lunes, 13 de marzo de 2017

¡Arderéis como en el 36!

A la vista de la actitud de la izquierda actual, en la que para Pdr Snchz tiene por todo programa el odio a la derecha, y Alfonso Guerra dice que el odio está bien, pero que hay que añadir más cosas, y ya en la extrema izquierda, donde destacan los de Podemos, el odio todavía es más manifiesto, resulta muy difícil de creer la idílica idea de que había un gobierno legítimo de la república contra el que se dio un golpe de Estado.
Aquella izquierda tenía que ser igual que la de hoy, aunque seguramente era peor, por más analfabeta.
Con esto tampoco quiero decir que de la derecha surja el aroma del azahar, ni mucho menos. El maniqueísmo es propio de mentes interesadas o infantiles.
Dos historiadores acaban de demostrar que la victoria del Frente Popular fue fraudulenta. Cabe añadir a esto que otros historiadores piensan que ese gobierno, que ahora se sabe que lo fue de forma engañosa, quiso provocar la guerra, porque pensaba que la ganaría fácilmente y después tendría las manos libres para hacer lo que quisiera.
Toda esa maldad puesta en acción motivó una guerra muy cruel, con muchos muertos, antes, durante y después de ella, y un largo periodo dictatorial que resultó penoso para muchos y desilusionante para bastantes de los idealistas, que entonces todavía los había.
Si aquella izquierda se hubiera comportado de manera decente y equilibrada, y a la vista de la actual resulta difícil imaginar eso, la guerra no se habría producido y la república podría haber seguido su andadura, quizá con muchas dificultades, pero es seguro que los españoles estaríamos mucho mejor de lo que estamos.
Probablemente, tanto la derecha como la izquierda se habrían civilizado mucho más, la Iglesia no habría gozado de tanto poder, y el poder la desnaturaliza, y tampoco existirían esos resabios que proceden del trágico enfrentamiento civil.