domingo, 5 de marzo de 2017

Reparos al Manifiesto contra la unilateralidad

Un grupo de intelectuales residentes en Cataluña ha emitido un manifiesto contra la unilateralidad que paso a comentar.
Hay personas cuya calidad democrática es inexistente, puesto que aspiran directamente a imponer su voluntad a los demás, y esto es así aunque siempre tengan la palabra democracia en la boca, puesto que no aceptan sus normas, ni respetan a quienes opinan lo contrario que ellos. Entre los procedimientos que usan está el de machacar continuamente a la población con sus eslóganes, exigencias e imposición, con lo cual van ganando terreno poco a poco, puesto que hay una parte de la población que no desea complicarse la vida y da por bueno todo aquello que aparentemente no le incomoda y que para oponerse tendría que hacer un esfuerzo o correr el riesgo de ser excluido.
Los firmantes del manifiesto contra la unilateralidad comienzan diciendo que son de izquierda. La unilateralidad la promueven los nacionalistas, cuya gracia consiste en distinguir entre ‘nosotros y ellos’, y aquí están los firmantes del manifiesto haciendo lo mismo: ¡Eh, que nosotros somos de izquierdas!, no somos fachas, somos buenos. Protestan contra un atropello y cometen otro. Los de derechas no son dignos de firmar ese manifiesto, no tienen derecho a protestar.
Luego hay otra simpleza, producto de la incesable propaganda, que consiste en que han hecho el texto en español y también en lo que el padre Batllori llamaba ‘dialecto infame e infecto’. ¿No bastaba el español, damas y caballeros? ¿Es que no lo entienden todos? ¿Es que quieren ayudar a que nos convirtamos en chorras?
Y eso sin tener en cuenta que en lugar de ‘todos los españoles’ en el manifiesto pone: «Estamos en contra porque lo hace sin contar con la opinión de todos los posibles afectados en el conjunto de España»
La peste nacionalista ha ganado muchas batallas en Cataluña y aunque pierda la guerra el daño hecho seguirá por mucho tiempo.