Algo que llama la atención enseguida es la cifra oficial de muertos y heridos, que es de 164 y casi mil, que hay que comparar enseguida con las posibilidades que apunta la web de Estados Unidos, que afirma que el número de muertos puede oscilar entre diez mil y cien mil. Por las razones que sean, nadie deja de lado estas supuestas puntuaciones estadounidenses.
Es tremendo lo que ha ocurrido en Venezuela, a poco de que María Corina Machado tome el mando de la situación. Dos terremotos de magnitudes 7.5 y 7.2 han dejado desolado el país y ahora toca salvar lo que se pueda y mantener la calma en la medida de lo posible. Es Delcy Rodríguez la que cuenta los muertos y los heridos, con lo cual empieza a ser posible todo, porque no solo ha habido dos terremotos, sino que a cada uno de ellos hay que añadirle una serie de réplicas, con lo cual los números estadounidenses empiezan a tener valor. Treinta réplicas con cada terremoto ya nos acerca a las cifras temidas. Tampoco sé qué es lo que teme Delcy para no haberse quitado ya y dejar paso a quien realmente puede empezar a poner orden.
El parte de daños que señala Delcy Rodríguez es escandaloso, con varios edificios, en distintas zonas, dañados, con los servicios de agua y de gas, que hubo que suspender, y se han dejado sin efecto los servicios de metro y ferrocarril, así como también el Aeropuerto Internacional de Maiquetia, que sirve a Caracas. Ver el historial de daños, las zonas afectadas, los edificios arruinados, todo el estropicio causado, que hace pensar a cada momento en las estimaciones citadas anteriormente, nos lleva a pensar en la poca o ninguna fe que deben tener los venezolanos en el infame gobierno con el que han de afrontar la grave crisis. ¿No habrá manera de explicarles que se han de ir?