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martes, 18 de octubre de 2011

Un tal Carcaño

¿Qué hacer con el llamado Miguel Carcaño? No sólo ha matado a Marta del Castillo, según su propia confesión, sino que además se ha burlado de la policía y de los jueces, en el intento de estos por encontrar el cadáver, dando pistas falsas cambiando periódicamente su versión de los hechos.
Reinserción, dirá Caamaño. La política penitenciaria española ha de estar orientada a la reinserción.
Estas cosas pasan en España. El coste de la búsqueda del cadáver se ha cuantificado en 600 000 euros, que no cabe esperar que pague nadie, aunque se van a reclamar en el juicio.
No hubiera pasado lo mismo si Carcaño y sus cómplices se enfrentaran a la pena de cadena perpetua y pudieran obtener beneficios por colaborar con la justicia.
Hay quien teniéndolo todo en contra en la vida, opta por la bondad. Y pone sus esfuerzos en este fin. Y también los hay que teniéndolo todo a favor, optan por el mal.
A quienes hay que reinsertar es a quienes buscan trabajo y no encuentran, a quienes han caído en la delincuencia por falta de formación, o porque se han rendido al no encontrar jamás un brazo en el que apoyarse. Pero hay otros cuya recuperación moral es francamente difícil, por no decir que imposible.
En el caso de Miguel Carcaño cabe destacar la rapidez con que encontró cómplices para su brutal crimen, lo cual lleva a la deducción que todos eran delincuentes habituales, que conocen todas las artimañas y que saben como despistar a la policía. De donde se deduce también que si tienen tanto empeño en ocultar el cadáver ha de ser por algún motivo grave. Porque si la hubiera matado con el cenicero, como alega, y no le hubieran hecho nada más, ni se hubieran molestado en moverla del sitio.
De este caso queda la evidencia de que la policía y los jueces no disponen de los mecanismos necesarios para combatir determinados crímenes y que la denominada orientación de las penas a la reinserción es una bicoca para los peores criminales.

'Pedro I el Cruel'
'Episodios ocultos del franquismo'
'Bonaventura'
'El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde'
'Alrededor del deseo'
'Cuentos neuróticos'
'Alfonso X el Sabio'
'¿Cuándo y cómo acabará la crisis?'

lunes, 1 de agosto de 2011

La arrogancia de ciertos asesinos

Como suele ocurrir, el asesino noruego actúa como una estrella y plantea una serie de exigencias tan disparatadas como la abdicación del rey y la dimisión del gobierno de su país como requisito previo para relatar la matanza. Pero aunque sólo hubiera exigido un vaso de agua ya habría puesto en ridículo a todo el sistema. Un asesino no tiene derecho moral a exigir nada y el código penal no debería consentirle que lo hiciera.
Quienes se espantan cada vez que oyen hablar de la cadena perpetua, por considerarla de extremada crueldad, cuestión esta que no admite duda, deberían tener en cuenta esto. Si este asesino noruego se supiera inexorablemente destinado a acabar sus días en la cárcel, confesara o no, actuaría de otra forma. Un asesino no debe poder creerse un triunfador y presentarse como tal, sino que ha de saber que ha perdido.
En España hemos sufrido, y pagado, las chulerías de los asesinos de Marta del Castillo, que se han podido burlar de los policías y de los jueces. Si se hubieran sabido destinados a la cadena perpetua, quizá hubieran dicho dónde está el cadáver, con el fin de que les sirviera para lograr en el futuro un hipotético indulto.
También hemos sufrido las chulerías y burlas y befas de los etarras, y de paso de esos indiferentes sin los cuales no hubiera sido posible la pervivencia de la siniestra banda. Todo el mundo se echa las manos a la cabeza al saber que la legislación noruega permite condenar como mucho a 21 años de cárcel al asesino. Pero los etarras, cuyos crímenes son peores, vienen estando menos tiempo todavía. Con la cadena perpetua no hubiera sido necesario dispersarlos, porque sabiendo que no iban a salir jamás de la cárcel, su planteamiento hubiera sido otro; además, la posibilidad de lograr el indulto les hubiera llevado a actuar de distinta manera. Tampoco hubiera tenido lugar la “huelga de hambre”, que llevó a cabo cierto pájaro de cuenta, ni tendríamos ahora Bildu.


miércoles, 27 de abril de 2011

La sensibilidad de Troitiño

Quizá sea conveniente comenzar diciendo que troitiño, como de juana, como otegui, como azpiazu, y similares, son palabras que generan repulsión. Y quizá convenga aclarar también que, en contra de lo que creen muchos, la impunidad no existe. El llamado Antón Troitiño puede pensar que la ha logrado, puesto que el precio que ha pagado por tantos asesinatos como ha cometido es nimio, prácticamente inexistente. Puede decirse que ser asesino múltiple le ha salido gratis. Así de generosos fueron los padres de la Constitución.
Pero Antón Troitiño no debería estar muy contento. La herencia moral que ha dejado a sus familiares ha sido aceptada por ellos en su totalidad, de modo que no pueden aspirar a ser buenas personas, como sería lo correcto. Su propia hija, Marrubi Troitiño, ha dado muestras de que lo suyo es solazarse en el lodazal, regocijarse en los detritus, complacerse con lo degenerado.
La tal Marrubi Troitiño, de tal palo tal astilla, ha dicho que las declaraciones de Patxi Zabaleta, otro que tal, son hirientes. ¡Madre mía!, pobrecito el Troitiño. Uno en quien confiaban ha pedido que vuelva a la cárcel. ¿Por qué se empeña en ofenderlo de este modo? ¡Si sólo ha matado a 22 personas! ¡Eso es vulnerar los derechos de Troitiño! De todos los Troitiño.
Estas personas tan sensibles que se duelen por unas simples palabras (las palabras hacen más daño que las balas, parecen pensar), cuentan con el apoyo del Movimiento Por Amnistía. Menuda jugarreta nos hicieron quienes desterraron de España la cadena perpetua.
Con ella no tendríamos que soportar a ese Movimiento Pro Amnistía y posiblemente se le hubiera hecho también un favor a Troitiño, aunque él no se percatara de eso: Quizá su hija, ante la imposibilidad de ver a su padre fuera de la cárcel, hubiera comprendido que el suyo no es el buen camino y hubiera optado por dar otro rumbo a su vida.

'El Gran Libro de las Citas Glosadas'

'En busca del Tesoro de Kola'

'El espíritu del último verano'

'Perdurablemente anfetamínico'

'Cómo provoqué la crisis financiera'

'En mi furor interno'

'No había más que empezar'

'Han cegado a Narciso'

sábado, 16 de abril de 2011

La democracia española y los etarras

Hablar de democracia en España es un poco prematuro u optimista. Hubo un grupo de señores que supuestamente la iban a configurar, pero les pudo la codicia y en lugar de devolver el poder al pueblo se lo quedaron para sus partidos. No obstante, no les faltó fantasía. Se sabían en los libros de historia, necesitaban creerse buenos, o por lo menos llenos de buenas intenciones. Tan buenos que determinaron que las penas de cárcel no persiguen la venganza, sino la reinserción.
Esos corazones tan lindos posibilitaron, sin darse cuenta, eso es obvio, que el preso español que lleva más tiempo en la cárcel no haya matado jamás a nadie. Probablemente, se ha ganado esa larga estancia en la cárcel. Por algo será que lleva tanto tiempo. Pero ese detalle choca con el de los etarras que andan sueltos, tras haber cumplido irrisorias penas de cárcel con relación a sus horrendos crímenes. Y si por lo menos el tiempo de cárcel les hubiera servido para aprender algo la cosa aun tendría alguna explicación, pero es salen siendo tan etarras como cuando entraron.
Resulta que los padres de la Constitución tiraron con pólvora de rey, fueron buenos a costa de las víctimas del terrorismo. Cada vez que sale un etarra de la cárcel y se reivindica como tal, ofende a las víctimas. ¡Qué buenos fueron los padres de la Constitución que no incluyeron en ella la cadena perpetua! Lo de la reinserción está muy bien, pero antes de soltar a uno de esos habría que tener constancia cierta y comprobada de que se había arrepentido de sus actos. Y de no ser así, cadena perpetua. ¡Qué difícil les resultaría en este caso a los de la banda catalogar de ensoñación su derrota! Los padres de la Constitución podrían haber establecido la cadena perpetua revisable a partir de los 30 años para los casos de arrepentimiento y si se verificase posteriormente que había habido engaño, vuelta a la cárcel.

'El Gran Libro de las Citas Glosadas'

'En busca del Tesoro de Kola'

'El espíritu del último verano'

'Perdurablemente anfetamínico'

'Cómo provoqué la crisis financiera'

'En mi furor interno'

'No había más que empezar'

'Han cegado a Narciso'


miércoles, 26 de enero de 2011

Miguel Carcaño se niega a declarar

Parece ser que la marca del buenismo la tiene Zapatero y no es cierto, la cosa ya venía de antes; quienes decidieron que las penas de cárcel en España han de estar orientadas a la reinserción tienen méritos más que sobrados para que se les aplique dicho sambenito; algunos criminales no son reinsertables, parece mentira que no supieran eso.
En su intento por hacer leyes “humanas” privaron al Estado, que somos todos, de algunas armas para defenderse de los peores asesinos. Los ciudadanos tenemos derecho a pensar que si los etarras a los que se ha logrado atrapar no iban a salir nunca de la cárcel, salvo que colaboraran con la policía para reducir sus condenas, ETA se hubiera acabado hace mucho tiempo. Tampoco deberían prescribir jamás cierta clase de crímenes.
Pero no son sólo los etarras los que se han beneficiado de la ñoñería de nuestros legisladores. Hay más asesinos por el mundo. Sin ir más lejos, Miguel Carcaño, presunto hasta que el juez dicte sentencia, pero convicto y confeso. Este niñato tan cargado de crueldad ha podido, durante el periodo de instrucción, chulear a los jueces y a los policías, que han tenido que acomodarse a las armas que les otorga la ley, insuficientes como se ha demostrado, para hacer un relato de los hechos. El asesino, presunto, ha cambiado su declaración varias veces, y a pesar del tiempo transcurrido y de la gran cantidad de dinero gastado en su búsqueda, el cuerpo de Marta del Castillo sigue sin aparecer. ¿Qué hubiera ocurrido si Carcaño, según las pruebas de que se dispone, hubiera tenido a la vista la cadena perpetua? ¿Y si los demás cómplices o coautores se hubieran tenido que enfrentar a duras condenas? Alguno de ellos podría ser reinsertable si hubiera ayudado a encontrar el cadáver; si no lo hace hay que considerar que se está burlando de los ciudadanos. Y de los padres de Marta, que además del asesinato de su hija han de pechar con todos esos agravios que, lógicamente, sienten más que el resto de la sociedad.

'Les Xanes'
'Don Quijote de la Mancha para Estudiantes'
'Platero y yo contado a los niños'
'Mal consentido'
'Factor Emocional'
'Leyendas de Bécquer contadas a los niños'
'Guía de supervivencia de Amelia frente a matones'
'El Quijote contado a los niños'

viernes, 29 de enero de 2010

Oportunista editorial de El Periódico

Se quejan los periódicos de que pierden lectores, algunos a chorro, y de que el negocio ya no es lo que era, pero poco hacen por recuperarlos. Hoy en día se despide a los colaboradores (a veces muy ligados a la casa) y redactores, a menudo sin miramientos de ningún tipo. Si tan poco respeto se tiene por quienes se han esforzado por hacer crecer al medio y hasta los hay que convirtieron la redacción en su segundo hogar, ¿qué consideración pueden tener por los lectores?
Hoy El Periódico se apunta a lo que nunca falla en Cataluña: el tiro al PP. Lo que no hará es criticar al tripartito, eso sí que no. Eso sería considerado como un ataque a Cataluña. Como mucho se permitirá criticar a Millet, pero ni a uno sólo de los muchos que tenían la obligación de vigilarle. Es de suponer que los artículos de Félix de Azúa deben de escocer mucho, pero quizá al mismo tiempo les sirven de pretexto para ser considerado como un periódico “plural”.
El editorial de hoy critica al PP por proponer la cadena perpetua. El Periódico, en alguna de sus conclusiones dice que España tiene un sistema penal más severo que otros países de su entorno. Sin embargo, las burlas de algunos peligrosos delincuentes, como Otegi, De Juana, y otros, a la justicia hacen pensar lo contrario. Esta vez es el periódico el que bendice la Constitución y recuerda que el artículo 25 establece que las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social. Pero aquellos que redactaron la Constitución y quienes configuraron el sistema político español estaban muy pagados de sí mismos y de su propia inserción en los libros de historia y no se dieron cuenta de que le abrían la puerta al demonio (dando un excesivo e injusto poder a los nacionalistas), ensimismados como estaban en su propia bondad. ¿Y qué hacer con los que no quieren ser reinsertados? ¿Cómo reeducar a quienes no renuncian a sus deseos de matar? Esa no era la cuestión, lo que quería El Periódico era atacar al PP.

lunes, 4 de agosto de 2008

Prada y la cadena perpetua

José Manuel de Prada ha escrito un artículo en que dice que dice que aceptar la cadena perpetua constituye una aceptación tácita de la pena de muerte. Y alega que cuando se asume que una vida es disponible lo mismo da privarle de libertad hasta su consunción física que abreviarla. Pues no es así, porque en ese caso lo mismo daría privar a alguien de libertad por un día que a perpetuidad. A mí me molesta mucho que me hagan perder media hora de tiempo, porque a mí no me lo regalan. De modo que encerrar a alguien durante un día debe de ser un trastorno enorme, significa que se dispone de su vida.
Lo más importante de las personas transcurre en su interior, hasta el punto de que Goethe dijo que la venganza más cruel consiste en no vengarse, pero hemos de reconocer que el sistema punitivo constituye una barrera frente al crimen. Que la cárcel tenga como finalidad la de reinsertar a los presos. Esto es más o menos delirante. Hay presos a los que ni echándole mucha imaginación cabe esperar que se puedan reinsertar.
Quienes están en la cárcel tienen libertad de pensamiento, cosa que no ocurriría si los hubieran ajusticiado. Hay diferencia entre una y otra pena. Si puede pensar, puede llegar incluso en hacerse una persona de bien, aunque sea teóricamente.
La finalidad de la cárcel no es la reinserción de los presos, entre otras cosas porque no lo puede demostrar mediante estadísticas. Lo que se pretende con la cárcel es disuadir de que se cometan delitos y en este sentido la cadena perpetua para ciertos crímenes sería ideal en la lucha contra el terrorismo. Un terrorista debería saber que una vez que lo pillan sus posibilidades de volver a pisar la calle son muy reducidas. De este modo a los cabecillas de la banda les resultaría más difícil reclutar voluntarios para asesinar.
La cadena perpetua, además, no excluye el indulto, de modo que si el infame De Juana estuviera cumpliendo esta pena y le diera por darse cuenta del mal que ha hecho, podría ser indultado. Pero si se diera cuenta de eso no pediría ser indultado, porque el dolor que sentiría sería insuperable.

lunes, 27 de agosto de 2007

Sarkozy y los pederastas

Lejanos quedan los tiempos en los que había presidentes nacionales que no buscaban salir en los medios si no era estrictamente necesario, que quizá iban al trabajo en bicicleta (no necesitaban guardaespaldas) y que podían vivir en una casa de alquiler, a la que volvían terminado su periplo presidencial. En los tiempos actuales se ha hecho necesaria una presencia constante en los medios, poniendo más atención en la imagen que en el mensaje. A los franceses les gusta ser los primeros en todo y en este aspecto Sarkozy es totalmente francés y a la vista de la debilidad de la primera figura mundial, que es Bush, trata de arrebatarle todo el protagonismo que pueda. Ahora ha abogado por la castración química de los pederastas, lo que, como probablemente pretendía, le ha llevado a acaparar los titulares de prensa del mundo entero. Algo bueno ha tenido, no obstante, la propuesta y es que ha propiciado el debate sobre la cuestión, lo que siempre resulta positivo. Lo que olvida el presidente de los franceses es que el simple deseo sexual no es delito. Sin el delito de por medio no se puede saber quien se siente atraído sexualmente por los niños. Una vez cometido el delito, ya es asunto judicial. Aquí convendría apuntar que sería bueno establecer la cadena perpetua en España para ciertos delitos, entre los que estarían la pederastia, el terrorismo y ciertos tipos de asesinato. Los posibles casos de indulto deberían estudiarse con mucho cuidado y uno a uno. Volviendo a la propuesta de Sarkozy, y en el caso de que alguna persona que se sienta sexualmente atraída por los niños, no desee sentir ese deseo y piense que medicándose puede mitigar o vencer sus instintos, debería recurrir a los médicos. Es decir, siempre se trataría de una opción individual y el tratamiento no debería ser irreversible.