jueves, 20 de junio de 2013

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He tenido que ir a Hacienda en repetidas ocasiones, y no por gusto, obviamente. Una de las veces se me exigieron ciertos justificantes, lo cual era un trámite innecesario, puesto que la Agencia Tributaria tenía todos los datos y eran coincidentes los suyos y los míos.
Resulta muy enojoso todo esto, no sólo por el tiempo que se pierde, sino también por el que gastan los trabajadores de Hacienda en trabajos inútiles en lugar de perseguir el fraude, que en España alcanza características descomunales. En otras ocasiones tuve que ir porque había olvidado poner cien euros en una y en otra doscientos ochenta y tantos euros. Son cantidades que se olvidan por no formar parte de los ingresos habituales. La cuestión es que a mí Hacienda me tiene controlado hasta el último céntimo.
Es posible que el fraude fiscal en España supere de largo los 50 000 millones de euros y ya se va viendo que a unos se nos controla exhaustivamente con otros hay más manga ancha.
Las confusiones que hay con las propiedades de la Infanta y con su DNI llenan de perplejidad a quienes año tras año hemos de visitar las oficinas de la delegación de Hacienda y comprobar que en ellas no hay más que pobres.
Y es que en España unos somos más Hacienda que otros. Todos contribuimos a pagar las nóminas de los Inspectores de Hacienda y de sus jefes. Pero el dinero que se deja de recaudar no disminuye. De pronto inculpan a un famoso, y eso lo hacen todos, y da la impresión de que lo hacen, no ya para asustar, sino para hacer creer que se toman en serio eso de reducir el fraude.
Pero no se lo cree nadie, claro. Ya sabemos todos que lo que hay es, más o menos, lo que ocurre con la Infanta.

miércoles, 19 de junio de 2013

Barberá quiere que Valencia gestione su agua

Afirma la alcaldesa de Valencia que es fundamental que sea así. Y probablemente tiene razón. CaixaBank tiene el treinta por ciento de las acciones de Aguas de Valencia, pero Barberá no quiere que entre a formar parte de los órganos de gestión y hay motivos para pensar que lo conseguirá.
Lo que ocurre es que hay muchas cosas que eran fundamentales y que ya no las volveremos a tener jamás, y de esas Barberá no habla. Se han perdido bajo el gobierno del PP, que lleva tanto tiempo gobernando en la Comunidad Valenciana que no puede hablar de herencias, ni de nada parecido. Todo es imputable a la mala gestión de este partido.
El hecho de que CaixaBank tenga ese número de acciones no es ajeno al PP. Las tiene a través del banco que el gobierno de España le ha regalado, porque el gobierno valenciano, durante muchos años, propició y consintió su mala gestión. Todavía no se ha escuchado ningún reproche de Rita Barberá, ni de nadie de su partido, a José Luis Olivas. Y es lógico que sea así. Hacerlo significaría reconocer su culpa. Y también que, quizá, Olivas se pudiera cabrear.
Por cierto, habría que rastrear en las hemerotecas lo que decían los medios presentes en la Comunidad Valenciana, durante los años en que se estuvo gestando la catástrofe, de los dirigentes de la CAM, Bancaja y Banco de Valencia.
Barberá se planta ante CaixaBank y acapara titulares que los medios afines le conceden. Da la impresión de que defiende los intereses valencianos, cual Agustina de Aragón autóctona. Aquí estoy yo, dice. Pero son tantas cosas las que calla, sobre tantos asuntos que afectan tan directamente a los valencianos, que no queda más remedio que pensar que todo es pose electoral. En esto es la mejor.

martes, 18 de junio de 2013

El juicio a Bretón

En la página 96 del libro 'El secreto de Bretón', dice lo siguiente: […] Sánchez Puerta hablará con sus palabras y, en muchas ocasiones, hará un daño irreparable a la familia Ortiz. […]
Conviene leer el libro si se quiere tener una visión objetiva de los hechos. Sus autores examinaron exhaustivamente todos los pormenores del caso y el epílogo es sencillamente deslumbrante.
José María Sánchez Puerta es el abogado de Bretón y su método de trabajo queda claramente reflejado a lo largo de las actuaciones suyas que se narran.
Parece evidente que todo el mundo, incluidos sus familiares directos, piensa que el acusado mató a sus hijos. Los padres y hermanos de Bretón, más que en buscar a Ruth y José, trataron en todo momento de protegerle a él.
En el inicio del juicio se vuelve a hablar de los familiares de Ruth Ortiz, en un intento de arrojar sombras sobre ellos, cuando lo que se trata de dilucidar es si José Bretón mató a sus hijos o no. Incluso algún periódico ha dado la noticia de que intentó llorar, pero no le sale. No lo hizo en los momentos en que cualquier padre normal no hubiera podido contener el llanto.
La hipótesis de que los niños pudieron ser secuestrados no se sostiene desde el momento en que el caso tomó una dimensión considerable. Los riesgos de mantenerlos en esa situación eran considerables en relación con los beneficios que se pudieran obtener.
Es obvio que incluso los más crueles asesinos han de contar con un abogado defensor, para que el castigo que recaiga sobre ellos no sobrepase lo previsto en el código penal.
En este caso no se entiende que salga a relucir la familia de Ruth Ortiz, cuando el asesinato de los niños, si se cometió, se cometió a muchos kilómetros de distancia de donde viven.

lunes, 17 de junio de 2013

Debe de ser fácil comprender a los asesinos

Quizá sea por la gran cantidad de odio que flota en el ambiente. Se nota el odio en el gusto por denigrar a otros, y en el sectarismo, que es indispensable en esta tarea. Cuando alguien busca hacer mal necesita saberse protegido, sentir que juega con ventaja.
Esto es lo que han venido haciendo los etarras a lo largo de todo el tiempo de su existencia, y también la labor que han llevado a cabo quienes han ido aprovechando la maldad etarra.
Sobre este particular, el Vaticano y la Iglesia española, que recibe mucho dinero de los españoles, debe una explicación sobre el comportamiento de ciertos obispos y curas, que deberían haber sido excomulgados fulminantemente y, sin embargo, se les ha dejado continuar con esa labor suya tan anticristiana.
Es tan fácil confundir con las palabras para presentar el mal como un bien que la Biblia lo deja claro: Por sus hechos los conoceréis. Hay que ver con quienes se juntan y con quienes se muestran comprensivos y de quienes se apartan para saber quienes son. El Vaticano y la Iglesia española deberían explicar por qué han consentido todo eso.
La gente que odia necesita coartadas, y cualquier cosa le sirve para este fin. Para esta clase de personas es mucho más fácil comprender a un criminal que a alguien bondadoso. La bondad requiere método y determinación. La maldad permite dar rienda suelta a los instintos más bajos. A alguien bondadoso se le buscan las vueltas. El malo inspira simpatía a los que son como él. El asesino confeso de Marta del Castillo recibe muchas cartas de admiradoras. No me extrañaría que Bretón también tuviera las suyas. El etarra Azpiazu, cuyo crimen fue tan horrendo y que luego montó una cristalería en los bajos de la casa en la que vive la mujer a la que dejó viuda, pudo decir que en el pueblo lo querían más a él que a ella. Debe de ser a causa del influjo del mal.

domingo, 16 de junio de 2013

Sin pruebas, dice

Dice Artur Mas, ese moisés catalán, que el fiscal acusa a Convergencia sin pruebas. Y que no le da miedo el juicio. Claro, en España, los poderosos, por torpes que sean, no tienen miedo al juicio.
El dinero desaparece. Y no vemos que haya ningún político en la cárcel. ¿Por qué tenía que ir Mas? Se acusa a Félix Millet, que está paseando por la calle, de graves delitos financieros, cometidos durante un largo periodo de tiempo.
Y no ha dimitido, ni presentado disculpas, ninguno de los que a lo largo de ese tiempo tuvieron la obligación de controlar el uso que daba Millet a los fondos públicos que se le entregaban.
Toda la oligarquía catalana, la alta y la baja, se le ha tirado, metafóricamente, al cuello a Millet, pero da la impresión de que lo que les molesta es que le hayan pillado, o bien que quieran desmarcarse públicamente de él, aunque no me extrañaría que en privado le hagan carantoñas.
Lo que no ha hecho todavía Mas, ni se espera que lo haga, es cómo pudo Millet desviar tanto dinero, durante tantos años, sin que nadie de la Generalidad Catalana se diera cuenta.
Por el feudo de Millet se acercaba a cobrar hasta Colom, que reconoció haber recibido 75000, cuando otras fuentes dicen que fueron 150 000, y quién sabe si fueron más.
Lo que ocurre en España viene a ser eso, palmo arriba, palmo abajo. No hay pruebas de nada, pero el dinero no está. Y como dijo Pujol, otro que tal, si tiramos de la manta nos haremos daño todos.
Mas lo ha resuelto en una frase que no se cree ni él: Espanya ens roba. Pero al que acusan de ladrón es a su partido. No me extrañaría nada que al final, por falta de pruebas, no pasara nada. Lo de que aparezca el dinero es más difícil.

sábado, 15 de junio de 2013

Eso de la Conselleria de Bienestar Social

Cualquiera podría pensar que el hecho de que exista la Conselleria de Bienestar Social, que se mantiene con los impuestos de los contribuyentes, responde al deseo de que los más desfavorecidos puedan encontrar un modo de luchar contra el infortunio.
Tal vez no sea así. Tenemos una clase política muy dada a la autocomplacencia. Habilitan una Conselleria, le ponen un nombre apropiado, dan los cargos a los amiguetes, y puede que aquí acabe todo. Ah, no. Luego hacen la ley. Ya se sabe que las leyes son como las telas de araña, que atrapan a los pequeños y dejan pasar a los grandes.
Una señora que tiene una minusvalía del sesenta y siete por ciento y ha sido operada veinticuatro veces, tenía una pensión de 347 euros. Y ahora le exigen que devuelva lo cobrado desde 2007 porque ese año su marido comenzó a cobrar una pensión de 624 euros, por invalidez. Le reclaman a la mujer los 18 000 euros cobrados, más 7000 de intereses. La Generalidad se empeñado en cobrar y este matrimonio tiene un piso que está pagando.
Yo creo que si los políticos valencianos, que dicen que se sacrifican por los ciudadanos, renunciaran a alguna de sus prebendas durante un corto periodo de tiempo, se podrían recaudar los 25000 euros que se le reclaman a la señora y se le podría seguir pagando la “generosa” pensión que se le ha quitado. ¿Será más importante lo que hablen Sus Señorías por el móvil que la vida de esta mujer? ¿Será más importante que Sus Señorías tengan la comida subvencionada que la vida de esta mujer? ¿Será más importante que Sus Señorías puedan aparcar gratis que la vida de esta mujer? ¿Será más importante que Sus Señorías cobren la subvención por alojamiento o kilometraje que la vida de esta mujer?
Ya sé que la labor de Sus Señorías, sonreírle al jefe, es crucial para el buen desarrollo de las cosas, pero es posible que hayan cosas más importantes.

viernes, 14 de junio de 2013

UPyD sí que entiende

Hay una señora, que se llama Praxe Maxia, acampada en la plaza de la Virgen de Valencia. Cualquier persona cuya circunstancia fuera similar, lo entendería y se solidarizaría con ella, incluso el ministro Gallardón. Pero como no es el caso, el ministro se limita a hacer como que hace y así va pasando el tiempo.
Dice Praxe Maxia que le han puesto dos multas y que han cortado el agua de las dos fuentes más próximas. En Valencia, en donde tantas cosas se permiten.
Lo que pide es razonable. Quiere saber qué ocurrió con su hija, puesto que le dijeron que murió al nacer, pero no le dieron el cadáver para que lo enterrara. Ni siquiera se lo enseñaron. Sospecha, y con fundamento, que pudieron haber vendido a su hija a unos padres adoptivos.
UPyD sí que entiende la angustia de los ciudadanos afectados, porque son muchos, no es sólo Praxe Maxia.
Recibí mucha información de los niños robados a través de la familia Luque Delgado, que busca a uno de sus miembros, porque también tiene motivos sobrados para pensar que les fue arrebatado.
Organizamos tiempo atrás una reunión en la cafetería Via Florencia, de Valencia, a la que vino Sol Luque Delgado desde Madrid, e hizo un discurso brillante. Yo dije que la Sociedad tiene una deuda con ellos, puesto que en su momento no fue capaz de cuidar bien a sus niños al permitir que fueran robados. No uno, dos o tres, sino cientos, o tal vez miles. Por tanto, ahora tiene la obligación de ayudarles a despejar todas sus dudas. Esto no lo entiende Gallardón, porque no pone los medios.
UPyD demuestra tener más sentido de la justicia. Ha pedido que todos los familiares de los niños robados sean reconocidos jurídicamente como víctimas. Y ha pedido también que en todas las CCAA haya una oficina de atención al robo de bebés y búsqueda de orígenes.