sábado, 18 de marzo de 2017

ETA colaborará con la Justicia

Según el mapa del olvido quedan 326 asesinatos de ETA por resolver. La banda terrorista, afectada por la muerte de Fernando Altuna Urcelay, ha comprendido de golpe todo el daño causado y se ha ofrecido a tratar de paliarlo en la medida de lo posible, aunque comprende su impotencia en este sentido. Los etarras han visto que tenían poder para hacer el mal, pero carecen de él para remediarlo. En vista de eso, y para que se vea que su arrepentimiento es sincero, va a colaborar en el esclarecimiento de los casos pendientes y va aceptar las penas de cárcel que correspondan a los culpables.
Todo el mundo habrá podido darse cuenta mientras iba leyendo que lo escrito anteriormente es imposible que suceda, porque ese modo de pensar es propio de personas civilizadas.
Lo que pretende ETA, como de costumbre, es tomar el pelo a la sociedad española, en primer lugar, porque es lo propio de seres de su condición y en segundo lugar porque siempre que lo ha hecho le ha salido bien.
Quizá la sociología pueda explicar este punto. Mientras lo hace, me permito dar mi parecer sobre la cuestión, y es la de que el españolito medio está acostumbrado a que el Estado se encargue de casi todo y no termina de comprender que en democracia cada uno ha de asumir su responsabilidad individual.
Acabar con ETA era cosa de todos. Y lo sigue siendo. Hay que exigir a los partidos políticos que hagan todo lo posible para atrapar y poner a disposición de los jueces a los etarras, y hay que censurar a todos los que se muestren complacientes con los terroristas, y sin son políticos negarles el voto.
Un demócrata desea sobre todo que se cumpla la ley. Y si no es así no es demócrata. Puede decirse que un demócrata de verdad es al mismo tiempo una buena persona.