Mostrando entradas con la etiqueta injusticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta injusticias. Mostrar todas las entradas

jueves, 18 de noviembre de 2010

Las víctimas del terrorismo y la política

Desde hace tiempo, hay gente que dice que las víctimas no pueden decidir la política. Si hay que entender esta afirmación de modo lineal, lo que muestra quien la dice es desconocimiento y desinterés. Pero si se trata de un eufemismo mediante el que se trata justificar ciertos beneficios concedidos a los terroristas, entonces es maldad, puramente maldad.
Los terroristas se creen poderosos, porque pueden hacer mucho mal; pero no son tan poderosos puesto que son incapaces de reparar el mal que han hecho. Alguien va a una tienda y compra algo y lo paga. ¿Por qué no ha de pagar quién comete un delito? Sobre todo, si se trata de terrorismo, como es el caso.
Las víctimas del terrorismo no se constituyeron en asociación para hacer político, sino que se vieron en la necesidad de hacerlo dado el desamparo en que se encontraban. El hecho de que hayan formado la asociación no les quita su derecho tener ideas políticas. Que tengan unas u otras no les quita su condición de víctimas. Ni hay tampoco ningún modo de justificar la atrocidad de que han sido objeto.
No es hacer política que las víctimas se quejen cuando se concede un beneficio a un terrorista. Es una ofensa hacia las víctimas conceder beneficios a los terroristas. Y es una ofensa a las víctimas pretender que enmudezcan y, lógicamente, que se las minimice. Hay quienes dicen que las víctimas son muy importantes, pero a continuación añaden que no se pueden arrogar la representación popular, porque víctimas hay muchas, y esto no es más que una nauseabunda cadena de contradicciones. Si se considera que las víctimas son importantes no se les puede negar el derecho a mostrar su disconformidad ante las injusticias, ni tampoco proclamar la amistad con alguien del entorno terrorista. Algunos proclaman su respeto a las víctimas de forma totalmente retórica, sin ninguna verosimilitud.
'Elemental, queridos humanos'
'Los más duros de la historia'
'Felipe V'
'Tauroética'
'Fábulas contadas a los niños'
'Espejismos'
'Hablar sin palabras'
'El Cid contado a los niños'

martes, 8 de junio de 2010

La jueza Afiuni, en la cárcel

Hay en España gentes que critican a Franco y la dictadura, cosa a la que no hay nada que objetar, y lo hay que quisieran juzgarlo, ahora, tantos años después de su muerte, cosa que da risa. Y más risa da todavía que algunos de los citados anteriormente no tienen empacho en defender a Hugo Chávez y a otros dictadores, de los que tanta abundancia hay en el mundo.
No están en contra de las dictaduras entonces, sino de algunas dictaduras. Incluso, poniendo en evidencia sus trampas, pueden alegar que Chávez es un presidente democrático, puesto que fue elegido de este modo. ¡Ah!, pero trata de acaparar todo el poder, modificando las leyes que puede, amenaza a sus opositores, con la intención de amedrentarles, y en definitiva hace lo que quiere en Venezuela, como demuestra el encarcelamiento de la jueza María Lourdes Afiuni, para la que ha pedido la cadena perpetua, por haber hecho lo que mandan las leyes y no lo que él deseaba.
La jueza Afiuni se ha defendido en una carta pública, y tras la lectura de la misma la sensación de que en Venezuela impera un régimen basado en el terror se hace más fuerte. No sólo habla de lo que le ocurre a ella y de lo fundamentado de la decisión que tomó, a resultas de la cual fue encarcelada arbitrariamente, sino que además explica lo que está viendo en la cárcel. Falta haría ahora que todos esos que castigan a sus gargantas gritando contra Israel guarden un poco de sus energías para protestar contra las brutalidades del tal Chávez, que exijan la inmediata puesta en libertad de la jueza Alfiuni y de todos los detenidos arbitrariamente. ¿Podría el presidente de Israel meter en la cárcel a un juez que no le obedeciese? Todas las injusticias que se cometen en el mundo ofenden a todos.

'Tiempo de vida'
'Bajo toda la lluvia del mundo'
'¿Quiere usted hablar mejor?'
'Sabiduría esencial'
'La llave del secreto'
'El estupor y la maravilla'
'Mil millones de mejillones'
'Camaleones, desmemoriados y conversos'

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Aminetu Haidar y Darío Valcárcel

Hace unas fechas, Darío Valcárcel trató con desparpajo el episodio que Aminetu Haidar decidió protagonizar en defensa de su dignidad, cuando lo que esperaban quienes la atropellaron es que rumiara su desamparo por las esquinas. Escribió el Señor Valcárcel que Aminetu Haidar se comportó despectivamente con el país que la acogía, cuando lo cierto es que el gobierno español fue cómplice del marroquí. De no ser así, otro hubiera sido el desenlace.
Con el mismo desparpajo ignora
Darío Valcárcel que Marruecos viola sistemáticamente los derechos humanos de los saharauis. Pero ya se sabe la suerte que les toca a los pobres. Tras el fin de la huelga de hambre, el Polisario interpretó que había sido una victoria de su causa. No era cierto, alguien tuvo la habilidad de encontrar una fórmula que ni Aminetu Haidar ni el Frente Polisario podían rechazar. Evitada la muerte, que habría constituido un escándalo internacional difícil de manejar, ahora todo se reduce a Marruecos endurezca las medidas contra los saharauis, mientras la ONU, y los gobiernos español, francés y estadounidense hacen la vista gorda. Fatimetu Mint Rahel fue a visitar a Aminetu Haidar a su casa, en donde cumple arresto domiciliario, y a la salida fue detenida, interrogada y golpeada. Así se las gasta Mohamed. Una vez que ha comprobado la fuerza de la Ghandi saharaui no volverá a darle otra oportunidad de sobresalir internacionalmente. Los métodos para anulara ahora son otros.
Es curioso ver como callan ante un caso particular quienes lanzan grandes proclamas en el ámbito general, cosa que hace muy bonito y que no compromete a nada, como se va viendo. Cualquier error que se le pueda achacar a un pobre sirve como excusa para abandonarlo entre las garras del mal, mientras a los poderosos se les perdonan grandes atrocidades. La excusa de que Marruecos es un dique para el terrorismo islámico no sirve: la injusticia sirve para generar vocaciones terroristas.

jueves, 25 de enero de 2007

Ordenadores de 100 dólares

Ayer se presentó en Valencia el ordenador de 100 dólares, destinado a los niños del tercer mundo. No cabe duda de que Internet va a revolucionar el mundo. Ya no se trata sólo ver el modo de vida de otras gentes, como permite la televisión, sino que Internet permite la relación inmediata con gentes muy distantes. La gente es muy reacia a cambiar, sobre todo si las cosas le van medianamente bien. Pero tener conciencia directa de las injusticias que ocurren en el mundo y de las indefendibles desigualdades acabará por producir el mismo efecto que la constante gota de agua. Poco a poco se tienen que ir despertando las conciencias, produciendo algo parecido al efecto dominó. Pero al mismo tiempo, Internet dificulta en gran manera el control de los ciudadanos. El verdadero interés de Internet resulta de la libertad que confiere. Si se recorta la libertad, ya no resulta tan apetecible. Por otro lado, es un vehículo idóneo para adquirir cultura. Si Bush, en lugar de invadir Iraq, lo hubiera llenado de ordenadores probablemente revolucionado para bien el país y hubiera recortado en gran manera el poder de Sadam.Gracias a Internet, a los nacionalismos acabará por resultarles muy difícil hacer comulgar con esa rueda de molino que es el hecho diferencial, pues en el fondo todos los seres humanos somos iguales. La necesidad y el gusto de tratar unos con otros nos llevará a buscar aquellas cosas en las que nos parecemos y a desechar las que dificultan el entendimiento. Ya sé que esto está muy lejano aún y que lo que trasciende parece bastante opuesto a lo que digo. Pero también es cierto que sin Internet los desacuerdos aún serían mayores.