Pues no sé si el PSOE se va a disolver por orden de un juez, o por quedarse sin votantes, como ha ocurrido en otros países. El caso español es distinto y quizá por eso aguanta más. El PSOE fue refundado por Felipe González y su equipo con la idea de que conservara el alma del anterior. Dijo Peces-Barba que había estado trabajando sobre la Constitución con Jorge de Esteban, de modo que fue al debate con una idea previa, con lo cual era evidente que estaba en ventaja sobre los demás. Creía Adolfo Suárez que no le podían hacer trampa y se la hicieron, pero no a él, sino a todos los españoles.
Digamos que esta trampa de la Constitución es lo único que sabe cierto Pedro Sánchez. Eso y que teniendo los votos de los golfos no hay quien lo tire. Felipe González, el tipo que nos puso al nivel de la ETA a los ciudadanos mediante el GAL se ha dado cuenta del peligro para el PSOE, y trata de salvarlo. Es una partida de tahúres en la que quienes perdemos somos los ciudadanos. O abrimos los ojos, o se nos comen.
Cayetana Álvarez de Toledo, la de las ideas brillantes y la mente rápida, ha detectado el miedo por las revelaciones de Aldama, pero la justicia va con pies de plomo, porque sabe que le tienen preparadas muchas trampas, motivo por el que se desliza con mucho cuidado y procura no dar pie a que el presidente decrete la jugada mágica, el fin del acoso judicial. No se dará el caso. Los que tienen entre manos los casos llevan mucho cuidado. Por eso digo que veremos idas y venidas, salvo que salgamos todos a la calle, tomemos de las orejas al traidor y lo entreguemos a los jueces. Deberíamos haberlo hecho ya.
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