viernes, 18 de agosto de 2017

Casandra Vera y Tip y Coll

Haciendo una búsqueda en google se puede ver que se ha sacado a relucir que Tip y Coll hicieron un chiste similar al que le ha valido la condena a Casandra Vera.
Dejando aparte que en aquel momento el hecho no estaría tipificado como delito, cabe aducir que no es probable que estos humoristas se alegraran de que Carrero Blanco muriera de esa manera. Se ganaban la vida haciendo reír y en su caso no cabe suponerles ninguna otra intención. Dicho esto, el chiste no me gusta, lo digan ellos o lo diga quien sea. Cualquier cosa que sirva para banalizar los atentados de ETA favorece a la banda y a sus cómplices, voluntarios e involuntarios, igual de cochinos todos.
Creo que fueron unos cómicos geniales, sobre todo Tip. Coll vino a ser el contrapunto que necesitaba, porque Tip anteriormente lo había intentado con Top. Porque metieran la pata una vez no merecen ser descalificados. Creo que con su humor ayudaron a subir el C.I. colectivo de los españoles.
Gila también me hacía reír mucho, casi siempre, pero cuando hacía chistes sobre jorobados u otros seres desvalidos ante las turbas me enojaba mucho. En estos casos demostraba que por mucha gracia que tuviera, su sensibilidad era nula.
La vida tiene esas cosas, regala dones a unas personas merced a los cuales los demás pueden gozar, todo ello independientemente de que esas personas agraciadas con esos dones merezcan o no la admiración que despiertan en las multitudes. A muchas de ellas no les importa merecerla, sino tenerla.
Lo que conviene no perder de vista es que las víctimas del terrorismo, al final, son las grandes olvidadas. La gente quiere pasar página con respecto al terror de ETA y los etarras quieren que la gente quiera pasar página. Pero el terror sigue ahí. La risa de Otegui lo corrobora.

jueves, 17 de agosto de 2017

Esa izquierda

Hay una izquierda que es sensible, demócrata y bienintencionada. Pienso al decir esto en Maite Pagazaurtundúa, pero no sólo en ella. Estuvo en el PSOE y luego en UPyD, por lo que supongo que la puedo calificar como de izquierdas. Desde luego que es una mujer muy sensible y delicada y no la veo capaz de hacer daño a nadie.
Sí la veo muy capaz de defender la ley con todas sus fuerzas y a las víctimas del terrorismo, que, en definitiva, somos casi todos, con idéntico afán.
Pero hay otra izquierda que carece por completo de sensibilidad y que practica el tiro al facha, con el que no tiene ningún tipo de miramientos. Para esa izquierda facha puede ser tanto el que critica a Maduro como el que se alarma ante el clima belicoso del que hacen gala los extremistas en la actualidad. Para esta izquierda, cualquiera que no se identifique exactamente con la extrema izquierda es facha.
Esta izquierda está mucho más a gusto con Otegui que con Rajoy. Jamás protestará ante esos ayuntamientos que homenajean a los etarras y quitan las placas que pone Covite en recuerdo de quienes fueron asesinados por ETA.
Hay una izquierda capaz de aplaudir el asesinato de Carrero Blanco y de lamentar que Aznar no corriera la misma suerte. Hay una izquierda capaz de negarle el homenaje a Miguel Ángel Blanco.
Esa izquierda jamás se va a suscribir a Covite, porque no es una asociación de izquierdas. Ni de derechas. Y ese es el problema, si no es de izquierdas ni de derechas es que es facha. Pero Covite no puede ser de derechas ni de izquierdas porque no es una asociación política, sino una asociación que defiende a las víctimas del terrorismo, que somos todos, aunque unos de forma más dramática.
Esa izquierda no tiene la solidaridad entre sus postulados, sino tan solo el odio a la derecha..
'El Parotet y otros asuntos'
'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978. El año en que España cambió de piel'
'La Guerra Civil y la Tercera España'
'Cantos al camino'
'Historias de la otra razón'

miércoles, 16 de agosto de 2017

El indecente desarrollo del caso Juana Rivas

En un país democrático ha de cumplirse la ley, tanto si gusta como si no gusta. No lo digo yo, lo dijo Sócrates con motivo de la sentencia que lo condenó a muerte.
Han pasado suficientes siglos como para que lo entienda todo el mundo, pero hay molleras impenetrables. Todo intento de introducir la razón en ellas es vano.
La salud moral de un país se basa en el deseo de justicia, cuanto más grande sea éste entre sus ciudadanos, más sano es. Ese deseo de justicia se demuestra con el respeto absoluto a las sentencias judiciales, aunque no se esté de acuerdo con ellas. Los regantes valencianos también comprendieron eso. En el año 960, y ya han pasado siglos desde entonces, se fundó en Valencia el Tribunal de las Aguas, que se reúne todos los jueves. Todas, absolutamente todas, las sentencias emitidas se han cumplido escrupulosamente. Esto es la civilización.
Lo de desoír las sentencias judiciales, lo de pasar por encima de la justicia y trasladar los juicios a la calle, para que sean las masas las que juzguen, es la barbarie.
En el caso de Juana Rivas, además, se está haciendo mucho daño a una persona que, curiosamente, es el padre de los niños. Cuando lo vean, cuando los niños estén con su padre, la relación va a estar muy viciada. Los menores también pierden mucho con esto.
Estos asuntos deberían llevarse de manera discreta, como seguramente quiere la mayoría de los jueces, porque en los casos de divorcio siempre hay daños para todos, pero los más perjudicados son los menores. La primera obligación sería la de procurar que el daño fuera el menor posible. En este caso se han soprepasado todos los límites. …..Las secuelas resultantes quizá duren toda la vida a todos los afectados, sobre todo en los más indefensos.

martes, 15 de agosto de 2017

Las medias de Lola Flores

En una entrevista que le hicieron en televisión, la que fue conocida como La Faraona, explicó que iba por el mundo dando a conocer las bondades de España. Estas medias son de Sabadell, dijo, señalándose las piernas.
Supongo que a los cerriles que rigen el ayuntamiento de Sabadell les gustará que la gente compre medias y otros productos de su tierra. Lo que no se han parado a pensar es que puede ocurrir lo contrario, que la gente mire la etiqueta del producto que va a comprar y si ve que ha sido hecho en Sabadell lo vuelva a dejar en la estantería. Quienes han votado a esos deberían darse cuenta que más pronto o más tarde van a quedarse todos sin trabajo, porque cuando estas dinámicas, como las de dejar de comprar productos de un sitio, pueden comenzar tímidamente, pero en cuanto cogen fuerza ya no tienen freno.
Pero ya no se trata de que los ciudadanos de Sabadell hayan votado con torpeza, como lo muestra el hecho de que varios partidos antisistema hayan conseguido suficientes sufragios para al unirse entre ellos conseguir la mayoría, sino que la mera circunstancia de que esos cafres que mandan se hayan planteado la posibilidad de retirarle la calle a Antonio Machado por españolista induce a pensar que la mayoría de los sabadellenses son igual de cafres que esos políticos. Además, también están en el aire las calles dedicadas a otros ilustres personajes y no sería de extrañar que si acabara por perpetrarse la aberración, alguno de los nuevos titulares de esas vías públicas fuera algún terrorista de Terra Lliure. El cretino de J. Fuster ya la debe de tener.
Ya ha surgido en Cataluña algún movimiento de resistencia ante tanta barbarie, esperemos que llegue a tiempo de parar la destroza y logre hacer que la región del nordeste español vuelva a ser lo que debe, aunque con tanto loco suelto la tarea no es fácil.

lunes, 14 de agosto de 2017

Faisán, de nuevo

Desde Adolfo Suárez, ningún otro presidente ha tenido un gesto de grandeza. Leopoldo Calvo Sotelo dijo, en referencia al 23-F, que por algún sitio tenía que trazar la raya, porque en otro caso tendría que haber encerrado a dos mil.
De ese modo, quienes se libraron de la cárcel, pudieron seguir cometiendo fechorías con la misma impunidad, algunos de ellos en el ejercicio de responsabilidades muy elevadas.
Si se hubiera metido en la cárcel a todos los que lo merecieron, como consecuencia se habría generado un ambiente de ejemplaridad; como la mayoría eludió sus responsabilidades, quedó claro que la justicia no es igual para todos. Por robar una gallina se va a la cárcel y participar en un golpe de Estado puede salir gratis.
De esa idea de que todo vale han surgido luego la utilización partidista de la lucha contra ETA, la utilización y manipulación de las víctimas, la negociación con los terroristas, que además de inmoral es un delito grave, los más de 300 atentados impunes y para poner la guinda a tanta infamia y tanto despropósito, el chivatazo del Faisán, en el que también ha quedado una vergonzosa X.
Las dos X, además, caen en periodos socialistas, pero en ambas hay responsabilidad compartida por el PP, porque los dos partidos participan del mismo sistema y se hacen trampas parecidas. En casi todos los demás partidos se da el caso curioso de que quisieran resolver una de las X, pero la otra no. Con lo cual…
La única grandeza que se puede encontrar está en los aledaños de la política, en Covite, que no se deja manipular, ni utilizar por nadie, motivo por el que necesita imperiosamente la ayuda de los ciudadanos. La necesita y la merece.
En lo que respecta a la reapertura del caso Faisán estamos en la fase en que hacerse ilusiones puede ser excesivo. Pero es imperiosamente necesario que quienes infringen la ley paguen por ello.

domingo, 13 de agosto de 2017

La hora de Baltasar Garzón ya pasó

Según me comentan amigos que trabajan en los juzgados, ningún funcionario quería estar en el de Garzón; y es que hay jueces que tratan mal a los funcionarios y, por lo que me cuentan, el ex juez estrella estaba entre ellos.
Su carrera comenzó con el asunto del lino. Hasta ese no era conocido. Todas las encuestas daban como ganadora de las elecciones autonómicas de Castilla-La Mancha a Loyola del Palacio. Baltasar Garzón se inventó el caso del lino, que acabó demostrándose como un bluf, pero que le sirvió para montar una escandalera, como resultado de la cual José Bono resultó el ganador de las elecciones.
El nuevo presidente de Castilla-La Mancha quedó tan contento y agradecido que le presentó al entonces juez a Felipe González, que al conocerlo pensó enseguida que le podría aportar el plus que necesitaba para ganar las próximas elecciones generales. Para que aceptara ir en su lista le ofreció el número dos y seguramente le prometió que lo haría ministro de Justicia.
Cabe interpretar que al ver cómo actuaba en los mítines su flamante fichaje, Felipe González sintió miedo. Éste tenía palique y podía arrebatarle el fervor de sus afiliados y votantes. Debió de ser así, porque tras las elecciones, el reelegido presidente optó por otro, igual de ambicioso, pero con menos don de gentes, para el ministerio de Justicia.
Garzón, despechado, rompió con el PSOE, solicitó su reingreso en la Audiencia Nacional y empezó a sacar papeles de los cajones, con el resultado conocido.
Acostumbrado a estar en el candelero, parece ser que no soporta bien el anonimato actual y no sabe qué hacer para volver al primer plano. Siempre queriendo dar la impresión de ser más de izquierdas y más solidario que nadie. Pero mucha gente piensa que su inhabilitación como juez es correcta y, además, las caras pasan de moda.
Por eso, el partido que acaba de fundar con otros amigos quizá no obtenga los resultados que espera.



sábado, 12 de agosto de 2017

El caso Juana Rivas

En la actitud de quienes siguen el caso hay semejanzas con el que se dio cuando la aberración cometida en el Teatro Romano de Sagunto.
En las declaraciones de los arquitectos de entonces que opinaban sobre el asunto había más intencionalidad política que profesional. Fue una aberración como demostraron todas las sentencias habidas sobre el particular. Los arquitectos están obligados a conocer la ley y aplicarla.
En el caso de Juana Rivas también ocurre que quienes se han apropiado, de forma abusiva, del concepto del feminismo están de su parte. Hay que aclarar, por si alguien no lo sabe, que los conceptos no son de nadie y son de todos. Lo único que se puede hacer con los conceptos, feminismo incluido, es estudiarlos, para tratar de comprenderlos del modo más completo posible. El feminismo, concretamente, tiene mucho que estudiar, puesto que siendo en sí mismo algo bello y necesario, como es la búsqueda de la justicia, ha sido manoseado, tergiversado, mal utilizado, etc. A la gente que ama la justicia se la conoce enseguida.
Por el otro lado están los defensores de la custodia compartida impuesta, y este matiz, el de que sea impuesta, es importante, porque viene a significar que a quienes la defienden no les importa el bienestar de los menores, ¡de sus hijos!, porque lo que defienden son sus derechos; y no están dispuestos a renunciar a ellos, parcial o totalmente, ni por el bienestar de los más indefensos. Este grupo se pone siempre de parte de los hombres.
La civilización se basa en el imperio de la justicia, y ya vemos que los dos grupos humanos citados anteriormente se desentienden de la justicia, lo que quieren es imponer su voluntad.
Mientras tanto, hay unos jueces a los que se les paga por hacer este trabajo y que por bien que hagan las cosas, pueden ser linchados moralmente por quienes seguramente ni leen las sentencias y si lo hacen no las entienden.