martes, 7 de julio de 2020

La realidad de la Monarquía


Si algo va quedando de manifiesto a lo largo del tiempo es que el Rey siempre está donde tiene que estar, si es necesario que esté. Se acaba de ver en el caso del funeral por las víctimas del virus chino, cuando otros fantoches que pretenden desacreditarlo se han procurado excusas baratas para no ir.
¡Claro que no les importan los fallecidos por el virus chino! ¡Si ni siquiera se han molestado en contarlos! Eso significa que su interés por los ciudadanos se circunscribe a la posibilidad de utilizarlos y manipularlos, para vergüenza de los masoquistas que los sostienen con sus votos.
Incluso el anterior Rey, con todas sus imperfecciones, esas que los dos psicópatas que toman las decisiones más importantes hoy en día sacan a la luz regodeándose, supo estar en su sitio siempre que hizo falta. Hasta fue capaz de abdicar cuando pensó que ello convenía a España. Esa lección no serán capaces de aprovecharla los mangantes que nos gobiernan, ni ninguno.
Ninguno de los dos ausentes principales en el funeral por las víctimas del virus chino tiene autoridad moral para criticar al Rey, ni tampoco para desenterrar a Franco. No tienen autoridad moral para nada, porque no tienen vergüenza de ninguna clase.
Alguien ha dicho que de un comunista solo se pueden esperar falsedades y mentiras, lo cual no es cierto. Es indudable que se refiere a los comunistas del gobierno, pero hubo otros, como Julio Anguita o Marcelino Camacho, que podían decir barbaridades, pero no mentían.
En los países democráticos, las monarquías funcionan muy bien y proporcionan una estabilidad que en el caso de España resulta muy necesaria. Precisamente, quienes quieren acabar con la monarquía también aspiran a sustituir la democracia por una dictadura bolchevique, ansían condenar a los españoles al hambre y la miseria, someterlos a un régimen cruel y arbitrario.
‘2016. Año bisiesto’
‘El Parotet y otros asuntos’
‘Diario de un escritor naíf’
‘Yo estoy loco’
‘Valencia, su Mercado Central y otras debilidades’
‘1978.El año en que España cambió de piel’
‘Tránsito en la mirada’
‘Te doy mi palabra’

lunes, 6 de julio de 2020

La bestialidad de Bestiario Shop


Bestiario Shop es una tienda de Vallecas, según se indica en la publicidad, cuya clientela ha de estar compuesta necesariamente por personas de pocas luces y peor gusto. Para afirmar esto me remito al cartel que tienen puesto en la entrada, y que se puede ver siguiendo este enlace https://twitter.com/BestiarioShop/status/1279356714526138368
- Se prohibe (sic) la entrada a fascistas, homofobos (sic), sexistas y racistas.
- Se prohibe (sic) la entrada con mascaras (sic) con la bandera de España.
Ese cartel tiene, sin duda, la finalidad de atraer a cierto tipo de clientes, cuya particularidad consiste en que aceptan los marcos mentales que propone cierta marca política sin someterlos a análisis, ni cuestionar si proceden. Hay que añadir que el líder de esta marca política ha mostrado una indigencia moral e intelectual, pues ha sido cazado con comportamientos decididamente machistas y tramposos, además, con la justicia y ciertos medios, y en lugar de comprender que el asunto no tiene vuelta de hoja insiste en seguir engañando a todo el mundo, para regocijo de sus supuestos amigos o aliados. Y hay una señora que los tiene bien puestos, pero lo soporta con un estoicismo digno de mejor causa.
Por otro lado, la mayor parte de los fascistas de hoy en día está en la extrema izquierda, lo que abona la idea que los clientes de esa tienda son torpes. Se han dejado convencer de que los fascistas son los otros y no ellos. El mayor número de homófobos, racistas y sexistas se da igualmente en la extrema izquierda, puesto que una de las características de quienes la componen es la intolerancia, como lo prueba ese mismo cartel propagandístico. Lo que es seguro es que ninguno de ellos, ni de ellas, sufre intolerancia a los billetes.
Lo de prohibir la bandera de España en España es síntoma de retraso mental severo. Nivel Rufián.

domingo, 5 de julio de 2020

Del Bosque no tiene cabeza


Si partimos de la base de que una cosa es lo que pudo entender Sócrates por triunfar en la vida, y otra muy distinta lo que piensa la mayoría de esta misma cuestión, y nos centramos en esta, hemos de convenir en que para ello no hace falta tener talento. En el campo del fútbol, por ejemplo, Guardiola no para de decir burradas. Hay que tener mucho serrín en lugar de seso para decir tantas barbaridades.
La penúltima simpleza de Del Bosque reza así: «en esta pandemia ha pasado como en el fútbol: todos somos entrenadores». Cabe decirle al señor don Burro que si la gente no pusiera tanta pasión en el fútbol, ellos, los profesionales, no cobrarían tanto. Mejor nos iría si el dinero del fútbol se dedicara a la ciencia.
En lo que respecta a la política, pues es la obligación de todo ciudadano. Para votar de forma responsable, es decir, como adulto hay que informarse de las cosas y una vez impuesto del asunto forjarse la propia opinión. Este tipo quiere que los ciudadanos den por bueno lo que hace el gobierno y si se les dice que no tenía información previa, aunque todos los datos digan que sí la tenía. Pretende que la ciudadanía se comporte como si fuera menor de edad, lo cuál se da, desgraciadamente, en muchos casos.
Sin salir estos dos que han triunfado en el campo del fútbol y lo han conseguido sin tener cerebro, cabe abundar en que Guardiola defiende una ideología, la nacionalista, que nunca ha hecho nada bueno y que en su caso concreto conduce de forma irreversible a la decadencia de Cataluña. En este punto concreto creo que también mete la pata Del Bosque. Pero lo que quería indicar de él, sobre todo, es que presta su apoyo moral a dos cómplices de una dictadura sangrienta, la de Maduro. Zapatero lo demuestra cada día, y Sánchez con el Delcygate y luego al impedir que el Parlamento español lo condene.

sábado, 4 de julio de 2020

Respaldo a Guaidó


La Justicia británica ha dado a Guaidó el control del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, con lo cual los venezolanos pueden respirar tranquilos, ya que permanece en su poder y no en las manos del sanguinario Maduro, narcotraficante, mafioso y depravado. El dictador caribeño se mantiene en el poder artificialmente, sostenido por fuerzas extranjeras, mientras los venezolanos mueren de hambre o a tiros.
Guaidó ha sido reconocido como presidente encargado de Venezuela, por todos los países democráticos del mundo, excepto el español, que no en balde está dejando de ser democrático.
España también lo había reconocido, pero la inclusión de Podemos ha convertido al gobierno en un circo en el que proliferan los payasos sin gracia. Especialmente grotesca fue la ministra de Asuntos Exteriores cuando trató de explicar la actitud del gobierno con Guaidó, y también con el Delcygate.
A Zapatero no le habrá sentado bien el fallo de la Justicia británica, pero difícilmente extraerá las consecuencias que le atañen en relación con sus continuos viajes a Venezuela y su amistad con Maduro y Delcy. Seguro que la Justicia estadounidense tiene más información sobre esto que la que él quisiera. Tampoco le habrá sentado bien a Iglesias, cada vez más metido en ese laberinto en el que le metió su torpeza. Y ambos, Zapatero e Iglesias, han enredado en el juego a Sánchez y al mini Rasputín, al que, a lo mejor, se le vuelve a caer el pelo del susto, cuando se dé cuenta del lío en que se ha metido.
El Parlamento español hizo el ridículo hace poco ante el mundo civilizado, al negarse a condenar a Maduro. Ya se sabía que Lastra iba a votar lo que le mandara Sánchez, pero los demás deberían darse cuenta de que el mundo los mira. Y todos esos que por sectarismo apoyan a Sánchez tendrán que explicar, más pronto que tarde, tanta tontería.


viernes, 3 de julio de 2020

‘Mascarillas egoístas’


Padecemos un gobierno que en lugar de procurar la salud y el bienestar de los ciudadanos actúa siempre del modo que más conviene a sus intereses egoístas. El presidente no tiene reparos en utilizar el Falcon o el helicóptero cada vez que se le antoja, y el vicepresidente segundo dispone de un gran número de guardias civiles que vigilan su mansión.
Es un gobierno que no sabe ni contar los muertos, que tal vez superen los cien mil, puesto que según los datos del organismo pagador hay ochenta mil pensionistas menos. Si no es capaz de contar los muertos, sin equivocarse en ninguno, es porque no los respeta a ellos ni a sus familiares.
No los respeta porque antes no los quiso proteger, porque le interesaba más seguir con su agenda, y a saber qué otras cosas le interesan, porque han pasado cosas muy raras con las compras fallidas de material, sobre las que se han negado a dar explicaciones. Este gobierno es responsable moral de unas tres cuartas partes de las muertes, porque si hubiera actuado como convenía, cuando convenía, no se habrían producido. Todos los que apoyan a este gobierno, porque son estómagos agradecidos, o porque son sectarios, y algunos ambas cosas, también son responsables morales de esas muertes. Hay que recordar que ser sectario es ser mala persona. No tiene vuelta de hoja.
Hay un tipo que ha ido saliendo por la televisión, día sí y día también, mimetizándose con su jefe en el caso de no decir la verdad, de tratar de confundir siempre al personal y de llevar el agua a su molino, y a éste le han dado un premio, con los que son obedientes hasta el último extremo.
Este gobierno que jamás ha hecho nada en beneficio de los ciudadanos, sino que intenta dividirlos y enfrentar unos con otros, señalando a unos como buenos -los sectarios-, y a otros -los que no comulgan con ruedas de molino-, como malos, ha encontrado un nuevo motivo para este afán, el de las mascarillas que use cada uno.
Hay que reconocer que tanto el presidente como el vicepresidente segundo son dos patanes.


jueves, 2 de julio de 2020

El rey de las Cloacas se va a defender


A cualquiera de Vox, Ciudadanos, PP o UPyD que estuviera en su situación le caería la cara de vergüenza. Pero es que además sus partidos lo obligarían dimitir, porque sus votantes no soportarían eso. Pero es que incluso se podría anotar a la lista al PSOE de antaño. Ni Alfonso Guerra, ni Julio Anguita habrían podido tolerar eso en sus tiempos.
Todo ha cambiado ahora. A partir de Zapatero, los votantes que le quedan al PSOE tienen unas tragaderas inmensas. Soportan sin rechistar a Lastra y con eso queda dicho todo. Si no fuera por eso no podrían tolerar la alianza con Podemos. Y a raíz de lo que va saliendo del caso Dina todavía menos.
El rey de las Cloacas, antes marqués de Galapagar y conde de Villa Tinaja, montó un artificio tan falso como él mismo, pensado para favorecerse él y perjudicar a otros en la misma medida que él se beneficiaba. El juez al que se intentó tomar el pelo al principio, quizá pensando en que no se atrevería a decir la verdad, con paciencia ha desenredando la pútrida madeja y acaso la costumbre de tantos años en esta tarea le haya ayudado a contener las nauseas.
Todo ha ido saliendo a relucir, de modo que ya no queda espacio para la duda, puesto que las evidencias son elocuentes, e incluso varios medios han publicado las declaraciones de Dina, lo que invita a pensar que alguien del gobierno tiene interés en que se sepa.
Pero el rey de las Cloacas no sabe lo que es la vergüenza. Va a defenderse confiando en dos cosas: en la ayuda de Lola, o sea, que el gobierno juega con dos barajas, y en el apoyo de los masoquistas que le votan. En lo que a él respecta, hará lo que sabe y le gusta, y no es necesario explicar lo que es.


miércoles, 1 de julio de 2020

La recomendación del Banco de España


Creo que UPyD llevaba en su programa alguna medida similar, aunque lo digo de memoria. Era un partido que resultaba molesto a todos los demás, y también a otras fuerzas vivas que, aunque no debería ser así, tienen el control de la situación, o buena parte de él.
Para que se me entienda: Franco nunca consintió que nadie tuviese más poder que él. Cuando el poder ya estaba, hipotéticamente, en poder del poder del pueblo, aunque en realidad lo tenían los partidos, Adolfo Suárez, que lo custodiaba, se dejó el alma en el empeño de conservarlo. Leopoldo Calvo Sotelo estuvo poco tiempo. Luego ya se le fue de las manos al pueblo definitivamente.
El caso es que el Banco de España recomienda que se elimine todo el gasto público que no sea prioritario. Pero que primero hay que reactivar la economía, lo cual estima que puede costar tres años.
Pero es evidente que si se eliminase todo el gasto público que no sea prioritario, o sea, los miles de chiringuitos y las televisiones regionales, la reactivación de la economía sería automática.
Hacer vaticinios resulta arriesgado, porque siempre pueden ocurrir cosas que lo trastoquen todo, pero lo que sí se puede afirmar que voluntad de hacerlo, ahora mismo, en la casta política no hay. Y se puede decir porque Sus Señorías no han tenido a bien renunciar a sus dietas del tiempo de la reclusión, a pesar de que es inmoral que las hayan cobrado. Si tuvieran decencia, no las habrían cobrado y se habrían reducido el sueldo.
En estos tiempos en que la crisis es tan grave, incluso hay alguno que hace gastar una millonada al Estado en la custodia de su chalet. Ni siquiera Vox, que pretende acabar con las autonomías, lo cual me parece un error, porque lo que habría que hacer es replantear sus cometidos y su funcionamiento, ha sido capaz de hacer el gesto patriótico de aliviar la carga de los contribuyentes.