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martes, 24 de octubre de 2017

No se cree la Constitución ni la figura del Rey

Ya dejó dicho Zapatero que cualquiera puede ser presidente. Eso es, cualquiera. De lo que no se percató el pollo es en que la dificultad consiste en dejar el cargo sin haber perjudicado a la nación.
Y si cualquiera, por inútil que sea, si le toca en la rifa, puede ser presidente, para cualquier otro cargo político las posibilidades son mayores. Por ejemplo, hay un elemento llamado Carlos Mulet, porque Carles en español es Carlos, que es senador por Compromís, ese partido antisistema que no debería ser legal, que dice que no se cree la Constitución ni la figura del Rey. El caso es que este señor, por llamarle de alguna manera, ha tenido que jurar o prometer la Constitución y lealtad al Rey. No es el único en esas condiciones y no se entiende que se acepte esta situación. Quienes juran o prometen algo en lo que no creen son desleales al pueblo español y, por tanto, no deberían poder ocupar sus cargos.
El daño moral y económico que nos están administrando a los españoles ciertos políticos en quienes se dan estas condiciones es espeluznante.
Estas personas que no creen en la Constitución ni en la figura del Rey, si fueran honrados no estarían en la política, ni tampoco accederían a cobrar de ese Estado al que no respetan.
El asunto es que para cualquier trabajo hay que demostrar unos conocimientos, pero para la política, que teóricamente es uno de los más nobles no hace falta más que saber hacer la pelota, de modo que los políticos a menudo son los más innobles que se pueda imaginar.
Las intervenciones de este componente de Compromís, en el Senado, «¿Todo este despliegue es una película de risa que está rodando la Warner?», «Ahora que Piolín les ha insuflado valor, ¿van a invadir Gibraltar con este barco?», son tan poco respetuosas con las instituciones que no se entiende que esté en ellas.


miércoles, 8 de febrero de 2017

Ridícula acusación británica

Cree el ladrón que todos son de su condición. Acostumbrados los británicos a inmiscuirse en todas partes, sembrando el desconcierto y dejando un reguero de muertos, como en el caso de la Guerra de Sucesión española, por ejemplo, creen que los demás tienen las mismas intenciones.
Si Inglaterra no se hubiera entrometido en la Guerra de Sucesión, Felipe V habría sido proclamado rey a las primeras de cambio, con lo que se habrían evitado muchas muertes y nos habríamos ahorrado el incesante lloriqueo catalán y este episodio en el que tres dirigentes catalanes están dando una muestra de indignidad al mundo, aunque ellos lo ven de otro: piensan que son más listos. ¡Pobres! Y Gibraltar nunca habría dejado de ser español.
El caso es que ahora no tienen verdura en sus tiendas y observan que las estanterías de los supermercados españoles están bien abastecidos de ella y este hecho les da pie a pensar que la función de estos establecimientos consiste en perjudicar al Reino Unido y con este motivo acaparan toda la verdura. Pues no. El objetivo de los supermercados españoles no es ese, sino que lo que pretenden es ganar dinero, por lo que se puede llegar fácilmente a la conclusión de que no compran nada que piensen que no pueden vender.
Aparte de eso, se puede llegar a una segunda idea que añadir a la primera, y es que en la actualidad se impone el pensamiento fácil y que la reflexión pausada supone demasiado esfuerzo para muchos contemporáneos. Un suceso equiparable tuvo lugar en Alemania cuando la crisis del pepino. Puesto que los pepinos procedían de España, vetaron enseguida el pepino español, que perdió ventas en medio mundo. Poca gente se paró a pensar que todos los casos ocurrieron en Alemania, por lo que el foco tenía que estar allí, como acabó demostrándose al final.


martes, 29 de marzo de 2016

A Junqueras no le importa mentir

Claro que no es noticia que a Junqueras no le importe mentir. A ningún nacionalista le importa. Las patrias necesitan una épica y si no la tienen se la inventan. Y a la vista de que hay un público que traga, cuanto más gorda mejor.
Junqueras es un señor, por nombrarlo de algún modo, que además de llorar a moco tendido por una imbecilidad ante las cámaras de la televisión, no tiene reparos en decir lo que sea, sabedor de que está en el lado al que se le consiente todo.
¿Cómo explicarles a los catalufos que la supuesta guerra España contra Cataluña, terminada en 1715 no fue tal? En la Guerra de Sucesión combatieron muy pocos soldados españoles, puesto que lo que se dirimía era el equilibrio en Europa. Cuando a Inglaterra ya no le convino apoyar a los Habsburgo pudo darse todo por acabado.
Cataluña empezó a crecer precisamente a partir de Felipe V, y si no se hubieran dado las circunstancias que hicieron que Inglaterra se inmiscuyera en el asunto todo habría sido muy diferente. Gibraltar seguiría siendo español y Cataluña seguiría siendo pobre.
Los nacionalistas se empeñan en contar las cosas a su modo y todas aquellas personas que no pueden ser nadie por sí mismas, porque están poseídas por el dios de la banalidad, se creen que adoptando la locura nacionalista serán más que el resto de españoles.
Todo nacionalismo es perverso y atonta a quienes lo abrazan, como lo prueba el hecho de que quienes dirigen Cataluña la llevan hacia el abismo y les siguen votando.
Todo lo que tiene que ver con la supuesta nación catalana es falso y fruto de una imaginación enfermiza. Todo intento de los catalanes resistentes al nacionalismo es reprimido mediante la violencia moral y física. Los nacionalistas no admiten la discrepancia. Las mentiras de Junqueras, en cambio, son aceptadas como verdades.


domingo, 18 de agosto de 2013

Inglaterra juega sucio

Como suele ocurrir, aunque los británicos sean maestros en disfrazar las cosas para que parezcan de otra manera.
Ese tipo, Cameron, está azuzando el nacionalismo de sus compatriotas con el asunto de los controles fronterizos, como si España los estuviera atacando. Ya se sabe que el patriotismo es el último refugio del bribón. Calla que la provocación proviene de Gibraltar. Y omite decir también que Gibraltar es un emporio del vicio. De todo tipo de vicio.
Este Cameron, que tiene aspecto de ir mucho a misa, o lo que haga la Iglesia de Inglaterra, pretende también comparar en los foros internacionales a Gibraltar con Ceuta y Melilla. Descarado que es el tipo. Jugará con fuego con los países árabes. No le importará darle alas al rey de Marruecos y apoyarle en sus abusos contra los sarahauis si ello le sirve para ganar algo. Es “creyente” y quizá alardee de ello, mientras perpetra sus canalladas.
Que compare las resoluciones de la ONU sobre Gibraltar, con las de Ceuta y Melilla. Que estudie la historia de las tres ciudades, cosa que se puede aventurar que no hará, sencillamente porque no le conviene.
Conviene recordar que en la ONU Gran Bretaña tiene más peso que España. Le resulta mucho más fácil recabar apoyos. Pero la cuestión de Gibraltar es tan clara que el organismo tuvo que fallar en favor de la descolonización.
Cabe hacer notar también que para los ingleses, con su dichosa majestad a la cabeza, las resoluciones de la ONU son sagradas cuando les convienen. El de Gibraltar no es el caso. Por cuyo motivo, lo que hizo la reina del Imperio Británico con el papel que le debió de enviar la el citado organismo, que fue creado con fines supuestamente nobles, se puede adivinar.
Con respecto a España, dialogar sobre este asunto con el gobierno inglés supone perder el tiempo y algo más. Siempre algo más.

martes, 6 de agosto de 2013

Lamentable postura del PSOE

En seguro que en la cuestión de Gibraltar, por mucho que le asista la legalidad, España saldrá perdiendo. Todo el mundo sabe que España tiene razón, pero lo que prevalece en el mundo es la razón de la fuerza. No cabe duda de que es por eso que hay tantos conflictos en el mundo. Si todo el mundo pensara que la razón se tiene en cuenta se resolverían fácilmente casi todos los problemas.
Mientras todos los partidos británicos cierran filas en torno a la ignominia y la desvergüenza, y luego nos querrán hacer creer que el Imperio Británico es puro, casto y virgen, buena parte de los partidos españoles se frotan las manos a la vista de las oportunidades que les ofrece la actitud del gobierno en este asunto.
Ha dicho el PSOE que su opción es el diálogo. Produce suma curiosidad el predicamento de la palabra diálogo. Parece ser que muchos la asocian a la democracia, de la que tan ayunos estamos, tradicionalmente, en España. Sin embargo, no siempre es el diálogo la mejor opción. Se pedía el diálogo con Eta, cuando eso es una aberración. Lo saben los dirigentes del PSOE, porque a algunos sí que les niegan el diálogo.
Con respecto a Gibraltar, la experiencia demuestra que cada vez que hay diálogo España pierde algo. Es posible que el PSOE defienda el diálogo en este caso para no poner en evidencia al gobierno de Zapatero, al que tan agradecidos le deben de estar los miembros de esa teocracia que es Inglaterra.
Porque cuando la religión está al servicio del pueblo es bonita. Si uno comete una atrocidad que beneficia a Inglaterra va al cielo. Estos ingleses no solo han inventado el fútbol, han inventado a dios también. Un dios que está de su parte. Como el PSOE.
Todos estarán en contra de España, porque es la parte débil, pero comprenderán que defienda sus derechos.

lunes, 5 de agosto de 2013

Un gibraltareño llamado Picardo

Es decir, lo mismo da que se llame Picardo que Nastardo, lo que importa es la cantidad de serrín que llena sus oquedades craneanas. Y la calidad de ese serrín, claro.
O sea que la ilegal situación de Gibraltar es posible por la presencia de la Armada Británica, más el apoyo decidido de la U.S. Navy, y al pardal de marras no se le ocurre más que mentar a Franco.
Quizá sea porque durante ese tiempo, si no recuerdo mal, Gibraltar no pudo añadir ninguna ilegalidad a las que ya disfrutaba. Ha sido luego, tras la muerte del dictador, cuando los rapaces gibraltareños han ido sumando injuria sobre injuria, aprovechándose de la bisoñez de los nuevos demócratas españoles.
Desde de la muerte de Franco, en Gibraltar se cometen todo tipo de pecados. Tanto es así que al anunciar Margallo que va a hacer cumplir la ley, en la medida de sus posibilidades, claro, el tal Picardo ya está amenazando con represaliar a los españoles. Si le hablan de la ley, responde con la fuerza, y luego tilda de dictadores a los demás. Dicen que el burro es un animal en peligro de extinción. Serán ciertas variedades de burro.
En Gibraltar se peca masivamente, no hay pecado que no se dé en esa anacrónica colonia, vergüenza del Reino Unido. Y mientras se peca ahí, la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra, reza. Porque se supone que ese cargo conllevará la obligación de rezar. Aunque a lo mejor reza para que se siga pecando en Gibraltar, no importa que ello conlleve mucha ignominia si es rentable.
Lo que saben hacer bien los británicos es sacarle rentabilidad a todo. Incluso muchos de ellos han venido de vacaciones a España a operarse a costa de los contribuyentes españoles. Esperemos que eso se haya terminado.
De momento, la gobernadora sigue rezando, o haciendo lo que le venga en gana, y los españoles echando mano de la paciencia, porque no les queda otro remedio. Picardo a lo suyo.

domingo, 4 de agosto de 2013

El gobierno inglés convoca al embajador español

Una característica común a toda la clase política española es la de pretender sacar rédito electoral a cualquier cosa en la que se vean posibilidades. Gracias a eso ha podido perdurar Eta, los nacionalistas se han hecho los amos, el sistema educativo es una birria, etc.
Gibraltar no ha sido ajeno a esos manejos electoralistas, por lo que, al igual que CiU y el PNV y otros, ha ido arañando ventajas y ganando terreno cada vez.
Con respecto a la anacrónica colonia hay que tener en cuenta algunas cosas. Inglaterra se apresuró a devolver Hong Kong a China, pero no es su intención devolver Gibraltar a España. A Inglaterra las leyes internacionales, la Justicia, las razones históricas, etc., le importan un bledo. Lo que realmente importa a Inglaterra es la ley del más fuerte.
Puesto en la tesitura de elegir entre el Reino Unido y España, Estados Unidos siempre optará por el primero, independientemente de quien tenga razón y de lo que indique la ONU.
El hecho de que el repugnante gobierno de esa teocracia hipócrita que es la Gran Bretaña llame a consultas al embajador español, para protestar por algo relativo a Gibraltar, lo que hace es poner de manifiesto con quien nos jugamos los cuartos.
Hay que reconocer que cuando los británicos quieren competir a ver quien tiene la cara más dura no hay quien les gane. Son insuperables en esto.
La lista de agravios que podría llevarles Federico Trillo, sólo con respecto a Gibraltar, podría dar varias vueltas al mundo. Sólo que él sabe que si hubiera escrito esa lista la gobernadora suprema de la Iglesia de Inglaterra no la hubiera leído. A saber lo que hubiera hecho esa señora con esa lista. Trillo no fue y en su lugar lo hizo Ramón Gandarias, y no se entiende que fuera él. Se podría haber mandado a Belén Esteban.

martes, 9 de agosto de 2011

Mohamed es un fenómeno

El tal Mohamed es el VI, que es como si se dijera “el pájaro de cuentas”. Dicen que están estudiando el cerebro de Einstein, pero mejor sería estudiar el del tal Mohamed, mucho más creativo: tiene ideas para todo, algunas de ellas espectaculares, excepto para remediar el hambre de sus súbditos.
La penúltima de sus ideas geniales, porque seguro que se le está ocurriendo otra, consiste en reclamar a España la mitad de los beneficios económicos que genera la Alhambra de Granada. ¿Para qué querrá tanto dinero si ya es uno de los hombres más ricos del mundo? ¿Qué capricho queda fuera del alcance de su bolsillo? Aunque lo sabe perfectamente, se calla que España podría ponerle una demanda por daños y perjuicios por haber invadido la península ibérica y permanecer en ella durante ocho siglos. Se lo calla porque sabe que no se lo van a hacer. Lo impide el sentido del ridículo. Este sentido falló, no obstante, cuando un cretino español, no recuerdo cuál, fue a las Américas a pedir perdón por haberlas descubierto y conquistado. Este espécimen olvidó exigir que actuaran del mismo modo con España los ingleses, que tantas putadas nos han hecho, incluida Gibraltar, los franceses, que ídem de lienzo, los romanos, que impusieron su ley a sangre y fuego, todos aquellos que han venido a España en plan salvaje y nada conciliador, a la Virgen, que fue a aparecerse en Lourdes, pudiendo haberlo hecho en tantos lugares de España. La Alianza de las Civilizaciones debe de ser algo de eso, todos pidiéndonos perdón unos a otros, compartiendo ganancias y bebiendo vino.
El problema con Mohamed consiste en que nunca da nada más que palos, sólo pide y además pide lo que no es suyo. Y los hay que se lo permiten todo, como a los niños malcriados. Gadafi debe de estar mosca: ¿por qué a ese le consienten a mí no? Esa es la cuestión: hay que darle, pero no lo que pide, sino lo mismo que a Gadafi.

'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'
'¿Cuándo y cómo acabará la crisis?'
'El psicólogo en casa'
'La huella del hereje'
'Quién mató al ayatolá Kanuni'

jueves, 28 de abril de 2011

La solución Guantánamo

Cuando se habla de Guantánamo ya se sabe. En Cuba hay otras cárceles peores que esa. Y en otras partes del mundo. Pero Guantánamo es una cárcel de la primera potencia mundial, de la que se arroga el derecho de vigilar que se cumpla el orden en el mundo.
La solución Guantánamo viene a ser algo así como el invento de los GAL que tan doloroso nos resulta a los españoles. Aprendimos entonces, no se sabe si Mister X también, que contra el terror sólo se puede luchar con las armas de la ley, puesto que todo lo demás le fortalece y le proporciona pretextos. La diferencia consiste en que mientras que el terrorismo etarra tiene lugar únicamente en territorio español, cosa que permite que el Estado pueda combatirlo con las armas legales, el terrorismo de Al Qaeda atenta en todo el mundo. Estados Unidos tiene dificultades para ajustarse al derecho internacional, puesto que en muchos casos, como Gibraltar, el Sahara Occidental, etc., no actúa de forma legal, sino que apoya a quienes desobedecen las resoluciones de la ONU.
Esta forma arbitraria de proceder le pasa factura a la hora de recurrir a la justicia internacional para combatir contra Al Qaeda, al carecer de crédito moral ante muchos ciudadanos del mundo.
Si no puede invocar a la justicia internacional, porque al no tener fe en ella muchos se enrolan en Al Qaeda, creyendo que así defienden sus derechos, ha de recurrir a la fuerza. Y esto es Guantánamo, una muestra de prepotencia y de hipocresía. Puesto que no está en suelo estadounidense, la justicia de este país escapa al descrédito. Pues no. Los jueces de Estados Unidos ya no despiertan, ni de lejos, la misma admiración que hace cincuenta años. Si los presos de Guantánamo estuvieran en las cárceles de Estados Unidos, la situación probablemente sería la misma.

'En busca del Tesoro de Kola'

'El espíritu del último verano'

'Perdurablemente anfetamínico'

'Cómo provoqué la crisis financiera'

'En mi furor interno'

'No había más que empezar'

'Han cegado a Narciso'


sábado, 19 de marzo de 2011

Gadafi y el mundo

Ha de saber Gadafi, a pesar de su locura, que una vez que algunos de los líderes mundiales han apostado en su contra, su suerte está echada. ¿Con qué cara iban a negociar con él los Sarkozy, Obama, etc., después de apoyado a sus oponentes? Gadafi podría haberse refugiado en Venezuela, pero se conoce que eso de estar a merced de Chávez, que tanto se le parece a él, no le seduce mucho, por lo que ha optado por sacar los colores a la Comunidad Internacional.
Esos líderes mundiales esperaban que la revuelta triunfase por sí misma, porque eso de ir a imponer el orden en un sitio ya hace feo, puesto que en otros lugares apoyan el despotismo y la corrupción. Algunos de los países gobernados por esos adalides de la justicia, a los que se ha unido Zapatero, que tendrá un papel “importante”, echan directamente a la papelera las resoluciones de la ONU que no les convienen. Poca autoridad moral pueden invocar ante Gadafi, y ese es el motivo por el que ha podido perdurar tantos años.
La propia ONU dice que los saharauis tienen razón, pero que como no tienen fuerza para defenderla deben negociar con Marruecos, la potencia opresora. Esa es exactamente la misma situación de los libios. Tienen razón frente a Gadafi, pero ya se va viendo que no tienen fuerza para defenderla, motivo por el cual la ONU se dispone a ayudarles. Eso sí, después de que Gadafi haya llevado a cabo una gran matanza, que tampoco debió consentirse.
Zapatero tendrá un papel “importante”, en esa misión que todavía no ha llamado “de paz”, que capaz es, pero esa “importancia” no le va a permitir que ponga sobre el tapete los casos de Gibraltar o del Sahara.
El ahora considerado como criminal Gadafi en otros tiempos se permitió hacer regalos a varios presidentes de gobierno. Y se los aceptaron.