Hay un detalle que se le viene escapando al personal y es que con la cadena perpetua desde el primer día todas esas muertes que señala Jorge Vilches en su Historia Canalla no se habrían producido, con lo cual todo sería muy distinto. Procede preguntarle a Felipe González, al que Feijóo dice que votaba, cuáles eran sus designios para el caso. Porque se va viendo y algún día sera una realidad inmutable el daño que hizo a España. Se las da de estadista.
Entre las muertes que cita Vilches la mayor parte de ellas fueron llevadas a cabo por organizaciones nacidas para hacer el mal, como ETA, GRAPO, etc. Me da pereza decirlas todas, porque se me puede olvidar alguna y lo pueden interpretar de cualquier manera. Todas ellas nacieron con la intención explícita de hacer daño. Incapaces de analizar los hechos y comprender cuál era la situación real, optaron por perjudicar al régimen de todos los modos que pudieran. Y aquí entra la cadena perpetua que no hubo, porque de haberla a la banda terrorista vascongada le habría costado mucho encontrar militantes, por la sencilla razón de que un preso encerrado de por vida no habría tenido ninguna utilidad. Sí que la tienen cuando se les promete que van a salir .pronto y que serán considerados héroes de la patria vasca. O de la catalana, en el caso de aquellos. O de España, por las demás. Que un terrorista pueda ser considerado un héroe es un contrasentido de tamaño sideral.
Pero es que además hubo otros asesinatos, obra de fulanos de extrema derecha, que muy probablemente tampoco se habrían llevado a cabo. Era ese ambiente tan descarnado el que propició todo ese desmadre y en el medio estaba ese Adolfo Suárez más vendido que otra cosa. No podía confiar en casi nadie, pero trajo la democracia, con riesgo, y la defendió volviendo a ponerse en peligro.
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