martes, 24 de mayo de 2016

Juan Luis Bedins y cierto loco

En una conversación que mantuvimos Juan Luis Bedins y yo en la terraza de un bar cuando la novela aún se estaba gestando, le dije que él sería el presentador ideal. Le comenté la idea que pensaba desarrollar en la misma y le gustó. Le pareció acertado que el título fuera 'Yo estoy loco'.
Hoy, a las 19'30, en la librería Bernat Fenollar, que desde hace algún tiempo está en la calle de Cuba, número 50, de Valencia, por supuesto, se va a cumplir aquel propósito inicial, aunque bien es cierto que no será la primera vez que se presenta, ni siquiera en Valencia, aunque confluyen dos factores en el caso. En primer lugar, el citado de que Juan Luis fue el primer presentador en el que pensé y también que siendo cubano el protagonista el acto tendrá lugar en la calle de Cuba, lo que quizá sea un buen augurio.
El citado personaje cubano no tiene nombre, porque cuenta la historia en primera persona, tiene un porvenir esplendoroso en Cuba, pero lo abandona y se viene a España, de forma irregular, porque no hay otro modo, confiado en que su preparación le abrirá todas las puertas. Las cosas, como sabe cualquiera que lleve algún tiempo viviendo en España, no son tan fáciles y él, hay que decirlo también, no es una roca en el campo de lo emocional y ha de visitar el psiquiátrico.
Como muchos otros nativos de países de habla española, conoce las andanzas de don Quijote y Sancho Panza y cree que va a encontrar a estos personajes en el alma de los españoles. De hecho, lo va buscando durante toda la novela. Son los lectores los que han de decidir si realmente lo ha descubierto, si existe o si se ha evaporado totalmente.
El dueño de la librería Llibredorm, cuando presenté allí la novela, quiso leer dos pasajes, uno de ellos referido a un posible Destino y el otro, precisamente, a Sancho Panza.