jueves, 24 de abril de 2014

Los despojos del PSC

Mariano debería tomar nota. No hacer nada lleva a estas cosas. Por otro lado, también cabría recordar que, dado que los partidos políticos reciben subvenciones del Estado, deberían establecer cursillos doctrinales entre sus militantes, para supieran a ciencia cierta cuáles son los límites ideológicos de cada partido.
Es todo un espectáculo contemplar que algunos militantes del PSC, los despojos les llaman, han abandonado el partido porque sus dirigentes han decidido ajustarse un poquito, sólo un poquito, al ideario socialista. Los llamados despojos han dado un portazo y se han ido. Hablan, sin sonrojarse, del 'derecho a decidir', sobre el cual ya han escrito las cabezas mejor amuebladas del país, pero como los que están 'tocados' por el virus del nacionalismo todo lo interpretan del modo que les conviene, no se han terminado de enterar. Todo nacionalista acaba siendo como Anasagasti, que se pasa el día haciendo la ensaimada. Lo que piensa, dice o hace tiene que encajar, imperativamente, en la ensaimada.
Así que estos despojos del PSC estarán ahora tratando de fabricar su propia ensaimada, porque no les han dejado hacerla en el PSC. El problema es que ya hay demasiadas 'pastelerías'. Los pasteles nacionalistas se confeccionan con el odio como ingrediente principal, y hay tanto en resentimiento en el mundo que con estos mimbres es muy fácil captar adeptos. Pero, como se puede imaginar, las pastelerías que medran en este negocio no son proclives al trato versallesco, sino que optan por la patada en la espinilla y el dedo en el ojo. No abandona nadie, sino que todos procuran armarse mejor, de donde se deduce que el botín (con esta palabra no pretendo hacer publicidad subliminal) debe de ser jugoso.
¿El derecho a decidir qué? Cabría hablar en serio y examinar quiénes salen ganando en todo esto y qué es lo que ganan. Y quiénes pierden y a cambio de qué. ¿A dónde se creen que van? Cada está más claro que ser buena persona es difícil. Por eso hay tan pocas.

miércoles, 23 de abril de 2014

Hay que llevar cuidado con Bildu

Pero antes de hablar de Bildu, partido que ya advierto que no me gusta nada y que no admito simpatizantes de este partido entre mis amistades, quiero presumir de algo:
Hoy he estado con Consuelo Ordóñez, mujer valiente, hermana de un hombre valiente, Gregorio Ordóñez, que fue asesinado vilmente, por la más vil de las bandas. Hemos sido cuatro los admiradores de Consuelo Ordóñez que hemos estado con ella. Y hay muchos más que hubieran querido estar con nosotros aplaudiéndola.
Consuelo Ordóñez es la presidenta de COVITE. Algunos descerebrados dicen que esta asociación es un instrumento de UPyD. Quienes dicen eso no conciben la independencia. No son capaces de darse cuenta de que la gran labor que está llevando a cabo en defensa de los derechos y la dignidad de las víctimas de Eta, que somos todos, pueda hacerlo con sus propios medios, sin ayuda estatal ni de casi nadie. Desconocen quienes dicen eso la fuerza que otorga la razón, quizá porque están acostumbrados a obedecer a quien les paga.
Todos los partidos decentes deberían alentar, apoyar y aplaudir a COVITE. Si sólo lo hace UPyD, no hay que extraer conclusiones equivocadas por ello. Lo que se deduce es que UPyD es el único partido que tiene dignidad y que gracias a ello comprende el gran mérito de esta asociación y la importancia de la labor que viene llevando a cabo.
Conviene asomarse a la web de COVITE y visitar sus distintos apartados y de este modo darse cuenta de cómo están las cosas. Qué es lo que hace cada uno de los partidos españoles por merecerse las subvenciones que recibe. El grado de impunidad alcanzado por la banda terrorista es digno de tener en cuenta. Habría que ver si alguno de los partidos políticos españoles se avergüenza de ello.
Y ya, por fin, paso a hablar de Bildu: Este partido, Amaiur y Sortu amenazan con querellarse a quienes les llamen proetarras.

martes, 22 de abril de 2014

De Zarzalejos a Grau

José Antonio Zarzalejos ha tenido muchos cargos en el periodismo, aunque ignoro si los ha desempeñado bien o mal. España es un país en el que resulta muy difícil hacer carrera si no se asumen ciertas actitudes.
Aunque hay muchos ejemplos sobre el particular, cabe señalar como momento cumbre el del editorial conjunto de doce medios catalanes. Este hecho tan escandaloso no hubiera podido suceder en un país de larga tradición democrática.
Todos los periódicos de papel españoles van mal, o por lo menos la mayoría. Quizá se salve alguno pequeño, quizá por su localismo. Esto significa que sus directores lo han venido haciendo mal, salvo que al aplicar la lupa a alguno en concreto se encuentren causas que lo justifiquen.
Zarzalejos ha publicado hoy un artículo en cuyo título va la palabra botifler. Y a lo largo del mismo no dice nada acerca de que el hecho de que se utilice este apelativo hoy en día, en pleno siglo XXI, pone de manifiesto que lo evolución humana es un mito. Es decir, la evolución no se produce en todos, sino sólo en aquellos que se esfuerzan en conseguirlo.
Ocurre además que esos que ponen las etiquetas de botifler a quienes no se tragan la bola, para marginarlos, también ponen las de fascista o facha. Como se suele decir, con un par.
Anna Grau, en cambio, vive en el centro del huracán, o sea, que está rodeada de nacionalistas. Es joven, es decir todavía tiene que recorrer el camino y comienza llamando al pan pan y al vino vino. Su artículo de hoy se titula Tic, tac, tic, tac, la mayoría fantasma va a estallar… y ya aviso de que no se muerde la lengua. No les puede gustar a los nacionalistas, esos 'demócratas impecables', cuyo sentido de la democracia consiste en insultar a quienes se les oponen y pasarse por el forro las leyes que les molestan, esas leyes que precisamente están para proteger a los ciudadanos, incluidos los nacionalistas.

lunes, 21 de abril de 2014

Esperanza Aguirre, los españoles y los toros

Ya se va viendo desde hace tiempo que no es necesario ser una lumbrera para dedicarse a la política, puesto que lo que más abunda entre los que viven de ella es lo contrario, o sea, la obtusidad.
Se puede entender que las cosas sean así, puesto que los políticos deben hacer y decir cosas que entienda la mayoría, pero sí que sería conveniente que no sólo fueran expertos en el peloteo y en el manejo de los resortes del poder, sino que también fueran conscientes de sus limitaciones y antes de pronunciar un discurso lo consultasen con personas entendidas, para evitar decir burradas.
En el caso de Esperanza Aguirre cabe la posibilidad de que las burradas las dijese aposta, llevada por su afán populista y por su deseo de seguir en el candelero, cosas estas que proporcionan un cierto poder.
Es cierto lo que ha dicho de que el rechazo a los toros por parte de algunos se produce por ser una fiesta española. No tienen en cuenta que sólo hay una ciudad en España que ha tenido dos plazas de toros al mismo tiempo.
Pero eso de que los toros reflejen la esencia misma de nuestro ser español, se lo debe de haber inventado ella. Yo no soy antitaurino, pero nunca he ido a una plaza de toros a ver una corrida. No soy partidario de los riesgos gratuitos, sí que entiendo que hay que correrlos cuando es necesario, como fue el caso de Suárez cuando se enfrentó a Tejero. Sí que me gustaría que se prohibieran de inmediato los toros en calle, porque en ellos no hay arte que valga para justificar la barbarie. En lo que respecta a las corridas, el riesgo se ha minimizado bastante, porque quienes se enfrentan a los toros son profesionales muy preparados y la medicina suele solucionar los percances que se producen. La Fiesta se está muriendo ella sola.

domingo, 20 de abril de 2014

Así gobierna Bildu

Se dice, de forma un tanto exagerada, que cada pueblo tiene los gobernantes que merece. Es exagerado porque a menudo el pueblo del que se trate no ha tenido acceso a la educación y, por tanto, no comprende exactamente la situación.
En el caso del País Vasco, en cambio, la presunción es bastante exacta. Estas tierras han dado personas admirables y muy valerosas, pero los cobardes se empeñan en matarlas o echarlas fuera. Esta patria por la que tanto luchó el orate Sabino Arana no admite a las buenas personas en su seno. Gregorio Ordóñez fue asesinado y su hermana Consuelo obligada a abandonar San Sebastián. El caso de Joseba Pagazaurtundúa y su hermana Maite es parecido. La madre de ambos, Pilar Ruiz, escribió una carta maravillosa, que el maleducado al que va dirigida no ha contestado aún. Y muchos más casos. La cantidad de asesinatos de Eta en grado de tentativa es brutal. Como también lo es la de los consumados. Un gran porcentaje de vascos tuvo que salir de su tierra.
Y una gran cantidad de vascos vota a Bildu. ¿Es que no tienen vergüenza? Pues no. Por eso tienen lo que merecen. Esos mansos que por no complicarse la vida miraban hacia otra parte son cómplices pasivos de la barbarie etarra. Para lavarse la conciencia atribuyen razones y excusas a los terroristas, como si se pudiera justificar el terror. Y para no reconocerse como cobardes, que es lo que son, votan a Bildu.
Y ahora leo las barbaridades que impone Bildu en el ayuntamiento de Zarauz, en el que gobierna, que van en contra de las legislación vigente y de la lógica y pienso estos de Zarauz tienen lo que merecen. Por votar a esos tipos. Puesto que expulsan a Consuelo Ordóñez y se quedan con Bildu, no deben quejarse. También se han quedado con Eguiguren.

sábado, 19 de abril de 2014

El euskera languidece

Según una encuesta del propio gobierno vasco, a pesar de que crece el número de personas que entiende y habla el euskera, decrece el de quienes lo hablan con regularidad.
El hecho de que haya crecido el número de personas que lo entiende y habla se debe a la presión de los nacionalistas, y ya se sabe que la democracia puede soportar o consentir la presión, pero eso no significa que la presión tenga algo que ver con la democracia. Más bien, puede decirse que quienes se sirven de ella abusan de la democracia.
La función de las lenguas consiste en servir para que las personas puedan comunicarse. Y la función de los políticos consiste en servir a la sociedad. Tienen la misión de gestionar los recursos de que disponen. Pero como resulta que en España llevamos tantos siglos de absolutismos y dictaduras los políticos están acostumbrados a mandar y los ciudadanos a obedecer. Así que los políticos en lugar de poner a disposición de los ciudadanos los medios para que vivan mejor, los obligan a pasar por el aro. Y los ciudadanos obedecen y aprenden el euskera. Y llaman fascistas a los demócratas.
El gobierno vasco debería recapacitar y darse cuenta de que todo el dinero gastado en obligar a los ciudadanos a aprender euskera podría haberse empleado en cosas más productivas. Y de que el esfuerzo que han hecho los estudiantes del euskera es poco menos que baldío.
Democrático sería dar alicientes para que la gente, voluntariamente, estudie esta lengua tan antigua. Lo que se hace voluntariamente se hace mejor.
No obstante, la intención del gobierno vasco dista mucho de optar por la vía democrática. Cabe predecir, con escaso margen de error, que su intención es la de mejorar las 'estrategias' para obligar a la gente a usar el euskera. O sea que aumentará la presión.

'El eco de la palabra'

viernes, 18 de abril de 2014

Fabra imita a Pujol

Algún día habrá que explicar el daño que hace el nacionalismo, esa ideología perversa que cautiva a tanta gente que, por desprevenida, desconoce los perjuicios que le causa. Y no sólo al entendimiento.
En el caso concreto del Reino de Valencia, cuyo nombre oficial es Comunidad Valenciana, porque la palabra Reino les produce urticaria a quienes quisieran verlo como sucursal de otra Comunidad Autónoma, se da el caso de que alguien ha tenido la 'genial' idea de [mal]parir una asignatura llamada Cultura Valenciana. Es decir, alguien ha tenido esa 'genial' idea y nadie le ha dicho que eso es una solemne tontería, tan dañina como cualquier actividad llevada a cabo por un tonto.
Eso de implantar artificios sobre los que se sustenta una patraña que sólo beneficia a quienes viven de ella no es serio. Es cierto que algunos tienen a Pujol, Jordi Pujol, por una persona seria y hasta incluso hay quienes lo consideran un estadista. Pero eso es porque no han leído su libro La inmigració. Problema y esperança de Catalunya (Nova Terra, Barcelona, 1976).
Lo que tiene que dar un gobernante que se precie es fomentar la cultura al máximo. Cultura sin etiquetas. Si lo que se pretende es levantar muros entre unos y otros o subrayar diferencias, el invento no puede llevar una etiqueta cultural, sino que entra en lo que se conoce como adoctrinamiento nocivo.
¿Qué se va a enseñar en la Cultura Valenciana? ¿Esa salvajada que son los toros en la calle? Debería fomentarse lo contrario, algo que tuviera que ver con la educación y el buen gusto. ¿Cómo puede denominarse cultura algo que sólo sirve para descargar adrenalina porque está en juego la vida o la integridad física de quienes se arriesgan?
Deseamos tener un gobierno civilazado y cuidadoso con nuestras cosas y nuestro dinero y nos encontramos con uno más propio de siglos anteriores.