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viernes, 7 de junio de 2019

Laura Borrás, torpe y ruin

Lo primero que tendría que hacer esta señora, si fuera consecuente, es renunciar a todos sus cargos y devolver el dinero que ha cobrado por formar parte de una institución del Reino de España. Hecho esto, tendría legitimidad moral para decirle al Rey lo que quiera.
No ha sido así, ella ha sido recibida por el Rey porque ha jurado o prometido fidelidad a la Constitución. Del valor que da ella a sus promesas o juramentos ya no es necesario hablar.
Se proclamó, además, representante de un prófugo y de unos presuntos forajidos que están siendo juzgados por unos delitos muy graves.
Se conoce de ella su afición a la tendenciosidad, a la mentira y a la tergiversación. Que el Rey, que cuando actúa de modo oficial lo hace en representación de todos los españoles, tenga que atender a personas sin escrúpulos y sin vergüenza, es una anomalía democrática. Debería haber algún mecanismo legal que permitiera que ante cualquier falta de respeto al Rey por parte de algún parlamentario español éste fuera desalojado en el acto del Palacio.
Hay una norma de urbanidad, de cortesía, de educación, de nobleza de espíritu, que no se debe abusar de la ventaja que se tenga sobre nadie. Y eso en cualquier lugar en que se dé el caso. El Rey no puede salirse del guion, tiene que actuar según el protocolo, y aguantarse las ganas de responder adecuadamente a quienes le faltan al respeto. Alguien lo debería hacer por él, de forma legal y establecida previamente p0r acuerdo entre los partidos políticos.
Y ya que ha salido a relucir la nobleza de espíritu, se puede reseñar la falta de ella de los presuntos forajidos que están siendo juzgados, y también de sus defensas. Puede afirmarse sin temor a errar que todos los catalanistas, sin excepción carecen de nobleza. En cambio, Marchena está demostrando tener mucha. 

martes, 13 de noviembre de 2018

Las hordas de la izquierda

Son amantes de la posverdad y saben que la verdad se abre camino sola, motivo por el cual les molesta la gente que la pregona.
Hace poco consiguieron censurar una cuenta de Hermann Tertsch y se rieron mucho al conseguirlo. Eso no les impide referirse, indignados, a la ley mordaza del PP. Piden libertad de expresión para que los podemitas puedan decir que desean recortes con la guillotina para el Rey y la Reina, pero no les gusta que se pongan en evidencia sus contradicciones y maldades, tan abundantes ambas.
He dicho que les gusta la posverdad, pero también la mentira directamente, como que en Venezuela comen tres veces al día, aunque bien es cierto que Maduro sí lo hace, y Zapatero cuando va de visita también.
No digo que todos los de izquierdas formen parte de la hordas, ni que también haya grupos de derechas que se comportan como tales, pero sí que ahora, con la fundación de Podemos son muchos más que hace unos años los que actúan de este modo y se sienten los dueños del cotarro. Tergiversan lo que quieren y cuando Rosa Díez alertó del peligro que suponen salieron en tropel a insultarla y burlarse de lo que había dicho y a situarla en la extrema derecha, ellos, que son de ultraizquierda, más de izquierdas que Stalin. Miedo dan.
La última ‘hazaña’, hay que decirlo así, de estos adalides de la libertad de expresión, ha consistido en conseguir que cierren una cuenta de Alvise Pérez. Se conoce que los podemitas no solo controlan la televisión española, sino también Facebook, Twitter, y seguramente más sitios. Quizá pueda decirse que El País también.
Su eslogan de tiempo atrás era «el miedo va a cambiar de bando». No es posible encontrar en él nada que induzca a pensar en la democracia, sino más bien en algo a lo que está acostumbrado Maduro. 

martes, 3 de junio de 2014

Algunas reacciones suscitadas por la abdicación

Hay graves problemas en España, conviene recordarlo. Uno de ellos es el paro, agravado por el hecho de que no se vislumbra una mejoría en este aspecto. Otro es el terrorismo, que tanto y tan mal ha influido en la política española y cuyo final amenaza con cerrarse en falso, con el peligro que eso conlleva.
También hay que considerar como un problema grave el de la opinión pública española, capaz de dar un respaldo multitudinario a líderes afines al régimen de Maduro y de hacer tan poco caso a una persona tan digna como Consuelo Ordóñez, que lucha precisamente para que el final de la Eta no se cierre en falso.
La situación es preocupante. El Rey ha abdicado antes de que Rubalcaba deje su cargo en el PSOE, porque lo que puede ocurrir luego en este partido es preocupante.
Y con tantos y tan graves problemas a los irresponsables no se les ocurre más que sacar a las gentes a la calle para exigir la reforma de la forma de Estado.
Otros oportunistas, como es habitual en ellos, van a la suya. No les importa la gente, ni sus problemas, sino “el territorio”.
La forma de Estado habrá de someterse a consideración, pero en su momento; o sea, cuando se pacte una nueva Constitución.
Además de la forma de Estado, y en el caso de que se optara por continuar con la monarquía, también habría que considerar algunos aspectos, como el grado de inmunidad y el orden sucesorio.
Lo que interesaría por ahora es que todas las fuerzas políticas de España tuvieran como meta la resolución de los problemas más importantes, pero si actuaran de esa forma varios partidos políticos dejarían de existir, dado que su supervivencia se basa en estar echando leña a la caldera continuamente y eso independientemente de las consecuencias que puedan resultar de ello.

lunes, 14 de abril de 2014

Día de la República

Ocurre que hoy, día de la República, surge la noticia de que hay tres que sugieren reformar la Constitución para desactivar los delirios de Mas.
Curiosa manera de reaccionar ante quienes incumplen las leyes y amenazan con incumplimientos mayores. El castigo se cierne sobre los que son más respetuosos con ellas.
Los tres que tienen ese propósito son el Rey, Felipe González y Miquel Roca. Como curiosidad añadida al caso estaría bien comparar la situación económica de los citados personajes en 1978 y la de ahora.
Ninguno de los tres hace examen de conciencia, ni se considera culpable de nada. ¿Qué errores se pudieron cometer en la Constitución de 1978? Podrían haberse planteado esta pregunta y si después de haber examinado la cuestión piensan que sí, surge la siguiente: ¿Por qué se cometió? Y si opinan que no se cometió ninguno, deberían desistir de su intención de cambiarla ahora.
En 2014 el desprestigio de la monarquía española es grande. También tienen culpa de eso los sucesivos gobiernos de España, puesto que han ido permitiendo el deterioro. Si ahora tratan de salvar a la monarquía no es por su fervor monárquico, sino para sostener el sistema, puesto que si cae pueden ir muchos a la cárcel.
Felipe González debería pensar en dos momentos clave. Uno fue cuando expulsó de su partido a Alonso Puerta y el otro cuando acabó con la independencia del Poder Judicial. Ni siquiera es necesario recordar su mezquindad con Adolfo Suárez.
Con la corrupción imperando por doquier, nadie tiene autoridad para defender la ley. Pujol dijo hace tiempo que si tiramos de la manta todos nos haremos daño. Se trata, pues, de ceder a los chantajes, invocando un interés superior, o apelando al 'realismo', puesto que la locura se ha instalado en ciertos lugares y en ellos no hay modo de conseguir que reine la cordura y se respete la ley.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Eso de ser marqués, o conde

Últimamente parece bastante devaluado eso de que a alguien le hayan quitado la sangre normal para ponerle otra de color azul.
O quizá ya estuvo devaluado desde siempre, pero había que aguantar, porque en España los pobres han de aguantar y aplaudir a los ricos.
La pregunta que surge con estos que tienen la sangre azul es la siguiente: ¿Puede ser innoble un noble? Y mi respuesta sería que sí. Yo diría que sí.
Uno de ellos trató de advenedizo a Adolfo Suárez. La respuesta de éste fue que se había ganado el título a pulso y no lo había heredado, que era el caso de su interpelante. Falta por saber qué hizo para que le dieran el título el antepasado de este sujeto. ¿Acaso alguna fechoría?
Por otro lado, no consta que dijera nada cuando también convirtieron en noble a Carlos Arias Navarro. Los reyes pueden hacer muchas cosas, pero no todas. Que alguien sea noble depende de él mismo, ahora bien, su rey puede hacer que se le trate como a noble.
Ahora hay un conde que se está empequeñeciendo mucho, a pesar de que dicen que es grande de España. Cabe preguntar: ¿grande qué? Porque se trata del conde de godó. Hay que escribirlo con minúsculas, de pequeño que se está haciendo. El Rey quiere que le llamemos grande y él se empeña en ser pequeño. Contra las vocaciones fuertes no se puede luchar.
Y ningún otro conde o marqués, o lo que sea, le dice nada, ni le llama advenedizo, ni ninguna otra cosa que se le pudiera decir.
Tampoco el Rey le dice nada. Y entonces, ¿quién controla a esos de la sangre azul? ¿a qué se dedican los reyes?
Los reyes nacen, crecen, se multiplican, acrecen su fortuna y mueren. Bueno, y también cazan elefeantes.

domingo, 19 de agosto de 2012

Con respecto al asunto de las preferentes

El gobierno prepara un real decreto, que aprobará en los próximos días, para regular la venta de las preferentes. Este cambio legislativo viene impuesto por la Unión Europea, aunque el gobierno fanfarronea afirmando que ya lo estaba preparando desde hace tiempo.
Se estima que un millón de particulares está atrapado en este peculiar tipo de inversión y conviene recordar todos o la mayor parte de ellos provienen de la época de Zapatero, ese presidente que se decía tan preocupado por los asuntos sociales y que, no obstante, permitió que la gente trabajadora “invirtiera” sus ahorros en este producto. Se conoce que el tal Zapatero, que luego pidió al Rey un título nobiliario, prestaba atención a otros asuntos más “sociales”; quizá por ello se gastó todo el dinero de los pobres que tenía a su disposición, mientras el fraude fiscal, perpetrado mayoritariamente por los ricos, proseguía su escalada.
Este real decreto viene a significar de modo explícito que las entidades bancarias que comercializaron este producto no actuaron de forma correcta con sus clientes. Y éstos, que creían que vivían en un país civilizado, con normas y organismos supervisores, se han dado cuenta, cuando ya era demasiado tarde, de que, en realidad, estaban indefensos. Y no parece probable que vaya nadie a la cárcel.
Luego, uno ve las listas de los consejos de administración y puede encontrarse con que los nombres de los consejeros vayan precedidos por la fórmula Excmo. Sr.
Sería bueno entonces que se publicara una lista compuesta por todos los Excelentísimos Señores que permitieron que las Entidades que les pagaban, o les pagan, sus sueldos comercializaran estos productos entre sus clientes más confiados. Eso serviría para que se supiera que en los casos citados lo de Excelentísimo Señor no es más que una fórmula protocolaria, puesto que la realidad es otra.

'La amante imperfecta'
'De Laura y otras muertes'
'Hasta los cuervos picotean las cerezas'
'La energía después de Fukushima'
'Limones dulces'
'Ocurrió en Valencia'
'Los invitados de la princesa'
'La vida y la poesía de Gustavo Adolfo Bécquer contada a los niños'