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jueves, 20 de octubre de 2011

Juan Roig y el esfuerzo

En España se está pendiente del maná, dice Juan Roig. Y no hay más que fijarse en los medios para comprenderlo. Los periódicos tendrían que cerrar, si suprimieran las subvenciones que reciben, o las compras masivas de ejemplares por parte de las Administraciones públicas.
Conviene recordar que hace unos años Mercadona parecía la Cenicienta al lado de las grandes superficies con las que competía. Y les ha ganado la partida a todas. Lo que lleva a pensar que ha habido mucho estudio de mercado, mucho análisis de la clientela y sus necesidades y mucha formación de su personal.
Pero muchas empresas, entre ellas las bancarias, optaron por el camino fácil, el del pelotazo, gracias al cual sus directivos consiguieron buenos bonus y ellas, las empresas, están en situación lamentable, algunas de ellas aun peor que eso.
No sólo las empresas bancarias optaron por el pelotazo. También lo hicieron otras que, ajenas a ese negocio, crearon la División Urbanismo.
Cabe recordar también que Luis García Berlanga propugnaba que el cine dependiera de Industria y no de Cultura.
Abundan las empresas que funcionan por inercia y una vez terminado el empuje inicial son incapaces de continuar.
Probablemente, Roig se refería también a los trabajadores, en los cuales puede haber una cierta pasividad. Pero los trabajadores lo tienen más difícil. Han de servirse del esfuerzo y asumir el riesgo en el caso de que deseen establecerse por cuenta propia; en la empresa privada no hay otra opción que adaptarse a lo que se use en ella. Los poderosos españoles suelen exigir la obediencia absoluta y miran con recelo a cualquiera que tenga iniciativas, a no ser que se les hayan consentido previamente.
Habría que democratizar a los españoles, y para ello nada mejor que comenzar por los políticos. Dentro de los partidos políticos españoles hay muy poca democracia, por no decir que nada. En estas condiciones resulta muy difícil para la mayoría seguir los consejos de Roig.

'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'
'Bonaventura'
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'
'¿Cuándo y cómo acabará la crisis?'


lunes, 6 de agosto de 2007

Regàs, democrática

Dicho sea entre comillas lo de democrática.
La directora de la Biblioteca Nacional, Rosa Regàs ha dicho que “afortunadamente, cada vez se venden menos periódicos”. Es impropio de un personaje del mundo de la cultura hablar de este modo. Pero Zapatero sabrá porqué la ha nombrado y para qué. Dice la buena señora que los medios no informan de los logros sociales del gobierno de Zapatero y entonces vemos que los gobernantes se vienen rodeando de gente asertiva para con ellos, más que de personas que trabajen por los ciudadanos. En una reciente entrevista se vanagloriaba Felipe González de haber trabajado por las libertades en España y resulta que una de sus primeras medidas fue la expropiación de Rumasa, para conseguir a continuación el descrédito del Tribunal Constitucional. Y entonces nos damos cuenta de que cuando habla de su lucha por las libertades se compara con José María Aznar (y no queda muy claro el porqué cree que sale ganando), pero podría hacerlo con Adolfo Suárez que, además, lo tuvo mucho más difícil, y entonces se daría cuenta de que en realidad lo que hizo fue quedarse en mitad del camino. Pudo hacer mucho, pero no se atrevió o no fue capaz. Ahora se queja la Regàs de que la prensa no alabe unánimemente a Zapatero, sin darse cuenta de que Zapatero no lo ha hecho todo bien. Sin ir más lejos, puede leer entre líneas la citada entrevista a Felipe González y entonces quizá comprenda que otros sean más rotundos, pero sin caer en el insulto, ni sistemático, como denuncia ella, ni tampoco ocasional. Si no hubiera una prensa crítica con el poder, éste daría miedo. Deberían estar contentos pues, el presidente del gobierno, los ministros y toda la serie de altos cargos que les sigue de que los medios les protejan de toda tentación (o de alguna) y les impida llevar a cabo ningún tipo de desmanes (o algunos desmanes). Es bueno que la gente lea la prensa, pues con ello se protege la democracia.