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jueves, 25 de abril de 2019

Feria del Libro de Valencia

La particularidad que tiene la Feria del Libro de Valencia es que la organización emplea exclusivamente el dialecto catalán (P. Batllori dixit), y la inmensa mayoría de los libros que se venden están escritos en español.
Tampoco que me extraña nada que el inicio de la Feria en el día de hoy, 25 de abril, se deba a la coincidencia de esta fecha con la de la Batalla de Almansa, dada la malintencionada costumbre que tienen los catalanistas de celebrar derrotas, reales o supuestas, lo que no puede tener otra intención que generar deseos de revancha y odio. ¿Contra quién? Hace ya bastante tiempo de eso y la vida ha dado vueltas y más vueltas.
Los catalanistas son ridículos, y lo saben, y además violentos. Antonio Ubieto Arteta llegó a sentir mucho miedo. Lo que le hacían es indigno de la especie humana. Todo eso por no tragarse sus trolas. No tuvieron en cuenta que son muy gordas y que no todos tienen las mismas tragaderas.
No se limitaron a asustar a Pedro J. De la Peña, sino que le pusieron una bomba en su despacho. Se debió a su defensa de la lengua española. La bomba explotó y destrozó el despacho, pero él no estaba porque había tenido sus más y sus menos con un caballo y acabó en el hospital. El caballo era blanco, el color de la pureza.
Los catalanistas pretenden hacer creer, y lo consiguen en muchos casos, que en el Reino de Valencia hablamos el dialecto catalán y pretenden imponerlo a la brava, y además borrar la lengua española, lo cual es una maldad de tamaño considerable.
La lengua española se viene hablando desde hace mucho en toda España y, además de eso, resulta muy útil porque está ampliamente difundida por el mundo.
La Feria del Libro de Valencia debería adoptar la lengua española de una vez por todas y dejar de hacer el ridículo.

jueves, 21 de junio de 2018

Oltra incordia a Rajoy

Los catalanistas valencianos son los peores. Antonio Ubieto, por el simple hecho de no tragarse sus trolas y en lugar de eso investigar en busca de la verdad tuvo que ver el nombre de sus hijos y el colegio al que iban escrito en las paredes. A Pedro J. De la Peña le pusieron una bomba en el despacho por defender el uso del español en España.
El historiador pudo volver a Zaragoza sano y salvo, dejando atrás el miedo que pasó, y el escritor salvó la vida milagrosamente.
Los nacionalistas están en el mundo para enredar y complicar la vida a los demás y no hay modo de que tengan una idea buena. A Mónica Oltra le ha faltado tiempo para decir que Mariano Rajoy tendrá que aprender catalán para ejercer como Registrador de la Propiedad en Santa Pola. Cualquiera se da cuenta enseguida de que en esa zona le sería de más utilidad aprender inglés o alemán.
Claro que ella ha dicho valenciano, pero es obvio que todo el mundo sabe que ella piensa que el valenciano es catalán. Si no pensara eso no tendría el cargo que ostenta. https://www.change.org/p/alcalde-de-valencia-al-alcalde
Los nacionalistas, por puro egoísmo, nos están obligando a emplear una serie de recursos y de energías en algo que a la postre no va a servir para nada, porque la función de las lenguas no es convertir a los ciudadanos en gilipollas, sino servirles para comunicarse entre sí y lo que quiere un ciudadano normal no contaminado por la peste nacionalista es entender y que lo entiendan y al final le da lo mismo que sea en una lengua o en otra. Por eso las lenguas van desapareciendo en la medida en que dejan de ser útiles. Y ese es el destino de todas esas lenguas y dialectos que pretenden imponer a bayoneta calada.