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viernes, 4 de diciembre de 2015

Tarjetas de Navidad Especiales

Los hay que piensan que la meta es sacarle partido a la vida, pero yo pregunto, ¿en qué consiste eso?
Algunos mueren a los tres años o antes, mientras que otros llegan a los cien años o más. Supongo que para eso habrá que tener mucha suerte, una buena constitución física y haberse cuidado. El caso es si se tiene el propósito de sacarle partido a la vida, en los términos en que cualquiera puede comprender, puede presentarse la muerte o la enfermedad de improviso y frustrarlo todo.
El objetivo de la vida es ser feliz. El hecho de que sea una meta imposible no significa que no se deba perseguir. Sí que se pueden disfrutar de momentos de felicidad y hay que saberlos aprovechar. Para ello hace falta una predisposición del ánimo. Hay que prepararse pues, no para sacarle partido a la vida, sino para poder disfrutar de la felicidad en los momentos en que nos venga a buscar.
Uno de los modos de ser feliz consiste en alegrarse de la felicidad de otros, o de procurársela.
Existen personas que necesitan hacer daño a otras para sentirse vivas. Disfrutan cuando ven que alguien se duele por lo que le han hecho. Pero ese disfrute es enfermizo, está muy alejado de la felicidad.
Los pintores con la boca y con el pie no son de esos. Tienen las de perder. He conocido a personas muy crueles con este grupo de personas que antes se llamaban minusválidos y ahora discapacitados, como si cambiar las palabras sirviera para algo. Se tiende a pensar que con utilizar el lenguaje políticamente correcto ya está todo resuelto.
Los pintores con la boca y con el pie irradian optimismo y ganas de vivir, cosas tan necesarias para disfrutar de la felicidad. Merecen que su esfuerzo sea premiado y contribuir a ello hace que mejore el mundo.
Nos hacen meditar en el sentido de la vida, crean belleza y demuestran que el ser humano puede ser dichoso en cualquier circunstancia.

jueves, 14 de agosto de 2014

Tras la muerte de Miguel Pajares

Con respecto a la repatriación de Miguel Pajares se han escrito muchas cosas, algunas de ellas juiciosas y éstas son las que tenían que ver con el riesgo de que extienda el virus por España.
Pero aunque estas opiniones parezcan muy puestas en razón al final no tienen sentido, dado que el gobierno, en el uso de sus atribuciones, tomó la decisión. Llevado a cabo el traslado, no tiene sentido discutir si está bien o está mal. Si tuviera consecuencias no deseadas para la población, sería el momento de los reproches. No obstante, habida cuenta de la escasa afición por el riesgo de Rajoy, cabe suponer que en este caso tampoco ha corrido ninguno.
Otra vertiente del caso es la que tiene que ver con los desahogos que ha generado, que tampoco son tan ilógicos. Miguel Pajares fue una buena persona. Se preocupaba por el prójimo, aunque no lo conociera. Ese amor por el prójimo le llevó a arriesgar su vida, para que las personas con las que trataba no se sintieran abandonadas, o solas.
Esos gestos no se entienden en un mundo en el que al próximo se le examina para encontrarle defectos y machacarle, si se puede hacer sin riesgo. Porque esa es otra. Miguel Pajares arriesgó su vida, y la perdió, para que otros se sintieran queridos y respetados. Aquí se intenta matar metafóricamente al prójimo sin más riesgo que el derivado de que él se dé cuenta, y sufra. El sufrimiento que se le inflige al próximo alimenta el ego de los mediocres. Necesitan sentirse poderosos.
Para reconocer a una buena persona hay que ser buena persona. De ahí que no resulte extraño que se haya volcado tanta bilis en las redes. Cada uno da de sí lo que tiene. Es mejor callar los nombres de quienes se han exhibido tan impúdicamente.

martes, 27 de noviembre de 2012

Se gastan el dinero de la ayuda en televisores de plasma

Los pobres están más vigilados de lo que se creen. Una de sus señorías, no importa de qué partido, porque todas ellas conforman una casta, ha desvelado, como si fuera Perelman explicando la Conjetura de Poincaré, que hay pobres que se gastan el dinero de las ayudas en comprar televisores de plasma.
Otra señoría de la oposición se ha apresurado a protestar, pero hay cosas en las que todas las señorías están de acuerdo. No es necesario especificar cuales son.
En España, el comportamiento de sus señorías es similar al de los ricos. Miran a los ciudadanos de arriba abajo. Los acribillan con consignas y eslóganes. No les toleran la menor crítica.
Al pobre le piden el voto y para que lo dé utilizan el truco de la zanahoria y el palo. Luego consienten el enorme fraude fiscal a los ricos y ellos, las señorías más altas, al salir de la política se colocan adecuadamente.
Un pobre ha de gastar su dinero como está establecido. De este modo, hay posibilidades de que envidie a los ricos, cosa que mantiene el statu quo. Si nadie envidiara a los ricos, la riqueza tendría menos valor. En la situación actual, un gilipollas rico es menos gilipollas. Por lo menos, no lo es para muchos. O sea para tontos.
Un pobre pide limosna y le dicen: no, porque se lo gasta en vino. Un rico puede gastarse su dinero en lo que quiera. En la ruleta o en la cirugía plástica. Una doña, que dice que mira por los pobres, se quitó muchas arrugas.
A un pobre no se le concede el derecho a organizar su vida, o su no vida. Lo que pasa es que hay pobres que se rebelan y hacen lo que les da la gana. Sus señorías, en cambio, están acostumbradas a obedecer.

miércoles, 15 de febrero de 2012

¡Ánimo, Janire Rivera!

Janire Rivera es una joven de Bilbao que está a la espera de encontrar un donante de médula ósea compatible. Tiene un blog, http://anemiaaplasica.blogspot.com, en el que lo explica todo, y jamás pierde el ánimo. Ella puede sentir que hace algo por la sociedad, dado que al conseguir que tanta gente se haga donante hace crecer el caudal solidario. Nuestra sociedad es algo más solidaria gracias a ella. Además de eso, es posible que los que se hacen donantes sean compatibles con alguien, aunque no sea ella, de modo que su iniciativa salva vidas.
Salvar una vida es algo grandioso. 
Se le atribuye a Einstein una frase, “solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida”, que como mínimo hace pensar, porque lo que abunda es lo contrario, ese egoísmo desatado que nos ha llevado hasta la situación en la que estamos. Si todos esos que son capaces de provocar un descalabro en la bolsa, llevando a la ruina a los inocentes ahorradores, que son los que siempre se quedan atrapados, fueran capaces de pensar en el prójimo, otro gallo nos cantaría.
Entre salvar vidas y vivir únicamente para el propio beneficio hay un abismo. Algunos presumen de que han llegado a ser presidentes del gobierno, ministros, o consejeros o presidentes de una gran empresa. No dicen si su gestión ha sido catastrófica, porque pocos creen que lo haya sido, aunque para los demás la cuestión no ofrezca dudas. Yo creo que tiene más valor haber salvado vidas que todo eso. No me refiero obviamente a quienes salvan vidas de forma profesional y haciendo uso de sus conocimientos, aunque éstos también merecen reconocimiento, sino a quienes las salvan al margen de su actividad ordinaria, porque tienen posibilidad de hacerlo y lo hacen. Conozco a varias personas que se han hecho donantes de médula y su ilusión es ser compatibles con alguien. Y mientras tanto, se puede dar sangre, o plasma y plaquetas, que es lo que hago yo habitualmente. Es necesario que haya más donaciones de sangre.
En la foto, tomada en el Centro de Transfusiones de la CV, estoy con Nuria.

'Retorn a l'Illa Blanca'
'El tiempo que nos une'
'Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes'
'La crisis del euro'
'Zero'
'Cuentos nevados de Phil y Maya'
'El Conde Lucanor'
'Contra el insulto'

miércoles, 24 de febrero de 2010

Orlando Zapata Tamayo

Ha muerto un preso en una cárcel de Cuba y no ha sido en Guantánamo. Hay cárceles peores que esta. Orlando Zapata Tamayo, además, no fue encarcelado por su supuesta conexión con el terrorismo sino por disidente. Fue encarcelado por ser amante de la libertad, y cada vez que protestaba por haber recibido una paliza o por cualquier otro tipo de brutalidad, se le aumentaba la condena y así pasó de la inicial de 3 años a la actual de 36.
Orlando Zapata Tamayo ha muerto a consecuencia de una huelga de hambre, nada que ver con las de De Juana u Otegi. Cuando alguien que sufre una situación injusta acapara, acapara, aunque sea momentáneamente, la atención pública, enseguida surge el nombre de Aminetu Haidar. En todo caso deberían surgir los de Mohamed, Sarkozy o Zapatero.
El día 10 de abril de 2007, Luis María Anson publicó una
carta de José Luis Rodríguez Zapatero a Fidel Castro. Quizá se la inventó el propio Anson, pero cabe advertir que esa carta reproduce fielmente el pensamiento de Zapatero. En aquellos tiempos, claro, porque Zapatero tiene una mente inquieta y, en consecuencia, su pensamiento “evoluciona”: ayer dijo una cosa, hoy la contraria y mañana ni se sabe. Cuba es el régimen que supuestamente defiende a los pobres y a los desvalidos. Como Orlando Zapata Tamayo, a quien habría que dedicar una calle, por lo menos.
El marido de Carla Bruni no puede criticar a Fidel Castro porque es amigo de Mohamed. Si se critica a una dictadura hay que hacer lo mismo con la otra. Zapatero dijo a María Jesús González e Irene Villa que las comprendía, porque le habían fusilado a su abuelo. Pero cuando lo de Aminetu Haidar dijo que lo importante eran las relaciones con Marruecos. ¿Qué es de Haidar ahora?
El mundo se sustenta en la Justicia, sin la cual no sería posible la vida. No obstante, las naciones viven de espaldas a la justicia, atendiendo a sus intereses más bastardos. Como consecuencia, muchos mueren, otros son apalizados una y otra vez, otros sufren injustas penas de cárcel. No parece importar.

miércoles, 1 de abril de 2009

Un filósofo peruano

Buscando otra cosa en la red, fui a dar con el blog de Gonzalo Portocarrero. En apenas cuatro líneas resume su biografía, para concluir con estas palabras: He tenido suerte en la vida. Todos podemos decir lo mismo, para ello no hay más que recordar que cuando todo va mal, todavía podría ir peor. No es frecuente, de todos modos, encontrar gente que lo reconozca espontáneamente.
Quien hace esta afirmación es porque sabe valorar las cosas y cuida y mima lo que tiene. Alguien que sabe vivir la vida y saborear aquellas cosas que le ofrece. De ahí a la felicidad (si fuera posible), un paso. Por el contrario, abundan quienes teniendo mucho dinero, tanto que no sabrían que hacer con él si se les prohibiera no hacer otra cosa que fuera disfrutarlo, no se conforman y quieren más y más, y en su afán no les importa arriesgar más de la cuenta y con ello poner en peligro la subsistencia de otros.
Tampoco faltan quienes sin tener mucho tienen lo suficiente para vivir una vida sosegada, disfrutando de las cosas y sin embargo buscan actividades de riesgo, que les proporcionen emociones fuertes, o se embarcan en aventuras financieras azarosas. Hay quienes nunca están conformes con nada y buscan solucionar sus carencias de un modo que es difícil que lleve a buen puerto.
Quienes no saben encontrar la paz dentro de sí, quienes a causa de sus zozobras internas buscan incesantemente chivos expiatorios, en quienes de su incapacidad, son los que en modo alguno pueden decir que han tenido suerte, entre otras cosas porque no la saben buscar.
Y quien reconoce que tiene suerte, si lo dice sinceramente, como se desprende de su blog en este caso, merece la confianza ajena, porque no cabe ninguna duda de que, al igual que sabe valorar las cosas que tiene, sabrá hacer lo mismo con la dignidad del prójimo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

El suicidio de Craig Ewert

Vaya por delante que no vi el suicidio ni entra en mis planes hacerlo. No es un espectáculo, por llamarlo de algún modo, que me atraiga. También conviene decir pronto que ya dije, cuando el suicidio de Ramón Sampedro, que no me parece mal que se ayude, o se permita ayudar, en este menester a quien no pueda hacerlo por sí mismo. Cuando alguien se quiere suicidar no hay modo de impedirlo, salvo en ciertos casos. Por tanto, para que no estén en inferioridad de condiciones quienes necesitan ayuda para todo, también la deben recibir para suicidarse, si la piden.
Una vez dicho todo lo anterior, supongo que queda opción para hablar sobre esa coletilla que se usa tanto en estos casos y que se refiere a la dignidad. No parece muy apropiado hablar de muerte digna. ¿O es que la muerte de Cristo no fue digna? Craig simplemente quería morir y lo ha conseguido. También se habla de vida digna y se supone que en este caso se refiere a la quinta acepción del DRAE, o sea, de calidad aceptable. Lo que ocurre es que mientras unos saben encontrar motivos para vivir en cualquier situación, y encuentran la belleza por todas partes, otros se abruman con facilidad. Lo que se entiende por calidad de vida es tan variado como el número de personas.
Si se refiere a la tercera acepción del RAE, la dignidad no tiene nada que ver con las condiciones materiales de vida. ¿O es que los niños famélicos del tercer mundo no tienen dignidad? La vida es una aventura individual, que cada uno vive a su modo, y quienes, a pesar de todas la dificultades que puedan sufrir, deciden continuar viviendo lanzan con ello un mensaje de esperanza a los demás. No soy partidario, como se ve, del suicidio ni de la eutanasia, aunque tampoco creo que se deba alargar artificialmente la vida de nadie.

domingo, 22 de junio de 2008

El Pocero, admirable

Ya ha regresado a casa Elvira Roda, la chica burbuja. Y lo ha hecho, como es sabido, en un avión particular de El Pocero, que es quien ha corrido con todos los gastos. La familia de Elvira ya se ha gastado todo lo que tenía, por lo que no podía hacerse cargo del viaje de vuelta. Tampoco podía pagar los gastos del hospital en Estados Unidos, en el que ha estado durante ocho meses. De modo que puede decirse que puede decirse, hablando con propiedad, que Francisco Hernando ha salvado una vida. Hay quienes presumen de haber levantado un imperio comercial, partiendo de la nada; o de haber logrado la presidencia de una gran empresa, habiendo comenzado desde abajo. Creo que salvar una vida es más que todo eso. Quien salva una vida demuestra con ello que tiene en cuenta al prójimo, que su vida no se mueve entre coordenadas egoístas.
Para entender la verdadera magnitud de su acto, conviene comparar la actitud de Francisco Hernando con la de los políticos. Éstos están en política, teóricamente, para resolver problemas de los demás. Sin embargo, en este caso, la Generalidad Valenciana se limitó a decir que en todo caso debía ser el ministerio de Asuntos Exteriores el que se hiciera cargo del traslado. El ministerio ni siquiera ha respondido al requerimiento. O sea, los políticos no han dado ningún paso para buscar alguna solución. Si adquiero yo esa enfermedad, me muero. Al parecer, hay varias decenas de afectados en la Comunidad Valenciana, aunque ninguno de esos casos alcanza la gravedad del que afecta a Elvira Roda. La sanidad pública valenciana no se hace cargo de todos los gastos. ¿Por dónde se le escapa el dinero a la sanidad? ¿Cómo procuran los políticos salvaguardar los intereses de los ciudadanos?
Francisco Hernando, el Pocero, no se ha limitado a traer a Elvira Roda desde Dallas. Se hará cargo de todos los gastos que ocasione la enfermedad de Elvira. Además, le ha asignado una pensión vitalicia.
¿Captará algún político la trascendencia de este acto? ¿Sabrá valorar alguno de los políticos la tranquilidad que ha proporcionado a Elvira Roda y sus familiares el Pocero? ¿Se acordará, algún político, de que hay otros afectados padeciendo penalidades?

martes, 3 de junio de 2008

Peter Innes insiste

Ha vuelto a escribirme y esta vez su correo es algo más extenso, aunque no mucho. Esta renovada brevedad y la puerilidad de sus alegaciones vienen a demostrar que carece de argumentos y lo sabe. Se aferra a lo que tiene de su lado. La ley, a veces, se opone a la razón.
Tal vez piense Peter Innes, dada su obcecación en el asunto, que defiendo a María José Carrascosa porque es española como yo. Pero soy de los que opinan que uno no elige el lugar en el que nace, pero sí la actitud que adopta; en consecuencia, mi patria es la justicia y si yo creyera que lo que defiende Peter Innes es justo lo diría. Lo que ocurre es que a la vista de su actitud comprendo que su ex mujer dé su vida para salvar la de su hija.
Si Peter Innes quisiera a su hija lo último que hubiera hecho es hacer que encarcelen a su madre. Yo en su lugar no lo hubiera hecho. De todos los caminos que tenía ante sí para conseguir que se quedara con él fue a elegir precisamente el que más los separa. ¿Qué va a pensar en el futuro del hombre que hizo que su madre muriera en la cárcel? Le quedará, sin embargo, la alegría de saber que su madre sí la quiso mucho, tanto que entregó su vida para salvaguardarla.
Vuelvo a insistir en que no hay ningún atisbo de duda en la actitud de Peter Innes, se aferra con terquedad a aquello con lo que tantos sufrimientos proporciona a otros seres humanos. Las cosas no son tan fáciles como pregonan sus abogados españoles, a quienes, si no recuerdo mal, les leí en un artículo de prensa o entrevista, que todo lo que tiene que hacer María José Carrascosa para salir en libertad es entregar a la niña. La niña no es un paquete, es una persona y tiene una vida por delante.
Lo que demuestra Peter Innes es que es capaz de utilizar a su hija, y de hacerle daño si es necesario, para vengarse de su ex esposa.

viernes, 25 de abril de 2008

A propósito de Stephen Hawking

Creo que ya he dicho alguna vez que lo primero que leo en la prensa cada mañana es la columna de Manuel Alcántara. Fue hace unos días cuando se publicó en la prensa que Stephen Hawking había dicho que un día u otro habrá que buscar otro planeta para vivir y ponía como ejemplo a Colón. Cuando se publicó la noticia, comenté en privado, y en broma, que resulta curioso que el sabio inglés piense en salir pitando. Hoy Manuel Alcántara habla sobre esa noticia y yo también quiero hacerlo, aunque es imposible que me salga igual de bien.
Creo que Hawking pone de relieve dos cosas: La primera es que piensa que la vida vale la pena y la segunda que somos las personas las que la hacemos difícil. Pero quienes vayan a vivir a otro planeta llevarán consigo nuestros vicios, salvo que lleven a cabo una selección previa de la gente. Habría que determinar los requisitos con los que se tendría que hacer la selección. No sirve, por ejemplo, no tener antecedentes penales, puesto que las leyes humanas son imperfectas. Ni Ibarretxe ni Arzallus, por ejemplo, tienen antecedentes penales, pero no creo que fuera aconsejable dejarlos ir a un mundo en el que se pretende buscar el ideal de vida.
Stephen Hawking sabe que la vida, aun en las condiciones más extremas, merece la pena ser vivida, todo consiste en saber captar las cosas bellas y disponerse a disfrutarlas. Las cosas más bellas suelen estar en el alma humana, pero es que es ahí también en donde están las más horrendas. Esas pequeñas crueldades que se llevan a cabo sin que quien las hace ni siquiera se percate de ellas, señal inequívoca de bellaquería. La gente cuidadosa sí procura evitarlas.
De modo que el viaje al otro mundo está bien, pero los problemas que dificultan la vida en la Tierra tendrán que resolverse aquí. Llegará un momento en que conductas que ahora se tienen por normales y corrientes tendrán que ser desterradas, como han tenido que irlo siendo muchas de las que hubo en los primeros tiempos de la humanidad. Llegará un momento en que los individuos descuidados y sin empatía no podrán encontrar su sitio
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martes, 2 de octubre de 2007

Scotland Yard, en el banquillo

Resulta curioso que sean muchos más quienes tienen fe en la impunidad que los creyentes de todas las religiones juntos. Este estado de cosas no es nada bueno para la humanidad, puesto que el disfrute de la impunidad lleva indudablemente al mal. No obstante, lejos de luchar contra ella y de imposibilitarla, son muchos los poderosos, e incluso organismos oficiales, los que la proporcionan en la medida en que pueden, o sea la legal. Porque la impunidad total no existe. Quien hace un daño, rompe algo dentro de sí. Eso lo sabía Goethe, que dijo que la más cruel de las venganzas consiste en no vengarse. Al brasileño De Menezes le acribillaron innecesaria y cobardemente. No obstante, la fiscalía del Reino Unido no ordenó ninguna acción contra los guardias que le dispararon. Ahora va a sentar en el banquillo a todo el cuerpo y eso es un modo de disfrazar la acción. Debieron y deben hacer ambas cosas, procesar a quienes participaron en el asesinato y procesar al cuerpo. Quienes confundieron a De Menezes con un terrorista o estaban llenos de miedo o de odio o de ambas cosas a la vez. Podían haberlo apresado, para identificarlo, y no hubieran corrido ningún riesgo con esta acción. Ahora estaría vivo. Sin embargo, con un desprecio total por la vida ajena, decidieron matar primero y preguntar después. Sólo quien sabe que va a ser defendido y perdonado haga lo que haga actúa así. Ahora hay una persona menos en el mundo por su culpa y eso a ellos no les importa. Les importa lavar su imagen. Scotland Yard ha hecho una cosa mal y va a pagar por ello. El Reino Unido es un país ejemplar. Pues no, si De Menezes hubiera tenido aspecto de estadounidense ahora estaría vivo. Los ciudadanos necesitamos que los agentes que portan armas sean personas equilibradas, que saben contenerse y que además disfrutan de un clima de trabajo que evita el estrés innecesario. Lo que no queremos de ningún modo es consentir o comprender asesinatos.

jueves, 19 de julio de 2007

Imaz

Va Imaz y dice cosas obvias. Quizá las dice porque no quiere tener ninguna responsabilidad moral en lo que se avecina. ¿Quién puede negar la prioridad a la defensa de la vida humana? Pues ocurre que para el PNV no es ésa la prioridad, tiene otras, o al menos otra. Hay una banda en el País Vasco que desde hace decenios, demasiados decenios, viene sembrando el terror, matando, mutilando, secuestrando y extorsionando personas. Habla Imaz de debilitar operativa, social y políticamente a ETA y se le rebota el partido del cual es presidente. Reconozco que el PNV es un partido legal, no es su caso el de Batasuna. Pero es inmoral puesto que su prioridad no es la defensa de la vida humana. Si todos los partidos legales se hubieran puesto de acuerdo para aislar a los proetarras, ETA hubiera durado muy poco. Pero el PNV piensa que sin ETA no tendría tantos votos. El presidente del PNV es Imaz, que ahora quiere salvar la cara. El PP y el PSOE tampoco creen que la prioridad es la defensa de la vida humana, puesto que ambos han pactado con el PNV cuando les ha sido necesario para gobernar. El PP y el PSOE tienen como prioridad alcanzar el poder, luego son inmorales también. CiU se entiende perfectamente con el PNV, porque los nacionalistas se necesitan y se apoyan unos a otros. La inmoralidad no es cosa de pocos, como se va viendo. Dice Imaz que un referéndum popular en el País Vasco podría dar argumentos a ETA para que siguiera matando. Ampliando esa misma reflexión tenemos que desde el principio de la democracia, al menos, el PNV ha venido dando argumentos a ETA. ¿Por qué Imaz ve una cosa y no la otra? El hecho de que el País Vasco se independice o no de España, es mucho menos relevante que el que lo ocurra sea o no justo. ¿Es posible hacer una separación de modo que ninguna de las partes salga perjudicada? ¿Qué aporta al ser humano esa separación? ¿Saldrán ganando los ciudadanos si se produce? Como es fácil deducir todo esto se debe plantear en un clima relajado y no momentáneamente, sino durante largo tiempo.

jueves, 29 de marzo de 2007

Ignacio Carrión y la madre Teresa de Calcuta

El día 25 de abril de 2006, El País publicó una carta de Ignacio Carrión en la que afirma que no es el amor lo que rige nuestras vidas, sino el dinero. El motivo de la carta fue una encuesta en la que la palabra amor resultó ser la más votada. Con fecha 27 de marzo de 2007, el mismo diario publica una entrevista que se le realizó, con motivo de la publicación de su nuevo libro, titulado “Diarios. La hierba crece despacio”. En la entrevista dice que le marcó la que le hizo a la madre Teresa de Calcuta, puesto que le forzó a confesarse antes de permitírsela.
Cuando alguien piensa que no hay amor en la vida, la primera pregunta que debe plantearse es en qué medida está contribuyendo a que haya más o menos. La vida tiene cosas sumamente bellas, por las que merece la pena vivir. Ver nacer una flor es maravilloso. Pero algo infinitamente mejor debe de ser, sin duda, ver el gesto de agradecimiento y de alegría de cualquiera de las personas con las que derrochó su amor la madre Teresa. Sólo ver ese prodigio ya sería suficiente para justificar una vida. Y, sin embargo, hay quien se queja de que no hay amor en el mundo y cuando lo tiene delante no lo ve.
Naturalmente, que la madre Teresa tuvo que tener muchas carencias. Con tanta gente a la que atender, es imposible que tuviera tiempo para leer los libros de Ignacio Carrión y ni siquiera los de Cervantes. Tampoco debió de tener tiempo para aprender modales ni otras lindezas. Por otro lado, estoy convencido de que cuando al leer “Diarios. La hierba crece despacio”, llegue a la entrevista con la madre Teresa me quedaré con la impresión de que el autor no ha sabido penetrar en la grandiosa alma de la entrevistada y se ha perdido en las pequeñeces que no sirven más que para distraer la atención de lo fundamental. Me gustaría pensar que Ignacio Carrión no ha perdido la capacidad de reconocer el amor.

jueves, 8 de marzo de 2007

Bronca política

Soy de la opinión de que el arte sirve para que nos vayamos refinando, alejándonos con ello de aquel mono que hay en nuestro origen. (A veces creo que se avergüenza y quizá que lamenta haber bajado del árbol). Si aprendemos por imitación, si vamos incorporando a nuestras vidas aquello que nos conmueve o nos impresiona, el arte desempeña un papel destacado, puesto que nos muestra lo bello y nos invita a soñar en lo mejor. El arte también sirve para ayudar a recobrar la perspectiva. Uno queda desolado tras leer en la prensa las continuas broncas que esos políticos a los que pagamos para que resuelvan los problemas vienen montando en cualquier lugar que tenga que ver con la política, como, por ejemplo, el Congreso de los Diputados o las Cortes Valencianas. Un ciudadano cuando lee estas cosas debe lamentar el dinero que le cuestan los políticos y luego caer en la cuenta de que por este camino los problemas no es que van a crecer, sino que se van multiplicar. Le queda entonces el recurso de acudir al arte y optar por leer alguna poesía. Tiene a mano Lamento en Elca, de Paco Brines y luego decide pasar a leer Tu mirada y Yanira Soundy de Pepe Mas. Y la poesía sirve de refugio. Vuelve la calma y el amor a la palabra bien dicha y empleada con su significado exacto. En los poemas todas las palabras buscan embellecer la frase de la que forman parte. (Debiera incluirse en las sesiones de los diputados la obligatoriedad de que se recitara una poesía en el intervalo entre dos oradores). El ritmo cadencioso conquista los sentidos y las metáforas ejercen, con su magia, el dominio sobre el lector. La constatación de que la palabra puede ser usada de modo correcto vuelve a traer la fe en el ser humano, que posibilita confiar en el prójimo. Otra vez la vida.

jueves, 21 de diciembre de 2006

Saber o no saber

Tengo un conocido, con el que afortunadamente hace tiempo que no coincido en ninguna parte, que siempre repetía la misma cantinela: yo, cómo el sabio aquel, "sólo sé que no sé nada". Le tengo castigado a que jamás sepa que ese sabio fue Sócrates. Ahora llega Rubalcaba y dice que los políticos suelen ser vanidosos y que les cuesta mucho admitir que desconocen algo. De todo ha de haber en la viña del Señor, de los que saben y de los que no saben. Rubalcaba es de los primeros. "Sería bueno que Batasuna estuviera en las elecciones; naturalmente, cumpliendo la ley", dice. Sabe, pues, como hacer para que el gobierno logre lo que quiere, o sea gane, y que Batasuna gane también, y que los ciudadanos perdamos. Porque el hecho de que el Estado negocie con una banda de asesinos y les haga concesiones políticas es una humillación para los ciudadanos. Abandonar la violencia es fácil. De Juana Chaos la abandonó entre atentado y atentado. Lo que hay que hacer es meter en las molleras de los simpatizantes de ETA que no hay ninguna excusa para sus crímenes, ni para la existencia de la banda. Y para quien delinque no hay más solución que aplicarle la ley. No hay nada gratuito en la vida. Todo lo que hacemos ahora será estudiado y revisado en el futuro. Todo lo que se haga mal, inevitablemente pasará factura. Quien quiera participar en la política, puede seguir el ejemplo de un grupo de ciudadanos, que fundó un partido llamado precisamente Ciudadanos y se presentó a las elecciones. No es de recibo que se pretenda "blanquear" o adaptar un partido que se creó precisamente para dar cobertura política y respaldo social a los asesinos.

domingo, 3 de diciembre de 2006

Rafa Marí, Ramón Palomar

El entrevistado de hoy de Rafa Marí es Ramón Palomar. Lei las columnas de éste desde que comenzó a publicarlas y durante mucho tiempo. Leerle era como asomarse a la vida juvenil de entonces. Utilizaba un lenguaje de moda y además era y es culto. Pero dos de sus columnas me disgustaron bastante. En una de ellas se catalaba como plebeyo, pero lo que me molestó es que me pareció entender que se burlaba de alguien. Y en la otra daba pelos y señales de un viejecito que, al parecer, le reconoció por la calle y le hizo alguna confidencia que no le gustó. Imaginé que las señas que dio, apariencia física y ropa con la que iba vestido eran falsas, pero que en sí constituían la amenaza de en caso de repetirse el percance daría los datos ciertos. Soy de la opinión de que quien escribe para ser leído por desconocidos y firma con su nombre y pone su foto o correo electrónico establece un trato tácito con sus lectores. En la entrevista confiesa su egoísmo y luego dice que sabe mentir. También que le gusta mucho la lectura. Esto último es cierto, porque se le nota y quizá haya mentido al definirse como egoísta. A pesar del disgusto que me produjeron aquellos dos artículos, sigo viéndolo con simpatía, aunque ya no lo leo tanto. Tampoco dispongo del mismo tiempo que entonces. Pero lo que yo quería decir es que en el caso de que sí sea egoísta, ello constituye una prueba más de que la cultura por sí sola no basta para acabar con el egoísmo.

La visita de Obiang

El Sáhara, ¿foco de terrorismo?

La mujer olvidada