemont esté en la cárcel, deberían pensar que lo merecen tanto o más que él.
Un sinvergüenza como Puigdemont, aunque sea tan chulo como este, por sí solo no puede hacer tanto mal. Necesita el apoyo de un aparato diabólico, como el que tiene él. Y el caso es que esos mismos empresarios que lo han estado financiando y empujando, en caso de hacerse efectiva la independencia, serían los primeros en sacar sus empresas de Cataluña, porque el dinero es el dios al que se acogen en primer lugar.


'El Parotet y otros asuntos'
'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978.El año en que España cambió de piel'
'El séptimo círculo del infierno'
'La Guerra Civil y la Tercera España'
'Cantos al camino'

lunes, 14 de agosto de 2017

Faisán, de nuevo

Desde Adolfo Suárez, ningún otro presidente ha tenido un gesto de grandeza. Leopoldo Calvo Sotelo dijo, en referencia al 23-F, que por algún sitio tenía que trazar la raya, porque en otro caso tendría que haber encerrado a dos mil.
De ese modo, quienes se libraron de la cárcel, pudieron seguir cometiendo fechorías con la misma impunidad, algunos de ellos en el ejercicio de responsabilidades muy elevadas.
Si se hubiera metido en la cárcel a todos los que lo merecieron, como consecuencia se habría generado un ambiente de ejemplaridad; como la mayoría eludió sus responsabilidades, quedó claro que la justicia no es igual para todos. Por robar una gallina se va a la cárcel y participar en un golpe de Estado puede salir gratis.
De esa idea de que todo vale han surgido luego la utilización partidista de la lucha contra ETA, la utilización y manipulación de las víctimas, la negociación con los terroristas, que además de inmoral es un delito grave, los más de 300 atentados impunes y para poner la guinda a tanta infamia y tanto despropósito, el chivatazo del Faisán, en el que también ha quedado una vergonzosa X.
Las dos X, además, caen en periodos socialistas, pero en ambas hay responsabilidad compartida por el PP, porque los dos partidos participan del mismo sistema y se hacen trampas parecidas. En casi todos los demás partidos se da el caso curioso de que quisieran resolver una de las X, pero la otra no. Con lo cual…
La única grandeza que se puede encontrar está en los aledaños de la política, en Covite, que no se deja manipular, ni utilizar por nadie, motivo por el que necesita imperiosamente la ayuda de los ciudadanos. La necesita y la merece.
En lo que respecta a la reapertura del caso Faisán estamos en la fase en que hacerse ilusiones puede ser excesivo. Pero es imperiosamente necesario que quienes infringen la ley paguen por ello.

martes, 2 de mayo de 2017

La encuesta de la Generalidad de Cataluña

La Generalidad de Cataluña ha encargado una encuesta mediante la cual demuestra que la seriedad le importa un bledo. Lo que hacen los dirigentes catalanes es burlarse de aquellos a quienes debe servir.
Los sueldos de los políticos se pagan con los impuestos de los ciudadanos, por cuyo motivo deberían tener mucho cuidado con lo que hacen con el dinero público y sin embargo los catalanes lo gastan tan alegremente y generalmente en cosas que no repercuten en el bien común, hasta el punto de que la Generalidad está quebrada.
Pero siguen en su locura y ahora tratan de saber a cuanta gente le han contagiado esta insania. Van a gastarse una millonada en saber cuántos catalanes están como una cabra. Van a hacer una pregunta inconcebible en democracia, para hacer patente una vez más que el nacionalismo es incompatible con ella. El nacionalismo no puede ser más que dictatorial. Esos caraduras que gobiernan en Cataluña no van a preguntar si hay que cumplir las leyes que dictan ellos, porque bien que les muelen las espaldas a quienes las desobedecen. Van a preguntar si hay que obedecer las del Estado. Pero ocurre, como sabe cualquier buena persona, que sí. Porque si no hay ley los malos tienen ventaja.
La Constitución fue hecha en democracia y votada por todos, incluidos los catalanes. Incumplir la Constitución es traicionar a todos, incluso a los mismos que la incumplen.
Algún día no le va a quedar más remedio a Rajoy, o a quien ocupe su lugar, que mandar una pareja de la Guardia Civil a que arreste a Puigdemont. Falta saber si en la cárcel le permitirán tener ese peinado o le ordenaran a un peluquero, o al profesional que consideren adecuado, que le ponga el cráneo en condiciones. El peligro es que le haga un cortecito y comience a salir serrín.

lunes, 13 de marzo de 2017

¡Arderéis como en el 36!

A la vista de la actitud de la izquierda actual, en la que para Pdr Snchz tiene por todo programa el odio a la derecha, y Alfonso Guerra dice que el odio está bien, pero que hay que añadir más cosas, y ya en la extrema izquierda, donde destacan los de Podemos, el odio todavía es más manifiesto, resulta muy difícil de creer la idílica idea de que había un gobierno legítimo de la república contra el que se dio un golpe de Estado.
Aquella izquierda tenía que ser igual que la de hoy, aunque seguramente era peor, por más analfabeta.
Con esto tampoco quiero decir que de la derecha surja el aroma del azahar, ni mucho menos. El maniqueísmo es propio de mentes interesadas o infantiles.
Dos historiadores acaban de demostrar que la victoria del Frente Popular fue fraudulenta. Cabe añadir a esto que otros historiadores piensan que ese gobierno, que ahora se sabe que lo fue de forma engañosa, quiso provocar la guerra, porque pensaba que la ganaría fácilmente y después tendría las manos libres para hacer lo que quisiera.
Toda esa maldad puesta en acción motivó una guerra muy cruel, con muchos muertos, antes, durante y después de ella, y un largo periodo dictatorial que resultó penoso para muchos y desilusionante para bastantes de los idealistas, que entonces todavía los había.
Si aquella izquierda se hubiera comportado de manera decente y equilibrada, y a la vista de la actual resulta difícil imaginar eso, la guerra no se habría producido y la república podría haber seguido su andadura, quizá con muchas dificultades, pero es seguro que los españoles estaríamos mucho mejor de lo que estamos.
Probablemente, tanto la derecha como la izquierda se habrían civilizado mucho más, la Iglesia no habría gozado de tanto poder, y el poder la desnaturaliza, y tampoco existirían esos resabios que proceden del trágico enfrentamiento civil.

sábado, 25 de febrero de 2017

Trump veta a la prensa

El presidente de Estados Unidos ha vetado la entrada a un acto suyo a unos cuantos medios y basta con que vete a uno para que todos se sientan vetados, porque lo que hoy hace con uno puede hacerlo mañana con otro.
Vivimos tiempos confusos, quizá debido a que la población ha bajado la guardia, e incluso en ese país del norte de América en el que sus habitantes presumen de saber sacarse las castañas del fuego por sí mismos y esperan que el Estado haga milagros. Sólo así se explica que este remedo de Chávez haya alcanzado la presidencia del país.
Argumenta igual que el desaparecido Gorila Rojo: Ellos son los enemigos del pueblo. Inventan noticias y estorban a los que buscamos proteger a nuestro país, a los verdaderos patriotas”, y es evidente que quienes le aplauden son exactamente iguales que los que vitoreaban al venezolano.
Trump no sabe que su cometido consiste en procurar el bienestar de sus administrados y por ello, en lugar de utilizar el dinero de los impuestos para ese fin, pretende gastarlo en armamento, como si no tuviera ya bastante. No comprende que los tiempos han cambiado y que una nueva guerra mundial sería la última. Provoca a todos y espera que los aludidos se achanten ante sus bravatas. En todo se le parece a Chávez.
El nacionalismo es una ideología nefasta y no obstante está presente en todo el mundo, perjudicando el desarrollo de humanidad. La política debería estar enfocada a servir a las personas, pero los nacionalistas y los populistas, otra peste política, se sirven de las personas engañándolas con proclamas que las hacen creerse, falsamente, importantes.
Esperemos que el sistema estadounidense, tan alabado, pueda activar los mecanismos institucionales que conduzcan a la destitución de este nefasto y peligroso presidente, que además de lo dicho puede desencadenar una crisis económica mundial.