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jueves, 18 de febrero de 2016

Ribó tiene la cara muy dura

Un tipo que dice esto "Todos los valencianos saben que no nos comemos a los niños, ni tenemos cuernos ni llevamos rabo" es que tiene la cara más dura que el cemento armado. Eso lo saben los valencianos, los japoneses, los canadienses y todos los habitantes de cualquier parte del mundo que aspiren a la decencia.
Los ciudadanos pagan impuestos y para que los gobernantes no puedan hacer lo que les dé la gana con el dinero recaudado existen las leyes. En democracia, las leyes han de cumplirse. No han sido dictadas de forma dictatorial sino que surgen del pueblo, que las vota y las hace suyas. Cuando no se cumplen las leyes, los humildes quedan desprotegidos frente a los poderosos. El sueldo que cobran los políticos procede de los impuestos de los ciudadanos. Por tanto, los políticos son los primeros obligados a conocer las leyes y a respetarlas.
Los políticos que piden que haya un referéndum en Cataluña, puesto que es inconstitucional, son unos sinvergüenzas. Es legítimo querer la independencia de Cataluña, o de Cambrils. Lo que es inmoral es querer saltarse los procedimientos.
Habla este Ribó de formar un gobierno “de progreso”. De progreso hacia la pobreza será, no sé por qué se calla eso. Quiere que aquellos que en lugar de jurar o prometer la Constitución se burlaron de ella; en lugar de presentarse correctamente vestidos, como hacen cuando van a casa de alguien que respetan, lo hicieron de cualquier modo; y quiere que éstos que se pasan las leyes y procedimientos por el forro y que proponen unas medidas disparatadas formen parte del gobierno. Pues sí que respeta a los ciudadanos este pájaro.
Piensa que porque Rita Barberá haya dejado mucho que desear como alcaldesa cualquiera que venga después ha de ser mejor. No está tan claro eso. Todo lo malo se puede empeorar.

lunes, 20 de agosto de 2012

El indigno trato de favor a los etarras

Parece ser que los etarras, en la cárcel, se creen superiores a los demás presos. Y se les consiente y se les permite que cultiven esa creencia. ¿A qué tienen miedo los sucesivos gobiernos para que no pongan fin a este estado de cosas?
Los etarras están en el escalón más bajo de la especie humana. Son malos, sin que quepa ninguna duda sobre esta cuestión. Con respecto a una gran parte de presos se puede pensar que son las circunstancias de la vida las que les han llevado a su situación. Sobre todo si se tiene en cuenta que en la calle los hay de mucho peores que ellos, sólo que las maldades que cometen no son delito.
Es con estos últimos con los que habría que tener miramientos en la cárcel. Y sin embargo, al que le han concedido el tercer grado es al infame de Bolinaga. Josu Uribetxberria Bolinaga. ¡Qué vergüenza para todas las personas de bien! Si yo hubiera escrito aquí “qué vergüenza para los españoles”, algún listillo hubiera pensado, o dicho, “es que yo no soy español”; ni persona de bien tampoco.
La legislación española es muy ñoña con los etarras. Por el prurito de parecer, que no de ser, demócratas de los constituyentes. Es lícito pensar que con una legislación más adecuada Eta hubiera cometido menos crímenes y, además, los españoles nos hubiéramos ahorrado muchos momentos vergonzosos. Todos esos en los que el Estado ha claudicado ante Eta. La cadena perpetua hubiera sido un instrumento muy eficaz, en el caso de Eta y en el de otros crímenes horrendos.
Pero no sólo es ñoña la ley, es luego se les aplican beneficios a los etarras por el artículo 33. Al pájaro citado anteriormente se le ha concedido el tercer grado por la cara. Este gobierno que no tiene miramientos con casi nadie (con sus familiares, parece ser que sí; se habla mucho de nepotismo), se porta bien con los etarras.

'La amante imperfecta'
'De Laura y otras muertes'
'Hasta los cuervos picotean las cerezas'
'La energía después de Fukushima'
'Limones dulces'
'Ocurrió en Valencia'
'Los invitados de la princesa'
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'