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jueves, 11 de mayo de 2017

Derecho a opinar de Franco

Sostiene un amigo que no es necesario haber vivido en el tiempo de Franco para hablar de él. Por supuesto que no. Incluso, según la doctrina del conocido como macho alfalfa se puede hablar de cualquier cosa sin tener ni idea de la misma.
Por cierto, años atrás cierto personaje destiló bilis contra mí en Facebook porque opiné sobre Chávez y según él yo no tenía derecho a hacerlo, porque nunca he estado en Venezuela y no conozco la realidad social. De nada sirvió que le dijera que tengo amigos venezolanos, que leía periódicos de Venezuela y que bastaba con ver cualquier discurso de Chávez para comprender que no podía salir nada bueno de él.
Hay, además, otra cosa que conviene anotar, que no creo que afecte al amigo citado anteriormente, y es que más de una vez he visto a perfecto canalla, uno de esos que disfrutan traicionando y perjudicando a otras personas, que al referirse a algún conocido, afirma rotundo: ese es malo. Y a lo mejor es cierto, pero es bastante probable que sea menos malo que quien le acusa de tal.
Otra cuestión en la que mucha gente no cae y es crucial para entender la vida es que lo peor que puede ser una persona es injusta. Inevitablemente, todos hemos de cometer alguna injusticia y más de una vez, pero actuar sin que a uno le importe este asunto es extremadamente grave. Una buena persona no querría actuar nunca de forma injusta.
Una injusticia de calibre mayúsculo es la de personalizar en una sola persona, en Franco, concretamente, la responsabilidad de la dictadura y de la guerra de la que surgió. Y no sólo sería una maldad, sino también una ingenuidad maliciosa. Eso no se lo cree nadie. Para terminar de arreglarlo, tampoco es de recibo intelectualmente. La historia acabará por esclarecerlo todo.

martes, 28 de julio de 2015

La Iglesia veta a un transexual como padrino de bautizo

Dijo el párroco: Está muy lejos de mí rechazar a alguien así, todo lo contrario, ha sufrido muchísimo y necesita ser ayudado, pero no puedo cambiar 2.000 años de Historia de la Iglesia” .
Para añadir a continuación "El cambio de sexo no está permitido en la moral cristiana". ¿Y por qué está permitido el trasplante de hígado?, pregunto yo. Claro que el párroco no tiene la culpa. Supongo que lo máximo que podría hacer es abandonar la Iglesia, ante el estado de las cosas, porque mientras no lo haga tiene que obedecer a los papas y los obispos.
Estos papas se pasan la vida pidiendo perdón por cosas por las que no deberían pedirlo (y el hecho de pedir perdón no cambia en nada la situación), y no lo piden por cosas por las que sí deberían, como la discriminación de las mujeres y los homosexuales.
Durante siglos, los homosexuales han sido objeto de un trato injusto y cruel y la Iglesia debería estar en contra de todas las torturas físicas y psicológicas. Sin embargo, hay obispos que consideran la homosexualidad como una enfermedad mental y no se dan cuenta de que son ellos los que están como una cabra.
La Humanidad se viene desarrollando sobre la base de una injusticia, como lo es la idea de que el hombre está por encima de la mujer, error al que viene contribuyendo la Iglesia desde el principio, y lo sigue haciendo.
Si la Iglesia pretende hacer que las personas sean mejores debería actuar de modo justo, o intentarlo. El mismo párroco citado al principio dice que el transexual ha sufrido muchísimo y merece ser ayudado. ¿Por qué cree que ha sufrido? Hay que decirlo: ha sufrido a causa de la incomprensión del mundo en el que vive. Y la Iglesia alimenta esa incomprensión.

domingo, 8 de marzo de 2015

Hoy, 8 de marzo de 2015

Queda mucho por hacer, evidentemente, en el caso del feminismo. Todavía hay mucho machismo en nuestra sociedad. Incluso lo hay en mujeres que se dicen feministas, porque no tienen bien asimilado el concepto.
Muchas creen que por el hecho de ser mujer ya se pueden considerar feministas, y no es así. Del mismo que muchos piensan que el feminismo es un ataque a los derechos del hombre. Un conocido preparador físico, ante la insinuación de la entrevistadora de que algunas de sus respuestas podían considerarse machistas, respondió: es que yo soy machista.
Ser feminista, como ser demócrata, y tantas otras cosas aconsejables consiste en querer actuar con justicia. O sea, es una actitud que se adopta por convencimiento, no es algo con lo que se nace. El faminismo hay que entenderlo partiendo de la base de que la historia de la humanidad se asienta en la injusticia de considerar a la mujer como inferior al hombre, lo cual quizá venga a explicar tanta atrocidad histórica.
Si la humanidad hubiera tenido más interés en actuar de forma justa nos habríamos ahorrado mucho sufrimiento. Por tanto, hay que entender que el feminismo se basa en el deseo de justicia y el machismo en la prevalencia del fuerte sobre el débil. A partir de este punto queda claro que todas aquellas personas que abusan de su situación ventajosa para humillar, vejar o abusar de otras personas pueden considerarse machistas. Aquellas otras que antes de castigar o insultar consideran las dudas que presenta el caso y si no las pueden resolver se abstienen entran de lleno en la categoría de feministas.
En cualquier caso, el día de hoy sirve para recordar a aquellas señoras heroicas que hicieron lo posible para que al día de hoy las cosas hayan mejorado mucho para las mujeres. Hubo un tiempo en que las señoras tuvieron que armarse de valor y a menudo perder sus vidas para reclamar sus derechos.

jueves, 5 de abril de 2012

El Papa ha hablado, ¿y ahora qué?

Se ha mostrado contrario al sacerdocio femenino. Lo que ocurre es que las cosas ya no son como eran. Ahora la gente ya se atreve a criticar al Papa. Por ejemplo, yo mismo. Claro que el Papa, o algún otro, me puede excomulgar. Si Añoveros amenazó a Franco con la excomunión, ¿por qué no me pueden excomulgar a mí? Esa es otra, la excomunión como eficaz arma disuasoria.
A quién creo que sí han excomulgado es al ex sacerdote José Mantero, por homosexual. Es curiosa la actitud de la Iglesia con la homosexualidad. Da la impresión de que teme que si reconoce que los homosexuales tienen los mismos derechos que los demás salgan del armario decenas de miles de monjas y sacerdotes homosexuales.
Hoy en día las cosas ya no son como eran. Hoy en día ya se sabe que al Papa unas cosas le preocupan más que otras. Hay curas y obispos que han tenido comportamientos lamentables con víctimas del terrorismo y esos mismo curas y obispos han sido muy complacientes con los etarras. Y el Papa no ha dicho nada. Y hay curas y obispos, y cardenales, nacionalistas y el Papa no ha dicho nada. ¿Qué tendrá que ver el catolicismo con el nacionalismo?
La historia de la humanidad es la de una injusticia que hemos pagado muy cara. Eso de que la mujer es inferior al hombre es el triunfo de la fuerza sobre la razón. Siglo tras siglo, los niños han aprendido en sus casas a vivir en un mundo basado en la injusticia.
Por fin, hemos caído en la cuenta de que somos iguales y tenemos los mismos derechos y deberes. La Iglesia va por detrás.
Hay otra cosa que preocupa al Papa: la obediencia. Pero el ser humano es intrínsecamente libre. ¿Por qué no habla de la libertad? ¿Cree el Papa que están reñidas la libertad y la obediencia?

martes, 27 de diciembre de 2011

La primera tentación de Mariano Rajoy

En la tertulia de la semana pasada, cuyo título fue ¿Monarquía o República?, Laura Cano Zamorano, en una lección magistral, explicó que el papel del Rey o, en su caso, del Presidente de la República, en la actual configuración política española es residual, y que el papel que tiene asignado puede ser desempeñado perfectamente por otros dignatarios del Estado.
Es decir, en estos tiempos en que sufrimos una crisis brutal, España puede pensar en suprimir el gasto que supone el mantenimiento de la Primera Familia española. Surgieron otras veces recordando que también se puede suprimir el Senado. No dejaría de funcionar la Nación si se eliminaran estas dos instituciones.
Tampoco ocurriría nada grave si los gobiernos autonómicos prescindieran de toda esa serie de organismos que se han sacado de la manga, y sin los cuales los españoles habíamos logrado vivir durante siglos. Si al mismo tiempo se redujera drásticamente el derroche en las distintas televisiones y fastos varios, es posible que quedara liberada una cantidad tal de dinero que se pudiera pagar a los proveedores lo que se les debe, con las lógicas consecuencias benéficas en la economía nacional.
Hay muchas cosas que recortar, mucho dinero que se gasta sin que repercuta de ningún modo en el contribuyente, puesto que el único fin que tiene es satisfacer a los políticos que han ordenado esos gastos.
Pero Mariano Rajoy se plantea cometer una injusticia que no puede traer nada bueno, como es la de rebajar el sueldo a los funcionarios. Ya se les ha bajado hace poco, produciéndoles un grave quebranto a muchos, y sin tener en cuenta que no tienen ninguna culpa de la crisis. Para bajar el sueldo a los funcionarios por primera vez debió ser obligatorio meter, previamente, en la cárcel como mínimo a diez personas, de entre los culpables de la crisis, que en el caso español habría que buscar entre los políticos, constructores y banqueros. Para la segunda bajada, habría que encarcelar a cincuenta, como mínimo. Puede que este modo los funcionarios lo comprendieran. Y los demás también. Ellos pagan, pero los culpables van a la cárcel.

'Zero'
'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'
'Milagros de Nuestra Señora contados a los niños'
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'

sábado, 5 de febrero de 2011

En defensa de Alberto Contador

Desde que el deporte ha comenzado a mover grandísimas cantidades de dinero, y con ello ha dejado de ser deporte para convertirse en otra cosa cuyo nombre aún no le ha sido dado, ha dejado de tener interés para mí. En esas condiciones, además, la tentación de hacer trampas por parte de los deportistas y sobre todo de quienes viven de ellos es muy grande. No obstante lo dicho anteriormente, es imposible estar al margen de todo, puesto que las noticias que tienen que ver con el asunto saltan continuamente a las portadas.
La lucha contra el dopaje ha de ser radical, sobre todo teniendo en cuenta las graves consecuencias que tiene esta práctica en quienes la usan. Hay que poner una barrera suficientemente fuerte como para disuadir a quienes se planteen la posibilidad de recurrir a ella. Pero caer en la injusticia es peor. A Alberto Contador se le ha detectado una cantidad ínfima de clembuterol en su orina. Este clembuterol no puede haberle servido para nada más que para crearle quebraderos de cabeza sin cuento ni final. Nadie sabe cómo ha ido a parar a su cuerpo, y probablemente ni siquiera él lo sabe. Pero ahí está esa cantidad tan pequeña de droga en su organismo poniendo a todos en evidencia. Quizá piensan que métodos de dopaje que no son capaces de detectar, cosa que les lleva a dar palos de ciego.
A la Federación Española quizá le pese la idea de que España es un país chapucero, en el que los tramposos y los jugadores de ventaja encuentran un campo abonado, idea a la que es más fácil llegar tras los últimos casos detectados, tras los cuales una sombra de sospecha se ha extendido sobre todos los deportistas españoles que obtienen algún éxito. Pero la obligación de la Federación Española es la defender a su corredor y no dejarse influir por ningún complejo de culpa, por muy fundado que pueda estar, ni por ningún otro tipo de presión. Si todo lo que hay contra Contador es esa mínima cantidad de clembuterol debe defenderlo hasta donde haga falta.

'Ajuste de cuentas'
'En defensa de las vacunas'
'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'