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viernes, 9 de febrero de 2018

Torrent, el president

Hace algunos años una periodista escribió un artículo en el que hablaba de Torrente. Puesto que, todo el mundo ha podido comprobar infinitas veces, los tontos están estratégicamente situados, enseguida salieron unos cuantos poniendo el grito en el cielo, porque el nombre oficial ya era Torrent.
Lo del grito en el cielo es literal, los rebuznos debieron de lastimar los delicados tímpanos de San Pedro, pero ya se sabe que los catalanistas son muy ‘pacíficos’, como les vienen haciendo ver a quienes no se tragan sus bolas ni sus trolas. Una vez escribí Benisa y casi me matan. Ellos pueden traducir Zaragoza a su dialecto, llenando el nombre de eses, o Madrid, o Teruel. Se consideran con derecho a hacer lo que les dé la gana. 
Pero este Torrent no es el nombre oficial, sino su apellido y cuando fue elegido la sabiduría popular le encontró acomodo rápidamente: ‘Torrent, el braz tont del Parlament’. Se conoce que eso a él no le sentó bien y tomó medidas. La primera consistió en dejarse barba, con el fin de imponer respeto. Lo segundo, irse a Bruselas en jornada laboral, lo cual quizá haya tomado nota un juez con el fin de incorporarlo a la instrucción cuando le llegue el turno. Lo tercero, acudir, también en jornada laboral, a la cárcel de Estremera. Lo cuarto, decir una frase para la posteridad, para demostrar que piensa: «la prisión no puede encarcelar ideas», ha dicho, y se supone que se ha quedado tan ancho.
No sólo ha dicho esa sandez, también se ha mostrado crítico con el juez que mantiene en prisión a unos cuantos y que otro día puede decidir mandarlo a él. Porque lo hacen los que están en la cárcel no es pensar y en cualquier caso no están encerrados por cualquier cosa que se parezca a tener un pensamiento o una idea, sino por presuntamente haber cometido delitos, y de eso los tontos, lógicamente, no pueden darse cuenta.

viernes, 27 de mayo de 2016

Coste de anular la Operación Chamartín

El signo de los nuevos tiempos es que quienes logran el poder, por haber ganado las elecciones o mediante alianzas múltiples, si son quienes consideran que tienen la razón, se trate de lo que se trate y no hay más hablar, hacen lo que les da la gana.
Se autodenominan progresistas, pero en lo que progresan es en la catástrofe. No se consideran obligados a cumplir ningún compromiso: Zapatero, sin previo aviso y de modo urgente, retiró las tropas de Irak. Esa deslealtad con sus socios le salió cara a España, pero Zapatero ganó popularidad. Los votantes españoles no desaprobaron ese incumplimiento del trato que había hecho España. Les pareció bien la deslealtad y no percibieron el coste que tuvo para la nación, o sea, para los españoles, dicho acto.
Aznar hizo mal en mandar las tropas, pero lo que hizo era legal, era el presidente de España y como tal hizo el trato. Su sucesor debió atenerse a lo pactado, o tratar de arreglarlo de forma que todos quedaran conformes.
Lo de Carmena, o el equipo de Carmena, es más o menos igual. La Operación Chamartín está en marcha desde hace mucho tiempo y hay empresas que han invertido mucho dinero en ella. A Carmena le podrá gustar más o le podrá gustar menos, pero el dinero que administra procede de los ciudadanos, y a la mayor parte de ellos les cuesta mucho de ganar, e incluso hay trabajadores que trabajan y luego no cobran, porque quien se ha aprovechado de su trabajo y debía pagarles dice que no tiene dinero.
Carmena debería darse cuenta de el ayuntamiento de Madrid es una institución seria, no puede decir hoy una cosa y mañana otra, y también que el dinero de los impuestos es sagrado y debe destinarse a cosas productivas y no a pagar indemnizaciones, como ocurrirá en el caso de la Operación Chamartín, si se anula.

domingo, 11 de octubre de 2015

Juliana insulta a los valencianos

Este señor habla de Madrid como si fuera el compendio de todos los males del mundo. Hay que tener en cuenta que Madrid somos todos, porque en realidad se refiere a todos los que no comulgamos con el delirio de los catalanistas que él se empeña en propagar.
Al citar a Madrid señala un enemigo que quiere que sea común a catalanes y valencianos. Se le ven trazas de buena persona al hombre, dicho sea con ironía. Se refiere a lo que pasa en Cataluña, sin especificar. Hay que decirlo pues. Un importante número de catalanes vive engañado por ciertos sinvergüenzas y todos van directos al precipicio, arrastrando a los demás. Esos catalanes engañados insultan al resto los españoles día sí y día también. Conviene recordar que utilizan la palabra español como insulto. Y hay otros catalanes, que tampoco son escasos, que viven oprimidos y han de hablar en voz baja. Y es que el catalanismo no es, ni puede ser, demócrata. Lo comprobó Antonio Ubieto Arteta, que tuvo que sufrir a los peores catalanistas, que son los valencianos. Todo por querer averiguar la verdad de las cosas, en lugar de plegarse a sus deseos.
Los catalanistas sólo admiten que se les haga la pelota, y eso lo entendió muy bien Juan Fuster, y sacó provecho de ello. Lo catalogan como ensayista extraordinario los berzotas, por haber escrito una serie de sandeces. Las verdades de Ubieto les producen urticaria.
Este Juliana, entre cucharada y cucharada de sopa, habla del país de los valencianos. El nombre oficial es Comunidad Valenciana, porque a los catalanistas valencianos les duele el nombre correcto, que es Reino de Valencia. Hay que recordar que hasta la llegada de Felipe V fue más importante que Cataluña. El Siglo de Oro Valenciano se produjo en el siglo XV, mientras que el catalán fue unificado por Fabra en el siglo XX.
Los catalanistas se inventan el pasado y eso significa que el viaje que han emprendido no lleva a ninguna parte. Dan pena.
'Versus'
'Volver a Canfranc'
'Condesa Natasha Brasova'
'La invención del reino vegetal'
'La eficacia de la creatividad'
'Yrha y Luna, caminos cruzados'
'Operación cochinillo'
'Madeline'

miércoles, 9 de septiembre de 2015

La solidaridad de Manuela

Me refiero a la alcaldesa de Madrid, claro, que ha colgado una pancarta en la que puede leerse Refugees Welcome. Algunos pensarán que es una señora muy solidaria, pero la cuenta irá a cargo de los madrileños.
Los antiguos trabajadores del marido de la alcaldesa es muy probable que piensen lo contrario, toda vez que ella los amenazó con ponerles una querella y quizá haya llevado a cabo su amenaza. Manuela no comprende que ellos estén desesperados porque piensan que sus posibilidades de cobrar son escasas. O sea, en lugar de darles esperanzas de algún día verán su dinero, el que han ganado con su trabajo, les amenaza con una querella, porque han dicho algo que le permite obrar así.
Otras personas que tampoco deben de estar muy convencidas del talante solidario de esta persona que, en virtud de unos pactos se ha convertido en alcaldesa de Madrid, son las víctimas del terrorismo. ¿Cómo es posible que unas personas que sufren tanto y por motivos tan injustos no despierten su solidaridad? Pues porque una cosa presumir de solidaridad y otra muy distinta ser solidario.
Manuela no ha sido capaz de solidarizarse con unos trabajadores que no cobran sus trabajos, ni con las víctimas del terrorismo. Hay que repetirlo y recalcarlo.
Y no sólo no se solidariza con las víctimas del terrorismo, sino que además se permitió introducir un concepto nuevo, que es claramente ofensivo para ellas, puesto que se refirió al “terrorismo de verdad”.
Una persona que diga eso debería ser inhabilitada automáticamente para la política. Aparte de que esa frase explica la facilidad que tenía para excarcelar etarras.
Si además se en cuenta que dice que no es de Podemos, pero no se ve ninguna diferencia entre su discurso y el de este partido, y que no es comunista y sí que fue en las listas del Partido Comunista, el perfil queda más completo.
Cabe pensar que los refugiados a los que saluda con el cartel le importan un bledo, lo que pretende al ponerlo es hacer creer que es mejor persona que otros.

domingo, 14 de junio de 2015

Carmena y Colau se bajan el sueldo

Las nuevas alcaldesas de Madrid y Barcelona se hay puesto un sueldo muy inferior al de sus antecesores en el cargo.
Estas medidas, si no van acompañadas de otras, no son más que golpes de efecto. Está muy bien que los políticos sean moderados en sus apetencias, pero luego hay que ver la calidad de su trabajo y si gobiernan para todos o contra un sector de la población. Si respetan las leyes que les han permitido acceder a sus cargos o si con ellas hacen de su capa un sayo.
Los sueldos de los políticos españoles no generan excesivos problemas, sino que éstos vienen dados porque no existe la separación de poderes, hay excesivos organismos e instituciones y un elevado número de políticos.
Las formaciones con las que han concurrido ambas alcaldesas no piden la supresión de las diputaciones, ni de otros organismos o instituciones, ni tampoco la separación de poderes.
Da la impresión de que esa bajada de sus sueldos viene a ser como un guiño de ojo a las gentes acríticas, para ganar su simpatía y así poder llevar a cabo algunos desmanes.
Esto de los desmanes no es ninguna exageración. Se han difundido estos días los bochornosos tuits de algunos nuevos concejales de Madrid, y algunos voceros de la izquierda, en lugar de avergonzarse, los reivindican de forma asquerosa.
Esto lo ha hecho un conocido sectario al que su sectarismo le rinde pingües beneficios económicos. Si no fuera por su absoluta subordinación a la casta de izquierdas no se comería un rosco.
Hay chistes que los cuente quien los cuente no tienen ninguna gracia. Los homófobos, los que se centran en los defectos físicos, los machistas, los nazis o los convienen a ETA, están entre ellos. Claro que los hay que los cuentan y que se ríen cuando los escuchan. Los hay que son lamentables. Es posible que la bajada de sueldo de las alcaldesas tape algo de esto.

martes, 11 de noviembre de 2014

El error de Susana Díaz

Hace poco, refiriéndose a la corrupción, la presidenta andaluza dijo: «Andalucía no es Madrid ni Valencia, aquí no voy a permitir eso.» Y hoy, ¡zas!, detienen a 26 en Andalucía. Susana no dijo nada de Cataluña, que es en donde está el mayor foco de corrupción en España.
Unidas todas esas cosas sus palabras pierden mucho crédito, por más que las adobara con algo inusual y realmente atractivo, como es el anuncio de que cualquier persona que resulte imputada por el Supremo o por el Tribunal Superior de Andalucía tendrá que dejar el escaño.
Su error consiste en que si realmente tuviera deseos de luchar contra la corrupción plantearía directamente la independencia del Poder Judicial, que tendría que ser económica también para que realmente fuera efectiva.
Hay una propuesta, que considero razonable, que consiste en que los miembros del Consejo General del Poder Judicial sean votados por los jueces y los funcionarios del ministerio de Justicia. Los funcionarios son los que mejor conocen a los jueces, puesto que los ven trabajar y los soportan o disfrutan.
Lo que ocurre es que a la mayoría de los partidos políticos españoles no les interesa. Ellos sabrán por qué; los contribuyentes, con mayor o menor acierto, lo imaginan. Sólo UPyD lo ha pedido, aunque creo que no en los mismos términos que he explicado más arriba. Y supongo que a Ciudadanos le parecería bien que se implantara.
Si los jueces fueran absolutamente independendientes del Poder Ejecutivo nos habríamos ahorrado mucho dinero, porque se habría robado mucho menos, mucho fraude fiscal, mucha vergüenza, porque la payasada del 9/11 no se habría llevado a cabo, y muchos de los que chulean a los ciudadanos cada día estarían en la cárcel.
La independencia del Poder Judicial no garantiza que todo vaya sobre ruedas. Pero sí que garantizaría que los jueces que quisieran hacer correctamente su trabajo pudieran. Esto ya serviría para frenar muchas cosas.

jueves, 5 de junio de 2014

El mapa del terror es el espejo en el que ustedes no se quieren mirar

Se lo dijo Consuelo Ordóñez, en el Parlamento vasco, a uno de esos parlamentarios a los que yo no votaría jamás si viviera en el País Vasco.
De hecho, hace pocos años, en Facebook, hice lo posible para que se borraran de mi lista todos los votantes, simpatizantes o mediopensionistas de Bildu, Amaiur y hierbas parecidas. Me costó, puesto que algunos tardaron varios días en hacerse el ánimo, pero no quiero a ninguno de esos en mis alrededores.
También me he llevado alguna sorpresa con gente que pide solidaridad, pero luego no oculta su odio. El dolor, el infortunio y similares deberían servir para extraer lecciones de vida. No se le debería pedir nada a quien se odia o se le insulta. Hay que fijarse bien en qué cosas pueden considerarse como insultos.
Consuelo Ordóñez es una de esas personas que resultan imprescindibles. Lo que ocurre es que hay muy poca gente capaz de hacer lo que ella. Tiene coraje, determinación, vergüenza, sentido cívico, y, lógicamente, quienes carecen de esas virtudes la odian, porque les recuerda su pequeñez humana, esa que tratan de olvidar, recurriendo a engordar sus egos de manera artificial. Mediante chorradas, para decirlo claro.
Consuelo Ordóñez planta cara al terror. Lo viene haciendo desde siempre. La banda terrorista quiso asustarla llenando de pintadas su casa, insultándola y agrediéndola por la calle, amenazándola por teléfono, sin conseguirlo. La banda recurrió a amedrentar a sus clientes y por ese camino sí que consiguió que tuviera que venir a Valencia.
Cuando va al País Vasco a mirar cara a cara a los etarras, o a quienes no condenan el terrorismo, hay quien dice que tiene billete de vuelta 'a Madrid'. Pues no, no tiene billete de vuelta a Madrid. Consuelo Ordóñez merece que se estudie mejor su biografía, cosa que los patanes no entienden.

domingo, 25 de diciembre de 2011

¿Monarquía o República?

No todas las cosas interesantes ocurren en Madrid, también en Valencia se programan eventos que merecen la pena. En este caso, el asunto que suscitó el interés de un grupo de personas hasta el punto de motivar un debate, en el que se le examinó desde todos ángulos posibles, fue el de la forma de Estado.
Fue, como se puede suponer, una tertulia civilizada en la que los análisis y las ideas no dejaron paso a las tomas de postura predeterminadas e inamovibles. Se trataba, simplemente, de dilucidar qué es lo que más nos conviene a los españoles. En los inicios del debate, el moderador, cuyo nombre omito, porque de no hacerlo así me vería obligado a citar a otros intervinientes con el riesgo de olvidar a alguno, hizo un repaso de la reciente historia de España.
Tuvo lugar el evento, y creo que ya es hora de decirlo, en la cafetería Vía Florencia, situada en la calle del Valle de la Ballestera, número 38. El interés que suscitó (todo no va a ser fútbol en España) se puede colegir de dos datos: nadie se fue antes de hora y fueron muchos los que quisieron intervenir.
Mi postura ante el dilema era pragmática. Estuve a favor de la institución, sin que ello supusiera mi conformidad con las actividades de la familia que ocupa el trono, que llegó al mismo de forma irregular y luego se ha visto protegida, indebidamente, por los medios españoles.
Surgió, no obstante, otra alternativa más útil todavía, como es la de dejar de lado ambas opciones, monarquía y república. Sería cuestión, tal vez, de estudiar el modelo estadounidense. Probablemente, nos ahorraríamos mucho dinero. Y los diputados tendrían que hacer algo más que obedecer a sus jefes de filas.
Para el próximo viernes hay preparada otra tertulia. Llevará por título “Gobierno Rajoy: ¿Solución o salida en falso? Esta me da miedo porque me han puesto como moderador.

'Zero'
'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'
'Milagros de Nuestra Señora contados a los niños'
'El hombre que quiso entrar en Auschwitz'
'La estrategia de los antílopes'
'Pedro I el Cruel'

sábado, 3 de octubre de 2009

No pudo ser

Al final no ha podido ser y Madrid se ha quedado a las puertas, al haber sido elegida Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos de 2016. El modo en que se hace la elección es singular e impredecible, de modo que no cabe hablar de fracaso, puesto que se hizo todo lo que se podía hacer.
Hay otros asuntos paralelos a este, como el de la candidatura de Barcelona de hace unos años, que contó con la simpatía de toda España. En cambio, la de Madrid ha suscitado algunos rechazos y burlas. Hubo un tiempo en el que quienes no eran señores intentaban parecerlo. En la actualidad no es que no se esconde la malasombra, es que exhibe con total impudicia, e incluso da votos. Habla pueblo, habla, se decía años atrás; pero para las cosas que tienen que decir algunos más valdría que callaran, no por miedo a la policía, sino por esa cosa tan olvidada que se llama vergüenza.
Alberto Ruiz Gallardón es uno de esos seres que siempre se quedan a las puertas de todo, y a lo mejor llora. Quizá porque no se da cuenta de que para llegar hasta ahí hace falta mucha suerte y estando en esa situación aún puede tener más. Si Madrid hubiera sido la elegida hubiera visto más cerca la posibilidad de llegar a la presidencia de la nación. Curioso el extremo al que han llegado las cosas. Ya no se ve llegar al gobierno, llegar a la RAE, llegar al CGPJ como una responsabilidad, sino como un premio. Algunos lloran al lograrlo. Se conoce que ya no piensan en la magnitud de la tarea que asumen, sino que su discurso va por otro camino: si fulano, mengano y zutano han llegado, yo también puedo. Los demás países salen de la crisis y España no, a la RAE le cuelan todos los palabros que quieren, nadie se fía de la justicia.
Pero esperemos que Madrid consiga los JJ.OO. 2020. Se lo merece. En eso deberíamos estar todos de acuerdo.
'La isla bajo el mar'