viernes, 24 de febrero de 2017

El reproche de Rosa

«El hecho de que entre los juzgados y condenados estén personas que estaban en las instituciones en representación de los tres partidos (PSOE, PP e IU) y de los dos sindicatos mayoritarios (CCOO y UGT) explica sin necesidad de añadir más palabras cómo era (¿) el país y, mucho me temo, como puede seguir siendo, habida cuenta que no hay penalización electoral para los corruptos sino más bien para quienes los persiguen.»
Esta es la realidad, todo el mundo quiere ver a Urdangarín en la cárcel, pero no se reprocha haber votado a los corruptos y olvidado a quienes han hecho lo posible para servir a España.
Rosa y los demás componentes de UPyD no sólo tuvieron que sufrir la ingratitud de los votantes, muchos de los cuales recuperaron el dinero que habían invertido en las preferentes pero luego votaron a otros, sino que además tuvieron que sufrir los insultos y menosprecios de los demás parlamentarios en el Congreso de los Diputados.
Podemos y Ciudadanos no están entre los involucrados en el caso, pero es porque son partidos recientes. De su forma de proceder cabe aventurar que de haber sido más antiguos también estarían implicados. De momento, ninguno de ellos exige la separación efectiva de poderes, como sí hace UPyD.
De la naturaleza del reto que se había impuesto este partido da fe el gran empeño que hubo en los medios, tan dependientes de las subvenciones y de la publicidad, para tratar de desvirtuar la imagen pública de los dirigentes de UPyD y de tergiversar los intentos de Ciudadanos por absorber a este partido. Algunos conocidos plumillas aprovecharon la traición de Sosa Wagner para tildar a Rosa de dictatorial, obviando que Riverita lo es mucho más. Como dice Rosa, mientras ella y los suyos pensaban en España y los españoles, otros tenían miras más egoístas. Flaco favor hicieron a los españoles contribuyendo a hundir UPyD.


jueves, 23 de febrero de 2017

Se impone el estilo Mónica Oltra

Ella empezó mucho antes de que existiera Podemos y su estilo, como todo el mundo sabe, consistía en montar numeritos y vestir camisetas en las que van impresas leyendas reivindicativas o con acusaciones hacia alguien.
Ya se ha visto que este modo de proceder, apoyado en una sumisión total al catalanismo, tan generoso siempre con todos los que sirven a su causa, le ha proporcionado buenos rendimientos. Ha conseguido unas responsabilidades que están muy por encima de sus capacidades, lo cual es malo para los ciudadanos, que han de sufrir las consecuencias de su incompetencia y también de sus servidumbres, pero bueno para ella, que percibe unos emolumentos considerables gracias a ese desparpajo suyo.
Los podemitas, hacen lo mismo y las consecuencias para los ciudadanos son idénticas. Resulta curioso, por no decir otra cosa, que siendo de extrema izquierda apoyen a una ideología de derechas, como es el nacionalismo. Por supuesto que en el caso de que los de Podemos lograsen el poder, y tampoco sería estrictamente quien lo lograra, sino que lo haría el coletas, líder máximo, al estilo Chávez, implantaría una dictadura lo más rápidamente que pudiera y todo quedaría bajo su control. Esto es lo que se desprende de sus actos, de sus palabras y de sus maneras.
Se trata de conseguir todos los apoyos que pueda y un número suficiente de votos para tomar el poder y no soltarlo ya jamás.
Los podemitas intentan chupar cámara por todos los medios posibles y si está Macri protestan por los presos políticos de Argentina. Su desfachatez es galopante, puesto que estos supuestos defensores de los homosexuales jamás harán una sola protesta por los ahorcamientos de homosexuales en Irán. Al coletas no le gusta que los ahorquen, pero no protesta. Tampoco le gusta que en Venezuela haya presos políticos, pero si le sacan a relucir el asunto desvía la conversación. No se le conoce idea buena.


miércoles, 22 de febrero de 2017

¡Españoles no, refugiados sí!

La del título era una de las pancartas que se exhibieron en cierta manifestación habida en Barcelona. Esa pancarta es significativa, porque muestra el deterioro intelectual de quienes la portaban.
No se dieron cuenta de que con esa leyenda demostraban que los refugiados no les importan, sino que los utilizan como pretexto para ofender a quienes a pesar del enfermizo clima reinante logran mantener la cabeza en su sitio.
En otra de las pancartas instaban a los fascistas a marcharse de Cataluña, sin comprender, porque a ese nivel están, que los fascistas con ellos. Su insania les lleva a pensar que son dueños de las palabras y sus significados y, por tanto, pueden catalogar como fascista a quienes se les antoje. Pues no, no pueden. Los fascistas, los intolerantes, los insolidarios, son ellos.
Se creen los dueños de Cataluña y ni lo son ni lo pueden ser, porque no ha surgido con ellos, sino que se ha ido haciendo a lo largo del tiempo en virtud de muchas cosas a las que son ajenos estos dementes que se creen, más o menos, que son como Napoleón. El 19 de julio de 1901, Práxedes Mateo-Sagasta, en el Congreso de los Diputados, dijo esto:
«¿Quién duda que Cataluña se ha hecho rica por España y con España? ¿Quién duda que para hacerse rica, ha habido necesidad de concederla en las leyes ciertos privilegios, que le han dado ventajas sobre sus hermanas, las demás provincias de España?».
http://aps.unirioja.es/buscasagasta/registro.jsp?id=1687&cad=Sesi%F3n:%2019%20de%20julio%20de%201901&tipoBusqueda=alguna&resalta=0
Tengo escrito y lo repito una y otra vez que el agradecimiento es propio de los espíritus elevados. Obviamente, queda fuera del alcance de los dementes, que bastante tienen con pensar en sí mismos y se comprende que recurran al egoísmo, la intolerancia y la xenofobia, como modo de hacerse notar, para reclamar más privilegios, más mimos, más conmiseración.



'El Parotet y otros asuntos'
'Diario de un escritor naíf'
'Yo estoy loco'
'Valencia, su Mercado Central y otras debilidades'
'1978. El año en que España cambió de piel'
'Por qué España'
‘Búsqueda y desarrollo del talento’
'Filosofía, teología y el sentido de la historia' 

lunes, 20 de febrero de 2017

Rahola se carga el proceso

Pero no lo hace adrede, sino que como, al igual que los demás catalanistas, tiene tanto desparpajo cada vez las dice más gordas y esto que ellos han bautizado como el proceso ya es más risible que otra cosa, salvo para los papanatas, que son capaces de asumir el lenguaje de los sediciosos y así, por ejemplo, hablaban del conflicto vasco cuando no había tal, sino unos tipos que mataban y otros mierdas que giraban la cara y esos mierdas son los que ahora votan a Bildu, ese partido tan grato a los secesionistas.
Incluso han invitado a algún etarra a dar una conferencia en Barcelona y lo han recibido con todos los honores, esos mismos que en otras ocasiones han negado a personas como Rosa Díez, que sí los merecían.
Y es que en los separatistas no hay ni un ápice de decencia. Teóricamente, el separatismo es una opción legítima. No habría nada que reprochar nada a los separatistas si actuaran de forma cabal. Pero ocurre que todo lo que hacen es ilegal, estúpido, falsario, risible y condenable. Todos los que apoyan las actuaciones de estos indecentes son iguales que ellos. A la vista de su modo de proceder no cabe más que vaticinar su fracaso. Lo que se hace mal no puede acabar bien.
Para comprender el ridículo de esas gentes basta con seguir el enlace siguiente y leer parcial o totalmente lo que le dicen a Rahola:
Aunque también cabe pensar que a ella eso le da igual, puesto que gracias a su astucia ha logrado asegurarse las lentejas para toda su vida, y también las de su descendencia, a la que procura ventajas sobre el resto de los mortales.
El problema es que toda esta locura de personas insensatas repercute en otras muchas que sin tener culpa alguna sufren las consecuencias.

viernes, 17 de febrero de 2017

El Coletas insulta a Felipe González

No es la primera vez, ni se vislumbra que vaya a ser la última. El Coletas es de los que siempre tienen la palabra democracia, pero es para ensuciarla, porque luego siempre está en contra de las leyes y de la Constitución.
Es curioso su modo de defender la democracia. Y repugnante su proximidad con los etarras. La extrema izquierda, en la que se ubica Podemos, no tiene nada que ver con la democracia. Su falta de respeto a las instituciones democráticas, que se manifiesta en su forma de vestir cuando acude de forma oficial a ver al Rey, su forma de prometer la Constitución, y también la vestimenta con la que se presenta al acto y su forma de actuar en el Parlamento, en donde no va a debatir, sino a provocar, dan esta idea de él.
Se ha molestado cuando Felipe González y José María Aznar, tan distantes siempre entre sí, se han unido, porque el asunto es grave, para pedirle que dé la cara por los presos políticos de Venezuela. No la va dar, claro que no la va a dar. Y además de no darla los insulta y se burla de los ciudadanos. Dice que no le gusta que haya presos políticos en ninguna parte. A la vista de sus antecedentes cabe pensar que lo de Venezuela sería una broma comparado con lo de España si llegara a mandara este tipo, que, por otra parte, ha mostrado sus simpatías por Zapatero, y ese es otro dato que señala a los dos, y también a Pdr Snchz, al que quizá no ha querido nombrar para no levantar la liebre de lo que se lleva entre manos con él.
Esperemos que la pulsión autodestructiva de España no sea tan fuerte como la de otros países y el Coletas y su partido desaparezcan rápidamente por el sumidero de la historia.


jueves, 16 de febrero de 2017

El hemiciclo, como gallera

Fue Felipe González el primero en participar en los debates parlamentarios como si fueran mítines. Contaba con un partido muy disciplinado y obediente, lo cual no era el caso de Adolfo Suárez, al que traicionaron casi todos.
El Parlamento debería ser el lugar en el que trataran de convencerse unos a otros sobre la bondad de las respectivas propuestas, pero la configuración del sistema español permite que se utilice de forma espuria. Eso no ocurriría si triunfase la propuesta llamada diputado de distrito. Debería triunfar, porque el estado actual de las cosas ha permitido, quizá sin remedio por algún tiempo, que el hemiciclo se convierta en una gallera en la que unos despabilados, el coletas, el Rufián (a éste hay que llamarlo por su apellido), etc., en lugar de hacer propuestas y explicarlas, traten de provocar, con un estilo que cualquier macarra podría hacer suyo.
Por lo menos, Felipe González guardaba las formas y daba apariencia de discurso a lo que decía, aunque el noventa por ciento fuera espuma. Tenía el arte de decir con cien palabras lo que se podía decir con diez. Mi amigo Enrique Arias Vega, al contrario que yo, tiene una buena opinión de Felipe González, aunque no llega, ni mucho menos, a la risible de Luis María Anson.
Algunos parlamentarios cuyos partidos, al menos, tienen vocación democrática, saben torear a estos gallitos que hacen de la provocación su forma de vida, recordando al personal que en política todo absurdo es posible, pero hay otros, quizá menos capacitados, que pueden caer en la trampa y responder a ella.  En estos casos el que gana es el trol.
Algunos dirán que el pueblo español tiene lo que se merece. Ha votado masivamente a partidos que no deberían ser legales, porque sus políticas siempre serán nocivas para los ciudadanos, pero quienes diseñaron el sistema debieron tener presentes las pulsiones autodestructivas, de las que ninguna nación está exenta.

miércoles, 15 de febrero de 2017

El amor de Mas por Cataluña

Borges dice que la duda es el otro nombre la inteligencia, pero Mas no duda. Tiene una idea fija. Supuestamente, se está sacrificando por el bien de Cataluña, o sea, por los catalanes. Está llevando a cabo una serie de actos que en su opinión han de repercutir en un futuro que desea próximo a mejorar las condiciones de vida de los catalanes.
No ha tenido en cuenta que su opinión puede ser errónea. Tampoco se ha preguntado si en su empeño por ayudar a los catalanes no conseguirá lo contrario, o sea, perjudicarlos. Y si se lo ha preguntado, es obvio que no le importa. A estas alturas un dirigente responsable debería darse cuenta de que el prestigio de Cataluña está por los suelos. Ya no se trata sólo de las finanzas catalanas, que no inspiran ninguna confianza a los inversores, sino que en su empeño de internacionalizar lo que ellos, los catalanistas, llaman el proceso se vienen cubriendo de ridículo, y ya lo catalán va siendo visto en España y en el mundo con más prevención que respeto, e incluso con burla y desprecio. El descrédito de Cataluña, tan nocivo para el bolsillo de los catalanes, puede ser irreversible.
Sin embargo, hay un buen número de catalanes que no merecen eso, porque no han perdido la chaveta y son respetuosos con las leyes y los procedimientos. Mas, y los que le han sucedido en el cargo, se arrogan la representación de Cataluña, pero luego resulta que sólo gobiernan para una parte de ellos, la peor precisamente, la que acosa e insulta a la fiscal jefa de Barcelona por hacer su trabajo.
Y este es otro de los daños, también muy grave, que están haciendo Mas y sus sucesores, sin olvidar tampoco a su antecesor, a los catalanes, al inducirlos a degradarse moralmente, a pasarse las leyes por el forro, a amar la mentira y odiar la verdad, a faltar al respeto a las personas decentes.
El amor de Mas por Cataluña y los catalanes es muy raro.